T-51244(25-11-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

SALA DE DECISIÓN DE TUTELAS N° 2  

                 Magistrada Ponente:   

                 MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

                 Aprobado Acta N° 387   

Bogotá,     D.C.,   veinticinco  (25)  de  noviembre  de  dos  mil  diez (2010).   

OBJETO DEL PRONUNCIAMIENTO  

Decidir  la  impugnación presentada por el  señor     JOSÉ    FREDYS   TORRES   TRIVIÑO  en  contra  del  fallo  de  tutela proferido el 25 de  octubre  de 2010 por el Tribunal Superior de Bogotá, que negó el amparo de los  derechos  fundamentales  al  trabajo,  habeas  data   y  seguridad  social,  presuntamente   vulnerados  por  la  Dirección  General  de  la   Policía  Nacional.     

  FUNDAMENTOS   DE  LA  ACCIÓN   

El  señor  JOSÉ  FREDYS  TORRES  TRIVIÑO afirma que el 14 de abril de  2009  fue  condenado  por  el  Juzgado  de  Primera  Instancia  ante la Policía  Metropolitana   de Bogotá a seis (6) meses de arresto, multa equivalente a  diez  (10)  salarios  mínimos  legales  mensuales e interdicción de derechos y  funciones  públicas  por  el mismo tiempo de la sanción de arresto, como autor  responsable  del  delito  de  peculado  culposo,  concediéndole  la suspensión  condicional   de   la   ejecución   de   la   pena1.   

Agrega  que con fundamento en la sentencia,  el  Director  General  de la Policía Nacional expidió la Resolución No. 01692  de  3 de junio de 2010, por medio de la cual dispuso separarlo temporalmente del  servicio  activo  de  la  institución  y por el término de seis (6) meses, sin  derecho  a  recibir salario ni prestaciones sociales, tiempo que no será tenido  en cuenta para efectos pensionales o de asignación de retiro.   

En consideración a que en un asunto similar  en  el  cual  se  condenó  a  un servidor público por un delito culposo, se le  concedió  la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena y se dispuso  que  podía continuar desempeñando el cargo, bajo el entendido que “nunca   se   mencionó  en  la  sentencia  condenatoria  que  la  suspensión  de  la  pena había sido exclusiva para la privativa de la libertad  sino  que  también  se hacía extensiva a las penas accesorias”, solicitó       al       Juzgado      fallador      “levantar  la  separación temporal” del  servicio  y,  con  proveído  de  28  de  julio  de  2010,  dispuso oficiar a la  Dirección  de  la Policía Nacional, indicando “que  la  pena de interdicción de derechos y funciones públicas queda suspendida por  un  periodo  de  prueba  de dos años” y le precisó  que  la  separación  de la institución fue en aplicación del artículo 67 del  Decreto 1791 de 2000.   

En  desacuerdo con la anterior decisión la  impugnó.  El 9 de agosto de 2010, el mencionado despacho judicial se pronunció  y  ordenó  oficiar  a  la  Dirección  General de la Policía Nacional para que  procediera  a  levantar  la orden de suspender condicionalmente la ejecución de  la  pena  en  los  términos  consignados  en  el  numeral  segundo  de la parte  resolutiva de la sentencia condenatoria.   

Como  quiera  que la referida entidad no lo  reincorporó  al  servicio  activo, presentó solicitud en dicho sentido y, el 6  de  septiembre  de  2010,  la  Secretaría  General  de  la Policía Nacional no  accedió  a dicha prerrogativa indicándole que en razón de la condena impuesta  por  el  delito  de peculado culposo fue separado temporalmente del servicio, en  aplicación   de   lo   previsto   en  el  artículo  67  del  Decreto  1791  de  2000.   

Al  estimar que en su caso no es procedente  aplicar  la  citada norma, solicita amparar los derechos fundamentales invocados  y  ordenar  a  la  Policía Nacional que: i) lo reincorpore al servicio activo y  ii)   ordene   pagar   los   salarios   y   prestaciones   sociales  dejados  de  percibir.   

TRÁMITE DE LA PRIMERA INSTANCIA  

1.  El Tribunal Superior de Bogotá con  auto  de  11 de octubre de 2010 asumió el conocimiento de la demanda, ordenando  vincular  a  la  autoridad  accionada, trámite que hizo extensivo al Juzgado de  Primera    Instancia    ante    la    Policía    Metropolitana   del   Distrito  Capital.   

2.   El  Secretario  General  de  la  Policía  Nacional  señaló  que  la  decisión  de  separar  temporalmente del  servicio  al actor en razón de sentencia ejecutoriada proferida por la justicia  penal   militar  tratándose  de  un  delito  culposo,  tiene  sustento  en  los  artículos  67  y  69  del  Decreto  1791 de 2000; decisión administrativa cuya  legalidad  es  susceptible de cuestionar en ejercicio de la acción de nulidad y  restablecimiento   del  derecho,  por  tratarse  de  una  medida  administrativa  independiente del proceso penal.   

3.  El  Tribunal  Superior  de  Bogotá  negó el amparo constitucional  invocado.  Consideró que como la pretensión del actor está orientada a que se  examine  la  legalidad  de  la  Resolución  No. 01692 de 2010 por cuyo medio la  Dirección  General  de  la  Policía  Nacional  lo  separó  temporalmente  del  servicio,  para  ello cuenta con un mecanismo de defensa judicial ordinario ante  la jurisdicción de lo contencioso administrativa.   

4.    El  accionante,     en     desacuerdo     con     lo  decidido         el         fallo,     afirma     que     acude  a  este mecanismo de protección para ordenar al Director de  la  Policía Nacional que proceda a incorporarlo de inmediato al servicio activo  de  la  institución  y, de esa manera, hacer cesar el  perjuicio  que  se  le  viene   causando  por  el  no  pago de su salario y  prestaciones  sociales.   

A   pesar   de  contar  con  la  posibilidad  de  ejercer  la acción  ordinaria,  refiere  que su  trámite  es demorado, oneroso y está sujeto al agotamiento de la conciliación  prejudicial en materia contenciosa.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

De conformidad con el artículo 1º, numeral  2º   del  Decreto  1382  de 12 de julio de 2000 es competente la Sala para  pronunciarse  sobre  la  impugnación  interpuesta contra la decisión de tutela  proferida   por   una   Sala   de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá.   

El   artículo  86  de  la  Constitución  Política  señala  que  toda persona tiene derecho a promover acción de tutela  ante  los  jueces  con  miras a obtener la protección inmediata de sus derechos  constitucionales  fundamentales cuando por acción u omisión le sean vulnerados  o  amenazados  por cualquier autoridad pública o por particulares, en los casos  previstos  de  forma  expresa  en  la  ley,  siempre que no exista otro medio de  defensa  judicial  o,  existiendo,  cuando  la  tutela se utilice como mecanismo  transitorio  para  evitar  la  materialización  de  un  perjuicio  de carácter  irremediable.   

El  14  de  abril  de  2009,  el Juzgado de  Primera  Instancia  ante  la  Policía  Metropolitana  de  Bogotá  condenó  al  intendente  JOSÉ FREDYS TORRES TRIVIÑO a  las  penas  principales  de  seis  (6)  meses  de arresto, multa  equivalente  a  diez  (10) salarios mínimos legales vigentes e interdicción de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término de la de arresto, al  encontrarlo  autor  responsable del delito de peculado culposo. Decisión que en  razón  del  recurso de apelación, fue confirmada el 14 de abril de 2009 por el  Tribunal Superior Militar.   

Con  fundamento en la anterior condena y en  lo   previsto   en   el  artículo  67  del  Decreto  1791  de  20002  por el cual  se  modifican  las normas de carrera del Personal de Oficiales, Nivel Ejecutivo,  Suboficiales  y  Agentes  de  la Policía Nacional, el Director de General de la  Policía  Nacional  en  uso  de las facultades conferidas por artículo 69.3 del  citado Decreto3   

,  el  3  de  junio  de  2010  expidió  la  Resolución  No.  01692  por  medio  de  la cual ordenó separar “en  forma  temporal  del servicio activo de la Policía Nacional al  Intendente  Jefe  JOSÉ  FREDYS TORRES TRIVIÑO C.C.  No. 16.741.975 por el  término  de  seis  (6) meses”, contados a partir de  la fecha de notificación de esa decisión administrativa.   

También  dispuso que durante ese tiempo el  intendente  TORRES TRIVIÑO  “no  tendrá derecho a devengar sueldos, primas, ni  prestaciones  sociales,  ni  se  le  considerará  como  tiempo de servicio para  ningún  efecto  laboral,  (sic)  quien  una  vez cumpla la separación temporal  deberá  presentarse  en la Dirección de Talento Humano de la Policía Nacional  para   ser   destinado  nuevamente  al  servicio”4.   

El  accionante  pretende  a través de esta  acción  constitucional  que se deje sin efecto la Resolución No. 01692 de 3 de  junio  de  2010  y  ordenar  al  Director General de la Policía Nacional que lo  reincorpore  de  inmediato  al servicio activo de la institución y ordene pagar  los  salarios  y  prestaciones sociales dejados de percibir, aduciendo que en su  caso   no   es   procedente   aplicar  el  artículo  67  del  Decreto  1791  de  2000.   

En   orden   a  decidir  la  impugnación  interpuesta,  es  importante  precisar  que como el cuestionamiento se dirige en  contra  de  la  decisión  administrativa contenida en la citada Resolución No.  01692  por medio de la cual  fue  separado  temporalmente  del  servicio  activo  de la Policía Nacional, el  actor  tiene  la  posibilidad  de  ejercitar  la acción de nulidad en cualquier  tiempo  o  la  de  nulidad  y  restablecimiento del derecho, dentro del término  legal  otorgado  para  el efecto, en ambos casos con la posibilidad de solicitar  la  suspensión provisional de dicha decisión de conformidad con lo previsto en  el  artículo  152  del  Código  Contencioso  Administrativo,  subrogado por el  artículo 31 del Decreto 2304 de 1989.   

Así, al existir medios judiciales idóneos  al  alcance  del  señor  TORRES TRIVIÑO  para  controvertir  la  decisión  administrativa adoptada por la  Dirección  General  de la Policía Nacional, se torna improcedente la solicitud  de  tutela,  al  tenor  de  lo  previsto en el numeral 1º del artículo 6º del  Decreto 2591 de 1991.   

         No  obstante  lo  anterior  y  como quiera que el actor solicita la  protección  de  amparo  constitucional como mecanismo transitorio, es necesario  establecer  si  se consolida el perjuicio irremediable que eventualmente permita  acceder a su pretensión.   

Ahora   bien,   tal   como  surge  de  la  interpretación  del  artículo  86  de  la  Carta Política, cuando es clara la  existencia  de  un perjuicio irremediable frente a los derechos constitucionales  afectados  o  amenazados,  en  términos  tales  que aún existiendo un canal de  protección  judicial  –  ordinario – idóneo para protegerlos, la decisión del  juez  de  tutela  podría  resultar  inútil  o  tardía,  habría  lugar  a  la  protección de los mismos de forma temporal.   

Para  el efecto resulta pertinente recordar  que  la  Corte Constitucional ha establecido los requisitos que se deben cumplir  para  que  el  perjuicio  mencionado permita la intervención inmediata del juez  constitucional  de manera transitoria, definición que se ha reiterado en varios  pronunciamientos, entre ellos, el siguiente:   

“Se  entiende  por  irremediable el daño  para  cuya  reparación  no  existe medio o instrumento. Es el daño o perjuicio  que  una  vez  se  produce,  no permite retrotraer las  circunstancias  al  estado  anterior  a  la vulneración del derecho.  El  legislador  abandonó  la  teoría  del  daño no resarcible  económicamente,  que  en  oportunidades  se  ha  sostenido,  en  especial  para  considerar  algunos  elementos  del  perjuicio  moral.  Se  ha  considerado, por  intérpretes  de  la  norma, que su redacción adolece de defecto al afirmar que  el  dicho  perjuicio  irremediable  sería aquél no reparable en su integridad,  mediante   indemnización,   interpretación   equivocada   porque  abandona  la  manifestación  expresa  y literal de la ley. Se trata  de  daños  como  la pérdida de la vida, o la integridad personal, que pudiendo  ser  indemnizados  totalmente  en  sus  efectos  materiales  y morales, no puede  recuperarse  por  ningún  medio. (subrayas fuera  del  texto).”5.   

La  pretensión del actor en este asunto es  obtener  del juez de tutela que deje sin efecto el acto administrativo por medio  del  cual  la  entidad  demandada lo separó temporalmente del servicio activo y  ordenar   su  reincorporación   y,  en  tales   condiciones,  omitió  probar,  por  lo  menos de manera sumaria, que la desvinculación transitoria lo  coloca  frente  a un evidente y real detrimento irreparable que le impida cubrir  sus  necesidades primarias y las de su grupo familiar, mientras  acude a la  jurisdicción  de  lo  contencioso  administrativa en ejercicio de la respectiva  acción ordinaria.   

La   Sala  no  desconoce  que  el  retiro  transitorio  del  actor  de  la  Policía  Nacional  genera un efecto mediato de  inestabilidad  cotidiana  y  laboral,  pero  tal  circunstancia no se opone a la  facultad   legal  de  dicha  entidad  para  separarlo  temporalmente  del  cargo  desempeñado,  al  tenor  de lo previsto en los artículos 67 y 69.3 del Decreto  1791  de  20006,  máxime  cuando al atender el requerimiento con ocasión de esta  acción   constitucional,  dejó  en  claro  que  el  pronunciamiento  sobre  la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena al sentenciado TORRES  TRIVIÑO, no se opone a la medida  administrativa prevista en el citado artículo 67.   

Por ello, al estar en presencia de un medio  de  defensa idóneo en favor de los intereses del actor en el cual puede debatir  la  legalidad y alcance de la Resolución No. 01692  de 3 de junio de 2010,  y  no  haber  probado  como  titular  de  las garantías fundamentales invocadas  encontrarse  una  real  situación  de  perjuicio  irremediable, la solicitud de  amparo  es  improcedente;  en  consecuencia,  habrá  de  confirmarse  el  fallo  impugnado.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Decisión  de  Tutelas  N° 2, de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de  Justicia,  administrando justicia en nombre de la República y por autoridad  de la Ley,   

RESUELVE  

1.          CONFIRMAR el  fallo    impugnado,    por    las    razones    consignadas   en   la   anterior  motivación.   

2.        REMITIR  el  expediente  a  la  Corte  Constitucional  para su  eventual revisión.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                 JORGE             LUIS             QUINTERO  MILANÉS           

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1   Sentencia  que  impugnada  fue  confirmada  el  15 marzo de 2010   por  el  Tribunal  Superior  Militar.  Cfr.  folio  27  del  cuaderno de primera  instancia.   

2  Artículo  67  “El  personal que sea condenado a la  pena  principal  de  arresto  o prisión por delitos culposos, será separado en  forma  temporal de la Policía Nacional, por un tiempo igual al de la condena, a  partir de la ejecutoria de la sentencia.   

PARAGRAFO. Quien  sea  separado  temporalmente  no  tiene  derecho  a  devengar sueldos, primas ni  prestaciones  sociales,  ni  ese  lapso  se  considerará  como de servicio para  ningún efecto”.   

3     FORMA  DE DISPONER LA SEPARACIÓN.  La    separación    absoluta    o    temporal  de  que  tratan los artículos  anteriores, será dispuesta así:   

1.(…)  

3.  Por resolución del Director General de  la  Policía  Nacional,  cuando  se  trate  de  nivel  ejecutivo, suboficiales y  agentes. (lo resaltado fuera del texto)   

4 Cfr.  folio 27 y siguientes del cuaderno de primera instancia.   

5     Corte     Constitucional.     Sentencia     T     – 823 de 1999.   

6   Cfr.  Folio 27y  siguientes del cuaderno de  la actuación de  la  primea instancia.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *