37462(14-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37462  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 184  

Bogotá D.C., catorce (14) de mayo de dos mil  doce (2012).   

ASUNTO:  

Resuelve  la  Sala el recurso de reposición  interpuesto  por  la  defensa del doctor ANDRÉS FELIPE  ARIAS  LEIVA  contra  el auto del 27 de abril del  año  en curso, por cuyo medio decidió las solicitudes probatorias elevadas por  las partes e intervinientes en este juicio.   

CONSIDERACIONES:  

En la decisión recurrida, la Corte señaló  de  manera  concreta  el marco conceptual que regula la aducción de las pruebas  en  el  juicio,  nociones  a  las  que ahora se remite para evitar reiteraciones  innecesarias, en tanto no han perdido su vigencia.   

Por  metodología, se ofrece respuesta a los  temas  recurridos  conservando  el  orden  en  el  cual  fueron expuestos por el  impugnante.   

1. Por descubrimiento defectuoso  

En  el  numeral  1.1.1.,  bajo  el epígrafe  “Por    no    permitir    acceso    al    material  descubierto”,  la  Corte  excluyó las postulaciones  N°   5,  11  y  56  de  la  defensa,   porque  la  fiscalía  informó  la  imposibilidad  de  acceder al contenido de esos elementos de prueba, no ubicados  en  el  lugar  indicado  por  esa  parte,  hecho  que  apareja su descubrimiento  defectuoso.   

Sobre el particular el impugnante reconoció  que   las   peticiones   probatorias  N°  5  y  11  incluyeron  “un  par  de  errores  involuntarios  en  la  cita  de la foliatura o  numeración  de  cuadernos” pero, adujo, tal falencia  no  elimina su conducencia, pertinencia y utilidad. Afirmó el descubrimiento de  toda  la  Revista  Expo Gestión Caribe 2010, correspondiente a la solicitud No.  56,  pues  al  mencionarla reseñó que tenía 59 hojas y se encontraba al folio  131  de  la  carpeta  29,  a  partir  de  lo  cual presumió la imposibilidad de  encontrar allí sólo la carátula de la publicación.   

Decisión  

Sin duda, la defensa identificó cada uno de  los  documentos  cuya  aducción pretendía bajo los Nos. 5, 11 y 56, aspecto no  censurado  por  la  Sala;  sin  embargo,  además  de  otorgar  los  datos  para  individualizar  esos  medios  de  convicción,  esa  parte  ostentaba  la  carga  procesal   de   indicar  el  lugar  exacto  de  su  ubicación,  atendiendo  las  características  especiales  de  este  proceso,  en  particular  el volumen del  material  probatorio descubierto. Y aunque la falencia advertida pudo obedecer a  un  “error involuntario”,  el   mismo   impidió  el  efectivo  acceso  a  su  contenido,  configurando  un  descubrimiento  defectuoso  sancionable en los términos del canon 346 de la Ley  906 de 2004.   

Ahora,  las solicitudes N° 5 y 11 contienen  respuestas  a  derechos  de  petición  elevados por la defensa a Finagro y a la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil. Por tanto, no se trata de documentos  de  fácil  consecución,  pues  los originales están a su cargo, razón por la  cual  resultaba  imperativo  señalar  su  ubicación  exacta para garantizar el  acceso real a los mismos.   

En  cuanto a la Revista Expo Gestión Caribe  2010,  la  fiscalía  afirmó que no accedió a su contenido, pues en la carpeta  indicada    por   la   defensa   sólo   halló   la   carátula.   Contrario  sensu,  el recurrente insistió  en  su  descubrimiento total, surgido de la manera como describió el documento,  esto  es  mencionando  su  ubicación  precisa  y su número de hojas, es decir,  59.   

La Corte encuentra que no procede reponer la  decisión,  en  tanto  la  situación  planteada por la fiscalía no ha variado.  Así,  la  defensa  no  ha  informado que verificó la efectiva situación de la  revista  en  el  lugar anunciado, limitándose a deducir que allí debe hallarse  porque  indicó  su  número  de  folios,  hecho  que  razonablemente no implica  certeza sobre su ubicación en el sitio señalado.   

Por   ello,   se   reitera,   aunque   el  descubrimiento  probatorio  puede  hacerse  de  diversas  formas,  en  todo caso  comporta  el  acceso real a las evidencias y medios probatorios y la posibilidad  de  examinar  y  conocer su contenido; entonces, si una parte indica erradamente  el  lugar  de  su  ubicación,  incumplirá  la  carga procesal de permitir a su  contraparte el conocimiento y acceso a los elementos de prueba.   

Por lo anterior, no se repone la negativa de  decretar las peticiones Nos. 5, 11 y 56 de la defensa.    

2.  Exclusión  N°  1.1.14,  sobre material  audiovisual relacionado con Antonio Navarro Wolf.   

La  defensa  insistió en la aducción, como  prueba    documental,    de   las   intervenciones   del   doctor   Antonio  Navarro  Wolf,  en  razón  de su  conocimiento  personal y privilegiado del módulo de riego del programa AIS, que  como  gobernador de Nariño impulsó entre pequeños productores, tema que no se  repite en otros testimonios.   

Decisión.  

Como  se indicó en el numeral 1.1.14. de la  decisión  impugnada,  el material audiovisual referido resulta inconducente por  cuanto  no  ostentan  aptitud  legal  de  probar  los aspectos reseñados por la  defensa  y,  además,  porque  la  información  sobre  la  forma como el doctor  Navarro  Wolf  propició  e  impulsó  el  módulo  de riego del programa AIS entre los pequeños productores  en  el  Departamento  de  Nariño,  puede  ser  obtenida  a  través de su   testimonio   en   el   juicio,   oportunidad  en  la  cual  las  partes  podrán  interrogarlo, garantizándose el derecho de contradicción.   

Por  ello,  aun  cuando  no  se  repone  la  inadmisión   de   las  postulaciones  probatorias  Nos.  90  y  91,  se  ordena  recaudar    el   testimonio  del  doctor  Navarro  Wolf,  inicialmente  inadmitida  y,  en  ese  sentido,  repondrá   la   providencia   recurrida.   

3.  Exclusión  N° 1.1.2.2., sobre material  audiovisual     relacionado     con    Jorge        Caro       Caprivinsky.   

La  defensa  insiste  en  la  aducción  del  material   audiovisual   relativo   a   intervenciones  el  doctor  Jorge   Caro   Caprivinsky   —       postulaciones    N°    43    y    79    —,  porque  le permite controvertir los  cuestionamientos  de  la  Fiscalía  y  le  ayudan a guiar el interrogatorio y/o  impugnar   la   credibilidad  de  varios  deponentes  cuyos  testimonios  fueron  ordenados por la Corte.   

Solicitó   allegarlo   no   como   prueba  testimonial,  si  no como prueba documental y precisó que las expresiones allí  contenidas  servirán  como  guía  del  interrogatorio  directo en el juicio o,  eventualmente,   como   prueba   de  manifestaciones  anteriores  con  fines  de  impugnación de credibilidad durante el contrainterrogatorio.   

Recalcó la necesidad de decretar esta prueba  porque   aunque   la   Corte  ordenó  el  testimonio  del  doctor  Jorge  Caro  Caprivinsky,  “es  muy  probable  que se ampare en su  inmunidad  diplomática  para  negarse a declarar como testigo, lo que hace más  útil  el  documento  fílmico  en  donde él hace importantes revelaciones para  sustentar  la  teoría  del  caso  de  la  defensa”.   

Decisión.  

La  Sala ratifica la negativa a ordenar como  prueba  el material fílmico relacionado con Jorge Caro  Caprivinsky,  por cuanto el medio idóneo para obtener  su  versión sobre los convenios cuestionados por la fiscalía, es su testimonio  bajo  juramento  en  el  juicio,  cuya  práctica  garantiza  la  inmediación y  contradicción, principios basilares del sistema penal acusatorio.   

De otra parte, la Corte decretó como pruebas  las  postulaciones  N°  100  y  101,  relacionadas  con documentos públicos de  carácter    internacional    suscritos    por   Caro  Caprivinsky  como  representante  del  IICA,  donde se  refiere  a  los convenios de cooperación cuestionados por la Fiscalía, con los  cuales  podría  mitigarse  la hipotética ausencia del testigo, situación que,  además, no fue planteada al efectuar la solicitud probatoria.   

Y  aunque el material audiovisual reseñado,  en  los  términos  del  artículo  424  de  la  Ley  906  de  2004,  ostenta la  connotación   de  prueba  documental,  la  Corte,  más  que  adentrase  en  la  naturaleza  de  la  prueba,  revisó  su  conducencia,  pertinencia  y utilidad,  coligiendo   su  improcedencia  ante  el  decreto,  como  mejor  evidencia,  del  testimonio del funcionario.   

Aún más, el recurrente fundó la necesidad  del  acopio  de  este  material  en  que  le permite guiar el interrogatorio y/o  impugnar   la   credibilidad  de  varios  deponentes  cuyos  testimonios  fueron  ordenados.   Sin  embargo,  las  manifestaciones  anteriores  contenidas  en  el  material  audiovisual, según las voces del artículo 403 de la Ley 906 de 2004,  sólo  tienen  aptitud  legal  de impugnar la credibilidad de quien efectuó las  aseveraciones   y   no   las  de  terceras  personas,  razón  que  reafirma  su  inconducencia.   

4.  Exclusión  N°  1.1.3.,  de  documentos  relacionados    con   convenios   diferentes   a   los   que   son   objeto   de  investigación.   

El  impugnante  insistió en las solicitudes  probatorias  N°  7, 40, 42, 46, 51, 52, 53, 62 a 70, 72, 76, 81 a 83, 84, 113 y  114  argumentando  su  relación  inescindible  y fundamental con su teoría del  caso,  para  controvertir la imputación subjetiva que a título de dolo hizo la  Fiscalía    al    doctor    ANDRÉS   FELIPE   ARIAS  LEIVA.   

Con  ellas,  adujo,  va  a demostrar que las  actividades  reprochadas  no  fueron inventadas ni ejecutadas exclusivamente por  ARIAS  LEIVA,  pues han sido  realizadas  y  replicadas  por  administraciones  anteriores  y  posteriores sin  ningún   cuestionamiento  penal,  disciplinario  o  fiscal,  lo  cual  lleva  a  descartar  su  conocimiento  de  la  supuesta  ilicitud  y  su voluntad de obrar  conforme a él.   

Esos documentos, dijo, demuestran el contexto  y  la  tradición  en  que  los  convenios  reprochados  por la Fiscalía fueron  celebrados  y  ejecutados, así como el monto, tipo aporte y número de personas  contratadas;    elementos    duramente    cuestionados    en   el   escrito   de  acusación.   

Finalmente, manifestó su conformidad con el  límite  temporal  señalado por la Sala al ingreso de otros documentos, esto es  los   referentes   a  convenios  celebrados  entre  el  Ministerio  y  el  IICA,  posteriores al año 2000.   

Decisión.  

No se dispone la aducción de los documentos  relacionados  con  convenios  suscritos  entre  el  Ministerio  de Agricultura y  Desarrollo  Rural  y  entidades  diversas  al  IICA,  impertinentes frente a los  hechos  objeto  de  la  acusación, por cuanto ésta se refiere exclusivamente a  los  N°  003/07,  055/08  y 052/09, si bien los relaciona con los convenios N°  078/06, 018/08 y 037/09, también celebrados entre esas entidades.   

Aunque al resolver las peticiones probatorias  la  Corte  decretó  el acopio de algunos convenios diferentes a los mencionados  en  el  pliego  de  cargos,  ello se explica en que  se refieren a acuerdos  celebrados  por  las  mismas  partes, en un lapso limitado y, además, porque se  consideró  necesario  verificar  el  contexto en el cual pudieron cumplirse los  actos  jurídicos cuestionados y establecer si se trató de la actualización de  contratos anteriores.   

En  tal sentido, las solicitudes probatorias  en  cuyo  acopio  insistió  la defensa, carecen de pertinencia por versar sobre  convenios  diferentes  a  los cuestionados en el escrito de acusación, de forma  tal  que  su  recaudo  no  es  posible  ni  aun  considerando  la  existencia de  situaciones  similares  a  las  reprochadas  por la fiscalía, con las cuales la  defensa  pretende  desvirtuar  el  aspecto  subjetivo  del delito, porque dichos  acuerdos   versan   sobre   objetos,  funcionarios  y  periodos  diversos,  cuya  investigación debe adelantarse de forma independiente.   

5.  Exclusión  N°  1.1.10.,  relativa  a  conceptos  emitidos  por  los  doctores Carlos Gustavo  Arrieta,  Ramiro  Saavedra  y     José    Vicente  Blanco,   sobre   temas  jurídicos,  así  como  sus  intervenciones como testigos de acreditación.   

Para  refutar  las  razones de la exclusión  dispuesta  respecto  de  las  postulaciones  N°  35, 44 y 117 de elementos propios de la defensa,  el interesado adujo, en concreto, que si  bien  el  Juzgador  es perito de peritos, los conceptos y testimonios citados no  apuntan  a  valoraciones probatorias o de derecho en torno al aspecto objetivo o  subjetivo del tipo penal atribuido.   

Se  trata, afirmó, de informes “…referidos  exclusivamente  a  aspectos  muy  especializados de  derecho  contractual,  como  son  los  convenios  de  cooperación  en ciencia y  tecnología  y  de  su  manejo  en  la  jurisprudencia y la literatura jurídica  nacional  e  internacional…”,  a  través  de  los  cuales  puede  conocerse  la  naturaleza  del contrato, convención o acuerdo de  voluntades  tema  de juzgamiento, imprescindible para establecer cuáles son los  requisitos  exigibles  en  el caso concreto y si estos son legales y esenciales,  dado   que   se  formuló  acusación  por  el  punible  de   contrato  sin  cumplimiento de requisitos legales.   

Son,  entonces,   conceptos de expertos  sobre   temas   que   requieren   conocimientos   jurídicos   especializados  y  extrapenales,  cuya  solicitud  consulta  lo dispuesto en el artículo 405 de la  Ley  906  de 2004 en punto de la prueba pericial, procedente cuando se requieran  conocimientos      “especializados”, como los temas propuestos.   

Decisión.  

La  solicitud  planteada  no está llamada a  prosperar,  en  tanto  desconoce la formación profesional en derecho de quienes  integran  esta  Sala,  requisito constitucional para ocupar la magistratura. Esa  formación,  al  igual  que  la  experiencia  profesional de quienes la ejercen,  confiere   adicionalmente  a  cada  uno  de  ellos,  la  idoneidad  necesaria  y  suficiente  para  interpretar  el  contenido y alcance de las normas que regulan  los   temas   enunciados  por  el  solicitante  y  arribar  a  las  conclusiones  pertinentes.   

Además,  la interpretación de la normativa  aplicable   al   caso  constituye  labor  exclusiva  del  juzgador,  quien  para  adelantarla  tiene a su alcance las mismas disposiciones legales, jurisprudencia  y  doctrina  nacional  o  foránea  a la cual recurren los juristas interesados,  entre  ellos los citados como expertos en los tópicos concretamente mencionados  por el recurrente.   

Recuérdese,  por último, que como destaca  la  fiscalía,  el  tema  de  la  contratación pública, si bien constituye una  disciplina  jurídica  distinta  de  la  penal, no es extraño a esta Sala, cuya  jurisprudencia  junto  con  los  instrumentos  mencionados,  constituyen la vía  idónea  para  desentrañar  la  naturaleza  jurídica  de  los  convenios  cuya  celebración  se  reprocha  al  acusado,  sus  alcances,  requisitos y restantes  aspectos  enunciados en la sustentación del recurso para insistir en el recaudo  de la prueba.     

Estos  asuntos  no  demandan,  entonces, la  orientación   de   especialistas,   porque   en  forma  alguna  son  ajenos  al  conocimiento  de la Corte; por tanto, no se repondrá la exclusión dispuesta en  el numeral 1.1.10 aludido.   

6.  Exclusión  N°  1.1.11., relativa a la  denominada   prueba   de   campo   a   cargo   del   investigador   Nelson Fabio Rodríguez.   

La  defensa  sustenta  su disenso en que la  solicitud  N°  54, o “prueba de campo”  constituye en realidad un documento fílmico o registro documental  en   video,  que  muestra,  in  situ,  “…distintos  proyectos  de  riego  y  drenaje  construidos  con recursos de AIS (….) en los  cuales    se    incorporó   tecnología   y   beneficiaron   muchos   pequeños  productores”.   

Decisión.  

Al  solicitar la aducción de este medio de  convicción,  la defensa señaló que “La conducencia  y  pertinencia  se  desprende  de  ser ésta una prueba recolectada in  situ,  en  el campo, y de viva voz de  una  gran  cantidad  de  beneficiarios  del  programa  de  riego  de  AIS que, a  diferencia   de  lo  que  alega  la  Fiscalía  a  partir  de  unas  entrevistas  descontextualizadas  y mutiladas a manera de muestra, evidencian que el programa  de   riego   de   AIS   SÍ  incorporaba  un  componente  muy  importante  de  transferencia y desagregación  tecnológica…”.   

En ese orden, la pretensión se dirigió de  manera  inequívoca,  a  incorporar,  por  ese  medio,  las  entrevistas  de los  beneficiarios  que,  según  informó  el peticionario, dan cuenta del punto que  interesa  a  la  defensa,  esto  es  que  el  programa  de riego de AIS tiene un  componente de tecnología.   

Por  ello,  aducir ahora para justificar la  incorporación  de  ese  elemento  probatorio  al  juicio,  que  se  trata de un  documento   fílmico   donde   se   registran   sobre   el   terreno“…distintos   proyectos  de  riego  y  drenaje  construidos  con  recursos  de  AIS…”,  a partir de los cuales puede  inferirse      la  transferencia  de  tecnología  dada  a diversos beneficiarios, no constituye un  argumento  orientado  a  controvertir  las  razones  en  las  cuales se funda la  inadmisión.   

Es, en realidad, un nuevo argumento que por  lo  mismo,  no  pudo  ser  considerado   en su oportunidad por la Sala, que  además  se  ofrece  extemporáneo,  teniendo en cuenta los objetivos legalmente  fijados  al  recurso  de  reposición.  Entonces, no se revocará la inadmisión  dispuesta en el auto impugnado.   

7. Exclusión N° 1.1.15, relacionada con el  expediente   N°04   de   2008,   proceso   disciplinario   contra  Javier Romero Mercado.   

Aduce  la defensa que la incorporación del  expediente  se justifica en la necesidad de impugnar la credibilidad del testigo  de  la  Fiscalía,  señor  Romero Mercado,  a  partir de precisas manifestaciones hechas por éste y de otras  piezas de la actuación.     

Decisión.  

Al  igual  que  en  el  caso  anterior,  el  argumento  para  sustentar  el  recurso  no  se  orienta  a  rebatir las razones  expuestas  para  inadmitir  ese  medio  de prueba, sino a exponer, ahora sí, la  explicación  que  la  Sala  echó  de  menos  al  resolver  sobre su aducción.   

Por   ello,   deviene   extemporánea   e  inadmisible para efectos de la impugnación.   

Por   lo  demás,  si  lo  pretendido  es  cuestionar   la   credibilidad  del  testigo  requerido  por  la  Fiscalía,  la  incorporación  de  todo el expediente disciplinario se advierte superflua, pues  para  ello  basta con su declaración ante el ente de control disciplinario, que  puede  ser  utilizada  con  ese fin en los términos del artículo 403 de la Ley  906  de  2004,  sin  que  ello  implique  su  aducción  al  proceso como prueba  autónoma.    

Corresponde  señalar,  por último, que la  indeterminación  de  las  “…otras  piezas de este  expediente…”  que la defensa demanda para impugnar  la   credibilidad   del   señor   Mercado,  contribuye  a  confirmar la exclusión dispuesta respecto de este  medio de prueba.   

8.     Inadmisión     de     prueba  testimonial.   

La  defensa  solicita  reponer la decisión  adoptada  respecto de sus testigos Rafael Mejía, José  Félix  Lafaurie,  María  del Rosario Guerra, Gisella Torres, Amparo Mondragón  y        Edelmira  Quintero.   

8.1.   En   relación  con  los  señores  Rafael  Mejía y José  Félix  Lafaurie, la defensa insiste  en  la necesidad de establecer con el concurso de estos representantes gremiales  si  Agro  Ingreso  Seguro  fue  concebido  como un programa asistencialista o si  estaba  destinado  a  promover la competitividad de todo el sector agropecuario,  si  en  su  desarrollo contrarió el interés general, si excluía a los grandes  empresarios  y  otros  aspectos  relacionados con la forma como se estructuró y  ejecutó dicho programa.   

Decisión.  

La  solicitud resulta superflua porque para  declarar  sobre  idénticos  tópicos  fueron  requeridos  por esa misma parte y  ordenados  en  la  decisión impugnada, los testimonios del señor ex presidente  Álvaro Uribe Vélez y de los  doctores  Oscar Iván Zuluaga  y  Carolina  Rentería, en su  orden,  Ministro  de  Hacienda y Directora de Planeación Nacional, al igual que  el   doctor   Fernando   Arbeláez   Soto,  quien  desempeñó  en  el Ministerio de Agricultura y Desarrollo  Rural,  los  cargos  de  Jefe  de  la  Oficina  Jurídica,  Secretario General y  Viceministro.   

Tanto  el  ex  presidente  en su calidad de  máximo  director de políticas públicas, como los demás miembros de su equipo  de  gobierno,  ejecutores  de  aquellas,  pueden  ilustrar con suficiencia sobre  todos los temas propuestos por el impugnante.   

Por ello, un mayor número de testigos sobre  los  mismos asuntos desconoce las previsiones del artículo 359 de la Ley 906 de  2004,  sobre  la  aducción de pruebas en el juicio. No se repondrá entonces la  exclusión dispuesta en relación con estos testigos.   

8.2. El testimonio  de  la  doctora  María del Rosario Guerra,   fue  solicitado  para “demostrar  que  el  apoyo  logístico y administrativo que el IICA brindaba a los convenios  solo  era subsidiario al núcleo central, principal y prioritario del convenio y  de  la  política pública (….) y que ese apoyo logístico y administrativo es  común  y  necesario  en  todos  los  convenios  de  cooperación  científica y  tecnológica  celebrados  por  el  Gobierno con entidades como el IICA, y que no  por  ello  dichos convenios de asociación pierden su naturaleza de cooperación  científica  y  tecnológica para convertirse en contratos de administración de  recursos públicos…”.     

Decisión.  

En  este  caso se advierte que al solicitar  los  testimonios  de  los  doctores  Fernando Arbeláez  Soto,  Christopher  A.  Hansen,  Eugenia  Méndez,  Oskar  Schoder,  Julio Daza,  Julián  Alfredo  Gómez  Díaz,  Luis Fernando Gómez Díaz, Jairo Cano Gallego  y     José     Hirian  Tobón,  la  defensa los justificó en que todos ellos  declararían,  entre  otros  diversos  temas, sobre el distinguido con el N° 7,  mismo  asunto asignado a la doctora Guerra.  Por ello, su testimonio resulta repetitivo y superfluo, más si se  tiene  en  cuenta  que  el  peticionario  radica en las personas mencionadas, el  conocimiento de un mayor número de asuntos.   

Aunque  esta razón basta para inadmitir el  testimonio    de    la   doctora   Guerra,   es   preciso  indicar  que  el  otro  aspecto  señalado  en  la  sustentación   del   recurso   para  justificar  su  recepción,  evidencia  su  inconducencia.   

En  efecto,  si  con él se busca demostrar  “…que  los  convenios de ciencia y tecnología que  celebran  los  Ministerios  con  organismos  internacionales  no  son  contratos  estatales  que  se  rigen  por  las directrices de la Ley 80 de 1993, y menos de  administración  de recursos públicos…”, la prueba  no  se orienta en realidad a acreditar un hecho percibido por la ex funcionaria,  sino  a obtener la refrendación de una postura jurídica de la defensa, que por  lo mismo, no constituye objeto de prueba.   

          8.3.                       Para insistir en la práctica de los testimonios  de  las  doctoras  Gisella  Torres,  Amparo Mondragón  y    Edelmira    Rivera  Quintero,   la  defensa  recurrió  a  destacar  las  calidades profesionales de  estas  ex  funcionarias  del  Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, así  como   las   razones  de  conducencia,  pertinencia  y  utilidad  del  medio  de  prueba.   

Decisión.  

Ocurre, sin embargo, que el testimonio de la  doctora  Gisella  Torres  fue  requerido  por la defensa para clarificar los temas N° 19, 22, 26, 27, 29, 31 y  39,  mismos  que  para  esa  parte  justifican  los  testimonios de los doctores  Fernando        Arbeláez       Soto,   Marcela   Urueña  Gómez,  Juan  Camilo  Salazar Rueda,    Jairo    Alonso    Mesa,   Nohora   Beatriz   Iregui,    Juan    David   Castaño   Sánchez  y   Camila   Reyes   del  Toro,  ordenados  en la providencia recurrida, quienes  también   depondrán   sobre   asuntos  adicionales.  Además,  se  ordenó  el  testimonio  de  Alba Sánchez,  para  que con los restantes nombrados declare, en concreto, sobre las temáticas  N° 29, 31 y 39.     

          A  su  vez,  para  declarar  sobre  los  tópicos N° 29 y 31 que la  defensa  vincula  con  las  doctoras  Amparo Mondragón  y    Edelmira    Rivera  Quintero,  dicha  parte  requirió,  entre  otros, los  testimonios   de   los   señores  Fernando  Arbeláez  Soto,   Camila  Reyes  del  Toro,   Marcela   Urueña  Gómez,   Nohora   Beatriz  Iregui,    Juan   Camilo  Salazar,  Jairo  Alonso Mesa  Guerra   y   Juan   David  Castaño,  ordenados  en el auto impugnado.  Adicionalmente,  el  testimonio  de  la  señora  Alba  Sánchez  fue  ordenado  para  que,  junto  con los demás nombrados, declare sobre los asuntos  N° 29 y 31.   

     

          Como  sin  dificultad  se  advierte, los testimonios de las doctoras  Torres,      Mondragón     y     Rivera sobre los mismos aspectos asignados  a  todas las personas mencionada, devienen repetitivos, razón por la cual no se  repondrá la decisión de excluirlos.   

          El  recurrente,  por  otra  parte,  insistió en el testimonio de la  señora  Amparo  Mondragón,  porque  ésta  “…aparece mencionada varias veces en  los  correos  electrónicos  que  la  defensa utilizará del material probatorio  descubierto  por  la  fiscalía  y  los  cuales  la  Corte ordenó tenerlos como  prueba, hechos sobre los cuales podrá declarar”.   

Sin   embargo,   escuchados   los  audios  correspondientes,  se  constata  que  al  demandar  el  testimonio  referido, la  defensa  no señaló la necesidad de interrogar a esa testigo sobre el contenido  de  los  correos  electrónicos  descubiertos  por  la  fiscalía,  que pretende  utilizar.   

Tampoco lo hizo al efectuar la solicitud N°  9  relacionada  con  elementos  probatorios  descubiertos  por la acusadora; esa  petición,  acogida por la Sala, consistió en aducir unos correos electrónicos  cursados   entre   funcionarios   del   Ministerio,  uno  de  ellos  la  señora  Amparo   Mondragón,  cuya  comparecencia  para  ser  interrogada  sobre  las  misivas no se requirió, como  tampoco  se  pidió para servir de testigo de acreditación, calidad asignada al  doctor   Julián   Alfredo  Gómez  Díaz, quien los entregó al ente acusador.   

          En  ese  contexto,  el  argumento  expuesto  sólo  ahora  se pone a  consideración  de la Corte, razón por la cual no puede acogerse, atendidos los  fines del recurso.   

          Resta  señalar  que  la  metodología  adoptada por la defensa para  solicitar  la  prueba testimonial, consistente en destacar más los temas objeto  de  prueba,  que  el  conocimiento que cada uno de los testigos deprecados puede  tener  sobre  estos,  conllevó  que el alto número de personas requeridas para  acreditar  un  mismo tópico, mostrara repetitivos y superfluos a buena parte de  ellos.   

          Por  esa causa, como se precisó en el auto recurrido, la Sala optó  por  disponer  el  acopio  de los testimonios de aquellas personas en quienes se  radicó  el  conocimiento  de un mayor número de temas, o de quienes aparecían  como  testigos  únicos  o  específicos  de algún tópico, metodología que no  mereció cuestionamiento alguno del interesado.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

Primero: REPONER la  decisión  del  27  de  abril  del  año  en curso, para disponer que durante la  audiencia  de  juicio  oral  se  recaude  el  testimonio del doctor Antonio  Navarro  Wolf,  requerido  por la  defensa.   

          Segundo:     MANTENER     en     firme     las     demás     decisiones    objeto    de    la  impugnación.   

Las   partes   e   intervinientes  quedan  notificados en estrados.   

Contra    lo   resuelto   no   proceden  recursos.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                             FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                                                                     MARÍA   DEL  ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

Comisión de servicio  

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                                                                                      LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

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