34800(16-02-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34800  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

              Magistrado Ponente:   

                            AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

Aprobado Acta No. 48  

Bogotá  D.C.,  dieciséis (16) de febrero de  dos mil once (2011).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve  la  solicitud  de pruebas  presentada  por  el  Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal, dentro  del  trámite de extradición que, a solicitud del Gobierno de España, adelanta  frente   al   ciudadano   español   CARLOS   GARCÍA  MORALES.   

ANTECEDENTES  

1.  El  Gobierno  de España, a través de su  Embajada  en  Colombia,  mediante  Nota  Verbal  No. 291/2010 del 18 de junio de  2010,   solicitó   la   extradición   del   ciudadano   español  CARLOS   GARCÍA   MORALES  para  que  sea  juzgado  por  la  Audiencia  Nacional  Española  por  el  delito de tráfico de  estupefacientes.   

2.  De  la  anterior  solicitud  se  corrió  traslado  al  Ministerio  del Interior y de Justicia y a la Fiscalía General de  la  Nación,  esta  última  autoridad,  mediante resolución del 29 de julio de  2010,  ordenó  la captura de CARLOS GARCÍA MORALES con la finalidad señalada,  la cual, a la fecha no ha sido ejecutada.   

3.  La documentación fue remitida a la Corte  el  19 de agosto de 2010 por el Ministerio del Interior y de Justicia con oficio  OFI10-27892-DVJ-0300,  del  13  de  agosto  de  2010, con el fin de que se emita  concepto.   

Una vez resuelto lo concerniente a la defensa  del  solicitado,   mediante  auto del tres de noviembre de 2010, se dispuso  correr  traslado  a  los  intervinientes  para  que  solicitaran las pruebas que  consideraran necesarias.   

PRUEBAS SOLICITADAS  

El señor Procurador Segundo Delegado para la  Casación Penal solicitó a la Corte que,   

“… oficie  a  la  Fiscalía  General  de la  Nación  para  que  informe  si  contra CARLOS GARCÍA  MORALES,  identificado  con  documento  nacional  de  identidad   español   D.N.I   34997361-D   y  pasaporte  Q591353,  adelantó  o  actualmente  se tramita alguna investigación o juicio penal, o ha sido absuelto  o    condenado   por   algún   delito”.   

El Ministerio Público fundamenta su argumento  en  el  pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia expedido el 26 de agosto  de  2009, bajo el radicado 31951, según el cual, pruebas como la solicitada son  procedentes  cuando  de  la  documentación    allegada    al    trámite    de   extradición   “aparezca  evidencia  que apunte a demostrar la eventual lesión  del  derecho  fundamental al debido proceso por desconocimiento del principio de  cosa juzgada”.   

CONSIDERACIONES  

El artículo 35 de la Constitución Política  señala:   

“La extradición  se  podrá  solicitar,  conceder u ofrecer de acuerdo con los tratados públicos  y, en su defecto, con la ley.   

Además, la extradición de los colombianos  por  nacimiento se concederá por delitos cometidos en el exterior, considerados  como tales en la legislación penal colombiana.   

La  extradición  no procederá por delitos  políticos.   

No  procederá  la  extradición  cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación de la presente  norma”.   

En  concordancia,  el Artículo 502 de la Ley  906   de  20041 preceptúa:   

Artículo 502. Fundamentos de la resolución  que   concede   o   niega   la  extradición.  La  Corte  Suprema  de  Justicia,  fundamentará  su concepto en la validez formal de la documentación presentada,  en  la demostración plena de la identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el  extranjero  y,  cuando  fuere  el caso, en el cumplimiento de lo previsto en los  tratados públicos.   

En ejercicio de su competencia, el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores a través de oficio DAJI.E. N° 1269, del 21 de junio  de 2010 conceptuó que   

“…  el   convenio  aplicable  al  presente  caso  es  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  entre  Colombia  y el Reino de España,  suscrito  en  Bogotá  el 23 de julio de 1982 y aprobada por la ley 35 de 1982 y  el  Protocolo Modificativo del Convenio de Extradición hecho en Madrid el 16 de  marzo  de  1999  y  aprobada  por  la ley 876 del 2 de enero de 2004…”.   

Tratándose del procedimiento de extradición,  la  Corte deberá examinar que las pruebas pedidas por los intervinientes tengan  relación  con  los  aspectos que debe abordar al momento de emitir su concepto.   

La  prueba  solicitada  por  el  Procurador  Delegado,  pretende  establecer  si  contra el ciudadano español CARLOS GARCÍA  MORALES  cursa  o  ha  cursado  investigación penal, y si fue condenado por los  mismos  hecho por los cuales es reclamado en extradición. Sostiene, con base en  lo   expuesto   en   el   pronunciamiento   emitido   por  la  Corte  bajo  el  radicado  31951 que la prueba  solicitada   procede  cuando  de  la  documentación  allegada  al  trámite  de  extradición               “aparezca  evidencia  que apunte a demostrar la eventual lesión  del  derecho  fundamental al debido proceso por desconocimiento del principio de  cosa juzgada”.   

Sin   embargo,   del   examen   del  citado  pronunciamiento, se establece que habrá lugar a tal situación   

…  “en  la  medida  que  el  afectado o su  defensor  informen  que  el  asunto  fue  investigado  y  juzgado  en Colombia y  suministren   la   información   relacionada  con  las  autoridades  judiciales  colombianas  que  hubieren  conocido  de la actuación; o que por cualquier otro  medio  fundadamente  se  pueda suponer el ejercicio previo de jurisdicción, por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de libertad y resulte necesario establecer la razón por la  cuál  se  dispuso  la  limitación  de  ese  derecho  al  requerido”.   

En   el  caso  que  nos  ocupa,  no  se  ha  suministrado  información que tienda a demostrar que el ciudadano solicitado en  extradición  ha  sido  investigado, absuelto o condenado mediante sentencia por  los  mismos  hechos  que  es  pedido  en  extradición por el gobierno español.   

Según  la  información  aportada  por  el  Instituto      Nacional      Penitenciario     y     Carcelario     –  INPEC  y por la Fiscalía General de  la   Nación,   el   señor   GARCÍA   MORALES  no  se  encuentra  detenido  en  establecimiento       carcelario       alguno,2 por lo cual no estamos ante el  supuesto  en  el  que  la  orden  de captura con fines de extradición se cumple  estando  la  persona  privada de la libertad. Estas circunstancias hacen posible  que  se  desvirtúe  la  vulneración  o  amenaza  al  debido  proceso  del  ciudadano  español  CARLOS  GARCÍA  MORALES en lo concerniente al principio de  cosa juzgada.   

Adicionalmente,  es  preciso  anotar  que  de  acuerdo  con  la  documentación aportada por el gobierno del país solicitante,  si  bien la actividad delictiva endilgada al requerido no se realizó totalmente  en  territorio   español,  el propósito de la misma era el tráfico de la  droga  entre  Suramérica  y  el  territorio  de  la Nación Ibérica, dónde se  realizó    la    incautación    de   un   cargamento   de   4.591,13   KG   de  cocaína.   

Con lo expuesto, se advierte la inconducencia  de  la  prueba  solicitada  por el Procurador Delegado, razón por la cual no se  ordenará  recaudar  la  información  solicitada  a  la Fiscalía General de la  Nación.   

Finalmente,  como  la  Corte  estima  que los  documentos  aportados  al  trámite  se  aprecian  suficientes  para  emitir  su  concepto,  no  decretará  la  práctica  oficiosa  de  pruebas  y dispondrá el  traslado     para     la     presentación    de    los    estudios    de    los  intervinientes.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

PRIMERO: NEGAR   por   improcedente   la   prueba  solicitada   por  el  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal.   

SEGUNDO: No ordenar  pruebas de oficio.   

TERCERO:   De  conformidad  con  el  inciso  final  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004,  CORRER   TRASLADO   a  los  intervinientes  por  el término de cinco (5) días, para que presenten alegatos  previos al concepto de la Corte.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                       FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                                               ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

         Cita  medica   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                   AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

         Aclaración de voto   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                                                     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

ACLARACIÓN DE VOTO  

Al  resolver  sobre la solicitud probatoria  del  Procurador 2º Delegado para la Casación Penal incoada dentro del trámite  de   extradición  del  ciudadano  colombiano  CARLOS  GARCÍA   MORALES,  requerido  por  el  Gobierno  de  España,   la   Sala  negó  por  improcedentes  los  elementos  de  convicción  solicitados;  sin embargo, señaló como uno de los aspectos a corroborar por la  Corporación  el  relativo  al  ejercicio  de la jurisdicción nacional sobre el  hecho que sustenta la petición de extradición.   

Comparto la decisión de la Sala en punto de  no  acceder  a  la  práctica  de las pruebas impetradas; no obstante, considero  necesario   enfatizar,  como  lo  he  hecho  en  ocasiones  anteriores,  que  no  corresponde   a  la  Corte  pronunciarse  sobre  la  configuración  del  instituto  de  la cosa juzgada por  cuanto   con   ello   excede   la   competencia   que   le   ha  sido  atribuida  legalmente.   

En efecto, el adelantamiento en Colombia de  un  proceso  o  la existencia de sentencia ejecutoriada por los mismos hechos en  contra  del  exigido  en  extradición,  son  asuntos  por  completo ajenos a la  órbita  de  competencia funcional de la Corte al conceptuar sobre el tema, como  de   tiempo   atrás   lo   venía   sosteniendo   esta  Colegiatura3.   

Tratándose   de  un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  la Corte debe concentrarse en corroborar los  siguientes  aspectos:  a) demostración de la plena identidad del solicitado; b)  validez  formal de la documentación presentada como soporte de la solicitud; c)  principio  de doble incriminación; d) equivalencia de la providencia extranjera  con  la resolución de acusación colombiana; y e) cumplimiento de los tratados,  si fuere el caso.   

Dentro  tales  presupuestos, consagrados en  los  artículos  500  de  la  ley 600 de 2000 y 502 de la ley 906 de 2004, no se  incluye  el  examen  del  instituto  de  la cosa juzgada y, por ello, la Sala no  debió  plasmar  en  el  auto  ninguna  manifestación  al  respecto4.   

En  ese  contexto,  advierto  cómo la Sala  excede   su  competencia  reglada  cuando  rinde  concepto  desfavorable  a  las  solicitudes  de  extradición argumentando para ello que el requerido ya ha sido  procesado  de  conformidad  con  las  leyes  internas  de  Colombia  y  se le ha  condenado,  pues  no  le  corresponde analizar tal aspecto, porque de haber sido  ese  el  querer  del  legislador, así lo habría establecido en el ordenamiento  procesal.   

La  existencia  de  sentencia  ejecutoriada  emitida  en  Colombia en contra del requerido por los mismos hechos origen de la  petición,  constituye  asunto ajeno a la órbita de competencia funcional de la  Corte;  si tal situación concurre en un caso concreto, le corresponde a la Sala  precisar  que  dicha  temática  deber  ser  dilucidada  por el Presidente de la  República,   en   su   condición   de   máximo  director  de  las  relaciones  internacionales,  de  acuerdo  con  las  funciones  políticas  deferidas por el  artículo 189 del Ordenamiento Superior.   

Este  criterio  tiene  fundamento  en  el  principio  de  legalidad,  aplicable  también al trámite de extradición, como  integrante  del  debido proceso reconocido expresamente en el artículo 29 de la  Carta Política.   

En  este  contexto,  las  pruebas  que  se  soliciten  y  decreten  dentro  del  trámite  de extradición deben orientarse,  exclusivamente,  a  demostrar o desvirtuar la configuración de tales exigencias  formales;  por  ello,  no  es viable ordenar el recaudo de medios de convicción  encaminados  a  establecer  si  en  Colombia se ha juzgado al solicitado por los  mismos   hechos   objeto  de  la  entrega,  porque  tal  aspecto  escapa  a  las  atribuciones  de  la  Corte,  de  manera  que las solicitudes probatorias en ese  sentido carecen de conducencia y pertinencia.   

En los anteriores términos dejo sentada mi  aclaración de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

Fecha    ut  supra.   

    

1  Normatividad  aplicable en razón a la ocurrencia de los hechos que se atribuyen  al  solicitado,  establecida  desde  los meses de noviembre  – diciembre de  2007 hasta el mes de febrero de 2009.   

2  Folios 9 y 10 Cuaderno Original.   

3 Cfr.  Providencias  del  28  de  febrero  de  2007. Radicado No. 24646, 18 de abril de  2007.  Radicado  No.  26551, 30 de mayo de 2007. Radicado No. 26545, 27 de junio  de 2007. Radicado No. 27376.   

4  En  folios  4  y  5 de la decisión respecto de la cual aclaro mi voto se afirma que  la  existencia  de una decisión en firme por los mismo hechos comporta concepto  negativo  de  la  Corporación,  en aras de salvaguardar el principio de la cosa  juzgada.     

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