28631(17-04-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                   

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado    Acta    No.    113   

          Bogotá  D.  C., diecisiete (17) de abril  de dos mil trece (2013)   

VISTOS  

         De  conformidad  con  lo previsto en el artículo 325 de la Ley 600  de  2000,  la Sala resuelve  si  en  el  presente asunto  es   procedente  disponer  la     apertura    de  instrucción  o  dictar  auto inhibitorio.    

HECHOS       Y       ANTECEDENTES   

1.  La  Fiscalía  33 Seccional de Inírida,  Guainía,   remitió   la  indagación   preliminar  relacionada  con  la  incautación  efectuada  por la  Policía  Judicial el 20 de octubre de 2007 de la suma  de  50  millones  de  pesos  en  efectivo  que eran transportados en el vuelo de  Aerosucre,  los  cuales,  supuestamente,  irían  a ser indebidamente utilizados  para  la  comisión  de  “algún  delito contra los  mecanismos  de  participación democrática”, según  lo  informado  por una “fuente humana”  desconocida;  esto, a propósito de las elecciones regionales que  se  llevarían  a  cabo  el  28  del  mismo mes y año, en las que se elegirían  gobernadores,  diputados,  alcaldes,  concejales  municipales  y  ediles  de las  juntas   administradoras   locales.   Dicho  dinero,  acorde  con  las  primeras  averiguaciones,  pertenecía  a  la  entonces Representante a la Cámara, SANDRA  ARABELLA    VELÁSQUEZ   SALCEDO   y   al  señor  Bernardo  Montenegro  Reyes,1   el   cual   fue  dejado  a  disposición  de la Unidad Nacional de Fiscalías para la Extinción del Derecho  de   Dominio.2       

2.  Acreditada la  calidad   congresional  de  la   señora   VELÁSQUEZ  SALCEDO,   para   ese   momento,   pues  según   certificación  expedida  por  el  Secretario  General  de  la   Cámara   de   Representantes,   la   implicada  fungió  como Representante  por el Departamento del Guainía durante los          periodos  2002-2006,  y 2006-2010. Sin embargo,  a  partir  del  14  de  octubre  de  2008  dejó  de  pertenecer  al  Congreso  de  la  República,  puesto  que  inicialmente  se  le  concedió  una  licencia  no  remunerada por 3 meses y el 16 de diciembre de ese  año  la  Mesa  Directiva  le suspendió la condición congresional y finalmente  con  resolución MD-1644 del 8 de julio de 2009 declaró la falta absoluta de la  mencionada     curul3.  Por tal motivo,  la Sala  dispuso   por   auto   del   14   de  febrero  de  2008  adelantar  la     respectiva     investigación  preliminar  a  efectos  de  establecer  la  procedencia  o  no de iniciar formal  proceso penal en contra de la congresista.   

En   desarrollo  de  tal  propósito  se  allegaron   distintos   medios   de  convicción  de  carácter  testimonial y documental, relacionados con  la  procedencia  del  dinero  incautado,  el  motivo del envío por ese medio de  transporte      (aéreo)      y      la     posible     utilización,  así  como  el estudio económico y  patrimonial de la implicada.     

3.  También se  allegó  la  actuación  cumplida  por la Unidad Nacional para la Extinción del  Derecho   de   Dominio   y  contra  el  Lavado  de  Activos,  la  cual  culminó  absteniéndose  de  iniciar  el  trámite  de  extinción del derecho de dominio  respecto  de  los  cincuenta millones incautados y en  consecuencia   ordenó   la  devolución  de  tales  recursos   a   sus   reclamantes,   por   haberse   acreditado   su  procedencia  lícita4.   

4. Versión libre rendida por la indiciada,  en  la  que  explica  lo  acontecido  respecto  del  dinero  retenido  por la policía en el aeropuerto de  Inírida,  señalando que de los cincuenta millones, treinta eran suyos y veinte  de  Bernardo  Montenegro,  a  la sazón su novio y hermano del propietario de la  aerolínea;      su     plata     provenía         de   ingresos   laborales   como   congresista   y   la    requería   para   cubrir   gastos   personales  y  unos  préstamos  a  que  se  había  comprometido  con los  candidatos  del partido Cambio Radical, empréstitos  que  no  pudo  cumplir  porque  la  policía  retuvo  el dinero. Niega cualquier  interferencia  en el normal desarrollo de los comicios electorales regionales de  20075,   o   que   por   su   parte      hubiera     existido  cualquier intento de fraude, pues si bien ella apoyaba a  algunos  candidatos, los mismos no alcanzaron el favor ciudadano, pues no fueron  elegidos en los cargos a que aspiraban.   

CONSIDERACIONES   

1.-          De  conformidad con el numeral 3° del  artículo  235  de  la  Carta  Política, en concordancia con el numeral 7° del  artículo  75 del Código de Procedimiento Penal (Ley  600  de 2000), la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia es competente para investigar y  juzgar  a  los  miembros  del Congreso, por   tanto   para   decidir   el  presente  asunto,  toda      vez      que,   la   investigación   se  refiere  a posibles comportamientos  punibles      realizados     por     la  entonces representante a la Cámara  SANDRA ARABELLA VELÁSQUEZ SALCEDO.   

A este respecto, es preciso puntualizar que  la  Sala  en  sesión  del 14 de septiembre de 2011,  dispuso    continuar  con  el  trámite  de este asunto, en atención a la  renovada  interpretación de los citados preceptos, al señalar que el fuero se  prolonga   “en   cuanto  se  trate  de  conductas  inherentes  al  ejercicio  de la función pública que corresponde a senadores y  representantes  (artículos  150  y  ss de la Carta Política), pero a la par de  ello   se   debe   acudir  al  referido  parágrafo  del  artículo  235  de  la  Constitución   cuando   no   se   trata   específicamente  de  “delitos  propios”,  sino de punibles “que tengan relación con  las  funciones desempeñadas” por los congresistas,  siempre  que  de  su contexto se advierta el vínculo con la función propia del  Congreso.   

La  relación  del  delito con la función  pública  tiene lugar cuando de realiza por causa del servicio, con ocasión del  mismo  o en ejercicio de funciones inherentes al cargo; esto es, que la conducta  tenga  origen  en  la actividad congresional, o sea su necesaria consecuencia, o  que  el  ejercicio  de  las  funciones  propias del congresista se constituya en  medio  y  oportunidad propicios para la ejecución del punible, o que represente  un  desviado  o  abusivo  ejercicio de funciones”6.   

2.  El  artículo  327  del  Código  de  Procedimiento  Penal, dispone que el funcionario  judicial se abstendrá de  iniciar  instrucción,  cuando  aparezca  que la conducta no ha existido, que es  atípica,   que   la   acción   penal   no   puede   iniciarse  o  que           está  demostrada  una causal de ausencia  de responsabilidad.   

3. La         investigación   preliminar  se  inició  con  fundamento  en  el    informe    No.    1952           del             20        de        octubre      de     2007    rendido    por    la      SIJIN      del  Departamento de Guainía, relacionado  con  el  decomiso de la suma de 50 millones de pesos  en  efectivo  que  eran transportados en el vuelo de  Aerosucre,  los  cuales,  supuestamente,  irían  a ser indebidamente utilizados  para  la  comisión  de  “algún delito contra los  mecanismos  de participación democrática”, según  lo  informado por una “fuente humana” desconocida.   

El  citado  informe,  señala que   ante   el  aviso  dado  a  la  policía por un desconocido,   se   dispuso   por   el   personal   de   seguridad  aeroportuaria   realizar   una  requisa  de  carácter  preventivo  a  la  carga  transportada  en  el  avión  de  Aerosucre y efectivamente, en una tula de lona  color  verde,  se  halló la suma de dinero indicada, la cual, de acuerdo con lo  informado  por la tripulación, pertenecía al señor Bernardo Montenegro, quien  minutos  después  se  hizo  presente  al  igual  que la señora SANDRA ARABELLA  VELÁSQUEZ  y  manifestaron ser los propietarios de tales recursos. Sin embargo,  en  atención a lo dicho por el informante y como la plata estaba empacada en un  sobre  sin  ningún tipo de seguridad, guía o documento donde se relacionara el  propietario  y  los  datos  del  remitente,  se  procedió  a  su  incautación.   

4. El  comportamiento  que  de  tal  manera se atribuye a              la             ex             Representante   VELÁSQUEZ   SALCEDO,  estaría hipotéticamente  referido  a  la  descripción  típica del artículo  390  de  la  Ley  599 de  2000,       atinente       a       la  corrupción  de  sufragante,  cuyo  tenor es el siguiente:   

“El   que  prometa,  pague  o  entregue  dinero  o dádiva a un ciudadano o a un extranjero  habilitado  por  la  ley  para  que  consigne  su  voto  a  favor de determinado  candidato,  partido  o  corriente  política,  vote  en blanco, o se abstenga de  hacerlo,  incurrirá  en  prisión de tres (3) a cinco (5) años y multa de cien  (100)    a    quinientos    (500)    salarios    mínimos    legales   mensuales  vigentes.   

(…)  

La pena se aumentará de una tercera parte  a  la  mitad  cuando la conducta sea realizada por un  servidor público”.   

De acuerdo con  la   descripción  legal  del  citado  precepto,  se  advierte  que  la  conducta  se  tipifica cuando el agente, en cualquiera de las  acciones  denotadas  en  sus  distintos verbos rectores, promete, paga o entrega  dinero  o  dádiva,  para  por  esa  vía  desnaturalizar  la libertad del voto,  socavar  la  autonomía  personal  del  elector  con el propósito de obtener el  favorecimiento  por determinado candidato, o para que deposite su voto en blanco  o se abstenga de hacerlo.   

Acerca de la configuración del punible en  mención, la Sala ha dicho:   

“[…]  este  delito  se  concreta  cuando cualquier persona  desarrolla  alguna  de  las conductas alternativas allí descritas, consistentes  en  prometer,  pagar  o  entregar  dinero o la dádiva a un individuo habilitado  para  votar,  a  cambio  de  su  voto  o  para  que  se  abstenga  de  sufragar.   

No   se  requiere  condición  adicional  distinta  a la de desplegar la conducta corruptora y, por tanto, su consumación  no  demanda  que  la  promesa  efectivamente  se cumpla o que el destinatario de  ésta,  del  dinero  o  de  la  dádiva  vote  en  la  forma propuesta o deje de  hacerlo.   

La ocurrencia de este ilícito demanda, de  igual  forma,  que  a  quien  va  dirigida  la promesa, el pago o la entrega del  dinero    o    la    dádiva    esté   habilitado   para   sufragar”.7   

5. El   reproche  del  accionar  ilícito  tiene  su  razón de ser en la preservación del sufragio, definido por la Corte  Constitucional      como      el      instrumento      para      “configurar       las      instituciones      estatales,  formar  la  voluntad  política,  y  mantener   el  sistema  democrático,  a  través  de  decisiones  legítimas  y  vinculantes   que   resultan  necesarias  para  su  sostenimiento”8.   

La   protección   del   bien  jurídico  contemplado  en  la  norma  citada,  se  explica,  ha  dicho la Sala, en que:   

“Esa  costumbre política, de tan grave y usual ocurrencia  en  nuestro  entorno,  socava  y  erosiona  los  pilares  que sustentan  el  carácter  democrático  de  nuestro  modelo de Estado, en cuanto comprometen la  fortaleza  del  proceso  electoral.  El repudio resulta más evidente si se  mira  que  en  el  desmedido afán proselitista se acude a ciudadanos claramente  desprotegidos,  marginados,  necesitados  y  por qué no decirlo ignorantes y en  condición  manifiesta de marginalidad, para alcanzar así el favor fementido de  los     electores,     merced     a     la    prebenda    corruptora”9.   

6. Frente a los  anteriores    planteamientos,    dicho     comportamiento    punible   no  puede  predicarse  de  la  ex  Representante  SANDRA  ARABELLA   VELÁSQUEZ  SALCEDO,  toda  vez  que  los  elementos  que  lo  estructuran  no  tienen  existencia  legal  en  este asunto.   

En  efecto,  el  señalamiento    que   se   hace   a   la       implicada      procede      de      una      “fuente     humana”  desconocida,  la  cual dijo a la Policía Judicial que el dinero  enviado   desde   Bogotá   hacia   la  ciudad  de  Inírida,  Guainía,  sería  indebidamente     utilizado     para    la    comisión    de    “algún    delito   contra   los   mecanismos   de   participación  democrática”,  lo  cual  hace  presumir  que  se  trataría    de    una    posible    “compra   de  votos”,  sin  que  se  hubiese  suministrado  dato  adicional  que  permitiera  establecer  si  realmente  se  estaba  fraguando  la  comisión  de  una  conducta  de  esta  naturaleza  o  si  se  trata de una mera  suposición del informante.   

Ninguna  información  se  entregó  a los  organismos  de  investigación  relacionados  con  la  promesa  u  ofrecimiento  alguno  que  hubiese  hecho  la  congresista SANDRA ARABELLA,  al  menos a un potencial votante, o  pagado  o  entregado dinero o dádiva para que sufragara a favor de determinado    candidato  de los que ella patrocinaba  o  dejara de hacerlo por los de la  corriente contraria.   

7. Ahora  bien,  es un hecho cierto que la Policía Judicial incautó  la  suma  de  50 millones de pesos el 20 de octubre de 2007, en el aeropuerto de  Inírida   (Guainía),   los   cuales  eran   transportados  en  el  vuelo  de  Aerosucre  procedente  de  Bogotá,  sin  embargo,  no todo el dinero pertenecía a la ex congresista, pues  desde   el   inicio   de   la  investigación  se  determinó  que  30   millones  eran  de  propiedad  de  SANDRA  ARABELLA  VELÁSQUEZ  SALCEDO  y 20 millones  correspondían    a  Bernardo      Montenegro      Reyes,  entre  quienes  existía  una relación afectiva (novios), como  así     lo     reconocieron     uno    y    otro,    ante    la    SIJIN,      la      Fiscalía  y  ante  esta Corporación. Además, dicha circunstancia  es  referida  entre  otros  testigos,  por el ingeniero Carlos Alberto González  Patarroyo    y    Carlos    Alberto   Cuenca        Chaux.   

8. En  cuanto  a  la procedencia y destino  de   los   mencionados  recursos,  también  quedó  establecido  que,  según  lo  aseverado  por la señora VELÁSQUEZ SALCEDO, los  mismos  provenían  de  sus  ingresos  laborales  ya que para aquella época era  Representante  a la Cámara, se trata de una  persona  soltera  y  sin  mayores  obligaciones  económicas,  situación  que le permitía incluso tener dinero ahorrado y en muchas ocasiones  facilitar  créditos  a  sus compañeros de trabajo, aspecto que fue corroborado  por   el   estudio   socio-económico   realizado   por   el  C.T.I.  y  del cual se advierte que   no   existe  ninguna  operación  sospechosa   y  además,  pone  de  presente  la  solvencia económica de la ex Representante a la Cámara  cuyos  ingresos provenían básicamente de su actividad laboral como congresista  y   de   un   establecimiento   comercial   que   poseía  para  aquél  entonces   en  la  ciudad  de  Inírida10.   

Respecto de la destinación del mencionado  dinero,  la  implicada  en  su  diligencia  de  versión  libre  explicó que 20  millones    los    iba    a   utilizar   para   efectuar   préstamos  a  los  señores  Eduardo Manotas y  Fredy  Hernández,  candidatos  a la Gobernación de Guanía y a la Alcaldía de  Inírida,   respectivamente,   por  el  partido  Cambio  Radical  al  cual  ella  pertenecía   y   era   su   líder   en   aquella  región,  préstamo  que  no  se materializó por la  conocida   circunstancia   de   haberle  sido  retenidos  dichos  recursos.  Los diez millones restantes,  según    la    ex    congresista,    los   requería   para   sus   gastos   personales  y  familiares.   

Lo  anotado  por  la  señora  VELÁSQUEZ  SALCEDO,  es  corroborado  por  el  entonces  candidato  a  la  Gobernación del  Guainía,   señor  Luis  Eduardo  Manotas  Solano11, quien además de señalar  que  la  ex Representante era la jefe departamental del partido Cambio Radical y  como   tal  apoyó  su  campaña  electoral  de  2007,  al  punto  de  llegar  a  comprometerse  ya  al final con un préstamo de dinero que oscilaba entre 5 o 10  millones  de  pesos,  crédito  que  no  se  hizo  efectivo  porque,  según  se  le  dijo,  la   policía   le  había incautado el dinero.   

En similar sentido lo hizo el señor Edgar  Fredy           Hernández          Torres12 en declaración rendida el  11   de  diciembre  de  2012  en  Puerto  Carreño,  Vichada,  ante  funcionario  comisionado,  quien  para  la  época  fungía  como  candidato  a  la  Alcaldía de Inírida por el mismo  partido,  haciendo  énfasis  uno y otro que sus campañas fueron muy austeras y  transparentes,  y  precisamente por falta de recursos no ganaron, en razón  a  que  los  candidatos  del partido opositor (de la U), eran los que tenían la  “maquinaria”   y  ganaron  por  amplio  margen.  Además,  no  hubo ninguna clase de denuncias por  violación  de  los mecanismos de participación ciudadana que involucraran a la  ex congresista.      

En   lo   que   atañe   a    los  restantes    20    millones    incautados    por    la    SIJIN,    también     quedó    demostrado         a  través  de  la  investigación  que  éstos  pertenecían  al  señor   Bernardo  Montenegro  Reyes,  un   comerciante  muy  reconocido  en la ciudad de Inírida donde  poseía  la  Ferretería  Ferreléctricos,  dedicado  por  tanto  a  la  compra y venta de materiales para  construcción    y    al   transporte   de   carga  terrestre;  dicho dinero  correspondía  al   giro   normal   de   sus  negocios,  el  cual  fue  enviado desde  Bogotá  por el ingeniero Carlos  Alberto  González Patarroyo, como pago de materiales, pues éste se dedica a la  construcción  de  obras  civiles  en  esa  región y le ha efectuado compras de  materiales  al  señor  Montenegro  Reyes  por  suma  cercana  a  los  250  millones  de pesos durante los  años          2005          a         200713.   

Lo anterior es corroborado por el ingeniero  González    Patarroyo,   quien   además   señala  los motivos por los cuales no se utiliza  el  sistema bancario para el giro de  dinero  y  se prefiere las  remesas  a  través de la  empresa  Aerocarga  en  los aviones de Aerosucre, de propiedad de un hermano del  señor  Bernardo Montenegro, “por la disponibilidad  del  recurso  en  la  región  puesto  que  allí  en  este  lugar, Inírida, la  generosidad  bancaria  no  es  nada  positiva, existe sólo el banco Agrario y a  veces  se tiene el recurso  en  la  cuenta pero no la disponibilidad del dinero, esto lo digo porque para el  pago  de  mis nóminas, de los trabajadores de esta región, me tocaba y me toca  aún  mandar  el  dinero para poder sufragar los gastos que se generan mensual y  quincenalmente     en     la     ejecución     de     las     obras”14.    Esta   circunstancia  relativa  al  deficiente  servicio  del  banco  Agrario,  único  en la región,  también  es referida por  la    indiciada   VELÁSQUEZ   SALCEDO      y      por      Bernardo Montenegro.   

Adicionalmente,  Carlos  Alberto  Cuenca  Chaux,  otrora  encargado  de  la  oficina  de remesas de Aerocarga en Bogotá y  actual  Representante a la Cámara por el Departamento de Guainía, en   su   declaración   rendida   a   través  de  certificación  jurada15,     además    de    referirse  al     procedimiento    utilizado    para    el   transporte   de   dinero  en la aerolínea, informa  que     esa     situación    era    habitual  en  la  empresa  debido  al  deficiente  servicio  bancario  tanto  en  Inírida como en Mitú (Vaupés), por  tanto,   numerosos   clientes   enviaban  sumas  en  efectivo,  las  cuales  se  empacaban en un sobre de valores y se depositaban en  una  tula que iba completamente sellada y a cargo de la tripulación.   

Del  mismo  modo hace saber que si bien el  dinero   lo   recibió  en  dos  contados  y  en  forma  separada,  es  decir,  30 millones de manos de la  ex  congresista VELÁSQUEZ  SALCEDO  y  20  millones  de  parte del ingeniero Carlos González con destino a  Bernardo  Montenegro, le pareció más conveniente remitirlo en un mismo sobre y  a  nombre  de  éste,  en  atención a que Bernardo Montenegro y SANDRA ARABELLA  eran    novios,    y   Bernardo   es   hermano  del  dueño  de  la  empresa Aerocarga, circunstancia que  hizo saber al encargado del vuelo.   

9.  De  otra  parte,  y como quiera que el  dinero  retenido  por  la SIJIN fue puesto a órdenes de la Fiscalía General de  la  Nación,  Unidad Nacional para la extinción del Derecho de Dominio y contra  el  Lavado  de Activos, resulta de importancia resaltar que el ente investigador  adelantó   las   pesquisas  necesarias  y  finalmente  determinó  que  no  era  procedente  iniciar el trámite de extinción del derecho de dominio respecto de  la  suma  de  dinero incautada (50 millones), por cuanto la procedencia de tales  recursos  es lícita y sus reclamantes (la ex congresista y Bernardo Montenegro)  poseen         suficiente        capacidad  económica y financiera que justifica la tenencia en un  momento  dado,  en cabeza de cada uno de ellos las sumas retenidas, por tanto se  abstuvo   de   iniciar   el   trámite   de  extinción  de  dominio,   pues  si  bien  “los  hechos  se  remiten  a  un procedimiento no usual para la transferencia de dinero, lo cierto  es  que  este mecanismo de embarque o despacho como carga, se repite de riesgo y  peligro  para sus propios dueños, no encaja en las descripciones del legislador  y  tarifadas  en el artículo 2º de la ley de extinción de dominio (Ley 793 de  2002)”,  y en su lugar  dispuso  la  devolución  de  la  suma  retenida  y  ordenó  el  archivo  de la  actuación16.   

10.    De    lo   anterior  surge  evidente  que, en este evento  no   existe   medio   de  convicción  del  cual pueda colegirse que el dinero  incautado    estaría   destinado   o   se   fuese   a   utilizar   con   fines  indebidos  o  ilícitos,  para  el  caso,  la  supuesta  compra  de  votos;  y  menos   aún,   que   permita  suponer  que  la  ex  congresista   SANDRA  ARABELLA  VELÁSQUEZ  SALCEDO  estaba   urdiendo   la  comisión   de   “algún  delito”  para  defraudar la libre expresión democrática de los electores,  porque      la      supuesta      información17  entregada  a  la Policía  Judicial  por  una  “fuente  humana”   desconocida,   se   contrajo   simplemente   a   señalar   que  “posiblemente este dinero se podría utilizar para  la  compra  de  votos  o  para facilitar la comisión de algún delito contra la  participación       democrática”,       sin  precisar,      se      reitera,     ninguna  otra  circunstancia,  indicación  o dato concreto, tales  como  la  ubicación,  sector, localidad o dirección aproximada, grupo social o  personas  en particular a quienes se hizo la promesa,  el  pago, la entrega de dinero o dádiva; la manera y  a  través  de  quién  o  quienes y por qué medio se iría a llevar a cabo tal  comportamiento,  es  decir una información seria acerca de la presunta conducta  punible  que  se  proyectaba  realizar,  la  cual no  existe      en      este      asunto.   

En otras palabras, no se llevó a cabo una  acción  penalmente  relevante  por  parte  de  la  ex  Representante VELÁSQUEZ  SALCEDO  que  pudiese configurar el punible de corrupción de sufragante, puesto  que,   de  lo  señalado  por  el  informante  anónimo  a  que  “posiblemente”  se  iría  a  cometer  un  delito  contra  los  mecanismos de  participación   democrática,  cuyo  comportamiento  no  fue  exteriorizado  en  ninguna  de sus formas, se sigue que tal aspecto  queda  reservado  a  la  esfera  de la moral en cuanto no  influya  en  el  mundo  externo,  como  en efecto no  influyó   en  este  caso  y  por  tanto,   escapa  al  ámbito  del  derecho  penal.      

    

11.  En  tales  condiciones,   como   quiera  que  de  las  pruebas  recaudadas  aflora  la  atipicidad del hecho denunciado, la única decisión que  resulta  impostergable es  la  dar  aplicación  a lo dispuesto en el artículo  327  del  Código de Procedimiento Penal,  e  inhibirse  de  iniciar  cualquier  investigación     en    contra    de              la    ex  Representante     a     la    Cámara    SANDRA    ARABELLA    VELÁSQUEZ  SALCEDO,  con ocasión de  este acontecimiento.   

No obstante, cabe precisar que esta  decisión  no  impide, según el  artículo   328  del  mismo  estatuto,  continuar  con  el  trámite  procedente,  de oficio o a solicitud  de  parte,  si  posteriormente  surge  prueba  que así lo aconseje.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la SALA DE  CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

1°.  INHIBIRSE   de   abrir  investigación  penal  en  este  asunto  contra la ex  congresista SANDRA  ARABELLA VELÁSQUEZ SALCEDO, de  conformidad con las razones expuestas en la anterior motivación.   

2°. Archivar  las  diligencias,  una  vez  en  firme  el  presente  auto,  sin que ello impida  reanudar  la  actuación  en  los  términos  indicados por el artículo 328 del  código   de   procedimiento   penal,  de  presentarse  la  circunstancia  allí  prevista.   

3º.  Contra  esta  decisión  procede  el  recurso de reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO     ALBERTO     CASTRO     CABALLERO   

MARIA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑÓZ                           GUSTAVO ENRIQUE  MALO FERNÁNDEZ   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO                                         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folios 3 a 26 cuaderno 1.   

2  Folios 1 y 105 cuaderno 1.   

3  Folio  114  cuaderno 1, y 154 cuaderno 3.    

4  Cuaderno de anexos 1 y 2.   

5  Folios 201 a 207 cuaderno 3.   

6  Auto  del  13  de  mayo  de 2010, radicación 33118.   

7  Sentencia  del  21  de  septiembre de 2011, radicado  32136.  En el mismo sentido sentencias del 8 de agosto de 2007, radicado 24075 y  del 8 de julio de 2010, radicado 29389.   

8  Sentencia T – 603 de 2005.   

9  Auto   del   20   de  enero  de  2010,  radicación  29389.   

10  Folios   156   –  271  cuaderno     1,    y  1-175,   cuaderno   2.   

11  Folios           125           – 127 cuaderno 4.   

12  Folio  186,  cuaderno  4,  CD  declaración de Fredy  Hernández,       minuto15:15’’   

13  Folios 38 – 42 cuaderno anexo 1.   

14  Folios   184   –  194  cuaderno 3.   

15  Folios           196           – 201, cuaderno 4.   

16  Folios           212           – 228 cuaderno 3.   

17  Folio 4, cuaderno 1.     

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