39256(27-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado     acta     Nº239   

         

Bogotá,  D.  C.,  veintisiete    (27)    de    junio   de   dos   mil   doce   (2012).    

       

V I S T O S  

Sería  del  caso  que la Corte procediera a  calificar  la  demanda  de  casación presentada por el defensor de ALIRIO  ALVARADO  ÁVILA contra  la  sentencia  dictada  por  el Tribunal  Superior  de  Santa Rosa de Viterbo, si no se advirtiera que la acción penal se  ha  extinguido  por  razón  de  la prescripción, con relación a las conductas  punibles de falso testimonio y fraude procesal.   

  H   E   C   H   O   S     

1.  Los  primeros fueron sintetizados por el  juzgador de segundo grado de la siguiente manera:   

         

“El municipio de  Duitama  solicitó  a la Lonja de avaluadores y de Propiedad Raíz de Boyacá, a  través  de  su  Gerente  y  Presidenta Olga Nidya Carvajal Motta, con el fin de  determinar   el   valor   actual  estimado  del  lote  de  terreno  ‘El        Cebadero’,   el  que  se  utilizaba  para  la  comercialización  de  ganado  y  pastoreo,  trabajo  por el cual se cobró a la  Alcaldía  del  municipio  de Duitama la suma $1.265.000 y que efectivamente fue  pagado  por  dicha  entidad a Olga Nidya. Por su parte, Policarpo Pinzón, en su  calidad  de  arrendatario  del  predio ‘El         Cebadero’,  giró letra de cambio a favor de Alirio Alvarado Ávila, miembro  de   dicha  Lonja  por  la  suma  de  $15.000.0000,  por  concepto  de  avalúo.  Posteriormente  Alvarado  Ávila  inició proceso para el cobro ejecutivo de esa  letra  en el Juzgado Tercero Civil Municipal de Duitama, en donde se le embargó  el   salario  del  demandado  y  se  libró  mandamiento  de  pago  a  favor  de  Alvarado  Ávila.   

“Se  presentó  por  parte  de  Policarpo  Pinzón  excepciones  de  fondo  de inexistencia de la obligación y ausencia de  exigibilidad  de  la obligación, las que no prosperaron, disponiendo el juzgado  seguir  adelante con la ejecución, en consecuencia, denuncia Policarpo Pinzón,  se  cobró  una  obligación  sobre un título que no era exigible porque estaba  sometido  a  una  condición  (como  garantía en el evento que se adquiriera el  lote  por parte del municipio y, en consecuencia, se haría el estudio de suelos  por  Alvarado  Ávila) garantía que no se cubrió, toda vez que el municipio de  Duitama  no  adquirió  el  lote. Así las cosas, el señor Policarpo Pinzón, a  través  de apoderado tramitó y llevó a cabo interrogatorio de parte al señor  Alvarado  Ávila  en  el  Juzgado  Cuarto Civil del municipio de Tunja, quien lo  absolvió  faltando a su deber de decir la verdad sobre los hechos materia de la  controversia”.   

2.  Por  los anteriores hechos, la Fiscalía  General  de la Nación, el 27 de enero de 2006, dictó  resolución   de  acusación  contra  Alirio   Alvarado  Ávila  por  los          delitos         de         falso    testimonio    y   fraude  procesal,   decisión   que  al  ser  recurrida  fue  confirmada el 22 de febrero de 2007.   

3.  El  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de Duitama,         el         26 de noviembre  de  2010, dictó sentencia de primera instancia en la  que    condenó    a   Alvarado   Ávila   a  la  pena  principal  de  54  meses de prisión y a la accesoria de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término de la  restrictiva  de  la  libertad,  como  autor  de los delitos de fraude procesal y  falso  testimonio,  según  lo preceptuado en los artículos 182 del Decreto Ley  100 de 1980 y 442 de la Ley 599 de 2000.   

4.  Apelado  el  fallo  por  el  defensor, el  Tribunal     Superior     de    Santa    Rosa    de  Viterbo,  el 10  de  febrero  de    2012,   al   desatar   el   recurso,   lo  confirmó en su integridad.   

   

Contra  la  anterior  decisión  la  defensa  técnica   interpuso   recurso   de   casación,  proceso  que  arribó  a  esta  Corporación el 15 de junio de 2012.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  con  el  anterior  recuento  procesal  y  según  la calificación jurídica dada a los hechos en el fallo de  segunda  instancia,  es  claro que la acción penal en este asunto se extinguió  por  razón  de  la  prescripción  respecto de las conductas punibles de fraude  procesal  y  falso  testimonio,  motivo  por  el  cual  la Sala se abstendrá de  pronunciarse  sobre  la  admisibilidad de la demanda de casación y en su lugar,  ordenará cesar todo procedimiento a favor del procesado.   

2.  Ahora  bien,  con  estricto  apego  a lo  consagrado  en  el  artículo  83  de la Ley 599 de 2000, se sabe que la acción  penal  prescribirá  en  un tiempo igual al máximo de la pena fijada en la ley,  si  fuere  privativa  de la libertad, pero en ningún  caso   será   inferior   a   cinco   (5)   años,   ni   excederá   de  veinte  (20)…”.   

En  los  asuntos  en  que  se haya proferido  resolución  de  acusación, como aquí ocurrió, el término prescriptivo de la  acción  penal  se interrumpe y comenzará a correr de  nuevo  por  un tiempo igual a la mitad del señalado en el artículo 83. En este  evento  el término no podrá ser inferior a cinco (5) años, ni superior a diez  (10),  según  así lo contempla el artículo 86 de la  misma Ley 599 de 2000.   

3.  Aclarado lo anterior, recuérdese que el  procesado  fue  acusado  y  condenado por los delitos de fraude procesal y falso  testimonio.   

Con   relación   al   primero   de   los  comportamientos  imputados  al  acusado  Alvarado  Ávila, esto es, el de fraude  procesal,  de  acuerdo  con  el  artículo  182  del  Decreto Ley 100 de 1980 se  sabe   que tenía una privativa de la libertad que oscilaba entre uno (1) y  cinco (5) años.   

Frente  a  este  punible  vale  recordar que  según  la calificación jurídica hecha en la sentencia, se dijo que los hechos  ocurrieron  el 16 de marzo de 2001, fecha en la que no había entrado a regir la  Ley  599  de 2000, en tanto su vigencia empezó a contabilizarse a partir del 25  de julio de 2001.   

Respecto  al  delito  de  falso  testimonio  contemplado  en  el  artículo  442  de  la  Ley 599 de 2000, ese comportamiento  reglaba  una  pena  de  prisión de cuatro (4) a ocho (8) años, toda vez que el  hecho   supuesto  de  la  norma  tuvo  lugar  el  1°  de  septiembre  de  2003.   

En  tales  circunstancias,  resulta  nítido  inferir  que  en  este evento, por encontrase el diligenciamiento en la etapa de  juicio,  el  término  de  extinción  de  la  acción  penal  por  razón de la  prescripción  para  dichos  delitos  es  de  5  años,  lapso  que  aquí ya se  cumplió.   

En efecto, como quiera que al sentenciado, el  27  de  enero  de  2006,  se  le  profirió  resolución  de  acusación por las  conductas  citadas,  providencia que cobró ejecutoria el  22 de febrero de  2007,  es acertado deducir que el mencionado plazo ya trascurrió, fenómeno que  ocurrió  antes  de  arribar  el  proceso a la Corte para la calificación de la  demanda de casación.   

De  manera que la Sala declarará extinguida  la  acción  penal  y  consecuentemente,  cesará todo procedimiento a favor del  enjuiciado por las infracciones señaladas anteriormente.   

4.  Así  mismo,  el  juzgado  de  primera  instancia  procederá  a  cancelar  las  órdenes  de captura, las cauciones que  hubieren  sido prestadas y las restricciones impuestas al inculpado. Además, de  ser  el  caso,  informará lo aquí resuelto a las mismas autoridades que se les  comunicó  la  medida  de  aseguramiento,  el  calificatorio  del  sumario  y la  sentencia de primera y segunda instancia.   

5.  En  la  medida  en  que  al interior del  proceso  se  ejerció la acción civil, conforme a lo estipulado en el artículo  98  de la Ley 599 de 2000, igualmente se ordenará la extinción de esta acción  por operar el fenómeno de la prescripción.   

6. Por último, la Sala expedirá copias del  proceso  con destino al Consejo Superior de la Judicatura y al Consejo Seccional  de  la  Judicatura  de Tunja, Sala Disciplinaria, en orden a que se investigue a  los  distintos funcionarios judiciales que conocieron del proceso por la posible  falta  en  que pudieron haber incurrido, puesto que en sus despachos el trámite  duró más de cinco años.   

En efecto, el trámite del juicio duró en la  primera  instancia  tres  (3)  años  nueve  (9)  meses y cuatro (4) días; y el  recurso de apelación un (1) año y dos (2) meses.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         

R E S U E L V E  

1. Abstenerse de emitir  pronunciamiento  sobre  la  admisibilidad  de la demanda de casación presentada  por    el   defensor   de  Alirio     Alvarado  Ávila.   

2.   Declarar  que  las   acciones  civil y penal  a  que    se    contrae    este    trámite   por   las  conductas  punibles  de  fraude  procesal    y    falso  testimonio      se  encuentran  extinguidas  por razón  de  la  prescripción.  En  consecuencia,  se  ordena cesar todo procedimiento a  favor     de    Alirio  Alvarado    Ávila.   

3.  Contra esta decisión procede el recurso  de reposición.   

4.  Disponer que el juzgador de primer grado  realice  las  anotaciones,  devoluciones,  cancelaciones  y  medidas  a que haya  lugar,  como  consecuencia  de  la  extinción  de las acciones penal, según lo  expuesto en la parte motiva de esta decisión.   

5. Por Secretaría de la Sala, expídanse las  copias  con  destino  a  la  Sala  Disciplinaria  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura    y   Consejo   Seccional  de  la  Judicatura  para  lo  de  su  cargo.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                                                FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                          MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ                         

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                                        JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                     

JAVIER     DE    JESÚS    ZAPATA  ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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