37961(12-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37961  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 226  

Bogotá, D.C., doce (12) de junio de dos mil  doce (2012).   

ASUNTO:  

Se pronuncia la Sala sobre la viabilidad de  la  demanda  presentada  mediante  apoderado  judicial  por el condenado GERMÁN  DARÍO  FRANCO  ARCILA,  en  ejercicio  de  la  acción  de revisión, contra la  sentencia  de  primera  instancia  proferida  el  3 de septiembre de 2010 por el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Itagüí y el fallo de segunda instancia  dictado  el  29  de  marzo  de  2011  por la Sala Penal del Tribunal Superior de  Distrito Judicial de Medellín.   

HECHOS  

Fueron  relatados  en  el  fallo  de segunda  instancia de la siguiente manera:   

“Dos  hechos  fueron  el soporte de la acusación, ambos ocurridos en el mes de agosto de 2008  en el municipio de Itagüí, plaza mayorista, así:   

El  primero  data  del  día 15, cuando los  agentes  de policía Pedro Feria Montero y Germán Darío Franco Arcila, quienes  ejercían  labores de vigilancia en el sector de la plaza mayorista de Itagüí,  contactaron  al  comerciante  Hildebrando Bueno Pescador, para hacerle saber que  de  acuerdo  a  sus  investigaciones  se  concluía  su autoría en el delito de  usura,  dato que tenían que reportar con las consecuencias gravosas que ello le  acarrearía,  a  menos  que el asunto lo arreglaran y fue así como le exigieron  un  millón  de  pesos  a  cambio  de su silencio, cifra que se logró reducir a  seiscientos  mil  pesos,  que  fue  lo  entregado  por  el ciudadano compelido a  ello.   

El  segundo  se presenta el día siguiente,  esto  es,  el  16  de  agosto  cuando  los mismos policiales vuelven a llamar al  comerciante  para  hacerle nueva exigencia dineraria, so pretexto que lo ya dado  no  les  había  alcanzado, por lo que debió el señor Hildebrando desprenderse  de    cien    mil    pesos,    para    que   los   agentes   no   lo   siguieran  molestando”.   

ANTECEDENTES  

En audiencia realizada el 2 de marzo de 2010  la  fiscalía  delegada  formuló  acusación en contra de GERMÁN DARÍO FRANCO  ARCILA  por  el delito de concusión, luego de lo cual se realizó el respectivo  juicio  oral  y se profirió sentencia condenatoria por el juzgado segundo penal  del  circuito  de Itagüí, providencia confirmada mediante fallo de 29 de marzo  de  2011  dictado  por  el   Tribunal  Superior de Medellín. El condenado,  mediante  apoderado  judicial,  presentó  recurso  extraordinario  de casación  demanda  que   fue  inadmitida  por  esta Corte mediante proveído de 21 de  septiembre de 2011.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN:  

Se fundamentó en la causal 3° del artículo  193  de  la  ley  906 de 2004, por el surgimiento de prueba nueva no conocida al  tiempo de los debates que establece la inocencia del condenado.   

Concluyó,  luego  de  hacer un recuento del  material  probatorio,  que  ningún  medio  de  convicción  pudo  establecer la  presencia   física  de  GERMÁN  DARÍO  FRANCO  ARCILA  en  el  lugar  de  los  hechos.    

Señaló que el día 16 de agosto de 2011, el  condenado   solicitó   ante  el  director  de  sanidad  del  Valle  del  Cauca,  certificado  sobre una presunta cita médica realizada en la Clínica Tequendama  Sateo,  detallando  la fecha en que se produjo y la ubicación geográfica de la  entidad médica.     

Resaltó  que  mediante oficio No. 02006, la  dirección  seccional  de  sanidad  del  Valle  del  Cauca  dio  respuesta  a la  solicitud  del  condenado  e  informó  que  la  Unidad Médica Tequendama queda  situada   en   la   ciudad   de   Cali,   Calle   5   E   Nro.  42  – 44, Barrio Tequendama. Así mismo se  anexó  la  Historia  Clínica  Nro.  16797401  correspondiente  a GERMÁN DARIO  FRANCO  ARCILA  quien  se habría presentado a consulta el día 15 de agosto del  año 2008 a las 08:05:37.   

Debido  a  lo  anterior,  consignó  que  la  presencia  del  procesado  en  la  ciudad de Santiago de Cali el 15 de agosto de  2008,  esto  es,   el día en que ocurrió el primer hecho delictivo,   desvirtúa  los elementos probatorios que sustentaron el fallo condenatorio, por  lo      cual     solicita     que     esta     Sala     declare     “la   inexistencia  del  hecho  y  la  Responsabilidad    del    sindicado    GERMÁN    DARÍO    FRANCO    ARCILA   y  consecuencialmente,   se   EXONERE   de   toda   responsabilidad  frente  a  los  hechos”.1    

Complementó su argumentación recalcando la  naturaleza  y  fundamento de la acción de revisión y la posibilidad de remover  el  carácter  inmutable  de la sentencia ejecutoriada, en aquellos casos en que  el injustamente condenado pueda recobrar su estatus de inocente.   

CONSIDERACIONES  

1.  El legislador ha concebido la acción de  revisión  en  el  artículo  192  de  la  Ley  906 de 2004 como un mecanismo en  procura  de  la  invalidación de una decisión que ha adquirido firmeza y de la  cual  resulta  razonable  manifestar  que  entraña  un  contenido de injusticia  material.   

1.1.  Desde  esa  perspectiva, la acción de  revisión  no  puede ser vista como una instancia adicional a las ordinarias, en  la  cual  sea  posible reabrir los debates jurídico probatorios agotados con la  sentencia  que  le  pone  fin  al  proceso;  su  naturaleza excepcional hace que  proceda  únicamente  por las causales que de manera taxativa han sido previstas  en  la  ley, en guarda de la seguridad jurídica como principio y necesidad para  asegurar  la  convivencia  pacífica y la vigencia de un orden justo, propios de  un Estado Social de Derecho.   

2. Con relación a la causal esgrimida por el  demandante,  el  numeral  3° del artículo 192 de la ley 906 de 2004 prevé que  la   acción  de  revisión  procede  “Cuando  después  de  la  sentencia  condenatoria  aparezcan hechos  nuevos  o  surjan pruebas no conocidas al tiempo de los debates, que establezcan  la    inocencia    del    condenado,    o    su   inimputabilidad”.   

2.1.  Es  necesario recordar lo dicho por la  Sala  en  relación  con los elementos demostrativos necesarios para estructurar  la causal citada. Indicó la Corporación que,   

“(…)  cuando la acción se funda bajo la  causal  tercera  de revisión, es decir, la aparición de hechos o pruebas   respecto   de   las   cuales   el  sentenciador no tuvo  oportunidad  de  pronunciarse  por  no haberlas conocido, y que de haberlo hecho  habría  llevado  definitivamente  a  la  absolución  o  a  la  declaración de  inimputabilidad  del procesado frente al acontecer fáctico por el que fue   condenado, al accionante le corresponde que así lo acredite.   

De   ahí  que  constituya  un  deber  del  demandante  no  sólo  relacionar  y   allegar  al  libelo  los  medios  de  convicción  en que funda su pretensión, sino también demostrar cómo de haber  sido  oportunamente conocidas en el curso de los debates ordinarios del proceso,  la  solución  del  asunto  habría  sido  la  absolución  o la declaración de  inimputabilidad  del  sentenciado  dada  la  contundencia  demostrativa de tales  pruebas”.2   

Por esta razón, cuando de la causal tercera  se    trata,   es   presupuesto   de   admisibilidad  imprescindible  que  las pruebas aportadas tengan la virtualidad de modificar el  sentido   del   fallo,   es  decir,  reunir  los  dos  extremos  mencionados  en  precedencia:   la  novedad  y  trascendencia.  De  no  cumplirse  esta  carga  por el accionante, ha de entenderse que lo pretendido es  continuar  un  debate  inútil e impertinente sobre hechos, pruebas y argumentos  ya  considerados  y definidos procesalmente, imponiéndose el rechazo in límine  de   la   demanda”.(Resaltado  añadido).3   

2.2.  Ahora  bien,  el  concepto de hecho o  prueba nueva fue definido por la Sala en los siguientes términos:   

“Por  hecho nuevo ha entendido la  Corte,  y  así  lo  ha  plasmado  en  numerosos  pronunciamientos, todo  acaecimiento  o  suceso  fáctico  vinculado al hecho punible  materia  del  proceso,  del  cual  no  se  tuvo  conocimiento  en  ninguna  de  las  etapas  de la actuación  judicial   y   que   por   lo   tanto  no  pudo  ser  controvertido.    

El  concepto  de  prueba  nueva, en cambio, hace relación a un medio probatorio no incorporado al  proceso  sino cuyo surgimiento tuvo ocurrencia después de él, que da cuenta de  un  hecho  desconocido, o de una variante sustancial de un hecho conocido en las  instancias   procesales,   cuyo   aporte  conduce  a  concluir,  en  un  grado  de  certeza,  que  se  condenó  a  un inocente o como  imputable a quien no lo era.   

La idea de prueba nueva, se refiere tanto al  hecho  de  que el medio probatorio no figure aportado al proceso o sea posterior  a  la  sentencia  y,  además,  que  de haber sido conocida en su momento por el  juzgador  lo  habría llevado con seguridad a la absolución del procesado o que  se  declaró responsable a un inimputable como imputable. Eso es precisamente lo  que  le  otorga  carácter  de  novedoso.”(Resaltado  añadido)      4   

2.3.  De  lo  anterior  se  colige  que  la  admisión  de  la demanda y el trámite de la revisión sustentada en el numeral  3°  del  artículo 192 del Código de Procedimiento Penal exige dos condiciones  para  su  procedencia:  i)  la  existencia  de  un  hecho nuevo que hubiese sido  desconocido  al  momento  del  trámite  penal, o la aparición de una prueba no  incorporada  a la diligencias y que de cuenta de un hecho desconocido o que haya  sufrido   una  variante  sustancial  en  las  instancias  procesales,  y ii) que los mismos tengan idoneidad  probatoria,  es  decir  que  su  fuerza  persuasiva  conduzca  a  establecer  la  inocencia   o   inimputabilidad   del   condenado.5   

3.  En  esas  condiciones  los hechos o las  pruebas  que  dejaron  de  incorporarse  al  proceso  o  practicarse  durante su  trámite  no  son las que dan lugar a la acción de revisión, sino aquellas que  por  reunir las condiciones indicadas, “aptitud        o        trascendencia        probatoria”, conducen al resquebrajamiento de la  providencia  atacada y al nacimiento correlativo de una decisión contraria a la  declaración  inicial,  pero  ajena  por completo a los debates que habían dado  lugar a ella.   

3.1. Es evidente que la historia clínica de  la  Dirección  de Sanidad de la Policía Nacional número 16796401 a nombre del  procesado  GERMÁN  DARÍO  FRANCO  ARCILA,  cuya copia se adjunta a la demanda,  tiene  el  carácter de prueba nueva porque no hizo parte del proceso y el hecho  que  ella  revela,  tampoco  fue conocido ni discutido en el juicio que culminó  con su condena.   

3.2.  No  obstante ese carácter, la prueba  como  tal  carece  de  idoneidad  probatoria.  La misma indica que FRANCO ARCILA  asistió  a  un control médico la noche del 15 de agosto de 2008, exactamente a  las   8:05:37,   en  la  ESP  Tequendama  Sateq,  pero  no  es  un  “hecho que contradice los elementos de  prueba     que    sirve    de    fundamento    de    la    sentencia”,     como    lo    sostiene    el  demandante.   

3.3.   En   primer  lugar,  el  actor  no  estableció  que  la  ESP tenga su sede en la ciudad de Cali y opere únicamente  allí.  La  historia  clínica  no  menciona el lugar donde funciona6,   y   su  afirmación  según  la cual estaría ubicada en esa capital, carece de sustento  probatorio,  en  la  medida  que  no  allegó la comunicación que supuestamente  habría  recibido  FRANCO ARCILA del Jefe de Planeación de la Seccional Sanidad  Valle.   

3.4. En segundo lugar, independientemente de  esa   circunstancia,  la  historia  clínica  no  prueba  que  el  acusado   estuviera  en dos lugares distintos al mismo tiempo. Por el contrario, según la  misma  demanda  y  las  copias  de  la sentencia, uno de los hechos atribuidos a  FRANCO  ARCILA  y el que interesa en este trámite, ocurrió pasadas las 9 de la  mañana  del  15  de  agosto,  mientras  que  al  control médico asistió a las  8:05.37 de la noche de ese día.   

3.5. No es cierto entonces, que el procesado  haya  estado  física  y  materialmente  en  dos sitios distintos y distantes al  mismo  tiempo,  razón  suficiente para que la historia clínica aportada con la  demanda carezca de toda importancia probatoria en este proceso.   

4.  En esas precisas condiciones, la prueba  nueva  muestra como ya se advirtió, que el acusado estuvo en un control médico  pasadas  diez (10) horas de la comisión del hecho por el cual fue condenado, de  modo  que  ninguna  fuerza  probatoria  tiene  para  desvirtuar el sentido de la  sentencia   y   quebrar   por   esa   vía   la  cosa  juzgada  material  o  res  iudicata.   

5. Desde esta perspectiva, el actor incumple  su  obligación  de  mostrar  la  trascendencia  probatoria  de  ese  documento,  infiriéndose  que  su  pretensión  no  es  otra  que reabrir un debate agotado  oportunamente  en las instancias, lo cual se opone a la naturaleza de la acción  de revisión.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá la  demanda  porque  no  se satisfacen los presupuestos de  la causal invocada,  en  la  medida  que  la  prueba  nueva resulta ineficaz frente a los fundamentos  sobre los cuales se edifica la sentencia condenatoria.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

RECONOCER         personería  para  actuar  al  doctor  David Berrio Acevedo, en los  términos y para los efectos del poder conferido.   

INADMITIR   la  demanda  de  revisión  propuesta  mediante  apoderado judicial por el condenado  GERMÁN  DARÍO  FRANCO  ARCILA,  por  no  reunir  los requisitos exigidos en la  ley.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  

LUIS       BERNARDO       ALZATE  GÓMEZ                                       PAULA CADAVID LONDOÑO   

                            Conjuez                                                                                           Conjuez   

DIEGO       EUGENIO       CORREDOR  BELTRÁN                          ALFONSO DAZA GONZÁLEZ   

                                             Conjuez                                                                                         Conjuez   

WILLIAM           MONROY  VICTORIA                                               RICARDO POSADA  MAYA                                                      

                                             Conjuez                                                                                        Conjuez   

JUAN   CARLOS  PRÍAS  BERNAL                                                                                 YESID  VIVEROS CASTELLANOS   

                             Conjuez                                                                                                                  Conjuez   

Nubia Yolanda Nova  García   

Secretaria  

    

1  A    folio    7    cuaderno   original.   

2  Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal.  Auto 26 de octubre de 2011. Rad. 37567.   

3 Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 28 de junio de 2001. Rad.  18063.   

4  Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal.  Auto de 7 de julio de 2006. Rad. 24725.   

5  Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal.  Auto de 19 de mayo de 2010. Rad. 33897.   

6 Folio  79, cdno original de la actuación.     

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