36787(28-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 36787  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta N°215  

Bogotá, D. C., junio veintiocho (28)  de  dos mil once (2011).   

VISTOS:  

De  plano  resuelve  la  Corte el impedimento  manifestado  por  el  doctor Crisanto Esteban Jaimes Díaz, Conjuez del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta,  el  cual fue inadmitido por los  restantes  pares  que  integraron  la  respectiva  Sala de Decisión Penal, para  conocer  del  proceso seguido contra Carlos Alberto Acevedo Liévano, Luz Marina  Acevedo  Liévano,  Rafael  Acevedo Liévano, Aminta Liévano de Acevedo, Magali  Peralta  Sanabria,  Luz  Marina  Sierra  Espitia y Daniel Velásquez Villamizar,  acusados  por  los  delitos  de  secuestro  extorsivo  agravado y concierto para  delinquir  agravado  e, igualmente, adelantado contra Alberto Cárdenas Moncada,  Sonia  Rincón  Suárez  y  Luis  Francisco  Rodríguez  Blanco,  quienes fueron  convocados a juicio por el último de dichos ilícitos.   

ANTECEDENTES  

1.   El  25  de  noviembre  de  2008  la Unidad de Fiscalías Especializadas de Cúcuta profirió  resolución  acusatoria  contra  Carlos  Alberto  Acevedo  Liévano,  Luz Marina  Acevedo  Liévano,  Aminta  Liévano  de Acevedo, Magali Peralta Sanabria, Sonia  Rincón  Suárez y Daniel Velásquez Villamizar, por su presunta responsabilidad  en  los  delitos  de  secuestro  extorsivo  agravado  y concierto para delinquir  agravado,  ocurriendo  lo  propio  respecto  de Rafael Acevedo Liévano, Alberto  Cárdenas  Moncada, Luis Sonia Rincón Suárez, Luis Francisco Rodríguez Blanco  y   Luz   Marina   Sierra   Espitia,   pero   sólo  por  la  última  de  tales  infracciones.   

Impugnada esa determinación, el 16 de abril  de  2009  la  Unidad  de  Fiscalías  Delegadas  ante  el  Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de Bogotá la confirmó en parte, por cuanto también llamó  a  juicio a Rafael Acevedo Liévano y Luz Marina Sierra Espitia por el delito de  secuestro  extorsivo agravado, mientras que precluyó la instrucción a favor de  Sonia    Rincón    Suárez,    por    el   punible   de   secuestro   extorsivo  agravado.   

2.  La etapa de  la  causa  correspondió  adelantarla  al  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito  Especializado  Adjunto  de  Cúcuta,  donde fueron condenadas Luz Marina Acevedo  Liévano  y  Aminta  Liévano  de  Acevedo como determinadoras de los delitos de  secuestro extorsivo agravado y concierto para delinquir agravado.   

A  su vez, también lo fueron Carlos Alberto  Acevedo  Liévano,  Rafael  Acevedo  Liévano,  Sonia  Rincón  Suárez y Daniel  Velásquez  Villamizar,  por  el  delito  de  concierto  para delinquir. Los dos  primeros    como    coautores    y    los    dos    últimos   en   calidad   de  cómplices.   

De   otro  lado,  Carlos  Alberto  Acevedo  Liévano,  Rafael  Acevedo  Liévano  y  Daniel  Velásquez  Villamizar,  fueron  absueltos  por  el  delito de secuestro extorsivo agravado, mientras que Alberto  Cárdenas  Moncada  y Luis Francisco Rodríguez Blanco resultaron exonerados por  el  punible  de  concierto  para  delinquir  agravado.  Además,  Magali Peralta  Sanabria  y  Luz Marina Sierra Espitia corrieron la misma suerte, pero por ambas  infracciones.   

3.     A  consecuencia  del  cierre parcial que con anterioridad se había decretado en el  mismo  proceso en relación con la sindicada Nelly Yamir Acevedo Liévano, en su  contra  se  profirió,  el  26  de  agosto de 2006, resolución acusatoria en la  Unidad  de  Fiscalías  Especializadas  de  Cúcuta por los delitos de secuestro  extorsivo  agravado y concierto para delinquir agravado, por los cuales a su vez  fue  condenada  el 24 de marzo de 2009 por el Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado  de  Cúcuta,  al  ser  hallada  coautora de los mismos ilícitos,  decisión  cuya  impugnación  resolvió  el  11 de noviembre de 2010 la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta,  integrada  por  los  Magistrados Edgar Manuel Caicedo Barrera, Juan Carlos Conde  Serrano y José Rafael Labrador Buitrago.   

4.    La  situación  antes  descrita condujo a que el 29 de abril de 2011 los Magistrados  en  mención,  en forma conjunta y amparados en la causal prevista en el numeral  4º  del  artículo  99  de la Ley 600 de 2000, manifestaran su impedimento para  conocer  del  recurso  de  apelación  formulado  contra  la sentencia del 22 de  diciembre   de  2010  proferida  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  Adjunto  de  Cúcuta  por los apoderados de los condenados Carlos  Alberto  Acevedo Liévano, Luz Marina Acevedo Liévano, Rafael Acevedo Liévano,  Aminta   Liévano   de  Acevedo,  Sonia  Rincón  Suárez  y  Daniel  Velásquez  Villamizar.   

5.  Integrada  la  respectiva  Sala  de  Decisión  Penal  por Conjueces, el 10 de junio de 2011 se  aceptó  el  impedimento  manifestado  por  los Magistrados Edgar Manuel Caicedo  Barrera,  Juan Carlos Conde Serrano y José Rafael Labrador Buitrago, por cuanto  en  efecto  habían  manifestado  su opinión frente al asunto respecto del cual  debían  desatar  el  recurso  de apelación, pues en el caso que atendieron con  anterioridad,  también por la vía de la impugnación pero respecto Nelly Yamir  Acevedo  Liévano,  se  trataron  los  mismos hechos, delitos y hay comunidad de  prueba.   

6. Igualmente, en la  providencia  del pasado 10 de junio no se aceptó el impedimento manifestado por  el  Conjuez Crisanto Esteban Jaimes Díaz, por cuanto se concluyó que el motivo  aducido  por  él  no  estaba previsto como causal para inhibirse de conocer del  presente  asunto,  pues  el  sustento radicó en que el citado fue objeto de una  cirugía  en su ojo izquierdo, lo que le demandó atender algunas prescripciones  médicas.  Además,  se  constató  que  no había allegado constancia alguna de  incapacidad   física   que   le   impidiera   cumplir   con   la   función  de  Conjuez.   

Por  tanto,  se  dispuso  el  envió  de  la  actuación a esta Sala en orden a dirimir el incidente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1. La finalidad de  los  impedimentos  es  garantizar  tanto  a  los  asociados  en general, como en  especial  a quienes están legitimados para actuar en un determinado asunto, que  el  funcionario  llamado a resolver el conflicto jurídico sea ajeno a cualquier  interés   distinto   al  de  administrar  recta  justicia,  de  manera  que  su  imparcialidad  y ponderación no estén alterados por circunstancias externas al  proceso.   

2. En esa medida, la  manifestación  de  impedimento  por  el  funcionario  judicial debe ser un acto  unilateral,   voluntario,  oficioso  y  obligatorio,  ante  la  concurrencia  de  cualquiera  de  las  causales que de modo taxativo contempla la ley instrumental  penal,   con   el   propósito   de   inhibirse   de   conocer   un  específico  proceso.   

3.  A  su  vez, es  preciso  tener  en  cuenta  que  la  manifestación  de  impedimento  debe estar  sometida  al  postulado  de  la  buena  fe, el cual ha de guiar los actos de los  sujetos  procesales y del funcionario judicial, a fin de evitar que el instituto  en  mención  sea  utilizado para entrabar o dilatar el curso normal del proceso  penal,  ya  por  los que intervienen en él o por quien está obligado a decidir  la controversia jurídica.   

4.  En  razón del  principio  de  taxatividad  que  gobierna  los  impedimentos,  queda excluida la  analogía  o  la  extensión de los motivos señalados en la ley procesal penal,  en  tanto  que  su  concurrencia debe operar con la misma exactitud que se exige  para que un hecho en verdad se adecue a una figura típica.   

5. En el asunto que  concita  la  atención  de  la  Sala,  el  Conjuez Crisanto Esteban Jaimes Díaz  manifiesta  su  impedimento  para  conocer  de  él,  bajo el argumento de estar  convaleciente  de  una cirugía ocular, sin determinar la causal que a su juicio  se  verifica, y tampoco acredita la magnitud de su limitación, amén de que las  constancias  señalan  que  se  trató de un procedimiento médico ambulatorio y  que  la  intervención  se  practicó con total éxito, siendo a su vez conocido  que el paciente evolucionó satisfactoriamente.   

6. La circunstancia  de  omitir  precisar  la  causal invocada para inhibirse de conocer de un asunto  por  parte  del  funcionario,  en principio da lugar a sustraerse de resolver el  incidente,  a  no  ser que del relato de la actuación se desprenda con claridad  que  hay lugar a predicar uno de los motivos que dan viabilidad a la aplicación  del instituto.   

7.  En  el  caso  particular  esto  no  es  así  y  por  ello con acierto sostienen los restantes  Conjueces  integrantes  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta,  que  adelantado el cotejo ineludible que ha de  agotarse  frente a todas las causales previstas en el artículo 99 de la Ley 600  de 2000, no concurre ninguna de ellas.   

8.  Ahora, si bien  puede  ocurrir  que  se  invoque  un  motivo  de  impedimento que en realidad no  concurra,  como  también  que  se  configure otro diferente al alegado, de esto  surge  que  no se debe dejar de hacer la confrontación integral, en tanto que a  esta  altura  quien  decide  sobre  la  procedencia  de  la  manifestación  del  impedimento  tiene una facultad oficiosa, en el sentido de asegurar para el caso  la  rectitud  del  funcionario que decide la controversia jurídica, como que se  trata  de consolidar una expresión propia del debido proceso y en particular de  la garantía de la imparcialidad.   

9. Lo que denota la  manifestación  del  Conjuez  Crisanto  Esteban  Jaimes  Díaz  es  la presencia  temporal  de  una  limitación  parcial  de  su  visión,  como  que la cirugía  referida  por  él  sólo le comprometió el ojo izquierdo, situación que lejos  está  de  configurar  la  existencia  de  una causal de impedimento conforme se  encuentran  señaladas  en  el  artículo  99  de la Ley 600 de 2000, pues si se  revisa  con  detenimiento,  todas  ellas tienen una característica común, y es  que,  o  surgen  de  la  relación  o vínculo entre el funcionario judicial con  otros,  como  es el caso de las causales señaladas en los numerales 1, 3, 5, 6,  8  y  9, o se derivan de una actividad desarrollada previamente por él, lo cual  sucede  respecto  de  los motivos previstos en los numerales 2, 4, 6, 7, 8, 10 y  111,  mas  no  hacen  relación a la condición física del funcionario  judicial.   

El    siguiente    cuadro   explica   lo  afirmado:   

NUMERAL            

IMPEDIMENTOS   QUE  DERIVAN DE LA RELACIÓN O VINCULACIÓN CON 0TROS             

IMPEDIMENTOS  QUE  SE  ORIGINAN O SURGEN CON OCASIÓN DE UN ACTO ANTERIOR  

1º            

Que  el  funcionario  judicial,  su  cónyuge  o  compañero permanente, o algún pariente suyo dentro  del  cuarto  grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil, tenga  interés en la actuación procesal.  

2º            

             

Que  el  funcionario  judicial  sea  acreedor  o  deudor  de  alguno  de  los  sujetos procesales, del  denunciante  o del perjudicado, de su cónyuge o compañero permanente, o algún  pariente  dentro  del  cuarto  grado  de  consanguinidad,  segundo de afinidad o  primero civil.  

3º            

Que  el  funcionario  judicial,  o su cónyuge o compañero permanente, sea pariente dentro del cuarto  grado  de  consanguinidad,  segundo de afinidad o primero civil, del apoderado o  defensor de alguno de los sujetos procesales.  

4º            

             

Que  el  funcionario  judicial  haya  sido apoderado o defensor de alguno de los sujetos procesales, o  sea  o  haya  sido  contraparte  de  cualquiera  de ellos, o haya dado consejo o  manifestado su opinión sobre el asunto materia del proceso.  

5º            

Que  exista  amistad  íntima  o enemistad grave entre alguno de los sujetos procesales, denunciante o  perjudicado y el funcionario judicial.  

6º            

Que el funcionario…  sea  cónyuge  o  compañero  permanente,  pariente  dentro  del cuarto grado de  consanguinidad,  segundo de afinidad o primero civil, del inferior que dictó la  providencia que se va a revisar.             

Que  el  funcionario  haya  dictado  la  providencia  cuya  revisión  se  trata o hubiere participado  dentro del proceso.  

7º            

             

Que  el  funcionario  judicial  haya  dejado  vencer,  sin actuar, los términos que la ley señale al  efecto, a menos que la demora sea debidamente justificada.  

8º            

Que  el  funcionario  judicial,  su  cónyuge  o  compañero  permanente, o pariente dentro del cuarto  grado  de  consanguinidad,  segundo  de  afinidad  o primero civil, sea socio de  alguno  de  los  sujetos  procesales,  del denunciante o perjudicado en sociedad  colectiva,  de  responsabilidad  limitada,  en  comandita  simple  o  de  hecho.             

Que  el  funcionario  judicial…  sea  socio  de  alguno de los sujetos procesales, del denunciante o  perjudicado  en  sociedad  colectiva,  de responsabilidad limitada, en comandita  simple o de hecho.  

9º            

Que  el  funcionario  judicial  sea  heredero  o  legatario  de  alguno de los sujetos procesales, del  denunciante  o  perjudicado,  o  lo  sea  su cónyuge o compañero permanente, o  alguno  de  sus  parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de  afinidad o primero civil.  

10º            

             

Que  el  funcionario  judicial   haya  estado  vinculado  legalmente  a  una  investigación  penal  o  disciplinaria  en  la que se le hayan formulado cargos, por denuncia instaurada,  antes  de  que  se  inicie  el  proceso,  por  alguno de los sujetos procesales.   

Si   la   denuncia  fuere  formulada  con  posterioridad  a  la iniciación del proceso procederá el impedimento cuando se  vincule jurídicamente al funcionario judicial.  

11º            

             

Que  el  juez  haya  actuado como fiscal dentro del proceso.  

Así  las  cosas,  como  la  circunstancia  manifestada  por  el Conjuez Crisanto Esteban Jaimes Díaz no es constitutiva de  causal  de  impedimento  alguno en los términos previstos en el artículo 99 de  la  Ley  600  de  2000,  no  existe  razón  que  comprometa  su imparcialidad y  ponderación para asumir el conocimiento del presente asunto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

DECLARAR infundado  el   impedimento   manifestado   por   el   Conjuez   Crisanto   Esteban  Jaimes  Díaz.   

Cúmplase  y  devuélvase  la  actuación al  Tribunal de origen.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                     JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO       SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                                                   Comisión de Servicio   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                              MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO   IBÁÑEZ   GUZMÁN                                  JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Es del caso mencionar que si bien las causales están  separadas   por   numerales,  los  mismos  no  atiende  o  contienen un solo motivo, sino que recogen varios  supuestos  y por ello aparecen en los numerales 6 y 8 unas que se originan en la  relación      o     vinculación     que  tiene  el  funcionario  con  otros y a su vez aquellas que son  fruto  de  un  acto  desarrollado  en  el  pasado por  él.     

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