36589(01-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 36589  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 188  

Bogotá, D. C., primero (01) de junio de dos  mil once (2011)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se  pronuncia sobre el impedimento  manifestado  por  el  doctor  Jaime  Carlos  Ojeda Ojeda, Conjuez designado para  integrar   la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Valledupar,  quien  invoca la causal 4º  del artículo 99 de la Ley 600 de  2000,  para  conocer  de  la  apelación  contra la sentencia del 30 de junio de  2010,   proferida   por   el   Juzgado   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  Adjunto de la misma ciudad, en el proceso que se adelanta contra  Álvaro  Morón  Cuello  como autor del delito de concierto para promover grupos  armados  al  margen  de  la  ley  y  determinador  de constreñimiento ilegal al  sufragante.   

HECHOS Y ANTECEDENTES.  

1.  El 30 de junio de 2010, el Juzgado Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión Adjunto de Valledupar profirió  sentencia  condenatoria  en  contra de Álvaro Morón Cuello, por el concurso de  delitos  de  Concierto  para promover grupos armados ilegales y constreñimiento  al sufragante.   

2.  La  sentencia  fue  recurrida  por  el  apoderado  del  procesado  y  remitida a la Sala Penal del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial de Valledupar. El 26 de marzo de 2011, se radicó proyecto de  sentencia  y el 31 de mayo siguiente, la Doctora Cecilia Leonor Araujo Olivella,  integrante  de  la  Sala  de  Decisión,  se  declaró impedida para conocer del  asunto, por ser la esposa del apoderado que interpuso la alzada.   

3. Aceptado el impedimento de la magistrada,  se  dispuso  la integración de la Sala con la designación de un conjuez, cargo  que   fue   aceptado   por   el  doctor  Jaime  Carlos  Ojeda  Ojeda1.   

4.  El  26 de abril de 2011, el doctor Ojeda  Ojeda,  invocó  la  causal  de  impedimento  consagrada  en  el  numeral  4 del  artículo  99  de  la Ley 600 de 2000, para conocer de la apelación interpuesta  contra  la sentencia del 30 de junio de 2010, proferida por el Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  de Descongestión Adjunto de Valledupar. Sus argumentos  fueron los siguientes:   

En  el  mes  de  septiembre  de 2009 ante la  Fiscalía  Quinta Especializada de Valledupar, en el proceso radicado al número  192489,  en  su  condición de defensor emitió un concepto sobre lo decidido en  este   proceso2.   

Destacó  que aunque el referido fallo no le  sirve  en  el  citado  asunto para argumentar su labor defensiva por tratarse de  hechos  distintos,  si  lo criticó jurídicamente y manifestó su opinión ante  los  colegas  y  por ello solicita se le separe del conocimiento del asunto pues  es  su  interés  analizar las distintas decisiones que tomen otros funcionarios  para  así  determinar la viabilidad de citarlas como argumentos en los procesos  en que funge como defensor.   

2.  El  9  de mayo de 2011, la Sala Dual del  Tribunal  Superior  de  Valledupar, integrada por los Magistrados Jorge Eliécer  Cabrera  Jiménez  y  José Ignacio Sánchez Calle, manifestó su desacuerdo con  las  razones  expuestas  por  el  conjuez designado, al considerar que aunque la  figura  del  impedimento  es  en  esencia  un  instrumento  al  servicio  de  la  imparcialidad,  “esto no  implica  que  de  manera alegre y sin reparar en una (sic) asunto en concreto se  pueda    invocar    una    causal    de   impedimento   ,   que   jamás   puede  edificarse.”   

Advirtió  además, que como las causales de  impedimento  son  taxativas,  no  basta  enunciarlas  en  forma  ininteligible y  confusa  sin  el  más  mínimo respaldo probatorio; con mayor razón cuando las  razones  que arguye se relacionan con un proceso diferente en donde actúa en su  condición  de abogado, sin que se advierta de manera concreta alguna razón que  pueda  incidir en la imparcialidad y objetividad para resolver el asunto, motivo  por   el   cual   el  impedimento  no  fue  aceptado.   

CONSIDERACIONES  

1. Competencia de la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia para conocer del asunto.   

Es  competente  esta  Sala para pronunciarse  sobre        la        solicitud        de        impedimento       manifestada  por el Conjuez Jaime  Carlos  Ojeda  Ojeda, designado  para  integrar  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Valledupar,  de  conformidad  con  los  artículos  103  y  104  de  la  Ley 600 de 2000.   

2. Solución del asunto.  

Causal consagrada en el numeral 4º   del artículo 99 de la Ley 600 de 2000   

La Sala ha reiterado que el instituto de los  impedimentos  y  recusaciones  tiene  como  fuente  constitucional  y  legal los  artículos  228  y  230  de  la Carta Política y 99 y ss de la Ley 600 de 2000,  siendo  deber  del  funcionario  judicial manifestar su impedimento para conocer  los  asuntos  sometidos  a  su  consideración  cuando  quiera  que se encuentre  incurso  en  alguna causal que amerite apartarse del conocimiento de los mismos,  en  procura de mantener incólume su independencia, imparcialidad y objetividad,  el   derecho   al   debido   proceso  de  los  sujetos  procesales  y  la  recta  administración de justicia.   

El    Conjuez    designado, Jaime Carlos Ojeda Ojeda, anunció  como  causal de impedimento la  prevista  en  el numeral 4º  del artículo 99 de  la Ley 600 de 2000:   

“Que   el  funcionario   judicial   haya  sido  apoderado  o  defensor  de  alguno  de  los  sujetos   procesales, o sea o haya sido contraparte de cualquiera de ellos,  o  haya  dado  consejo  o  manifestado  su  opinión sobre el asunto materia del  proceso”. –   

El  sustentó:  la opinión emitida ante sus  colegas  donde  criticó  lo decidido: “la  critique  jurídicamente  debido  a que se había condenado por  hechos  diferentes al encausado en el momento de su elección como representante  a  la  Cámara  y  en  el  momento de la elección donde no fue elegido para ser  miembro        de       esa       Corporación3”.   

Respecto  a  las  causales  contenidas en el  artículo  99  de  la  Ley  600  de  2000  y concretamente sobre la necesidad de  fundamentarlas,   la   Corporación   tiene   dicho4:   

“En consideración a ello, las causas que  dan  lugar  a  separar  del  conocimiento  de  un  caso  determinado a un juez o  magistrado  no pueden deducirse por analogía, ni ser objeto de interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas  con carácter de orden público,  fundadas  en  el  convencimiento del legislador de que son éstas y no otras las  circunstancias   fácticas   que   impiden  que  un  funcionario  judicial  siga  conociendo   de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal                  imparcial5.   

Por  ello,  cuando  se invoca una causal de  impedimento,  es  menester  que el funcionario judicial, además de señalar con  precisión  en  cual  de  ellas  apoya  su  solicitud,  exprese con claridad las  razones  que  lo  llevan a solicitar su separación del proceso, con indicación  de  su  alcance y contenido, ya que una motivación insuficiente puede llevar al  rechazo de la declaración…”   

Fácil es advertir, que el escrito a través  del   cual   el   doctor   Ojeda   Ojeda   expresa  su  impedimento,  carece  de  argumentación,  es  ambiguo,  pues se limitó a su mera enunciación; en manera  alguna  demuestra a la Corte la real existencia de un consejo u opinión previas  que  comprometan  su  criterio  y  por  esa  vía  afecten su imparcialidad para  integrar  la  Sala de Decisión Penal que ha de conocer, en segunda instancia la  sentencia impugnada.   

Es  por  ello,  que  el impedimento debe ser  rechazado  como quiera que presenta una motivación insuficiente, sin precisión  de  su  alcance  y  contenido,  vale  decir,  carece  del  elemento formal de la  fundamentación.   

Debe  recordarse  que  la  opinión capaz de  tener  aptitud para soportar la declaratoria de impedimento, debe tener entidad,  ser  sustancial,  vinculante,  de  fondo al punto que constituya una barrera que  restrinja  el juicio del juzgador y le impida actuar con libertad, lo cual no se  advierte  en este asunto, ya que el simple concepto emitido ante sus colegas, en  la  forma  planteada,  sobre  las  distintas decisiones adoptadas en la región,  lejos   esta  de  estructurar  la  causal  alegada,  pues  pensar  en  contrario  conllevaría  a  restringir  su  opinión en abstracto ante sus colegas al estar  inscrito como conjuez del Tribunal.   

La Corte comparte la argumentación expuesta  por  la Sala Dual del Tribunal al declarar infundado el impedimento pues resulta  ostensible  la  falta  de  soporte  fáctico  o  jurídico  en  que  se  fundó,  situación   que   solo   se   tradujo   en   la   innecesaria   dilación   del  proceso.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.  DECLARAR  INFUNDADO  el  impedimento  manifestado por el doctor Jaime Carlos Ojeda  Ojeda,  conjuez  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Valledupar, de  conformidad con las razones expuestas en precedencia.   

Segundo.  Contra  esta providencia no procede recurso alguno.   

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ  CAMACHO   

            

               JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO  CASTRO CABALLERO             

               SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

            

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

            

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCIA   

Secretaria  

    

1 Cfr.  fl  37  cuaderno  del  Tribunal:  el  7 de abril aceptó la designación y tomó  posesión del cargo.   

2  No  queda  claro  como  en  esa  fecha  emite  un concepto sobre lo decidido en este  proceso  cuando  la  sentencia  es  posterior,  esto  es,  del  30  de  junio de  2010.   

3  La  Sala   destaca   que   no   precisó   en   qué  circunstancias  manifestó  su  opinión.   

4  Auto  del 24 de febrero de 2010, radicado 33.641.   

5   Auto del 19 de octubre de 2006, radicado 26246.     

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