37780(01-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso nº 37780  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Aprobado  acta No.  21   

Magistrado Ponente:  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Bogotá,  D.  C.,  primero   de  febrero  de  dos  mil  doce.   

Atendiendo  lo dispuesto por el artículo 70  de  la  Ley 1453 de 2011, conceptúa la Corte sobre la  extradición    del   ciudadano   colombiano   JAIRO  TREJOS,  solicitada  por  el  Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.-  El  Gobierno  de  los Estados Unidos de  América,  por  conducto  de  su  Embajada en Colombia, mediante Nota Verbal No.  1678     fechada     el     21     de  julio  de  2011,  dirigida al Ministerio de Relaciones  Exteriores,  solicitó  la  detención provisional con fines de extradición del  señor  JAIRO  TREJOS,  de  quien   informa   que   es   ciudadano   de  Colombia,  nacido  el  10  de  noviembre  de 1978 e identificado  con      la      cédula      de      ciudadanía      número      4.539.786.   

De   esta  solicitud,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  dio traslado al Ministerio del Interior y de Justicia, y  a  la Fiscal General de la Nación. Esta autoridad, mediante Resolución de 9 de  agosto  de  2011, libró orden de captura en su contra, la cual se hizo efectiva  el  24  siguiente  en  la ciudad de Cúcuta, por miembros del Cuerpo Técnico de  Investigación    de    la   Fiscalía   General   de   la   Nación1.   

2.-   Con  Nota  Verbal  No.  3632        del       20    de  octubre      de  2011,  la  Embajada de los  Estados   Unidos   de  América  formaliza  ante  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores la solicitud de extradición del referido ciudadano.   

Informa  que JAIRO  TREJOS  es  requerido  para  comparecer  a juicio por  delitos  federales de tráfico de narcóticos y agrega  que “entre la fecha de la  nota  diplomática  anteriormente  mencionada  No.  1678,  mediante  la  cual se  solicitó  la  detención  provisional  de  Jairo  Trejos  para  propósitos  de  extradición,  y  la fecha de esta nota, la acusación No. 11-20346-CR-COOKE fue  sustituida.  Sin  embargo,  el  cargo  contra  este  individuo  en la acusación  sustitutiva  continúa  siendo el mismo de la acusación original. La acusación  sustitutiva  fue  dictada  para  corregir  la  identidad de uno de los acusados,  quien  todavía  no  ha sido arrestado. No se dictó un nuevo auto de detención  contra  Jairo Trejos cuando la acusación original fue sustituida. Por lo tanto,  el  auto  de  detención  dictado  el  17 de mayo de 2011, por orden de la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito Sur de Florida permanece  válido  y  ejecutable  por  los  cargos  descritos en la acusación sustitutiva  número        11-20346-CR-COOKE(s)”.  Precisa  que        JAIRO       TREJOS       “es          ahora   el   sujeto  de  la  acusación  sustitutiva     No.  11-    20346  CR-COOKE(s),     dictada     el     20  de  septiembre  de  2011,  en  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito  Sur          de          Florida”,         mediante  la  cual  se  le  acusa de un cargo por el delito de concierto  para  fabricar y distribuir una sustancia controlada,  (cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína)  con  el  conocimiento  de  que dicha  sustancia    sería    ilegalmente   importada   a   los   Estados   Unidos   de  América.   

Señala que el 17  de        mayo        de        2011  la  Corte Distrital dictó un auto  de  detención  contra  el  señor TREJOS  con  base en la acusación proferida  en este caso, el cual permanece válido y ejecutable.   

En  relación  con  los comportamientos por  cuya  realización  se  formaliza  el  pedido  de  extradición,  manifiesta  lo  siguiente:   

“Los  hechos  del  caso indican que desde finales de 2009,  hasta   la   fecha,   Mauner  Mahecha  Marcelo,  y  otros,  han  controlado  una  organización  de  tráfico  de narcóticos con base en Colombia, El Clan de los  Mahecha.  A  través  de  su investigación, agentes de las fuerzas del orden de  los  Estados  Unidos  tuvieron  conocimiento de que El Clan de los Mahecha está  involucrado  en  el transporte de cocaína desde Colombia a los Estados Unidos y  otros  países,  utilizando semi-sumergibles y sumergibles submarinos. A finales  de  2009,  una  persona,  quien  posteriormente acordó trabajar en capacidad de  encubierto,  fue reclutada para participar en la construcción y utilización de  embarcaciones  sumergibles,  las  cuales  serían  utilizadas  para  transportar  cocaína.  El  operativo encubierto acordó infiltrar El Clan de los Mahecha. En  el  curso  de  la investigación, el operativo encubierto viajó a los sitios de  construcción  de  sumergibles  tanto  en  Ecuador como en Colombia. Además, el  operativo   encubierto   tuvo   varias   reuniones   con   muchos   de   los  22  individuos   mencionados  en  la  acusación.  El operativo encubierto pudo  grabar  de manera legal muchas de las reuniones y ver  videos  de  vigilancia  y  fotografías  de  los miembros de la organización de  tráfico  de  narcóticos.  A  través de estos diferentes métodos el operativo  encubierto  pudo  identificar  a  los  miembros  de,  y sus roles en,  El Clan de los Mahecha. En junio de  2010,  una  segunda persona contactó a la Agencia para el Control de las Drogas  (DEA)  con  información  acerca  de  la  construcción  de  sumergibles para el  tráfico   de   narcóticos.  Esta  persona  ya  había  sido  identificada  por  fuerzas   del   orden  de  Colombia,  antes  de  su  acercamiento  voluntario a la DEA, como alguien que había estado involucrada en  la  construcción  del  sumergible  en  Ecuador.  Este individuo también había  estado  en  el sitio de construcción del sumergible en Colombia. Este individuo  pudo   grabar   de  manera  legal  reuniones  con  varias  de  las  22  personas  acusadas   en  este  caso y también pudo revisar los videos de vigilancia,  así  como  fotografías, e identificar a los miembros y sus roles en El Clan de  los Mahecha.   

“Con  base  en  esta  información,  las  fuerzas  del  orden  de  Colombia,  en  conjunto  con  la  Armada  de  Colombia,  recibieron  autorización  para  realizar  interceptaciones  a conversaciones en  aproximadamente   75  teléfonos.  La  información  obtenida  de  estas  interceptaciones legales resultó en la incautación de dos  sumergibles,  varios  laboratorios de cocaína y caletas que contenían cocaína  y  armas. Esta investigación reveló el proceso completo de construcción de un  sumergible,  así  como  también la creación de los laboratorios de cocaína y  de  las  caletas.  Entre  julio  de  2010  y febrero de 2011, autoridades de las  fuerzas  del  orden  de  Colombia incautaron más de 3000 kilogramos de cocaína  pertenecientes a El Clan de los Mahecha.   

“Con base en la información obtenida de  estas  conversaciones  interceptadas legalmente, fuerzas del orden de Colombia y  de   los   Estados  Unidos  han  podido  identificar  a  los  miembros  de  esta  organización  de  tráfico  de  narcóticos  y  sus  respectivos roles, como se  describe a continuación.   

(…)  

“Jairo   Trejos   era  responsable  de  suministrar  la  seguridad para los dos sitios de construcción en Colombia para  El Clan de los Mahecha”.   

(…)  

“El  marco  de tiempo dentro del cual se  cometió  el  delito  de  concierto para delinquir que aparece en la acusación,  comprende  desde  noviembre  de  2009 hasta el 17 de mayo de 2011; por lo tanto,  todas  las  actividades delictivas tuvieron lugar con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997”.   

          

Anota   finalmente,   que   JAIRO  TREJOS es ciudadano de Colombia,  nacido   el  10  de  noviembre  de  1978  y  se  identifica  con  la  cédula  de ciudadanía número          4.539.786.   

Para  tales efectos, adjunta los siguientes  documentos  debidamente  autenticados, traducidos y legalizados por el Consulado  de Colombia en Washington, D.C.:   

2.1.-  Declaraciones juradas en apoyo de la  solicitud  de  extradición,  rendidas  por Andrea G.  Hoffman,  Fiscal  Auxiliar  de los Estados Unidos de  América   para   el   Distrito   de   Sur   de   Florida   y   Clifford  Stephens, Agente Especial de  la  Administración de Control de Drogas (“DEA”  por  sus  siglas  en  inglés),  en Miami,  Florida.   

2.2.-     Acusación     Formal  de  Reemplazo  de  los Estados  Unidos  de  América  contra JAIRO TREJOS  y  otros,  presentada  el  20 de  septiembre  de  2011 ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  de  América  para  el  Distrito  Sur  de  Florida, dentro  del    caso    penal     No.    11-             20346           CR-COOKE(s).   

2.3.- “Orden de  Arresto”,  emitida  por  la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  de  América para el Distrito Sur de  Florida,  contra  JAIRO  TREJOS,  por  los cargos referidos en la acusación.   

2.4.- Disposiciones sustanciales aplicables  al       caso,       Secciones      2      (autores)      y             3282  (delitos  no  conminados  con la  pena  de  muerte)  del Título 18 del Código de los Estados Unidos de América;  así    como    las    Secciones    812     (lista     de     sustancias    controladas),    853  (extinción  penal del derecho de  dominio),      959  (fabricación,   posesión   o   distribución   de   sustancias   controladas),  960  (actos  ilícitos y  penas)  y 963  (tentativa  y  concierto)  del  título  21 ejusdem.    

3.-  El Ministerio de Relaciones Exteriores  dio    traslado   de   la   documentación   al   Ministerio   de   Justicia  y  del  Derecho y conceptuó,  además,  que “por no existir Convenio aplicable al  caso  en  mención  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  el ordenamiento  procesal penal colombiano”.   

El   Ministerio  de  Justicia   y   del   Derecho,  por  su  parte,  mediante    oficio  3000    fechado    el   27   de  octubre  de  2011, dio curso ante  la   Corte   de   la   solicitud   de   extradición,   en  donde,  de   conformidad   con  lo  dispuesto  en  los  artículos  490  y  siguientes  de la Ley 906 de 2004, corresponde emitir  el  concepto  de rigor, una vez cumplido lo dispuesto  por  el  artículo  70  de  la  Ley  1453  de  20112.   

SOLICITUD     DE     TRÁMITE  SIMPLIFICADO.   

El  requerido en extradición, señor JAIRO  TREJOS,   coadyuvado   por   su  defensor,  manifestó  su  deseo  de  renunciar  “a  todos  los  términos,  pruebas, a ejercer los  derechos  de  controversia,  oposición,  y  en  general  al  trámite ordinario  contemplado    en    el    artículo    500   del   Código   de   Procedimiento  Penal”.  En  lugar  de  ello,  agrega, “en   forma   consciente,   libre,  voluntaria  e  informada,  y  debidamente  asesorado  por  mis  defensores, solicito a su despacho imprimir el  trámite   de   la   EXTRADICIÓN   SIMPLIFICADA”3.   

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,  por  su parte, manifiesta haber realizado entrevista personal  con  el  requerido  en extradición, en desarrollo de la cual pudo verificar que  la  manifestación  de  acogimiento  al  trámite  especial  de  la extradición  simplificada,  es  libre,  espontánea,  voluntaria,  sin  apremio  o  vicio del  consentimiento  alguno y debidamente informada acerca de las consecuencias de la  renuncia al trámite.   

Expresa,  de  otro lado, que con base en la  documentación  allegada  al  trámite,  en  el  presente  caso  se  cumplen los  requisitos  contemplados  en el artículo 35 de la Carta Política, toda vez que  de  acuerdo  con  los  hechos  a  que  se contrae la acusación, el señor JAIRO  TREJOS  es  requerido  para  que  responda por las conductas punibles llevadas a  cabo  a partir de noviembre de 2009, es decir con posterioridad a la expedición  del  Acto  Legislativo  número  1  de  1997,  que  contempló  la  figura de la  extradición.   

Señala  que de esa misma pieza procesal se  concluye  que  los  delitos por los cuales se está reclamando al señor TREJOS,  no  tienen  la connotación de delitos políticos, pues se le imputan cargos por  los  delitos de concierto para traficar sustancias controladas,  los cuales  también  están  contemplados  como  tales  en  la  legislación  colombiana, a  través de los artículos 340 y 376 de la Ley 599 de 2000.   

Afirma,  además,  que  no  existe  duda en  cuanto  a  la  plena identificación del señor JAIRO TREJOS, pues se aportó el  informe  de  la  Policía  Nacional  de  fecha 25 de agosto de 2011 y el acta de  derechos  del capturado, de cuyos documentos se puede afirmar que se trata de la  misma persona.   

Por lo anterior, al encontrar que se cumplen  los  requisitos  constitucionales  y  legales  en  el  trámite  de extradición  simplificada  previsto  en el artículo 70 de la Ley 1453 de 2011, el Procurador  Delegado  manifiesta  que  coadyuva la correspondiente petición, en orden a que  la  Corte  emita  el  respectivo  concepto  de  plano,  en  la forma y términos  señalados en la citada disposición.   

Adjunta   a   su   escrito   el  acta  de  verificación  de  garantías fundamentales, suscrita por el Procurador Delegado  y  el  requerido, no así por el defensor quien no compareció pese a haber sido  citado         para         el         efecto4.   

SE CONSIDERA:  

1.-  Aclaración  previa.   

El  artículo  35  de  la  Carta Política,  modificado  por  el artículo 1º del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados públicos y en su defecto con la ley.   

Como   en  este  caso  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  conceptuó  sobre  la ausencia de convenio  aplicable  en  materia  de extradición con el país solicitante (Estados Unidos  de  América),  y  estableció  la consecuente aplicación de lo previsto, en el  referido  tema,  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  la Corte, en total  coincidencia  con  lo  expresado  por  la  Procuraduría  Delegada, abordará el  estudio  de los aspectos sobre los cuales debe emitir el concepto, previstos por  el artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

Es de precisar, además, que de la solicitud  y  documentos  anexos  se  establece  que  las  actividades delictivas que se le  imputan    al   señor   JAIRO   TREJOS    tuvieron    ocurrencia   en   el  exterior  y  no  versan  sobre  delitos  políticos,  toda  vez que las conductas definidas como concierto  para        traficar       con       sustancias  estupefacientes,   no  constituyen delito político.   

Esto  si  se  tiene en cuenta que según el  relato    del    Agente    Especial   de  la  Administración  de  Control de  Drogas   de  los  Estados  Unidos  de  América,  la  investigación   permitió   establecer   que   los  acusados,   entre   los  que  se  incluye  a  JAIRO  TREJOS  “eran  integrantes  de una organización  de    tráfico    de    drogas    (‘OTD’)  que,  desde  noviembre de 2009, se confabularon para  importar  en  los Estados Unidos cantidades del orden de múltiples toneladas de  cocaína procedente de América del Sur”.   

Por  otra  parte,  debe  resaltarse que los  hechos  por  cuya  realización se solicita la extradición fueron cometidos con  posterioridad  a  la  entrada  en  vigencia del Acto Legislativo No. 01 de 1997,  modificatorio del artículo 35 de la Carta Política.   

2.-  VALIDEZ  FORMAL  DE  LOS  DOCUMENTOS  PRESENTADOS.   

De  la  actuación  se  establece  que  la  documentación  allegada  por la Embajada del Estado requirente, relacionada con  la     acusación   sustitutiva   No.   11-  20346   CR-COOKE(s),      dictada     el     20     de  septiembre de 2011 por la  Corte   Distrital   de   los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur   de   Florida   no   sólo   fue  autenticada  mediante  sello  y firma por el Secretario de esa Corte5, sino que a  ella  hace  alusión  la  Fiscal   Auxiliar   cuando  en  declaración  jurada  indicó  que  “es   la   práctica   habitual  del  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida,  retener  la copia original de la acusación formal de reemplazo y archivarla con  el  Secretario del Tribunal. Por lo tanto, he obtenido una copia fiel y correcta  de  la acusación formal de reemplazo número 11-20346-CR-COOKE (s) de manos del  Secretario  del  Tribunal,  y  la  he  adjuntado a esta Declaración Jurada como  Prueba  B.  También  he adjuntado copias certificadas fieles y correctas de las  órdenes   de   arresto   como  Pruebas  C-1  a  C-22,  inclusive”6.   

Además,        las   declaraciones      juradas      rendidas      por    la   Fiscal   Auxiliar   Andrea  G.  Hoffman,   y  el Agente  Especial     Clifford    Stephens,    de  la  Administración  de Control de Drogas de los Estados Unidos  de  América,  figuran  avaladas  con la firma de un  Juez    Magistrado    del    Distrito    Sur    de  Florida;     legalizados     por     Magdalena       A.       Boynton,  Directora  Asociada de la Oficina de  Asuntos  Internacionales  -División  de lo Penal- del Departamento de Justicia,  el  Procurador  General  de  los  Estados  Unidos  de América, la Secretaria de  Estado,  y  la        Funcionaria  Auxiliar  de  Autenticaciones  del  Departamento de Estado de dicho país.   

Estos  instrumentos,  por su parte, fueron  autenticados  por  el  Consulado de Colombia en Washington, D.C., y a su vez por  el   Jefe   de   Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia.   

Cabe  destacar  que  en  la  Nota  Verbal  mediante  la cual el Gobierno del Estado requirente, a través de su Embajada en  Colombia,  formaliza  el  pedido  de  extradición,  se precisa que “las    páginas   iniciales   de   certificación   tanto   del  Departamento  de  Justicia de los Estados Unidos como del Departamento de Estado  de  los  Estados  Unidos  tienen  la  intención  de  certificar  que  todos los  documentos  que  sustentan  esta  solicitud  de extradición son copias fieles y  verdaderas  de los originales que servirán de base para juzgar a este individuo  en los Estados Unidos”.   

    

Por lo anterior, teniendo en cuenta que la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   JAIRO  TREJOS,  se  hizo  por  la vía  diplomática,  que  ella  contiene  la  copia  auténtica  de  la resolución de  acusación,  la  cual,  junto  con  las  declaraciones juradas que se allegan en  apoyo  de  la solicitud, es específica en indicar exactamente las conductas que  motivaron  la  solicitud   y  el lugar y las fechas o épocas en que fueron  realizadas,  así  como  los datos necesarios para establecer la plena identidad  de  la  persona reclamada, la copia auténtica de las disposiciones sustanciales  aplicables  al  caso,  y  que  en  la expedición, trámite y traducción de los  citados  documentos se cumplieron los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  pertinentes  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los  tendrá   como   aptos   para   servir   de   prueba   de   aquello   que  ellos  contienen.   

Esto,  si  en  cuenta se tiene que en  este  caso  asimismo  se cumple lo establecido por el artículo  259 del C.  de  P.  C.,  modificado por el artículo 1º Núm. 1114 del D.E. 2282/89, según  el  cual  “los  documentos  públicos otorgados en  país  extranjero  por  funcionario  de  éste  o con su intervención, deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o agente diplomático de la  República,  o  en su defecto por el de una nación amiga, lo cual hace presumir  que   se   otorgaron   conforme   a  la  ley  del  respectivo  país”,  disposición  aplicable  al caso por virtud del principio de  integración  normativa  previsto  por el artículo 25 del C. de P. P. de 2004 y  el inciso último del artículo 495 ejusdem.   

Acorde  con  lo  analizado en precedencia,  para  la  Corte  es  manifiesto  el  cumplimiento  de   este  requisito del  concepto.   

3.-  DEMOSTRACIÓN PLENA DE LA IDENTIDAD DE  LA PERSONA REQUERIDA.   

Para la Corte es claro que de lo actuado se  establece     que     JAIRO     TREJOS,  quien se encuentra privado de la libertad con ocasión de   este  trámite,  es  la  misma  persona a  la  que  se refiere la  acusación    No.11-  20346   CR-COOKE(s),    dictada    el     20    de  septiembre de 2011 por la  Corte   Distrital   de   los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de Florida,  y  la   misma   mencionada   en   las  notas verbales  mediante  las   cuales   el  gobierno   de  dicho  país, a   través  de  su  Embajada  en  Colombia, solicitó la detención provisional con  fines   de   extradición,  y  posteriormente  formalizó  el  pedido  ante  las  autoridades colombianas.   

Esto   por   cuanto,   en   el  documento  enjuiciatorio  base  de  la solicitud formal de extradición, se precisa que uno  de   los   acusados  responde  al  nombre  de  JAIRO  TREJOS,  como asimismo se anuncia en la declaración  rendida  por el Agente Especial de la Administración  de  Control  de  Drogas  de  los  Estados  Unidos de  América,  en  la  que  indica que el acusado es ciudadano colombiano, nacido el  10 de noviembre de 1978 y  se   identifica   con   la   cédula   de   ciudadanía   número   4.539.786,    de    quien    allega  una  fotografía  y  una  fotocopia  del documento  de     preparación     de     su    cédula    de  ciudadanía7.   

Debe anotarse, que a dichas características  se  refieren  las  notas  diplomáticas remitidas por la Embajada de los Estados  Unidos  en  Colombia, mediante las cuales solicitó la detención preventiva con  fines  de  extradición  y  posteriormente formalizó el pedido ante el gobierno  colombiano.   

Es  de resaltarse, asimismo, que al momento  de  la aprehensión con fines de extradición, como en el acta de imposición de  derechos  del  capturado,  se  identificó  con  el  mismo número de cédula de  ciudadanía  mencionado  en  las  notas  diplomáticas  mediante  las  cuales se  solicitó  la  detención  provisional  y  se  formalizó  el pedido, como igual  ocurrió  en  el  poder  conferido a dos profesionales      del      derecho      para      que     asumieran      su      defensa8,  estableciéndose,  por  tanto, que la persona capturada es la misma requerida en  extradición,  más  aún  si  se  tiene  en  cuenta  que    en   la  actuación  obra  el  informe  de  un  investigador  de  laboratorio     vinculado     al    CTI,    según    el    cual    “efectuada  la  confrontación dactiloscópica, se establece que  las  impresiones  dactilares  que aparecen plasmadas al anverso del informe  de  la  consulta web de la Registraduría Nacional del Estado Civil Dirección  Nacional  de  Identificación  CC.  No.  4.539.786  de  Quinchía  (Risaralda)  a nombre de Trejos Jairo, con las impresiones dactilares  que  aparecen  plasmadas  al  reverso  del  original  de la tarjeta decadactilar  efectuada    al    señor    Trejos    Jairo    CC.    4.539.786    de  Quinchía  (Risaralda),  presentan  coincidencia  morfológica  y  topográfica  en  sus puntos característicos, es  decir  pertenecen  a  la  misma  persona,  quedando verificada su identidad como  TREJOS   JAIRO   C.C.  No.  4.539.786  de  Quinchía  (Risaralda)”9.       

Por  estas  razones,  la  Corte  encuentra  satisfecho el requisito en mención.   

4.- PRINCIPIO DE  LA DOBLE INCRIMINACIÓN.   

De  conformidad  con  lo establecido por el  artículo  493-1  C.P.P.  de  2004,  para  conceder la extradición es requisito  indispensable  que  el  hecho  que la motiva también esté previsto en Colombia  como  delito  y  reprimido con sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea inferior a cuatro años.   

4.1.-  Según  la   acusación  No.  11-    20346           CR-COOKE(s)  dictada   el    20  de  septiembre    de   2011   contra   JAIRO  TREJOS  por  el  Gran  Jurado en  sesión  ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos de América para el  Distrito  Sur de Florida,  se    tiene   que   el   requerido   es   acusado   en   el    CARGO  UNO  de       haber       acordado      ilícitamente   con  otros  individuos  la     fabricación  y  distribución  de  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína,    con   el   conocimiento   de  que  dicha  sustancia  sería  ilícitamente  importada  a los  Estados  Unidos  y; en el  CARGO  DOS,   es   acusado,   junto   con  otros  individuos,  de fabricar y  distribuir   5  kilogramos o más de cocaína, sabiendo que dicha sustancia  sería     ilícitamente    importada    a    los    Estados    Unidos   de  América.       

4.2.-  Las  normas sustanciales aplicadas,  cuya  traducción  fue  oportunamente  allegada  al  expediente,  tratan  de los  delitos  de  concierto  para  fabricar y distribuir    cocaína,   así   como  de    la             fabricación   y   distribución   de   dicha   sustancia  con  el  conocimiento    de    que   sería   importada   a   los   Estados   Unidos   de  América,   por  cuyas  conductas   se   establecen   penas  de  prisión  entre  diez  años  y  cadena  perpetua.   

4.2.1.-  En la legislación colombiana, por  su  parte,  el delito de  concierto    para    distribuir    cocaína,    de    que   trata   el  CARGO  UNO     de     la  acusación  sustitutiva  No.    11-    20346  CR-COOKE(s)   proferida  el  20 de septiembre  de      2011,      corresponde   al   “concierto     para    delinquir”  previsto  por el artículo 340 del Código Penal, modificado por  el  artículo  8º  de la Ley 733 de 2002, y últimamente por el artículo 19 de  la  Ley  1121 de 2006 que entre otras hipótesis prevé pena de prisión de ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años  cuando, como se establece de los términos de la  acusación,   el   concierto   sea   para   cometer   delitos   de  tráfico  de  estupefacientes o de lavado de activos.   

Como  en   este  caso  las autoridades  judiciales   de   los   Estados   Unidos   de  América  acusan  a  JAIRO  TREJOS  y a otros de haber  concertado,  junto  con otras personas, ilícita, intencionalmente y a sabiendas  para        fabricar       y       distribuir   cinco   kilogramos  o  más  de  cocaína  con  el  conocimiento  de que dicha sustancia sería ilegalmente  importada  a  los  Estados  Unidos de América, es de  concluirse  que  en  relación  con  dicho  cargo  se cumple el presupuesto  relativo  a  la  doble  incriminación  para extraditar, pues en la legislación  penal  colombiana  tales  comportamientos  también  se  hallan  definidos  como  delito,  y  por  su  realización prevé pena mínima superior a cuatro años de  prisión.   

Cabe   destacar   que   las   conductas  imputadas,    dicen  relación  con  delitos  de  concierto  para  traficar  sustancias  estupefacientes  y  no  únicamente  la  participación  en  un acto  ilícito  determinado,  por medio de llevar a cabo varios actos diferenciados en  circunstancias  de  modo,  lugar  y  tiempo,  como  se  destaca en la acusación  proferida   y   en   las   declaraciones   juradas   rendidas  por  la       Fiscal      Auxiliar   y   el   Agente  Especial.   

De  manera  que la imputación no consiste  simplemente  en atribuirle coparticipación criminal en un solo hecho delictivo,  sino  que  se  funda  en  el  acuerdo de personas asociadas en la preparación y  ejecución  de programas para llevar a cabo una pluralidad de punibles en cuanto  planes  criminales  relacionados  con el tráfico de sustancias estupefacientes,  que  es  precisamente  lo  que  otorga  autonomía  al  tipo  de  concierto para  delinquir en tales delitos.   

4.2.2.-  De  otra  parte,  en   la   legislación  colombiana,  el  delito  de  fabricación  y  distribución   de   cocaína,    de   que   trata   el   CARGO   DOS   de  la   acusación,  corresponde  al delito de “tráfico, fabricación o  porte  de estupefacientes” previsto por el artículo  376  del  Código  Penal, modificado por el artículo 11 de la Ley 1453 de 2011,  que  entre otras hipótesis prevé pena de prisión de ciento veintiocho (128) a  trescientos  sesenta  (360)  meses  para  aquél  que  sin  permiso de autoridad  competente,  introduzca  al  país  o  saque  de él, transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca, adquiera, financie o suministre  sustancias estupefacientes.   

Como  en   este  caso  las autoridades  judiciales   de   los   Estados   Unidos   de  América  acusan  a  JAIRO   TREJOS   y   a  otros  de  la  fabricación  y  distribución de cinco kilogramos o  más   de   cocaína   con   el  conocimiento  de  que  dicha  sustancia  sería  ilícitamente   importada   a   los   Estados   Unidos  de  América,  es  de  concluirse que en relación con dicho cargo también se  cumple  el  presupuesto relativo a la doble incriminación para extraditar, pues  en  la  legislación  penal  colombiana  tales  comportamientos también se  hallan  definidos  como  delito,  y  por  su  realización  prevé  pena mínima  superior a cuatro años de prisión.   

Se  satisface,  por  tanto, el requisito en  mención.    

5.- EQUIVALENCIA  DE  LA  PROVIDENCIA PROFERIDA EN EL EXTRANJERO.    

El artículo 493-2 del C.P.P. de 2004   establece  como  presupuesto  de  procedencia  de  la  extradición “que  por lo menos se haya dictado en el exterior resolución de  acusación o su equivalente”.   

Considera  la  Corte  que   la   acusación   No.   11  CR 20346           CR-COOKE(s),    dictada    el     20    de  septiembre de 2011 por la  Corte   Distrital   de   los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur   de   Florida,   en  contra  del  señor JAIRO TREJOS, y con  fundamento    en   la   cual   se   solicita   su   extradición,   corresponde   a  la  resolución  acusatoria  en  la  legislación  colombiana,  pues  además  de  que  con  dicho acto  procesal  la  actuación  subsiguiente  no  es  otra distinta al juicio oral que  finaliza  con  el respectivo fallo de mérito, como aquí sucede, desde el punto  de  vista  formal es específica en señalar el lugar y la fecha o época en que  ocurrieron  los  hechos,  los  nombres  de  los  partícipes  y la calificación  jurídica  de la conducta, con lo cual se satisfacen en suficiencia los aspectos  fácticos y jurídicos de la imputación.   

Además,  en  la  documentación anexa que  sirve  de  apoyo a la solicitud de extradición no sólo se indica el nombre del  acusado,  sino  los  lugares  y  fechas  o  épocas  en que sucedieron los actos  determinantes de los delitos imputados.   

Si  a  ello  se agrega que la legislación  procesal  de  los  Estados  Unidos  de  América  se estructura sobre el sistema  acusatorio,  y  que el proyecto de acusación lo presenta el fiscal y lo aprueba  el  gran  jurado  después  de examinar la evidencia allegada por aquél, que en  éste  la  acusación  es  un escrito que contiene un pliego de cargos formulado  por  la  Fiscalía  en  contra  del  procesado  para que se defienda de ellos en  juicio,  que  incluye  la  individualización del acusado, una relación clara y  sucinta  de  los hechos jurídicamente relevantes -esto es  la descripción  de  la  conducta  típica  imputada, con las circunstancias que la especifican y  las  disposiciones  sustanciales  realizadas,  así  como  el lugar y la fecha o  época  de  su ocurrencia-, es evidente que la persona reclamada en extradición  en  este  caso,  ha  sido  acusada  y  llamada  a  responder  en  juicio por las  autoridades          de          los          Estados          Unidos         de  América.             

En   consecuencia,  la  Corte  encuentra  superado  el  requisito  en mención, máxime si lo que la ley doméstica exige,  es   “equivalencia”  entre     las     dos     piezas     procesales,    mas    no    “identidad”   absoluta   entre   el  indictment  del  sistema  procesal  de  los  Estados  Unidos y la resolución de  acusación    a    que    se    alude    en    el   modelo   de   enjuiciamiento  colombiano.   

6.-        Causas       de  improcedencia.   

La  Constitución  Nacional  prohíbe  la  extradición   en   los  siguientes  casos,  (i)  cuando  el  delito  objeto  de  investigación  o juzgamiento es de naturaleza política, (ii) cuando los hechos  que  motivan  la  solicitud fueron cometidos con anterioridad al 17 de diciembre  de  1997,  y (iii) cuando el solicitado es natural colombiano y el delito que se  le  imputa  ha sido cometido en territorio nacional10.   Complementariamente  la  Corte  ha  venido  sosteniendo  que  tampoco  procede  cuando el caso ya ha sido  juzgado  en  Colombia mediante decisión que haya hecho tránsito a cosa juzgada  con    anterioridad    a    la    solicitud    de    captura    con   fines   de  extradición.   

Ninguna  de estas prohibiciones se presenta  en  el  caso  analizado.  Los delitos de asociación delictiva para traficar      con      sustancias      estupefacientes,  así  como la efectiva realización  de  estas  conductas,  que la Corte Distrital de los  Estados    Unidos   para   el   Distrito   Sur   de  Florida le imputa a JAIRO  TREJOS,  son  de  naturaleza común, no política, y  los  actos  manifiestos a que se alude en la documentación anexa a la solicitud  ocurrieron  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997, es decir a la entrada  en  vigencia  del  Acto  Legislativo No. 01 de ese año, según se establece del  contenido de la solicitud y los testimonios de apoyo.   

El lugar de comisión del delito tampoco se  erige  en factor de improcedencia de la extradición, porque la acusación y las  declaraciones     de     soporte    permiten    constatar    que    JAIRO      TREJOS     hacía   parte   de   una   organización   criminal  de  tráfico  de  drogas, cuyos integrantes están involucrados en  el  transporte  de cocaína desde Colombia a los Estados Unidos y otros países,  utilizando     semi-sumergibles     y     sumergibles    submarinos,   de   acuerdo   con   el resumen que se hizo de los hechos del caso.   

Esta  reseña deja en claro, como ya había  sido  advertido,  que  los  hechos  por  los  cuales  se  acusa  a  JAIRO      TREJOS     trascendieron  las  fronteras  del  territorio  patrio,  y  que se  cumple,  por  tanto,  el  condicionamiento  constitucional consistente en que la  conducta  haya  sido realizada total o parcialmente en el extranjero, cualquiera  sea  la  teoría  que  se  aplique  para  determinar  el  lugar de comisión del  ilícito (de la acción, del resultado o de la ubicuidad).   

7.-    EL  CONCEPTO.   

La  Corte  es del criterio que el Gobierno  Nacional puede extraditar  al  ciudadano  colombiano  JAIRO  TREJOS       exclusivamente    por    razón    del  CARGO  UNO  de  la  acusación en que  se   funda   el  pedido,  toda    vez    que,  tanto  en  la  declaración  jurada  en  apoyo de la extradición   (rendida  por  la  Fiscal  Auxiliar  Andrea    G.    Hoffman)   como   en   la    Nota    Verbal   que   contiene   la   solicitud,  sólo se  menciona el cargo uno sin  referir   el   cargo   dos   formulado   en   contra  del  requerido,   lo  que  conduce  a  entender    que    no   se  trató  de  un  simple lapsus  intrascendente,  sino  de  una  manifestación  de  voluntad del Gobierno extranjero, expresada en el sentido de  abstenerse  de  solicitar  la  extradición con fundamento en el cargo dos de la  acusación.   

Entender    lo   contrario,  implicaría  suponer  que  la Corte  cuenta      con      facultad      oficiosa      para     conceptuar        sobre    la    extradición   por   razón   de   cargos    no  incluidos  en  la  petición  elevada  por  el  gobierno extranjero y,   de   contera,  para  pervertir   el  trámite  procesal  en  orden a   convertir  una solicitud   de  extradición,  en  ofrecimiento  unilateral    de   la  misma,  de  competencia  del  Gobierno  Nacional  a  términos  del  artículo  491  del  Código  de Procedimiento Penal, nada de lo cual resulta jurídicamente admisible.   

       

Entonces,  en  criterio   de   la   Corte,   en   este  caso  la  extradición   sólo  se  ofrece      procedente      por     el     delito    de    “Concierto    para    fabricar   y  distribuir  una  sustancia  controlada (cinco kilogramos o más de cocaína) con  el  conocimiento  de que dicha sustancia controlada sería ilegalmente importada  a   los   Estados   Unidos”,   de  que  trata  el  CARGO   UNO   de   la  acusación   base   de   la   solicitud.   

Este   cargo   aparece   incluido   en   la   acusación  sustitutiva      No.       11-  20346   CR-COOKE(s),    dictada    el     20    de  septiembre de 2011 por la  Corte   Distrital   de   los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida, conforme lo solicita  el  Gobierno de dicho país, pues se satisfacen los requisitos preestablecidos a  estos efectos, como viene de demostrarse.   

Es  de  anotar  que  en  los  CARGOS  TRES  y                 CUATRO,   no se menciona a JAIRO  TREJOS como acusado ni respecto  de  ellos  se  formula la solicitud de extradición, razón por la cual la Corte  se     abstiene     de     emitir    pronunciamiento  alguno  en  relación  con dichas imputaciones.   

6.1.- Aclaración  final.-   

Resulta  pertinente  advertir,  finalmente,  que  atañe al Gobierno Nacional, si en ejercicio de  su  competencia  lo  estima,  subordinar  la concesión de la extradición a las  condiciones  que  considere  oportunas,  exigiendo  en todo caso, que la persona  solicitada  no  vaya  a ser juzgada por un hecho anterior diverso del que motiva  la  extradición,  ni  sometida  a  desaparición forzada, a torturas ni penas o  tratos  crueles  inhumanos  o degradantes, ni a las penas de destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  o  a  sanciones distintas de las que se le hubieren  impuesto  en  la condena, y si la legislación del Estado requirente pena con la  muerte  el  injusto  que  motiva  la  extradición,  la entrega se hará bajo la  condición  de  que  tal  pena  sea  conmutada,  atendiendo lo contemplado en el  artículo 494 del C.P.P. de 2004.   

De   igual   modo,   la  Corte  considera  necesario  precisar,  en  orden  a  resguardar  los  derechos  fundamentales  del  requerido,  que  -si el  Gobierno  Nacional  lo  considera  pertinente-,  el  Estado  requirente  deberá  garantizar  la  permanencia  en  el  país  extranjero  y  su  repatriación  en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a  ser  sobreseído,  absuelto,  declarado  no culpable o su situación  jurídica   resuelta   definitivamente   de   manera   semejante,   incluso  con  posterioridad  a su liberación por haber cumplido la pena que le fuere impuesta  en  la sentencia de condena, por razón de los cargos que motivaron la solicitud  de  extradición  y  por  los  cuales  ésta hubiere sido concedida.     

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas internas sobre la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la  sociedad,  garantiza  su protección, y establece la inviolabilidad de su honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese núcleo  también  prodigan  la Convención Americana de Derechos Humanos en su artículo  17   y   el   Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  el  23.   

Además,  conforme  precisó la Corte en el  concepto  del  15  de  mayo  de  2004  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la  regule, por las normas contenidas  en    la    Constitución    Política   (artículo  35)   y   en   el  Código  de  Procedimiento  Penal  (artículos   490   a   514   de   la  Ley  906  de  2004), el Gobierno Nacional debe hacer las exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante se le reconozcan  todos  los  derechos  y  garantías  inherentes  a la persona del solicitado, en  especial  las  contenidas  en  la Carta Fundamental y en el denominado Bloque de  Constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios internacionales ratificados  por   Colombia   que  consagran  y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93  de  la  Constitución,  Declaración  Universal de  Derechos   Humanos,   Convención   Americana   de   Derechos   Humanos,   Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos), en  virtud  del  deber de protección a esos derechos que para todas las autoridades  públicas   emana   del   artículo   2º   ibídem11.   

Asimismo,  el  Gobierno  Nacional  ha  de  advertir  a  su  homólogo  del  Estado requirente, que en el presente evento la  persona  solicitada  en  extradición  ha  permanecido privada de la libertad en  detención preventiva por razón de  este trámite.   

Además,    la    Sala   debe   indicar  que  en  virtud  de  lo  dispuesto  por  el  numeral 2º del artículo 189 de la Constitución Política,  le  corresponde  al  Gobierno,  encabezado por el señor Presidente como supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales, realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

En  mérito  de  lo  expuesto  y  con  las  precisiones  consignadas, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE   a   la   extradición   del   ciudadano  colombiano      JAIRO     TREJOS,  solicitada  al  Gobierno  de  Colombia  por su homólogo de los  Estados           Unidos           de           América,           exclusivamente       por   razón  del  CARGO  UNO  a  que   se  contrae  la  solicitud,  contenido  en  la  acusación       sustitutiva       No.           11-20346           CR-COOKE(s),   dictada   el    20  de  septiembre de 2011  por  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur    de    Florida.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta   determinación   al  requerido  señor  JAIRO  TREJOS,  a su defensor de  confianza,  al  Ministerio  Público  y  a la Fiscal  General  de  la Nación para lo de su cargo en relación con la persona detenida  preventivamente con fines de extradición.   

Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y de Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                        FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                               MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                        LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Fls.  25 y ss. carpeta anexa   

2 Ley  1453  de  2011. Artículo 70. Extradición simplificada. La persona requerida en  extradición,  con  la  coadyuvancia  de  su  defensor y del Ministerio Público  podrá  renunciar  al  procedimiento previsto en este artículo y solicitar a la  Sala   de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  de  plano  el  correspondiente  concepto,  a lo cual procederá dentro de los veinte (20) días  siguientes si se cumplen los presupuestos para hacerlo.    

3 Fl.  19- 20 cno. Corte.   

4 Fls.  24 y ss. cno. Corte   

5 Fls.  121 anexo   

6 Fl.  266  anexo   

7 Fls.  350 y 378 anexo   

8 Fls.  31 y ss. anexo y 8 cno. Corte   

9 Fls.  41 y ss. carpeta anexa.   

10  Artículo  35  de la Constitución Nacional, modificado por el artículo 1° del  Acto Legislativo 01 de 1997, y 114 del Código Penal.   

11  Así,  con  arreglo  al  artículo 29 de la Carta; a los artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como  a cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *