34151(09-06-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34151  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°  178  

Bogotá,  D. C.,  nueve (9) de junio de  dos mil diez (2010)   

V I S T O S  

La  Corte  resuelve  la  manifestación  de  impedimento  hecha  por los doctores Juan Calos Diettes  Luna  y  Eugenio  Fernández  Carlier,  Magistrados  de   la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga, para conocer de la petición de preclusión  elevada  por  el  Fiscal  dentro de la actuación adelantada contra los doctores  Edilia  Duarte  Duarte  y  Javier  Eduardo  Gómez  Mantilla  por los delitos de  privación  ilegal  de  la libertad y prolongación ilícita de la privación de  la libertad.   

SÍNTESIS    DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1. Como quiera que el fiscal radicó escrito  donde  solicita  la  preclusión  dentro  del  trámite  adelantado en contra de  Edilia  Duarte Duarte y Javier Eduardo Gómez Mantilla, en su condición de Juez  Noveno  Penal  Municipal   con  funciones de control de garantías y Fiscal  Cuarto  de la URI de Bucaramanga, respectivamente, por los delitos de privación  ilegal  de la libertad y prolongación ilícita de la privación de la libertad,  los  doctores Juan Carlos Diettes Luna y Eugenio Fernández Carlier, Magistrados  de   la  Sala Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga, de acuerdo con el  artículo  56,  numeral  4°,  de la Ley 906 de 2004, se declaran impedidos para  conocer del asunto.   

2. Basan su impedimento en que conocieron de  una  acción  de tutela que culminó con el correspondiente fallo el 26 de marzo  de  2008,  diligenciamiento en el que se examinó la actuación que adelantó la  doctora  Edilia Duarte Duarte en su calidad de Juez Noveno Penal Municipal   con  funciones  de  control  de  garantías  de  Bucaramanga, concluyéndose que  “…  justificado  resulta  que  la  demandante haya legalizado la captura en atención a lo dispuesto en el  artículo  297  de  la  Ley 906 de 2004, decisión no modificada a pesar que fue  impugnada,  sin  que el pasar por alto el informe de la Policía Nacional acerca  que  el  capturado en Nilo (Cundinamarca) dijo llamarse Eduardo Carreño Lizcano  y  ser  indocumentado, sea suficiente para considerar ilegal la privación de la  libertad  que,  en últimas, se originó en una orden de captura y en una medida  de   aseguramiento   de   detención  preventiva  impuesta  por  otra  autoridad  judicial…”.   

Así mismo, dicen que también estudiaron el  trámite  adelantado  “con  ocasión de la audiencia  preliminar  de revocatoria de la medida de aseguramiento que solicitó el Fiscal  Delegado  cuando  el  26  de  febrero siguiente estableció que Eduardo Carreño  Lizcano  fue  suplantado  por  su  hermano  Julián Andrés, al estimar que a la  referida   Juez   ‘…le  correspondía  expedir  la  respectiva boleta de libertad, como sucedió con los  demás oficios que libró…”.   

De  manera  que  concluyen  que  emitieron  opinión  dentro  del  asunto  que  hoy  les  corresponde conocer en virtud a la  petición  de  preclusión  elevada  por  el  Delegado  del Fiscal General de la  Nación.   

Lo anterior conllevó a la suspensión de la  actuación  y  a la remisión del expediente a esta Corporación para decidir lo  pertinente.   

    

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  En  la  medida  en  que los funcionarios  judiciales   que  manifestaron  su  impedimento  para  conocer  del  asunto  son  Magistrados  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  de  conformidad  con  el  artículo  57  de  la  Ley  906  de 2004, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia es la competente para resolverlo de plano.   

2.  Respecto  de  lo  que  es  materia  de  controversia,  la  Corte en diversas oportunidades ha expresado que el instituto  de  los  impedimentos  y las recusaciones tiene una clara fuente constitucional,  pues,  de un lado, el artículo 228 de la Constitución Política dispone que la  administración  de  justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son  independientes  y,  de otro lado, el artículo 230 de la misma prevé que en sus  providencias   los   jueces   sólo   están   sometidos   al   imperio   de  la  ley.   

De    manera    que   en   desarrollo  al  principio     de     imparcialidad    que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales,  la legislación  procesal  ha  previsto  una  serie de causales de orden objetivo y subjetivo por  virtud   de   las   cuales  el  juez  debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando  a  las  partes,  terceros,  demás  intervinientes  e incluso a la  comunidad  en  general,  la transparencia y rigor que deben presidir la tarea de  administrar justicia.   

No  obstante, como a los jueces no les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y  a  las partes no les está dado escoger libremente la persona del  juzgador,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del conocimiento de un caso  determinado  a  un  juez  o magistrado no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas con  carácter  de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de  que  son  éstas  y  no  otras  las  circunstancias fácticas que impiden que un  funcionario   judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión compromete la independencia de la administración de  justicia  y quebranta el derecho fundamental de los asociados a obtener un fallo  proferido     por     un    tribunal    imparcial1.   

3. De acuerdo con  la   manifestación   de   impedimento   hecha   por   los   Magistrados,  surge  incuestionable  que  su supuesto fáctico se adecua a lo reglado en el artículo  56,  numeral  4°, de la Ley  906  de  2004, en la medida en que en virtud a un diligenciamiento de tutela que  conocieron  por  razón  de sus funciones, comprometieron su opinión respecto a  la  legalidad  de  la  actuación desplegada, entre otros, por la doctora Edilia  Duarte   Duarte,   en   su   calidad   de   Juez   Noveno   Penal  Municipal  de  Bucaramanga.     

Recuérdese que la  jurisprudencia de la Sala ha  precisado  que  no  es  cualquier  opinión por ligera y superficial2  la  que  da  lugar   a   la  separación  del  juez  del  conocimiento  de  un  asunto,  sino  preponderantemente  la  que  por  su naturaleza y entidad llega a comprometer la  imparcialidad  y  su ponderación por constituir un acto de prejuzgamiento sobre  el hecho que le corresponde decidir.   

Así,  resulta  nítido  concluir  que  la  imparcialidad   y  la  ponderación  de  los  Magistrados  que  manifestaron  el  impedimento   quedó   en   entredicho,   por   cuanto  realizaron  un  acto  de  prejuzgamiento  al conocer de una acción de tutela respecto de la legalidad del  comportamiento  de  uno  de  los  imputados,  que  hoy  les  tocaría nuevamente  estudiar  frente  a  la  petición de preclusión solicitada por el Delegado del  Fiscal General de la Nación.    

En consecuencia, como la excusa se encuentra  debidamente  argumentada,  se  declarará fundado el impedimento y se dispondrá  que  los  Magistrados Juan Calos Diettes Luna y Eugenio Fernández Carlier, sean  sustraídos del conocimiento de este asunto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR    FUNDADO   el    impedimento    manifestado    por  los   doctores  Juan  Calos  Diettes   Luna   y  Eugenio  Fernández  Carlier, Magistrados de  la Sala Penal  del    Tribunal   Superior   de   Bucaramanga.   Por  tanto,  se  les     declara     separados del conocimiento del presente asunto.   

2.       Contra      esta decisión no procede recurso alguno  por  expreso  mandato  del  artículo  65  de  la  Ley  906  de 2004 (Código de  Procedimiento Penal).   

3. Remítase el expediente a la Secretaría  del  Tribunal  de  origen,  para lo pertinente.   

PERMISO  

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                        AUGUSTO  J. IBAÑEZ GUZMÁN            

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                         

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Auto  de  19  de  octubre de 2006, Rad. 26.246, entre  otros.   

2 Auto  20 de octubre de 1992, Rad. 7899.     

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