36319(03-08-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 36319  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 273  

Bogotá, D.C., tres (3) de agosto de dos mil  once (2011).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación  a emitir concepto  sobre  la solicitud del Gobierno del Ecuador orientada a obtener la extradición  del   ciudadano   colombiano   LUIS  ALFREDO  CABRERA  GONZÁLEZ1.   

ANTECEDENTES  

Mediante Nota Verbal No. 4-2-301/2010 del 10  de  agosto  de  2010  la  Embajada  de  la  República  del  Ecuador impetró la  detención  con  fines de extradición de LUIS ALFREDO  CABRERA  GONZÁLEZ, requerido  por  el  Juez  Primero  Temporal  de  Garantías  Penales  del  Carchi  para ser  procesado   por   el   “asesinato”  del      ciudadano      Jhon     Jairo  Velásquez, según orden expedida por esa autoridad el  2 de agosto de 2010.   

Con  fundamento  en  esa petición el Fiscal  General  de  la  Nación  decretó  la captura de LUIS  ALFREDO  CABRERA GONZÁLEZ a través de Resolución del  7  de abril de 2010, la cual no se ha hecho efectiva2.   

Por medio de la Nota Verbal No. 4-2-071/2010  del  23 de febrero de 2011, la Representación Diplomática de la República del  Ecuador    formalizó    la    solicitud   de   extradición   de   LUIS    ALFREDO    CABRERA   GONZÁLEZ.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  oficio  No.  DAJI  0379  del  1 de marzo de 2011 dirigido a la  Cartera   del  Interior  y  de  Justicia,  conceptuó  que  el  instrumento  aplicable al presente caso es el  Acuerdo  sobre Extradición,  suscrito en Caracas el 18 de julio de 1911.   

Por  su parte, el Viceministro de Justicia y  del  Derecho,  con  oficio  No.  OFI11-16022-DVJ-0300  del  18 de abril de 2011,  remitió  a esta Corporación la solicitud de extradición con la documentación  reunida.   

La  Sala,  en  decisión  del  29  de  abril  último,  asumió  el  conocimiento  de  la petición y requirió a LUIS   ALFREDO   CABRERA   GONZÁLEZ   la  designación  de  apoderado que lo asista en el trámite; como no lo hizo, se le  nombró  defensor  de  oficio  adscrito  a  la  Defensoría Publica con quien se  surtió  el traslado previsto en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004, sin que  ninguno  de  los  intervinientes efectuara postulaciones probatorias, razón por  la  cual  se  ordenó  surtir el traslado de 5 días para alegar de conclusión,  oportunidad  en  la  cual  sólo  el  Ministerio  Público  radicó  alegaciones  finales.   

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

(i)  Copia  certificada  del  acta  de  la  audiencia  de  formulación de cargos llevada a cabo el 2 de agosto de 2010 ante  el  Juez  Primero Temporal de Garantías Penales del Carchi donde dictó auto de  prisión  preventiva en contra de LUIS ALFREDO CABRERA  GONZÁLEZ.   

(ii) Datos de LUIS  ALFREDO  CABRERA GONZÁLEZ, según los cuales nació el  6  de  enero  de  1988  en Ipiales y se identifica con la cédula de ciudadanía  colombiana No. 1.085.911.665.   

(iii)  Copia  certificada  de  la  denuncia  incoada  por  Mary  Isabel  Rosero Román  ante  las  autoridades  ecuatorianas  en  la  que  da  cuenta  del  asesinato     de     Jhon     Jairo     Velásquez  Chingue el día 22 de julio de 2010.   

(iv) Copia certificada del parte policial de  levantamiento  del  cadáver  de Jhon Jairo Velásquez  e  informe médico legista y pericial No. 054-DML-2010  señalando la causa del deceso.   

(v)  Copia  certificada de las declaraciones  rendidas  por  Luis  Iván  Bolaños,  Manuel Antonio  Cevallos   Benavides,  Mayra  Paola  Figueroa  Rosero,  Stalin  Vladimir  Carpio  Valencia,  Edgar  García  y  Wilfredo  Gordon  Enríquez  ante la Fiscalía General  del  Estado del Carchi en las que se refieren las circunstancias temporo-modales  en  que  acaeció  la  muerte de Jhon Jairo Velásquez  Chingue.   

(vi) Copia certificada de la providencia del  Juez  Primero  de  Garantías Penales del Carchi del 8 de septiembre de 2010 por  cuyo  medio  solicita  la extradición de LUIS ALFREDO  CABRERA GONZÁLEZ.   

(vii)  Copia  certificada  de las siguientes  disposiciones  legales  ecuatorianas:  a)  artículo  450  del Código Penal que  tipifica  y  sanciona  el delito de asesinato; b) artículos 101, 107 y 1088 del  Código  Penal  referentes  a  la  prescripción  de la acción y de la pena; c)  cánones  167  y  168  del  Código  de  Procedimiento Penal relacionados con la  prisión preventiva.   

(viii)  Resolución  de la Corte Nacional de  Justicia  del  22 de diciembre de 2008 por cuyo medio indica las atribuciones de  esa Corporación.   

(ix) Solicitud de extradición del Presidente  de  la  Corte  Nacional  de Justicia de la República del Ecuador en relación a  LUIS    ALFREDO    CABRERA    GONZÁLEZ,  dirigida  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores de esa nación  para  que,  por  los  conductos  diplomáticos,  la  radique  ante  el  gobierno  colombiano.   

Alegatos de conclusión  

La  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal realiza un recuento de la actuación adelantada y precisa cómo  la   normatividad   aplicable,  según  lo  conceptuado  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  es la contenida en el Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición suscrito en Caracas el  18 de julio de 1911.   

A  continuación  aborda  el  estudio  de la  validez  formal de la documentación allegada, señalando que la misma satisfice  las   exigencias  de  autenticidad  previstas  en  la  preceptiva  aplicable  al  caso.   

La   información  suministrada  sobre  el  requerido,  considera, permite establecer su plena identidad, razón por la cual  se  satisface  este  presupuesto, así como el de equivalencia de la providencia  proferida  en  el extranjero por cuanto el tratado aplicable exige la existencia  de  un  auto  de detención, el cual fue proferido el 2 de agosto de 2010 por el  Juez  Primero  de  Garantías  Penales  del Carchí, providencia aportada por el  país requirente.   

Sobre  el principio de doble incriminación  destaca  cómo  los  hechos atribuidos al requerido en la República del Ecuador  también  son  punibles  en  Colombia  bajo  el  título  de homicidio agravado.  Igualmente  refiere  el cumplimiento de la exigencia contenida en el artículo 1  del       Convenio       Bolivariano       sobre  Extradición porque los elementos probatorios tenidos  en  cuenta por la autoridad ecuatoriana también hubiesen servido a la Fiscalía  General    de    la    Nación   para   radicar   acusación   por   ese   hecho  punible.   

Finalmente,   señala   que   las  demás  exigencias  del tratado se cumplen porque no se procede por delito político, la  pena  mínima  prevista para la conducta punible base de la solicitud supera los  seis  meses  de  prisión  y la acción no se encuentra prescrita, razón por la  cual  considera  reunidos  los  presupuestos para emitir concepto favorable a la  solicitud  de  extradición.  Con  todo,  solicita  a la Corporación sugerir al  gobierno   nacional   efectuar   los  condicionamientos  sobre  los  derechos  y  garantías que le asisten al requerido.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

De  conformidad  con  el  artículo    35    de    la    Constitución  Política,   modificado   por   el   1º   del   Acto   Legislativo   No.  01  de  1997,  la  extradición  se  solicitará,   concederá  u  ofrecerá  de  acuerdo  con los tratados públicos  y,      en      su  defecto,    con    la  ley.   

En  este  orden,  en  el  caso bajo examen,  el    Ministerio    de    Relaciones    Exteriores  precisó que   

“En atención a lo establecido en nuestra  legislación  procesal  penal  interna, me permito manifestar que el instrumento  aplicable  al  presente caso es el “Acuerdo sobre Extradición”, suscrito en  Caracas,    el18    de    julio    de    1911.”3.   

Por esta razón, el concepto que corresponde  emitir  a  la  Corte  en  este  asunto  debe  ceñirse  a  las condiciones de la  precitada  normativa internacional vigente entre Ecuador y Colombia, aprobada en  nuestro país mediante Ley 26 de 1913.   

         El       artículo      I  del Acuerdo  sobre         Extradición,   también  conocido       como      Acuerdo      Bolivariano  sobre                 Extradición,  celebrado  entre  la  República  de  Colombia  y  varios  países americanos,  entre    ellos,    la    República    del       Ecuador,      prevé       que       cada    uno    de    los   Estados signatarios   

“…convienen  en  entregarse  mutuamente,  de  acuerdo  con  lo que se  estipula   en   este   Acuerdo,  los  individuos  que  procesados  o  condenados  por las autoridades judiciales de cada uno cualquiera  de  los Estados contratantes, como autores, cómplices  o  encubridores de alguno o algunos de los crímenes o  delitos  especificados en el artículo 2, dentro de la  jurisdicción  de  una  de  las  partes  contratantes,  busquen  asilo   o   se  encuentren  dentro  del  territorio  de una de ellas. Para que la extradición  se  efectúe  es  preciso  que  las  pruebas  de  la  infracción  sean  tales,  que  las  leyes del lugar  donde   se   encuentren  el  prófugo  o  enjuiciado  justificaría      su      detención   o   sometimiento   a   juicio,   si   la  comisión,  tentativa o frustración del crimen  o  delito  se  hubiese  verificado en él”.   

        Por    su    parte,    el   artículo  IV    prevé      que      “no    se    acordará    la    extradición”  por delitos políticos y el  canon  V  preceptúa  que    tampoco    se   acordará   la  extradición en los siguientes casos   

“a)  Si  con  arreglo a las leyes de uno u otro Estado no  excede  de  seis  meses  de privación de libertad el  máximum    de    la    pena    aplicable   a   la  participación  que  se  imputa  a  la  persona  reclamada,  en  el  hecho  por  el  cual  se  solicita la  extradición.   

b)   Cuando  según  las  leyes  del  Estado al cual se dirige la  solicitud,  hubiere  prescrito la acción o la pena a  que estaba sujeto el enjuiciado o condenado.   

c)   Si  el  individuo      cuya      extradición  se  solicita  ha  sido  ya  juzgado  y  puesto en libertad o ha  cumplido   su   pena,  o  si  los  hechos  imputados  han  sido  objeto  de  una  amnistía    o    de    un    indulto”.   

        A  su  vez,  el  artículo VI    dispone    que    la  solicitud de extradición  “deberá    hacerse   precisamente   por   la  vía               diplomática”  y  el  canon  VIII  regula lo  concerniente  a  los  requisitos  de la solicitud de  extradición    y   al   efecto   señala   

“La solicitud  de  extradición  deberá  estar     acompañada     de     la     sentencia  condenatoria   si   el  prófugo      hubiese     sido     juzgado     y  condenado;  o del auto de  detención             dictado  por  el Tribunal competente, con la  designación  exacta  del  delito  o  crimen  que lo  motivaren,  y  de  la  fecha  de  su  perpetración,  así  como  de  las declaraciones u otras pruebas en  virtud  de  las cuales se hubiere dictado dicho auto,  en   caso  de  que  el  fugitivo sólo estuviere procesado.   

Estos documentos se presentarán  originales  o  en  copia, debidamente autenticada, y a ellos se  agregará una copia del texto de la ley aplicable al  caso,  y  en  cuanto  sea  posible,  las señas de la  persona reclamada.   

La extradición  de  los prófugos, en virtud de las estipulaciones de  este  Tratado,  se verificará de conformidad con las  leyes  de  extradición del Estado al cual se haga la  demanda.   

En ningún caso  tendrá    efecto    la    extradición  si  el  hecho  similar no   es  punible    por    la    ley    de    la    Nación  requerida”.   

De  esta manera, los aspectos que la Corte  debe  constatar en punto  de  emitir  concepto sobre  la  solicitud  de  extradición  presentada  por  la  República     del  Ecuador      en  relación       con       el       ciudadano   colombiano   LUIS  ALFREDO  CABRERA GONZÁLEZ son los siguientes:   

     

a. Que  el  pedido de extradición se haya  formulado         por         vía         diplomática  y se  haya   acompañado,   en   el   caso   de  personas  procesadas,  de  copia  auténtica     del  auto   de   detención  emanado    de   juez  competente    con    la    designación  exacta del delito que lo motiva y su  fecha  de  perpetración,  de  las  declaraciones  u otras pruebas en virtud de  las  cuales  se  hubiere  dictado,  así     como    las    señas  de  la persona reclamada    y    de    las   normas   sobre  prescripción;     

     

a. Que    las    pruebas   consideradas  por la autoridad judicial  del   Estado   requirente   para   dictar   el   auto  de  detención    o    la   sentencia      condenatoria     en  el  estado  requerido también    pudiesen    justificar           similares  medidas,      si     la     comisión      del     punible       se      hubiese      verificado      en      él;     

     

a. Que  el hecho por el que se solicita la  extradición       tenga      carácter  delictivo  y  una  pena  mínima  superior  a seis meses de  privación  de  la  libertad  en el país     requirente     y     en     el     requerido    (principio        de        doble        incriminación);     

     

a. Que    no    esté    prescrita   la  acción  o  la pena, conforme a las leyes del Estado requerido;     

     

a. Que  el  individuo  no  haya  cumplido  su  condena  o  haya  sido  amnistiado    o   indultado   en   el   país   del  delito;     

     

a. Que    no    se    trate    de    un    delito   político   o   conexo   a  él.     

        Conducto  diplomático y documentación       necesaria   

Con  fundamento  en  lo  preceptuado  en  el  artículo    V   del   Acuerdo   Bolivariano   sobre  Extradición,   la  solicitud  de  extradición  debe  efectuarse   por  vía  diplomática  aportando  copia  auténtica  del  auto de detención emanado de juez  competente,  con  la  designación exacta del delito  que     lo     motiva,    de    su    fecha    de  perpetración,  de las declaraciones u otras pruebas  en   virtud   de   las  cuales  se  hubiere  dictado,  de  las  señas   de   la   persona   reclamada   y   de   las   normas   sobre  prescripción.   

Siendo     ello     así,  la Corte constata cómo se           encuentra           satisfecha           tal            exigencia  toda  vez  que  la  solicitud  fue  presentada  por  la  vía               diplomática,   esto  es,  fue  radicada  por  conducto   de   la   Embajada   de   la   República  del  Ecuador  en Colombia  ante el Ministerio de Relaciones Exteriores.   

La  petición  fue  acompañada  de  copia certificada del acta de la  audiencia  de  formulación  de  cargos efectuada el 2 de agosto de 2010 ante el  Juez  Primero Temporal de Garantías Penales del Carchi en la que se dictó auto  de  prisión  preventiva  en  contra del ciudadano colombiano  LUIS       ALFREDO       CABRERA       GONZÁLEZ,      determinación  que  contiene  una  relación  sucinta de los hechos  imputados,   del  delito  atribuido  y  su  fecha  de  realización,  así  como  los   datos   personales   que   permiten             identificar  al reclamado. Así   mismo,   se   aportaron   copias  de   las   leyes   aplicables   y  de  las  relativas a la prescripción de la  acción y de la pena.   

Esta pieza procesal, pilar del requerimiento  según    el   Acuerdo  Bolivariano    sobre  Extradición,  fue  aportada en copia autenticada y  apostillada  por  el  Estado  requirente,  con lo cual se satisface el        presupuesto  analizado.   

       Identificación     del requerido en extradición.   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida al trámite de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad, por lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

Confrontada la información contenida en la  solicitud  de  extradición,  advierte  la  Corte  que  el reclamado responde al  nombre  de  LUIS ALFREDO CABRERA GONZÁLEZ,   identificado   con   cédula   de   ciudadanía  colombiana  No.  1.085.911.665,  nacido  el  6 de enero de 1988 en Ipiales, datos que permiten su  individualización,  sin  que  se  haya  formulado  ningún  cuestionamiento  en  relación  a  la misma. Por ende, también se cumple este requisito.   

Principio      de      la     doble  incriminación   

Frente  a  esta  exigencia  la Corporación  examina  si  los  comportamientos  atribuidos  al reclamado como ilícitos en el  país  extranjero  tienen  en  Colombia  la misma connotación, es decir, si son  considerados  delitos  y, de ser así, si conllevan la pena mínima señalada en  el   tratado   o   en   el   Código  de  Procedimiento  Penal,  según  sea  el  caso.   

En    tal    sentido,    el      artículo     I      del      Acuerdo   sobre   Extradición  prevé  la  extradición  para  los  eventos  en que el requerido  ha            sido            procesado4 o  condenado  por  un  hecho  de connotación delictual  tanto  en  el  estado requirente como en el requerido, sancionado con privación  de  la  libertad  superior  a  seis meses.   

Los          sucesos          imputados    por   la   fiscalía  ecuatoriana  al  requerido  LUIS    ALFREDO    CABRERA    GONZÁLEZ   ante  el  Juzgado   Primero   Temporal   de   Garantías  Penales  del  Carchi, son los siguientes:   

“1.  Que       por       denuncia       presentada    por    Mary    Isabel    Rosero    Morán   y   por   ser   de   conocimiento  público,   el   día  veintidós  de  julio  de  2010,  a  las siete horas  treinta  minutos,  en  un  garaje  ubicado  en la calle Cuenca y Uruguay de esta  ciudad,    es    asesinado    el    ciudadano   Jhon   Jairo   Velásquez  Chingue.  2.  El  investigado  responde  a  los  nombres de  Luis  Alfredo  Cabrera  González,  desconociendo  sus  generales de ley. 3.  Los  elementos  que  ha  recabado  en  la indagación  previa,  son:  versiones de varias personas, en especial la del ciudadano Stalin  Vladimir  Carpio  Valencia,  quien  manifiesta  que  al indicarle unas        fotografías,    reconoce    al    ciudadano    Cabrera   González  Luis Alfredo, como una de las personas que vestían    de    uniforme    policial    y    son    de    las  que  cometieron  el delito que se  investiga,  como  las demás diligencias de ley y sus  informes    correspondientes.    Que    con   estos  antecedentes,   en  esta  diligencia  resuelve  iniciar  instrucción   fiscal   en   contra   del   ciudadano  Luis  Alfredo  Cabrera  González,  a  quien  le  imputa  el  cometimiento del delito tipificado en el  Art.  450 del Código Penal y por encontrase reunidos  los  elementos  del  Art.  167  del  Código  de Procedimiento Penal y asegurar  la   comparecencia   a   la   etapa   de  juicio,  solicita  se  dicte  auto  de  prisión  preventiva  en  su  contra…”5.   

Conforme  al  requerimiento,  tales  hechos  encuentran   adecuación   típica   en  el  artículo  450  del  Código  Penal  ecuatoriano        bajo        el        nombre        de        “asesinato”, así:   

“Artículo  450.  Es  asesinato  y será reprimido con  reclusión  mayor  especial  de dieciséis a veinticinco años, el homicidio que  se cometa con alguna de las circunstancias siguientes:     

1. Con alevosía;   

2. Por  precio  o promesa remuneratoria;   

3. Por  medio  de inundación, veneno, incendio, o descarrilamiento;   

4. Con  ensañamiento,    aumentando   deliberada   e   inhumanamente   el   dolor   del  ofendido;   

5. Cuando      se      ha imposibilitado a la víctima para defenderse;   

6. Por  un  medio  cualquiera  capaz de  causar grandes estragos;   

7. Buscando  de  propósito  la noche o el despoblado para cometer el  homicidio;   

8. Con  el  fin  que  no se descubra, o no se detenga al delincuente,  excepto  cuando  el  homicida sea ascendiente o descendiente, cónyuge o hermano  del delincuente al que se haya pretendido favorecer;   

9. Como  medio  de  preparar,  facilitar,  consumar  u  ocultar  otro  delito,  o para asegurar sus resultados o impunidad; o por no haber obtenido los  resultados que se propuso al intentar el otro hecho punible;   

10. Con  odio  o  desprecio  en  razón  de  raza,  religión,  origen  nacional  o  étnico, orientación sexual o identidad sexual, edad, estado civil  o discapacidad de la víctima;   

11. Si  ha  sido cometido en contra de miembros de las Fuerzas Armadas  o  la  Policía  Nacional,  fiscales  o  jueces  de  garantías  penales,  en el  desempeño    de    sus    funciones”.     

El  supuesto  fáctico  referido  en  la  decisión     judicial    proferida    por    las    autoridades    ecuatorianas,   atrás   consignado,  comporta  la actualización  del  tipo  penal  descrito  en  los  artículos  103  y  104  del  Código Penal  colombiano,  bajo la denominación de homicidio en circunstancias de agravación  punitiva, en los siguientes términos:   

“Artículo  103.  El  que matare a otro,  incurrirá en prisión de trece a veinticinco años.   

Artículo 104. La pena será de veinticinco  a  cuarenta  años de prisión, si la conducta descrita en el artículo anterior  se cometiere:     

1. En  los cónyuges o compañeros permanentes; en el padre y la madre  de  familia,  aunque  no  convivan  en  un  mismo  hogar,  en los ascendientes o  descendientes  de  los  anteriores  y los hijos adoptivos; y en todas las demás  personas   que   de  manera  permanente  se  hallaren  integradas  a  la  unidad  doméstica.   

2. Para  preparar,  facilitar  o  consumar otra conducta punible; para  ocultarla,   asegurar   su  producto  o  la  impunidad,  para  sí  o  para  los  copartícipes.   

3. Por  medio de cualquiera de las conductas previstas en el Capítulo  II  del  Título  XII y en el Capítulo I del Título XIII, del libro segundo de  este código.   

4. Por  precio,  promesa  remuneratoria,  ánimo  de  lucro o por otro  motivo abyecto o fútil.   

5. Valiéndose de la actividad de inimputable.   

6. Con sevicia.   

7. Colocando   a   la   víctima   en  situación  de  indefensión  o  inferioridad o aprovechándose de esta situación.   

8. Con    fines   terroristas   o   en   desarrollo   de   actividades  terroristas.   

9. En   persona   internacionalmente   protegida   diferente   a   las  contempladas  en  el  Título  II  de  éste  Libro  y agentes diplomáticos, de  conformidad  con  los  Tratados  y  Convenios  Internacionales  ratificados  por  Colombia.   

10. Si  se  comete  en  persona  que sea o haya sido servidor público,  periodista,   juez  de  paz,  Defensor  de  Derechos  Humanos,  miembro  de  una  organización  sindical  legalmente  reconocida, político o religioso en razón  de ello.   

11. Si   se   cometiere   contra   una   mujer  por  el  hecho  de  ser  mujer   ”.    

Se  colige,  entonces,  que  la  conducta  delictiva      atribuida      a     LUIS    ALFREDO   CABRERA   GONZÁLEZ  en    la      República      del      Ecuador      está  tipificada  penalmente  en  nuestro  país y sancionada con  pena   privativa   de   la  libertad  que  supera  ampliamente  el  término  de  seis meses, razón por la  cual   se   colma   este  requisito  contenido en         el        Acuerdo   Bolivariano   sobre Extradición.   

Exigencia    del    artículo    I    del    Acuerdo    Bolivariano    sobre   Extradición   

Según  el  aparte   final   del   canon   I  del  Acuerdo  sobre Extradición,             “para que la extradición  se  efectúe  es  preciso  que  las  pruebas  de la infracción  sean  tales,  que  las  leyes  del lugar donde se encuentren el prófugo  o  enjuiciado  justificaría  su  detención   o   sometimiento   a   juicio,  si  la  comisión,   tentativa   o  frustración  del  crimen  o  delito  se hubiese verificado en él”,       situación       que       impone       a       la       Corporación           examinar  las pruebas consideradas por  la  autoridad  judicial  de la República del Ecuador  para  proferir  el  auto  de detención en contra del  requerido.   

De     conformidad     con     la  documentación  aportada  con la solicitud, el Juez  Primero  de  Control  de  Garantías  Penales  del  Carchi               analizó     la    prueba    presentada  por la fiscalía       encargada       de       la      investigación,  a    partir   de   la  cual  dedujo    que    la    prisión    preventiva    de   LUIS    ALFREDO    CABRERA      GONZÁLEZ     era       necesaria       para       garantizar       su        comparecencia       al  proceso,      dada     la     existencia    de    indicios    que    lo   relacionan   con   el   caso  investigado.   

Tal  señalamiento  se funda primordialmente en  las  versiones  suministradas  por  los  testigos Stalin   Vladimir   Carpio   Valencia  y  Mayra  Paola Figueroa  Rosero.   El   primero,  mediante    reconocimiento    fotográfico,        señaló     a    LUIS    ALFREDO    CABRERA  GONZÁLEZ como uno de los  sujetos   que   se   alejaban  presurosamente  del  lugar  donde  fue  asesinado  Jhon  Jairo  Velásquez  Chingue  el  día  22 de  julio    de    2010.    La    segunda,    en    su  condición  de compañera  permanente    del    occiso,   refirió   al   requerido  como  autor  de  un  atentado    contra    la   vida   de   Velásquez     Chingue    acaecido    el   año         inmediatamente  anterior.   

Dichos  elementos probatorios, dentro del  sistema  de  procesamiento  penal  acusatorio contemplado en la Ley 906 de 2004,  serían  suficientes para  que  la  Fiscalía  General de la Nación,      en      la     audiencia     respectiva    ante    el    juez    de   control   de   garantías,      hubiese      imputado  la  comisión del punible de  homicidio  agravado  y,  consecuentemente,  impetrado  la  imposición de medida  de     aseguramiento     privativa    de  la  libertad  y  la  expedición de  orden         de        detención.   

Lo     anterior     considerando,  además,    que    se  satisfacen      los      presupuestos  del  artículo  308  de ese   estatuto   procesal,             según  los  cuales    la   medida   de   aseguramiento   se   decretará  cuando  de  los  elementos materiales  probatorios    y    evidencia   física,   obtenidos  legalmente,  se  pueda  inferir  razonablemente  que  el imputado pudo ser autor o partícipe  de  la conducta delictiva, siempre y cuando se cumpla alguno  de  los  siguientes  requisitos:  i) Que sea necesaria para evitar que  el  imputado  obstruya el debido ejercicio de la justicia; ii)  Que  el  imputado constituya un peligro para la seguridad de la sociedad o de la  víctima  y,  iii)  Que  resulte  probable  que  el  imputado no comparecerá al proceso.   

Con     fundamento     en     esa  disposición  la  Sala  colige  el cumplimiento de los fines constitucionales  de   la   medida   de   aseguramiento  por  cuanto  el requerido puede        constituir   un  peligro  para la comunidad y es probable que      no     comparezca            voluntariamente  al proceso,      dada     la     gravedad  de la conducta atribuida y su  condición         de        prófugo.   

Prescripción  de  la  acción  y de la  pena   

De  acuerdo  con  el literal b)      del      artículo  V del  Acuerdo   Bolivariano            sobre  Extradición,  el   Estado   requerido   no   estará     obligado     a     conceder     la    extradición   

“b)  Cuando   según   las  leyes  del  Estado  al  cual se dirige la solicitud,  hubiere  prescrito  la acción o la pena a que estaba  sujeto   el  enjuiciado  o  condenado”.   

       La   anterior   exigencia   impone   a   la   Corte   examinar  la  configuración    de   esa   categoría   jurídica  en  Colombia,  con  la  salvedad  que  sólo  se  revisará      la      prescripción   de   la   acción  por  cuanto  el  requerimiento   tiene  como  propósito  obtener  la  entrega   del   requerido   para   procesarlo,   no  existiendo  aún sentencia condenatoria.   

       De       acuerdo      al          artículo  83  del  Código Penal nacional,  la  acción    penal   prescribe   “…en un  tiempo  igual al máximo de la pena fijada en la ley,  si  fuere  privativa  de la libertad, pero en ningún  caso   será   inferior   a  cinco  años,     ni    excederá     de     veinte…”.    Siendo   ello   así,   no   ha   prescrito   la   acción  según           las           normas           colombianas        por    cuanto   entre   la   fecha   de   la   comisión   de   los   hechos   (22        de        julio  de    2010)   no   ha  transcurrido  un  lapso  superior  a  veinte  años, periodo fijado en la ley  para  el  fenecimiento  de la acción en esa clase de  delitos.   

         Naturaleza    jurídica    de    los    hechos   fundantes   de   la  solicitud   

       El          artículo   IV   del   Acuerdo      Bolivariano     sobre    Extradición   proscribe  la  extradición de personas  acusadas    de    delitos    políticos  y  conexos,  prohibición  que  para este evento no aplica por cuanto el delito objeto del  requerimiento  no ostenta tal connotación,  por  tratarse  de  una  infracción  penal ordinaria o delito común.   

Las     restantes     limitantes         de        la  extradición relativas al  cumplimiento    de  la condena u otorgamiento  de  amnistía  o indulto  en  el país del delito, no se configuran, pues no se  deducen     de    la    documentación  aportada  ni han sido reseñadas por  el  país  requirente,  por  el  requerido  o por su  defensa.   

Respuesta a los alegatos  

Como  se comparte la postura del Ministerio  Público,      único  interviniente  que  alegó  de  conclusión,  en  torno  al  cumplimiento de los  requisitos  previstos  en el Acuerdo Bolivariano sobre  Extradición  suscrito entre Colombia y Ecuador, sobra  cualquier comentario al respecto.   

Conclusión  

Acorde    con    lo    anotado,         la        Sala  conceptuará  a  favor de la extradición  de  LUIS  ALFREDO  CABRERA  GONZÁLEZ,  requerido por el Gobierno  del    Ecuador    para   ser   procesado   por   el   delito   de   “asesinato”,    según   orden   de  detención  del  2  de  agosto  de 2010 expedida por el Juez Primero Temporal de  Garantías Penales del Carchi.   

Con  todo,  la  Sala  recuerda  cómo  la  República  del  Ecuador,  en  virtud  de  lo preceptuado en el artículo XI del  Acuerdo  Bolivariano  sobre Extradición,    se   obliga   a   no   enjuiciar   al   requerido   “sino   por   los   hechos   mencionados   en   la  solicitud  de  extradición…”.   

De  otra  parte,  es  preciso consignar que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que el reclamado en  extradición  no  sea  condenado  a  pena de muerte, ni sometido a desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, como  tampoco  a  la  sanción de destierro, cadena perpetua o confiscación, conforme  lo establecen los artículos 11, 12 y 34 de la Carta Política.   

También  le  corresponde  condicionar  la  entrega  a  que  se  le  respeten  todas  las garantías debidas en razón de su  calidad  de  justiciable,  en particular a que su situación de privación de la  libertad  se  desarrolle  en condiciones dignas, de conformidad con lo dispuesto  en  los artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y  9,   10,   14   y   15   del   Pacto   Internacional   de   Derechos  Civiles  y  Políticos.   

Por igual, la Corte estima oportuno señalar  al  Gobierno  Nacional,  en  orden a salvaguardar los derechos fundamentales del  requerido,  que  proceda  a  imponer  al  Estado  requirente  la  obligación de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  en  caso  de  llegar  a ser  sobreseído,   absuelto,  declarado  no  culpable,  o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

Así  mismo,  que  el  país reclamante, de  acuerdo con sus políticas internas sobre la materia,  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener  contacto   regular  con  sus  familiares  más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42  de  la Constitución Política de 1991 reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese núcleo  también  prodiga  el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en su  artículo 23.   

Adicionalmente, es del resorte del Gobierno  Nacional  exigir al país reclamante que tenga en cuenta el tiempo de privación  de   la   libertad   cumplido   por   el   reclamado   con   ocasión   de  este  trámite.   

La  Sala se permite indicar que, en virtud  de  lo  dispuesto  en  el  numeral  2º  del  artículo  189 de la Constitución  Política,  le  compete  al  Gobierno  en  cabeza  del  señor  Presidente de la  República  como  supremo  director de la política exterior y de las relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos  impuestos  al  conceder  la  extradición,  quien  a  su  vez es el encargado de  determinar      las      consecuencias      derivadas     de     su     eventual  incumplimiento.   

En  mérito de  lo  expuesto,  LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN    PENAL,  CONCEPTÚA FAVORABLEMENTE  a     la     extradición     del    ciudadano  colombiano LUIS ALFREDO CABRERA  GONZÁLEZ,  solicitada  al  Gobierno   de   Colombia   por   el  del           Ecuador,  para  ser  procesado por el delito de  “asesinato”,   según  orden  de  detención  expedida  el  2  de  agosto  de  2010 por el Juez Primero  Temporal de Garantías Penales del Carchi.   

         La  Secretaría  de  la  Sala  comunicará  esta  determinación  al  requerido,  a  su  defensor,  al  Agente  del  Ministerio Público y a la Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo  y devolverá el expediente al  Ministerio    del    Interior    y    de    Justicia    para    los    trámites  subsiguientes.   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                            JOSÉ   LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                     SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

                Permiso   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                 MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                      JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 En el  presente  caso  se siguen las pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos  que  sustentan  la  petición de extradición acaecieron el 22 de julio de 2010,  es  decir,  en  vigencia  de  esa  normatividad.  Así  mismo,  se consultan las  exigencias    previstas    en   el   Acuerdo   sobre  Extradición  suscrito  en  Caracas el 18 de julio de  1911,  por  ser el tratado aplicable al caso, según lo conceptuó el Ministerio  de Relaciones Exteriores.   

2  La  República  del  Ecuador  solicitó por primera vez la detención preventiva con  fines   de   extradición  de  LUIS  ALFREDO  CABRERA  GONZÁLEZ  mediante Nota Verbal No. 4-2-287/2010 del 3  de  agosto de 2010. En esa ocasión la Fiscalía General de la Nación, mediante  Resolución  del 4 de agosto de ese año, se abstuvo de decretarla por cuanto la  documentación  aportada  refería la existencia de una orden de captura pero no  la  de  una  orden de detención,  siendo esta la exigencia contenida en el  Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición, normatividad aplicable al caso.   

3  Folio 28 carpeta anexa.   

4  Evento  en  el  cual  debe  haberse  proferido  auto  de detención, conforme al  artículo      VIII      del     Acuerdo     sobre  Extradición.   

5 Ver  páginas 59 y 60 de la carpeta anexa.     

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