35590(02-02-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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                                Proceso n.º 35590   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

          Magistrado Ponente   

                   ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO   

                                            Aprobado acta No. 28   

Bogotá D. C., dos (2) de febrero de dos mil  once (2011)   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la viabilidad de  la  demanda presentada mediante apoderado judicial por el condenado WILLIAM  MONTALVO PERDOMO, en ejercicio de  la  acción  de revisión, contra la sentencia de segunda instancia emitida el 3  de  abril  de 2006 por el Tribunal Superior Militar, con fundamento en la causal  2ª  del  artículo 220 de la ley 600 de 2000 -numeral 2º del artículo 373 del  Decreto 522 de 1999.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  

En  la sentencia de primera instancia fueron  reproducidos de la siguiente manera:   

“De  autos  se  sabe  que  cuando  la  Estación  de  Palermo  se  disponía cumplir la orden de  entregar  una  bicicleta  Todo  Terreno  color  negra, por parte de la Fiscalía  Séptima  Seccional  de  Neiva al señor MILLER PERDOMO PATIÑO, se observó que  le  faltaba  la llanta trasera con cambios, puntilla y muñeco marca Shimany, la  que  fue reemplazada por la llanta de otra clase de bicicleta en custodia dentro  del  habitáculo.  Se  tiene  que para el día 13 de octubre de 2001, cuando los  agentes  LEMOS  GOYES  Y  SAENZ ANIMERO estaban acomodando las ciclas, llegó el  SI.  MONTALVO  afirmando  que  algunas  de las rodantes estaban buenas y que él  necesitaba  una  para  la bicicleta, regresando minutos más tarde para despojar  de  la  llanta trasera a la bicicleta negra con todos sus accesorios”1.   

El 27 de diciembre de 2004, la Fiscalía 156  Penal   Militar   acusó   a   SI.  WILLIAM  MONTALVO  PERDOMO  de  la  conducta  punible  de  peculado  por  apropiación.   

El  3 de abril de 2006, el Tribunal Superior  Militar  por  vía  de consulta revocó la sentencia absolutoria proferida el 12  de  octubre  de 2005 por el Juzgado 154 de Primera Instancia de Policía Tolima,  y    condenó    a    MONTALVO   PERDOMO  a  la  pena de seis (6) meses de arresto, como autor del delito de  hurto simple.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

Se fundamenta en la causal 2ª del artículo  220  de la ley 600 de 2000 -2ª del artículo 373 del Código Penal Militar-, de  acuerdo  con  la  cual “el  proceso    no    podía    iniciarse    por    falta   de   querella”.   

El  demandante advierte que el proceso penal  adelantado    a    MONSALVO    MONTAÑO  tuvo  origen  en  las  copias  provenientes  de  la investigación  disciplinaria  iniciada  al  uniformado,  con  base en la indagación preliminar  dispuesta  por  el  Comandante  del  Sexto Distrito de Palermo y la “queja”  formulada  el  17 de octubre de 2001  por    el    señor    Miller    Perdomo    Patiño    por    la    “desaparición de la llanta trasera de  su     bicicleta     con     sus     correspondientes     accesorios”.   

Expresa  que  el  procesado  fue  condenado  finalmente  por  el  delito  de  hurto  simple  descrito en el artículo 190 del  Código  Penal  Militar  -Decreto  522  de  1999-, conducta punible que requiere  querella  para  el  ejercicio  de  la acción penal conforme a lo previsto en el  artículo  35  de  la  ley 600 de 2000, aplicable a ese asunto por remisión del  artículo   18   del   Decreto  522  de  1999  debida  a  falta  de  regulación  legal.   

Concluye que en las pruebas aportadas con la  demanda,  no  se  encuentra la querella del titular del bien jurídico lesionado  que  permitiera  adelantar el proceso penal a MONTALVO  PERDOMO,  por  el contrario fue iniciado de oficio con  fundamento  “en las copias  compulsadas        de        la       actuación       disciplinaria” seguida a él.   

Por eso, analizando la situación fáctica de  lo  ocurrido  el  13 de octubre de 2001, los elementos probatorios allegados con  la  demanda  y  los fundamentos normativos y argumentativos que la sustentan, el  proceso   penal   seguido   por   la   justicia  penal  militar  a  MONTALVO  PERDOMO  por el delito de hurto  simple no podía iniciarse por falta de querella.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de  Justicia  es  competente  para  conocer  de  la presente demanda de  revisión,  en  virtud  de  lo  previsto  en  el numeral 2 del artículo 234 del  Decreto 522 de 1999.   

Con la acción de revisión consagrada en el  artículo  220  de la ley 600 de 2000 -artículo 373 del Código Penal Militar-,  que  tiene  origen  en  hechos  o  circunstancias  suficientes para modificar la  verdad  procesal  establecida  por  la realidad histórica probada con ellos, se  busca  la  reparación  de  los  agravios,  el  daño,  los  perjuicios  y de la  injusticia  material  causada con la providencia protegida con los efectos de la  cosa juzgada.   

Su naturaleza excepcional la hace procedente  únicamente  por  las  causales  taxativas señaladas en la ley, en guarda de la  seguridad  jurídica  como  principio  y  necesidad para asegurar la convivencia  pacífica  y  la  vigencia  de  un  orden  justo, propios de un Estado Social de  Derecho.   

Ahora  bien, la causal 2ª del artículo 220  de la ley 600 de 2000 prevé que la acción de revisión procede   

“Cuando  se  hubiere  dictado  sentencia  condenatoria  o que imponga medida de seguridad, en  proceso   que   no   podía  iniciarse…  por falta de querella…”.   

La   hipótesis  reseñada  en  la  causal  invocada,  que  es idéntica a la descrita en el numeral 2 del artículo 373 del  Decreto  522  de  1999,  es  de  constatación objetiva. En su demostración, el  actor  está  obligado a hacer una confrontación entre lo visto en el proceso y  lo establecido con la prueba aportada en la demanda.   

Sin embargo no cumple con su cometido, porque  aunque  en la demanda enuncia la causal que haría viable la revisión, cita los  fundamentos  legales  relacionados  con  el  ejercicio  de  la acción penal, la  oficiosidad  y las condiciones de procesabilidad, pasa por alto la existencia de  la    querella   presentada   por   el   ofendido,   días   después   de   los  hechos.   

Ciertamente        “la          queja”,  el  17 de octubre de 2001 de Miller  Perdomo  Patiño sobre la pérdida de algunos elementos de su bicicleta, al día  siguiente  de  la  indagación preliminar ordenada por el Comandante de Policía  del   Distrito   de   Palermo,   es   la   querella   que   echa   de  menos  el  demandante.   

La  obligación  de  rendir  testimonio,  la  excepción  al  deber  de  declarar,  la  amonestación previa al juramento y el  delito  de  falso  testimonio  en que podía incurrir, formalidades impuestas en  esa  oportunidad  al ofendido de conformidad con la ley 600 de 2000 y el Código  Penal,  guardan  correspondencia  con  los  requisitos que el artículo 29 de la  misma ley exige a la denuncia, a la querella y a la petición.   

La naturaleza de la querella no cambia por la  denominación  que  le  de la autoridad pública que la recibe, como tampoco por  su   destino.  En  este  caso,  inicialmente  hizo  parte  de  la  averiguación  disciplinaria   y   luego   constituyó   fundamento   para  el  proceso  penal,  circunstancia que por sí sola deja sin sustento la demanda.   

En  efecto, la iniciación del proceso penal  con  base  en  las copias provenientes de la actuación disciplinaria tenía por  objeto  investigar  los  hechos  que  el ofendido oportunamente había puesto en  conocimiento  de  las  autoridades;  luego que la querella hubiera sido remitida  únicamente  a  la  jurisdicción disciplinaria no desvirtúa su carácter ni su  condición de procesabilidad.   

Así  las  cosas,  la  causal invocada no se  estructura  y  los  fines  de  la  revisión tampoco justifican darle curso a la  demanda,  la  que  en  razón  de  esa  situación  objetiva  no  cumple con las  exigencias   previstas   en   los  artículos  220  y  222  de  la  ley  600  de  2000.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda.   

Por   lo   expuesto,   la   Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia   

RESUELVE:  

Primero.-  Reconocer  personería  para  actuar  al  doctor  Luis  Alberto  Ossa  Montaño,  en  los términos y para los  efectos del poder conferido.   

Segundo.-  Inadmitir   la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  judicial  del  condenado WILLIAM  MONTALVO  PERDOMO, por no reunir  los requisitos exigidos en la ley.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

     JOSÉ    LEONIDAS    BUSTOS  MARTÍNEZ                       FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

      SIGIFREDO   ESPINOSA  PEREZ                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

               Excusa justificada   

MARIA    DEL    ROSARIO   GONZALEZ   DE  LEMOS                AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

           JORGE  LUIS QUINTERO  MILANÉS                         JULIO E. SOCHA SALAMANCA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1 Folio  72 de la actuación.     

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