38090(24-01-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 38090  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado   acta   N°  012   

Bogotá,  D.  C.,  veinticuatro               (24)   de   enero   de   dos   mil  doce  (2012)   

V    I   S   T   O  S   

Procede la Sala a resolver lo que legalmente  corresponde  dentro del trámite de impedimento conjunto planteado por todos los  magistrados  de  la  Sala  Única  del Tribunal Superior de Arauca, drs. Matilde  Lemos  San  Martín,  Jaime Raúl Alvarado Pacheco y Francisco Alberto González  Medina  (los  dos  primeros  en  auto  del 6 de diciembre de 2011 y el último a  través  de  decisión  del  12 del mismo mes y año), a quienes correspondería  asumir  el conocimiento de la causa en contra de Jesús  María  Pardo  Hernández,  en  su condición de Juez  Único  Laboral  del Circuito de Arauca.  Así mismo, la Corte se pronuncia  sobre la petición de libertad formulada por el mencionado.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  La  presente  actuación se adelanta en  contra  del  funcionario judicial antes mencionado, por la presunta comisión de  la  conducta  punible  de  prevaricato  por  acción, dentro del proceso laboral  adelantado   por   el   particular   José  Anaín  Ángel  Cáceres  contra  la  Administradora  de  Riesgos Profesionales ARP Liberty  Seguros de Vida.   

En  la correspondiente audiencia preliminar  de  control de garantías celebrada los días 27 y 28 de septiembre de 2011 ante  el  Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Arauca, el indiciado fue afectado con  medida  de  aseguramiento  intramural, la cual fue mutada en domiciliaria por el  superior,  como  consecuencia  de la apelación formulada en su contra.  El  escrito  de  acusación  fue  radicado  el 16 de noviembre de 2011 por el Fiscal  Único Delegado ante el Tribunal Superior de Arauca.   

2. Remitida la actuación a la Corporación  últimamente  mencionada,  los  integrantes  de  su  Sala Única manifestaron su  impedimento  para  asumir la causa. Los magistrados Lemos San Martín y Alvarado  Pacheco,  por  razón  del motivo consagrado en el artículo 56- 4 de la Ley 906  de  2004 y el Magistrado González Medina, con fundamento en la causal 5° de la  misma norma.   

3. Remitidos los pronunciamientos reseñados  al  despacho  del  Magistrado  ponente y, a la vez, presidente de la Sala Única  del  Tribunal  Superior  de Arauca, éste, a través de auto del 13 de diciembre  de  2011,  los  remitió  con  destino  a esta Colegiatura, con el fin de que se  pronuncie sobre los impedimentos manifestados.   

4. A través de comunicación recibida en el  despacho  vía  fax  el  20  de enero del año en curso, el acusado Pardo  Hernández requiere a la Sala para  que  le  conceda  la  libertad,  por razón del vencimiento de términos para la  formulación de la acusación.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

La  Sala  de  Casación  Penal  anticipa su  decisión     en    el    sentido    de    que    se  abstendrá   de  resolver  de  fondo  acerca  de  la  procedencia  del impedimento formulado por los magistrados de la Sala Única del  Tribunal  Superior  de  Arauca,  toda  vez  que  ante  esa corporación no se ha  surtido  aquello  que consagra el artículo 83 de la Ley 1395 de 2010, norma que  introdujo  al  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004 el artículo 58A, que  regula  el trámite del impedimento o recusación respecto de los magistrados de  tribunal superior de distrito judicial.   

La solución así anticipada encuentra apoyo  en  que  antes  de  entrar  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia   a  resolver  sobre  los  motivos  de  impedimento  o  recusación  es  necesario,  en  primer  lugar,  que los demás integrantes de la respectiva sala  del   tribunal   se   pronuncien   sobre   su   fundamento;  así,  solamente  si  éstos  la rechazan se activa la competencia de esta  Corporación    para    decidir    el    incidente1.   

Sobre  el  procedimiento  que  tiene  lugar  cuando  la  recusación  se  dirige  contra todos los Magistrados de un Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial,  o  bien  cuando  estos  últimos  se declaran  impedidos,  la  Ley  1395  de  2010,  en su artículo 83, consagra lo siguiente:   

“La Ley 906 de  2004 tendrá un nuevo artículo, cuyo texto será el siguiente:   

Artículo  58A.  Impedimento    de    magistrado.   Del   impedimento  manifestado  por  un  magistrado  conocen  los  demás  que  conforman  la  sala  respectiva,  quienes  se  pronunciarán  en  un  término  improrrogable de tres  días.  Aceptado  el  impedimento  del magistrado, se complementará la Sala con  quien  le  siga  en  turno  y  si  hubiere  necesidad,  se sorteará un conjuez.  Si  no  se  aceptare  el  impedimento, tratándose de  Magistrado   de   Tribunal  Superior,  la  actuación  pasará   a   la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  que  dirima  de  plano  la  cuestión” (subraya la Corte).   

Además  del  precepto reseñado, cuando la  manifestación    de   impedimento   es   conjunta2,  se impone acudir igualmente  al  artículo  59  de  la  ley  906  de 2004, norma que no sufrió modificación  alguna  con la reforma introducida a la Ley 906 de 2004 por la Ley 1395 de 2010,  y que establece lo siguiente:   

“Impedimento  conjunto.  Si  la causal de impedimento se extiende a  varios  integrantes  de las salas de decisión de los tribunales, el trámite se  hará conjuntamente.”   

En  el  caso  que  ocupa la atención de la  Corte   se  observa  de  los  antecedentes  procesales  detallados  en  acápite  anterior,  que  una  vez  los tres magistrados de la Sala Única manifestaron su  impedimento,  el  presidente  de  esa  corporación  dispuso  la remisión de lo  actuado con destino a la Corte, para que resolviera dicho asunto.   

Con  un  tal  proceder  el juez corporativo  olvidó  que,  según  la Ley 1395 de 2010, el trámite encaminado a resolver el  impedimento  o  recusación  de  magistrados  se  surte  de la siguiente manera:   

i)   Una  vez  manifestado  el  impedimento  o  formulada la recusación los demás magistrados  que  conforman  la  sala respectiva deben pronunciarse sobre sus fundamentos; si  aquellos  admiten  la  configuración  de la causal de impedimento o recusación  invocada,  entonces  así  queda  resuelto  el  incidente.  En  consecuencia, se  procederá  a  complementar  la  Sala con quien le siga en turno al magistrado o  magistrados  apartados  del  conocimiento  del  caso;  y  si  no  hubiere  otros  magistrados   o   los  que  quedaren  fueren  insuficientes  para  conformar  la  pluralidad,  se  sortearán  conjueces.  Con  éstos  (es  decir,  con  el o los  magistrados  que siguieren en turno, o con los conjueces designados), el proceso  continuará  su trámite ordinario hasta su culminación, en el entendido de que  el  impedimento  o  recusación ya fue decidido por los restantes integrantes de  la Sala;   

ii) En contraste  con  lo  anterior,  puede  ocurrir  que  “los demás  [magistrados]  que  conforman  la  sala  respectiva”  resuelvan  no  aceptar los motivos de impedimento o recusación.  Solamente  si  así  ocurriere,  la  actuación  pasará,  entonces, a la Sala de Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia para que ésta decida de fondo el asunto,  en  el  entendido  de  que,  al  contrario  de  lo  que sucede con la hipótesis  anterior,  es  decir,  cuando  los  motivos  del  impedimento  o recusación son  aceptados   por   los   demás  integrantes  de  la  sala,  en  esta  hipótesis  el  incidente  no  ha  quedado  resuelto.   

Pues   bien,   vistos   los  lineamientos  anteriores,  surge  nítido  que  el  presidente del Tribunal Superior de Arauca  estimó  de  manera equivocada que las manifestaciones de impedimento formuladas  por  los  integrantes  de  esa  corporación  eran  suficientes  para remitir la  actuación  con  destino  a la Corte; y fue así como omitió dar la oportunidad  para  que  el  asunto fuera resuelto por la misma instancia en que se promovía:  solamente  cuando  este  trámite  se  agote  y, como  resultado  del  mismo, no se acepten los motivos de impedimento, se activará la  competencia    de    la    Sala    de   Casación   Penal   para   resolver   el  incidente.     

Es  imperioso llamar la atención sobre las  particulares  circunstancias  que  rodean  al  caso que hoy analiza la Corte: el  Tribunal  Superior de Arauca se conforma por una Sala Única, la cual se integra  precisamente  por los tres magistrados que se han declarado impedidos, de suerte  que  no  existen  otros  magistrados  de  la  misma  sala (titulares) llamados a  pronunciarse  sobre  los  argumentos  sobre  los que se fundan los impedimentos,  como  así lo exige el artículo 58A del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

Cuando  se  presenta una situación como la  descrita,  ha  precisado  la  jurisprudencia  de  esta  Colegiatura, que se hace  necesario  -aún  cuando  el  precepto  no  lo  diga  expresamente- recomponer    la    Sala   mediante  la  designación  de  conjueces  para  el  efecto  de que  analicen  los  motivos  de  impedimento o recusación.   

Una  tal solución encuentra sustento en el  inciso  final  del  artículo  54  de  la  Ley  270  de  1996 -Estatutaria de la  Administración  de  Justicia-,  de  acuerdo  con  el  cual  si  el  número  de  magistrados  que deban separarse del conocimiento de un asunto por impedimento o  recusación   “disminuye   el   de  quienes  deban  decidirlo   a   menos   de   la   pluralidad   mínima  prevista  en  el  primer  inciso”,  deberá  sortearse  conjueces,  para así  completar  el  quórum  deliberatorio  y decisorio, puesto que las decisiones de  las  corporaciones judiciales en pleno “o cualquiera  de  sus  salas  o  secciones” deben adoptarse con la  asistencia  y  voto de la mayoría de los integrantes de la corporación, sala o  sección3.   

De  la  interpretación sistemática de las  normas  transcritas  se  deriva que ante la declaratoria de impedimento de uno o  varios  magistrados  del  Tribunal,  lo  procedente  es  sortear  uno  o  varios  conjueces,  con  miras  a integrar la Sala de Decisión que definirá el asunto,  pues  la  razón  por  la  que  el legislador dedicó un artículo especial para  regular  el  trámite  de los impedimentos manifestados por los magistrados, fue  para  dotar  de  mayor agilidad su definición, motivo que lógicamente se opone  al procedimiento sui generis que se acometió en este caso.   

En  conclusión,  en  casos  como  el ahora  examinado,  en  el  cual  la  manifestación  de  impedimento abarca a todos los  magistrados   integrantes   de   una  Sala  Única  de  Decisión,  es  necesario  que  se  proceda  a  la  convocatoria de una Sala de  Decisión  de  Conjueces quienes deberán ser sorteados por el Tribunal Superior  del   Distrito  Judicial  de  Arauca,  conforme  al  reglamento  interno  de  la  Corporación4   

.  

En  estas  condiciones,  como  el  Tribunal  Superior  de  Arauca  no  procedió  conforme  con  el  trámite  descrito en el  artículo  83  de  la  Ley  1395 de 2010 y, en consecuencia, de manera prematura  remitieron  las  diligencias  a  la  Corte,  la  Sala, como así lo anunció, se  abstendrá   de   emitir  decisión  sobre  los  impedimentos  planteados,  pues  esta  Colegiatura, se reitera,  solamente podrá  dirimir  los  impedimentos, una vez la Sala de Conjueces designada decida si los  acepta  o  no,  siendo  tan  sólo en este último caso, en el que procederá el  envío  de  las  diligencias  a  esta Corporación al tenor de lo previsto en el  articulo 58A de la Ley 906 de 2004.   

Por estos motivos, la Corte se abstendrá   de  emitir  pronunciamiento  alguno  en  torno a los motivos de impedimento planteados por los magistrados de  la Sala Única del Tribunal Superior de Arauca.   

Cuestión adicional  

Frente al memorial remitido vía fax por el  acusado  Jesús  María  Pardo  Hernández,  a  través del cual solicita a la Sala de Casación Penal que le  conceda  la  libertad  por  razón del vencimiento de términos para realizar la  formulación  de  acusación,  dígase que, acorde con la estructura del proceso  acusatorio  que  consagra  la Ley 906 de 2004, el pronunciamiento que reclama el  sujeto  procesal  es de competencia exclusiva del juez de control de garantías,  ante  el  cual  debe  requerir  la  celebración de la correspondiente audiencia  preliminar,  pues  en  esta  oportunidad  la  competencia  de  la Sala solamente  procede   para   pronunciarse   sobre   los   impedimentos   manifestados.    

Por  lo  tanto,  la  Sala  se abstendrá de  emitir     pronunciamiento    alguno,    respecto    de    la    petición    de  libertad.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

PRIMERO: ABTENERSE de  decidir   sobre  el  impedimento  formulado  por  los  Magistrados  del  Tribunal  Superior  de Arauca.   

SEGUNDO:  ABSTENERSE de decidir sobre  la    petición    de   libertad   formulada   por   el   acusado   Jesús          María         Pardo         Hernández.   

TERCERO: DEVOLVER las  diligencias    a    la  Corporación  mencionada  para  que  proceda  conforme  lo dispuesto en la parte  motiva de esta decisión.   

Contra  esta  determinación  no  procede  ningún recurso.   

Comuníquese y Cúmplase.  

JAVIER  ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                              JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                                                                                              

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         AUGUSTO J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

                                                                                                              Permiso   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, auto del 7 de abril de 2011,  radicación N°  35891.   

2  En  este  caso,  el  impedimento  se tramita como conjunto, dado que fue manifestado  por  todos los integrantes del tribunal, sin que pierda su calidad de tal por no  haber quedado plasmado en el mismo escrito.   

3 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, auto del 16 de noviembre de 2010,  radicación No. 35394.   

4  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto del 9 de febrero de 2011, radicación No. 35756.     

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