38932(11-07-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No.253  

Bogotá,  D. C.,  once (11) de julio dos  mil doce (2012).   

VISTOS:  

Procede la Corte a resolver sobre la petición  de  pruebas formulada por la defensa y el representante del Ministerio Público,  dentro  del trámite de extradición del ciudadano colombiano Juan Carlos Osorio  Godoy, quien es reclamado por el Gobierno de los Estados Unidos.   

ANTECEDENTES:  

1. Mediante oficio  No.  OFI12-0006079-DVC-3000  del 3 de mayo de 2012, el Viceministro de Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa  comunicó  que  el  Gobierno de los Estados  Unidos,  por  intermedio  de  su Embajada en Colombia y con la Nota Diplomática  No.  0350  del  16 de febrero de igual año, solicitó la detención provisional  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano Juan Carlos Osorio Godoy,  quien  es  requerido  para  comparecer a juicio “por  delitos    federales    de   narcóticos   relacionados   con   el   lavado   de  dinero”,  cuya captura se materializó el día 24 de  este  último  mes  por  miembros de la Policía Nacional, en cumplimiento de la  Resolución   de   la   misma  fecha  expedida  por  la  Fiscal  General  de  la  Nación.   

También  expresó  que  dicha  Embajada,  a  través  de  la  Nota  Verbal  No.  0861  del 20 de abril de 2012, formalizó la  solicitud   de   extradición  de  Osorio  Godoy  y  allegó  la  documentación  debidamente    traducida    y    legalizada.    Además,    informó    que   el  Ministerio             de             Relaciones    Exteriores,    con    oficio    DIAJI/GCE No. 1154  del   día   25   de   igual   mes   y   año,   conceptuó   que   “por  no  existir  tratado  aplicable  al  caso  en  mención, es  procedente   obrar   de   conformidad   con   el   ordenamiento  procesal  penal  colombiano”.   

Así  las  cosas,  envió  a  la  Corte  la  documentación   ofrecida  por  la  representación  diplomática  del  Gobierno  requirente,  “teniendo  en cuenta que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos  en la normatividad procesal penal  aplicable”.   

2.  Recibidas  las  diligencias  en  esta  Corporación,  con  auto  del  25 de mayo de 2012 se  reconoció  personería  adjetiva  al  defensor  de  confianza  nombrado  por el  requerido  Juan  Carlos  Osorio  Godoy  y,  a  su  vez,  de  conformidad  con lo  preceptuado  en  el  inciso  1º  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, se  ordenó  correr  traslado por el término de diez días a los intervinientes, en  orden  a  que  pidieran  las  pruebas  que  considerasen  necesarias  dentro del  presente trámite.   

3.  Durante ese  término,  el  apoderado del requerido Osorio Godoy deprecó la práctica de las  siguientes pruebas:   

3.1.    La  transcripción  de  las  llamadas  telefónicas  en  las  cuales su representado  sostuvo   conversaciones   con   los  demás  solicitados  en  extradición,  en  particular  las entabladas con Alexander Bahamón Hernández, Cristóbal Galeano  Murcia  y John Jairo Galeano Ramírez, así como aquellas en donde supuestamente  se  refiere:  (i)  a  la entrega de dinero proveniente del narcotráfico, (ii) a  las  dificultades  para  transferir 304.000 dólares de la organización ilegal,  (iii)  a las presuntas transferencias de dinero proveniente del narcotráfico en  Miami  realizadas  antes  de  agosto  de  2011,  (iv)  a la que da cuenta de que  Cristóbal  Galeano  le  pregunta  a  su  prohijado  sobre por qué no se había  recibido  el  dinero  en  Bogotá, (v) a las que aluden a las amenazas recibidas  por su cliente de parte de Galeano Murcia y Galeano Ramírez.   

Expresa  que  esta  pretensión probatoria es  pertinente,  por cuanto a partir del contenido de las conversaciones señaladas,  se  demuestra  la  inexistencia  de  la  relación  entre  su representado y los  integrantes   de   la   organización   delincuencial   a   la  que  se  asegura  pertenece.   

3.2.  Cotejo de  voz   de  su  asistido  y  el  “link”  de  las  llamadas sostenidas por éste y los demás miembros de la  organización   ilícita,  respecto  de  las  cuales  pide  la  realización  de  “los  diagramas link”, a  fin  de  establecer  el número de llamadas efectuadas entre ellos, así como el  “análisis        de       cada       abonado  telefónico”.   

Lo  anterior,  por  cuanto  esas  supuestas  llamadas  fueron  utilizadas como pruebas para sustentar la acusación en contra  de  su defendido, a pesar de que “en ningún momento  participó,  ni  cometió  ningún  tipo  de  hecho  delictuoso,  para que fuera  relacionado  por  los investigadores como miembro del grupo criminal”.   

4.  En  la  misma  oportunidad  procesal,  el  representante  del  Ministerio  Público demandó la  siguiente actividad probatoria:   

4.1.  Oficiar a la  Fiscalía  General  de la Nación, con el propósito de que informe si en contra  del   reclamado   Juan  Carlos  Osorio  Godoy,  “se  adelantó  o  actualmente  se tramita alguna investigación o juicio penal, o ha  sido  absuelto  o  condenado  por algún delito”, por  cuanto   se   hace   necesario   garantizar   el   principio   de   non  bis  in ídem, conforme lo establecen  los  tratados  internacionales  suscritos  por Colombia, pero además, porque es  indispensable  ajustarse a lo señalado por la Corte en el auto del 26 de agosto  de 2009, dictado dentro de la radicación No. 31951.   

4.2.  Requerir  a  la  Registraduría  Nacional del Estado Civil, a fin  de  que   remita   la  tarjeta  decadactilar  que  figure  a  nombre   del   solicitado,  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  No.  12.234.698.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE:   

1.  Cuestión previa:  

Con el propósito de determinar la procedencia  de  la  práctica  de  un  medio  de  persuasión dentro de la fase judicial del  trámite  de extradición, se debe tener presente que el mismo esté relacionado  con  alguno  de  los aspectos a revisar por la Corporación al momento de emitir  el respectivo concepto.   

1.1.   En este  sentido,  la  pretensión  probatoria del interviniente debe estar vinculada, de  acuerdo   con   lo   preceptuado   en   el  artículo  502  de  la  Ley  906  de  20041,  con: (i) la validez formal de la documentación presentada por el  Estado  requirente;  (ii)  la  demostración plena de la identidad de la persona  solicitada  en extradición con la que haya sido capturada con tal fin; (iii) el  principio  de  la  doble  incriminación,  según el cual el hecho que motiva la  petición  de  entrega  también  debe  estar previsto en Colombia como delito y  encontrarse  reprimido  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea  inferior  a  cuatro  años;  (iv)  que la providencia proferida por la autoridad  extranjera  sea  una sentencia o al menos se asimile, de conformidad con nuestro  sistema  procesal  penal, a la acusación; y (v) el cumplimiento de lo dispuesto  en tratados públicos, de ser necesario.   

1.2.   Ahora,  según       lo      ha      decantado   la  jurisprudencia  de  esta  Colegiatura2,      también  se  debe  constatar  si  en  Colombia  se  profirió  decisión  con fuerza de cosa juzgada,  por  los  mismos  hechos que sustentan la petición de  extradición.   

1.3.   A  su  vez,  como  de  acuerdo  con  lo  manifestado  por  el  Ministerio de Relaciones  Exteriores,    según  quedó  consignado  inicialmente, este asunto se rige  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  será   necesario   tener   presente   que   en   su  artículo 139 señala a los  jueces     el     deber     de    rechazar    de    plano    los    “actos   que   sean   manifiestamente  inconducentes,         impertinentes         o  superfluos”,  mientras  que en el artículo   359   del  mismo  estatuto  atribuye  a  tales  funcionarios        “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios de prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en este código, resulten  inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a probar  hechos  notorios  o  que  por  otro  motivo  no  requieran prueba”.    Y,    finalmente,    que   en   el  artículo          375          ibídem,  se indican las pautas para determinar  la   pertinencia  de  las  pruebas,  al  subrayar  la  necesidad     de     que     las     mismas     se     refieran     “directa o indirectamente a los hechos  o  circunstancias  relativos  a  la  comisión  de la  conducta”;    alcance    que    trasladado    al  trámite  de  extradición,  debe   aplicarse   a   los   requisitos   contenidos   en  el  artículo    502    de   la   Ley   906   de  2004.   

En esa medida, de conformidad con las normas  anotadas,   en  la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición,              solamente  se  decretarán      las     pruebas     pertinentes,   es   decir,   las   que  demuestren  los  supuestos  derivados  de las exigencias previstas tanto  en  el referido artículo 502, como  los  requisitos  puntualizados  en los artículos 490,  493  y  495  del Código de  Procedimiento Penal de 2004.   

Igualmente,   se   ordenarán     las     conducentes,  esto  es,  aquellas  autorizadas  en  la  ley con capacidad para  comprobar  los  precisos  aspectos  sobre  los cuales  compete a la Corte rendir su concepto.   

Finalmente,   se   evacuarán        las        útiles, o sea las llamadas a acreditar un  asunto   aún   no   corroborado   y   de  verdadero  interés     para     la     actuación.   

2.   Sobre la pretensión probatoria en  concreto:   

Precisados    los    parámetros   bajo   los   cuales  corresponde  adelantar  la  actividad  demostrativa  en  la  fase  judicial  del  trámite de  extradición,      se     procederá  a  resolver  las  solicitudes  que  en este sentido elevaron los  intervinientes.   

2.1.   Sobre  la  pretensión probatoria  formulada por el defensor del reclamado:   

2.1.1. Como quiera  que  está  orientada a demostrar la ausencia de vinculación del requerido Juan  Carlos  Osorio  Godoy  con  una  organización  ilegal  dedicada  al tráfico de  narcóticos  y  al  lavado del dinero, de la que se dice era uno de sus miembros  e,  igualmente,  que por tanto no participó o cometió ninguna de las conductas  al  margen de la ley que se le atribuyen en la acusación No. 11-20853-CR COOKE,  la  cual  fue  dictada  el  15 de diciembre de 2011 en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para el Distrito Judicial Sur de Florida, de allí se sigue que  la  mencionada  petición  probatoria resulta impertinente, pues no se relaciona  con  los  aspectos  que  debe  revisar la Corte al momento de emitir el concepto  correspondiente.   

2.1.2.   En  efecto,  con  los  medios de convicción cuya práctica depreca el apoderado del  reclamado,  ignora  que  la  fase judicial del trámite de extradición no está  diseñada  para  intentar  discusiones  en  torno  de  lo  que  será materia de  controversia  en  el  país    requirente   ante    sus     autoridades      judiciales   competentes,  pues,   por   el   contrario,   está   encaminada  a   constatar  el   cumplimiento    de    específicos    requisitos    (artículos           502          de  la  Ley  906,  en concordancia con lo puntualizado  en  los  artículos  490,  493 y 495  ibídem).   

2.1.3.   De  no   adoptarse   un   alcance   como  el  que  viene  de señalarse   en  la  etapa      judicial      del      trámite     de  extradición,    se  llegaría  a  la  contradicción  de  realizar  juicios   de   valor   que  son  precisamente  los  que  se  deben  agotar    en    el   Estado   requirente   dentro   de              la             actuación         respectiva.   

2.1.4.   Una  actividad  distinta  a  la  constatación    de    los    requisitos   previstos   en   los   artículos   502  de  la  Ley  906,  en  concordancia    con    lo   indicado   en  los  artículos  490,  493  y  495  ibídem,    de  suyo  envolvería  una  indebida  intromisión  en los asuntos del Estado solicitante, el cual, en punto  de  sus  poderes  judiciales frente a los de nuestro  país,        goza       de       absoluta          soberanía.   

2.1.5.  Sobre  el  particular  es  preciso  recordar  que  la  Corporación  de  forma constante ha  señalado:   

“Debido precisamente a que en Colombia el  trámite  de  extradición  no  corresponde  a  la  noción  estricta de proceso  judicial  en  el  que  se  juzgue  la  conducta  de aquél a quien se reclama en  extradición,  en  su  curso  no  tienen  cabida cuestionamientos relativos a la  validez  o  mérito de la prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre  la   ocurrencia   del   hecho,   el  lugar  de  su  realización,  la  forma  de  participación  o  el  grado  de  responsabilidad  del  encausado…  pues tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita exclusiva y excluyente de las autoridades  del  país  que eleva la solicitud y su postulación o controversia debe hacerse  al  interior  del  respectivo  proceso utilizando al efecto los instrumentos que  prevea   la   legislación  del  Estado  que  formula  el  pedido”3.   

Esta  postura  por  igual  es acogida por la  Corte Constitucional, pues sobre el particular ha razonado:   

«…el  acto  mismo de la extradición no  decide,  ni  en  el  concepto  previo,  ni  en  su concesión posterior sobre la  existencia  del  delito,  ni  sobre  la autoría, ni sobre las circunstancias de  tiempo,  modo  y lugar en que se cometió el hecho, ni sobre la culpabilidad del  imputado…  todo  lo  cual  indica  que  no se está en presencia de un acto de  juzgamiento,  como  quiera que no se ejerce función jurisdicente”4.   

2.1.6.            Así  las  cosas, como es claro que la  actividad  probatoria    deprecada    por   el   defensor   de   Juan  Carlos Osorio Godoy no se relaciona  con  alguno  de  los  tópicos sobre los cuales debe  pronunciarse      la     Corporación   al   momento   de   emitir   su   concepto,   se  rechazará  por impertinente.   

2.2.   Sobre  la  pretensión probatoria  formulada por el representante del Ministerio Público:   

2.2.1.   El  medio  de  convicción  cuya  práctica  demanda  el  Procurador     Segundo     Delegado     para    la  Casación              Penal,    a    fin    de    constatar  si  el requerido Juan Carlos Osorio Godoy ha sido juzgado  en  Colombia  por  los mismos hechos que sustentan su petición de extradición,  en  orden a salvaguardar el principio de la cosa juzgada, no resulta pertinente,  conforme se precisa enseguida.   

En   efecto,   si   bien  en  la   documentación  aportada  por  el  Gobierno  requirente,  esto es, en la Nota Verbal No.  0350  del  16  de  febrero  de  2012,  por  cuyo  medio se solicitó  la detención provisional       con             fines           de      extradición   de   Osorio      Godoy,               y           en    la   No.   0861  del  20  de  abril    siguiente,    mediante    la    cual   se  formalizó  la  petición  de   entrega   de   éste,  se  sostuvo que:   

“Esta  investigación  comenzó  en  marzo de 2011, cuando agentes de la Agencia para el Control de Drogas (DEA),  Oficina   Principal   de   Miami  (MFD),  trabajando  en  conjunto  con   la   Oficina   de   la   DEA  en  Bogotá   (BCO),   la  División  de  Operaciones  Especiales  de  la DEA y  la      Policía  Nacional   de   Colombia   (DIJIN),   comenzaron  a  investigar  una  organización  de  tráfico  de  narcóticos/lavado de dinero  (DTO/MLO)     que    operaba    desde   Colombia   y   estaba   traficando  cantidades  de  toneladas  de  cocaína a los Estados  Unidos  y otros lugares, y  lavando utilidades  provenientes  de  la  venta  de  narcóticos que se retornaban a Colombia.   

(…)  

Juan   Carlos   Osorio   Godoy   es   un  transportador  de  dinero  para  la  DTO/MLO Galeano.  Juan  Carlos  Osorio  Godoy  está involucrado en el  lavado   de   utilidades   provenientes   de   la  venta  de  narcóticos   que   son   retornadas   a   Colombia   en  nombre  de  la  DTO/MLO”.   

Y,  así mismo, en la declaración jurada de  Peter  J.  Maynard,  Agente  Especial  de  la Administración para el Control de  Drogas  de  los  Estados  Unidos,  allegada  en  sustento  de  la  solicitud  de  extradición, se consigna:   

“I.   Antecedentes   

Esta investigación ha revelado que… Juan  Carlos  Osorio  Godoy… eran miembros de una organización narcotraficante y de  lavado  de  dinero («ONT-OLD») que desde marzo de 2011 conspiró para importar  cantidades  consistentes  en  múltiples  toneladas de cocaína de Suramérica a  los  Estados  Unidos  y para lavar los ingresos provenientes de la venta de este  estupefaciente repatriándolos a Colombia.   

(…)  

II.  Pruebas  

Esta  investigación  comenzó en marzo de  2011  con  agentes de la División de Campaña de Miami de la DEA, trabajando en  conjunto  con  la  oficina  del  país  que  tiene ésta en Bogotá, la Policía  Nacional  de  Colombia  («PNC»),  la División de Operaciones Especiales de la  DEA  y  la  Fiscalía  Federal  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de la  Florida.  El  objetivo  de  esta  investigación  era una «ONT/OLD» ubicada en  Colombia  que  traficaba  cantidades consistentes en toneladas de cocaína a los  Estados  Unidos  y  a  otros  lugares,  y que repatriaba a Colombia los ingresos  provenientes  de  estos envíos de cocaína. La ONT-OLD estaba encabezada por C.  Galeano.  Las  pruebas  demuestran  que  esta  ONT-OLD  participaba en todas las  facetas  del  narcotráfico,  lo que incluía la fabricación y el transporte de  la  cocaína  y  el  lavado  de  los ingresos provenientes de esos envíos de la  droga”.   

Es claro que de lo anterior no se desprende  la  existencia  de  una decisión con efectos de cosa  juzgada  y  tampoco  el representante del Ministerio  Público     identifica     en     concreto    la  constatación   de   una  investigación  en la que efectivamente se haya proferido una providencia de la  connotación  jurídica  advertida.   

Conviene   recordar   que  la  Corte  ha  manifestado    sobre    el   particular, lo siguiente:   

“No obstante, el imperativo de verificar  esta  circunstancia  se  presenta en situaciones en las que existe evidencia que  apunte  a  demostrar  la  eventual  lesión  del  derecho  fundamental al debido  proceso  por  desconocimiento del principio de cosa juzgada, en la medida que el  afectado  o su defensor [y aquí el Ministerio Público, se agrega] informen que  el  asunto  fue  investigado y juzgado en Colombia y suministren la información  relacionada  con las autoridades judiciales colombianas que hubieren conocido de  la  actuación;  o que por cualquier otro medio fundadamente se pueda suponer el  ejercicio  previo  de jurisdicción, por ejemplo, porque la orden de captura con  fines  de  extradición  se  cumple  estando  la  persona  privada de libertad y  resulte  necesario establecer la razón por la cual se dispuso la limitación de  ese derecho al requerido.   

En  el presente asunto ni el solicitado ni  su   defensor   [y  aquí  el  Procurador  Delegado,  se  añade]  suministraron  información  relacionada  con  la  posibilidad  de  que el Estado colombiano lo  hubiere  investigado,  juzgado y sentenciado, absolviéndolo o condenándolo por  los  mismos  hechos  a  los  que  alude el pedido de extradición elevado por el  gobierno  de…  circunstancia que resulta suficiente para desvirtuar la lesión  o  la  amenaza  del derecho fundamental al debido proceso del ciudadano… en lo  relacionado  con  el  principio  de cosa juzgada”5.   

Se  advierte, por tanto, la impertinencia de  la  prueba  solicitada  por el representante del Ministerio Público, motivo por  el cual no se ordenará su práctica.   

2.2.2.  De otra  parte,  la  petición  del  Procurador  Delegado  para  que  se  requiera  a  la  Registraduría  Nacional  del  Estado Civil a  fin de que remita la tarjeta  decadactilar   que   figure   a  nombre  del    reclamado,    identificado     con     la    cédula    de     ciudadanía   No.   12.234.698,  no  resulta     útil,     pues    dentro    de    la  documentación  recaudada  en  virtud  del  presente  trámite  de extradición  aparece           dicho          documento6,      además,  la  información  aportada  por el  Estado  requirente  es  suficiente  para adelantar el  examen sobre la plena identidad del solicitado.   

En    efecto,    son   múltiples      las     oportunidades     en     que     es   mencionada   la   identidad  del  requerido  por  el Gobierno extranjero, así se puede  constatar   tanto   en   las   Notas   Verbales  No.  0350  del  16  de  febrero  de  2012 y  No.  0861 del 20 de abril siguiente,  como   también  en  la  declaración   jurada  de  Peter  J.  Maynard,  Agente  Especial  de  la Administración para el Control de  Drogas  de  los  Estados Unidos, aportada en apoyo de  la solicitud de extradición.   

Así  mismo, se  cuenta    con   el   estudio   lofoscópico      practicado     por     la  Policía   Nacional   de   Colombia   al  requerido  Juan Carlos Osorio Godoy el  día  de  su  captura,  a  efectos  de establecer su  identidad.   

3. Cuestión Final:  

Como  la  Corte  no  observa la necesidad de  evacuar  pruebas de oficio, de conformidad con lo dispuesto en el inciso 3º del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, ordena dejar el expediente en Secretaría  de  la Sala por el término de cinco días a disposición de los intervinientes,  para que presenten sus alegatos.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:   

1.   NEGAR     la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas por el defensor de Juan  Carlos Osorio Godoy y el representante del Ministerio Público.   

2.  DEJAR,    una    vez   en   firme   esta  determinación,  el  expediente  en Secretaría de la Sala Penal por el término  de  cinco (5) días para las alegaciones finales, según lo prevé el inciso 3º  del artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ             LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                  NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA   

Secretaria    

1 En el  presente  caso se aplica la Ley 906 de 2004, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de  extradición se cometieron después del 1º de enero de 2005,  fecha  en la cual entró en vigencia el nuevo Código de Procedimiento Penal. En  este  sentido, ver Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, autos del  4  de  abril  y  3  de  octubre  de  2006,  radicaciones números 24187 y 25080,  respectivamente, entre otros.   

2 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, conceptos del 19 de febrero y del  16    de    septiembre    de   2009,   radicados   números   30374   y   31036,  respectivamente.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto del 1º de agosto de 2007,  radicación No. 27450.   

4 Corte  Constitucional, sentencia C-1106 del 24 de agosto de 2000.   

5   Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, Auto del 26 de agosto de  2009, radicación No. 31951.   

6 Ver  folios 42, 290 y 442 de la carpeta de anexos.     

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