36789(07-12-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 36789  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No 434  

Bogotá, D. C., siete (7)  de diciembre de dos mil once (2011)   

VISTOS  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso de casación interpuesto por el apoderado de  JAIRO    LEONEL    CONTRERAS    SUÁREZ,  contra  la  sentencia  proferida  el 8 de febrero de 2011 por el  Tribunal  Superior  de  Cúcuta,  mediante  la cual confirmó la dictada el 9 de  julio  de  2010  por  el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de esa  ciudad,  que  lo  condenó a prisión de diez (10) años y ocho (8) meses, multa  de  1.333  salarios mínimos legales mensuales vigentes, inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas por un período igual a la pena  privativa  de la libertad y le negó la suspensión condicional de la ejecución  de  la pena y la prisión domiciliaria, al hallarlo autor responsable del delito  de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes.   

LOS HECHOS  

El   2   de   agosto    de   2005,  aproximadamente  a  las  4  de  la  tarde,  en  la carretera que comunica de los  municipios  Los  Patios  y  Pamplona  (Norte  de  Santander),  a la altura de la  urbanización   Monte   Bello  del  primero,  miembros  del  Ejército  Nacional  pertenecientes  al  Grupo  Mecanizado  No  5  Maza,  por  información anónima,  interceptaron  y registraron el vehículo Toyota de placas SAM-998 de Venezuela,  conducido     por     JAIRO    LEONEL    CONTRERAS  SUÁREZ,  encontrándose  en  la  caja de cambios, 16  paquetes que contenían 19.154 gramos de cocaína.   

El 29 de junio de 2006, la Fiscalía Cuarta  Delegada  ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  de Cúcuta,  precluyó  la  instrucción   seguida a CONTRERAS  SUÁREZ;  decisión  que  el  22  de octubre de 2009,  revocó  la  Fiscalía  Cuarta Delegada ante el Tribunal Superior de esa ciudad,  al  acusarlo  del  delito  de  tráfico  de estupefacientes agravado1.   

El 20 de abril de 2010, ante el Juez Segundo  Penal    del   Circuito   Especializado,   CONTRERAS  SUÁREZ     aceptó     los     cargos    de    la  acusación.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Con  sustento  en  la  causal  primera  del  artículo  207  de  la  ley  600  de  2000,  aduce  un  error  de  derecho en la  apreciación  de la prueba, cuando el a quo no le da el mismo valor legal que le  otorgó  la  Fiscalía para concederle la detención domiciliaria al acusado, en  su condición de padre cabeza de familia.   

Señala  que  las  instancias  violaron los  artículos  232,  234,  235  y  237  de  la  ley  600  de 2000, al desconocer la  detención  domiciliaria que la Fiscalía le concedió al procesado con sustento  en  prueba  legal,  por lo cual no fueron imparciales al rechazar dicha prueba y  desconocer la libertad probatoria.   

Refiere  que el artículo 27 de la ley 1142  de  2007,  modificatorio  del artículo 304 de la ley 906 de 2004, establece que  el  juez  puede  conceder  la  detención  domiciliaria,  siempre  y  cuando  el  peticionario,  fundamente  que ella no impide el cumplimiento de los fines de la  detención  preventiva, en especial, respecto de las hipótesis previstas en los  numerales 2, 3, 4 y 5 de la mencionada disposición.   

En  su  opinión,  encuentra  reunidos  los  presupuestos  subjetivos  que  permiten  su otorgamiento al acusado, mientras la  actitud  de  los  juzgadores  al  desconocer  la  prueba  aportada y adoptar una  decisión  de  hecho,  atenta  contra el ordenamiento jurídico y los postulados  constitucionales.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  no  reúne  los  requisitos de  contenido  y  de forma, porque en la proposición y desarrollo del cargo único,  el  censor  desconoce  la  técnica  propia  de  la impugnación extraordinaria,  señalada en el numeral 3 del artículo 212 de la ley 600 de 2000.   

En principio, el actor afirma la existencia  de  un  error  de  derecho  en  la apreciación de la prueba, sin identificar la  especie  del  vicio  dentro  del  género  como era su obligación, falencia que  impide  conocer  cuál  es  y  en  qué  consiste el reparo hecho a la sentencia  acusada.   

El  error  de derecho, como modalidad de la  violación  indirecta  de  la  ley sustancial, se manifiesta en dos sentidos: i)  falso juicio de legalidad y ii) falso juicio de convicción.   

La   primera   modalidad,   se  relaciona  únicamente  con  el proceso de formación de las pruebas, existencia jurídica;  la  segunda, con la asignación a la prueba, de un valor distinto al que le fija  la ley, tarifa legal.   

Las  argumentaciones de la demanda dejan en  evidencia  el  desconocimiento  de  las  exigencias que requiere la impugnación  extraordinaria,  a la que son ajenas las consideraciones o reproches generales a  la  sentencia  de  segundo  grado,  por  la  supuesta  existencia de un error de  derecho  en  la  apreciación de la prueba, protegida como lo está por la doble  presunción de acierto y de legalidad.   

En  efecto,  acusar  al  Tribunal  de  ser  imparcial  en  la valoración de la prueba, bajo el entendimiento del censor que  es  así,  por  haber  negado  al  acusado la prisión domiciliaria, al darle un  valor  distinto  al  otorgado  por  la  fiscalía,  no  es más que una crítica  generalizada  a  la  sentencia  carente  de cualquier fundamento, cuando ningún  esfuerzo  se  hace por mostrar el supuesto error de derecho, pues una acusación  de esa naturaleza no se compadece con la clase de reparo propuesto.   

Como  tampoco  constituye demostración del  error,  la alegación según la cual se vulneraron las normas mencionadas, desde  el  momento  mismo en que la instancia desconoce la prueba que la fiscalía tuvo  en  cuenta  para  conceder al acusado la detención domiciliaria, no solo porque  la  censura  no la individualiza, sino también porque ese supuesto se relaciona  con  un  error de hecho y no con un problema de existencia jurídica o de tarifa  legal,  extraño  en  el  sistema  jurídico  colombiano  orientado  por la sana  crítica   o   persuasión   racional  en  la  apreciación  de  los  medios  de  convicción.   

De ahí que la manifestación insular, sobre  el  desconocimiento  de  la  prueba  aportada,  circunscrita  a  la declaración  extrajuicio,  no  indica de quién o quienes, de acuerdo con la cual los menores  se  hallan al cuidado del procesado y no de su madre, se encuentre vinculada con  su   desacuerdo   acerca   de   cómo   las   instancias   quieren  “probar  la  situación de abandono de los menores”, pero no con el error propuesto en la demanda.   

Nada  agrega  a esa falta de desarrollo del  cargo,  la  circunstancia  referida  a  la  verificación  de ese estado por los  jueces  de  penas  con  esa clase de prueba, la cual tampoco muestra el error de  juicio atribuido a la sentencia.   

Y  menos, la simple referencia a decisiones  de  esta  Sala  y  de  la  Corte  Constitucional  relacionadas  con  la prisión  domiciliaria  y  la  exequibilidad  del  artículo  314  de  la ley 906 de 2004,  modificado  por  el artículo 27 de la ley 1142 de 2007, en tanto las mismas, no  guardan  relación  con problemas probatorios que tengan que ver con el error de  derecho alegado.   

Finalmente, ninguna mención hace la demanda  a  los  fines  de  la  casación,  no obstante el artículo 206 de la ley 600 de  2000,  señalar  que  la misma persigue la efectividad del derecho material, las  garantías   debidas   a   los   sujetos   procesales,  la  unificación  de  la  jurisprudencia y la reparación del agravio causado con el fallo.   

De acuerdo con lo visto, la Sala inadmitirá  la  demanda  por  las  manifiestas  falencias  de técnica, en la proposición y  desarrollo  del  cargo,  las cuales no entrará a subsanar, corregir o enmendar,  en  virtud  del  principio  de limitación, consagrado en el artículo 216 de la  ley   600   de   2000,   como   a   la  naturaleza  rogada  de  la  impugnación  extraordinaria.   

Tampoco, dispondrá su trámite oficioso con  fundamento  en  la  misma disposición, en razón a no observar la afectación o  vulneración   de   las   garantías   fundamentales,   una   vez   revisado  el  proceso.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la SALA DE CASACIÓN PENAL DE LA CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda de casación presentada  por   el   apoderado   de   JAIRO  LEONEL  CONTRERAS  SUÁREZ,  por las razones expuestas en la motivación  de esta decisión.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y devuélvase el expediente al  Tribunal de origen.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Comisión de servicio  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                   JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ        

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                                        SIGIFREDO                   ESPINOSA  PEREZ                                                          

MARIA     DEL     ROSARIO    GONZALEZ  MUÑOZ                                                AUGUSTO                          IBÁÑEZ  GUZMÁN             

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                                   JULIO E. SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folios 176  a 185, cdno original 1.     

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