33475(03-02-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n°  33475   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado acta No. 31.  

Bogotá     D.    C.,    tres de febrero de dos mil diez.   

VISTOS  

La Corte resuelve el impedimento manifestado  por   los   doctores   JULIÁN   HERNANDO  RODRÍGUEZ  PINZÓN   y   LUIS  ÉDGAR  ALBARRACÍN   POSADA,   integrantes  de  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, a  quienes  se les asignó el conocimiento de la solicitud de preclusión formulada  por   un   delegado  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  dentro  de  la  investigación  adelantada  contra  la  doctora  FANNY SAAVEDRA HERNÁNDEZ, Juez  Decimotercera  Penal  Municipal  con  funciones  de  control de garantías de la  misma ciudad.   

ACTUACIÓN   PROCESAL  RELEVANTE   

1.  El  4 de mayo de 2007, en la vía que de  Lebrija  conduce  a  la ciudad de Bucaramanga fue capturado JHON JAIRO GONZÁLEZ  DÁVILA  en posesión de 1.158,62 kilogramos de cocaína. Entonces, la Fiscalía  solicitó  del  Juzgado Decimoquinto Penal Municipal con funciones de control de  garantías  de  Bucaramanga  la legalización de la captura e incautación de la  sustancia;  le  formuló  imputación  por el delito de Tráfico, fabricación o  porte   de  estupefacientes  agravado,  de  conformidad  con  las  descripciones  típicas  que consagran los artículos 376 y 384 del Código Penal; y pidió que  se  le impusiera medida de aseguramiento consistente en detención preventiva en  establecimiento carcelario, petición a la que accedió el Juez.   

2.  No obstante, en audiencia de control de  garantías  que  se  celebró  el 13 de julio de 2007  ante    el   Juzgado   Decimotercero   Penal   Municipal   con   funciones   de   control   de  garantías  de Bucaramanga,  a  instancias de la defensa técnica se  le   sustituyó  a  GONZÁLEZ  DÁVILA  la  medida  de  aseguramiento  privativa de la libertad en centro de reclusión que se le había  impuesto, por la detención preventiva en su lugar de residencia.   

3.  Previas  la  celebración  de un acuerdo  entre   el   imputado   y  la  Fiscalía  y  la  presentación  del  escrito  de  acusación,   el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  con  funciones  de conocimiento de  Bucaramanga  convocó,  para  el  24  de  julio  de  2007,  a  la  audiencia  de  aprobación   del    referido   convenio,   individualización  de  pena  y  sentencia,  mediante  la  que  condenó a JHON JAIRO GONZÁLEZ DÁVILA a la pena  principal  de 10 años y  8 meses de prisión y multa por valor de 1.333,33  salarios  mínimos legales mensuales vigentes; a la accesoria de inhabilitación  de  derechos  y  funciones  públicas por mismo lapso de la pena privativa de la  libertad;  y,  le  negó  los  sustitutos  de  la  suspensión condicional de la  ejecución  de  la  pena  y  prisión  domiciliaria, por haberlo declarado autor  penalmente  responsable  de  Tráfico, fabricación o  porte de estupefacientes.   

4.  La sentencia fue apelada por el defensor  de  GONZÁLEZ  DÁVILA,  quien  se  mostró en desacuerdo porque no se le había  concedido  a  su  prohijado  el  beneficio  de  la  prisión  domiciliaria y por  considerar excesiva la pena de multa.   

5.  Le  correspondió a la Sala de Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, conformada,  además,  por  los Magistrados JULIÁN HERNANDO RODRÍGUEZ PINZÓN y LUIS ÉDGAR  ALBARRACÍN  POSADA,  desatar  la  alzada,  actuación  que se cumplió mediante  fallo  del  28  de  agosto  de  2007,  por  el que se confirmó íntegramente la  sentencia    de   primera   instancia.   En   esa   oportunidad,   entre   otras  consideraciones,  expuso  el  Juez  Colegiado  que  había  sido  desatinada  la  subrogación  de  la  detención  intramural  por  la  del  lugar de residencia,  argumentando que:   

“…en el evento  sub  judice  tampoco  procedía  la  sustitución de la detención preventiva en  establecimiento  carcelario por la detención domiciliaria, pues no solamente la  gravedad  del  hecho,  que  en  el caso concreto reviste suma gravedad ya que se  trató  del  transporte  de  más  de  una tonelada de cocaína, sino además la  probable  vinculación de González Dávila con la organización criminal dueña  de  los paquetes de alcaloide decomisados, los cuales se hallaban reseñados con  las  figuras  de un oso y un cocodrilo y el número 972, impiden el cumplimiento  de  uno de los fines de la detención intramural como es garantizar la seguridad  de  la  comunidad,  la  cual  se  ve  seriamente  amenazada cuando se dispone la  detención  domiciliaria de personas dedicadas al tráfico de estupefacientes en  grandes  cantidades, pues esa actividad es desarrollada por carteles de la droga  que    por    varias    décadas    han    sido   agentes   de   corrupción   y  violencia.   

En  sucesos tan graves como el presente los  jueces  deben  actuar  con suma ponderación en la sustitución de la detención  preventiva  a  efectos de que no se desconozcan los fines que el Estado pretende  con  la  detención  preventiva  en establecimiento carcelario, entre los cuales  vale  señalar  la seguridad de la comunidad, que se ve quebrantada o seriamente  afectada  cuando los conciudadanos ven regresar inopinadamente a su domicilio al  sindicado  de  un  delito  grave,  quedando  en el conglomerado la impresión de  desprotección   e  intranquilidad  frente  a  la  delincuencia,  así  como  la  sensación de apertura a la impunidad.”   

6.  Contra la sentencia de segundo grado, el  defensor  del  implicado  interpuso el recurso extraordinario de casación, cuya  demanda  fue inadmitida por esta Corporación en auto del 13 de febrero de 2008,  oportunidad  en  que la Sala de Casación Penal, al advertir que “…la  decisión  del  Juez  Trece Penal Municipal con funciones de  control  de  garantías,  proferida  el  16  de  julio  (sic) de 2007, en la que  sustituyó  la  medida  de  aseguramiento  privativa de la libertad en centro de  reclusión  que  había  sido  impuesta  a  JHON JAIRO GONZÁLEZ DÁVILA, por la  detención  preventiva  en  su  lugar  de  residencia,  puede  ser  contraria al  ordenamiento  jurídico…”, dispuso compulsar copias  para  que  la  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de Bucaramanga  investigara a la citada funcionaria.   

7.  Ahora,  la  fiscalía  Delegada  ante el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  por  considerar  atípica  la conducta, ha  solicitado  la preclusión a favor de la doctora FANNY SAAVEDRA HERNÁNDEZ, Juez  Decimotercera  Penal  Municipal  con  funciones  de  control de garantías de la  misma ciudad.   

El   estudio   de   esa   pretensión   le  correspondió   a   los   doctores   JULIÁN  HERNANDO  RODRÍGUEZ  PINZÓN  y  LUIS  ÉDGAR  ALBARRACÍN  POSADA, Magistrados integrantes de  la  Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Bucaramanga, quienes el  pasado    18    de   enero,   se   declararon   impedidos   para   conocer   del  trámite.   

En   efecto,   aseguran   los   referidos  funcionarios  que  en  el  proceso  seguido  contra JHON JAIRO GONZÁLEZ DÁVILA  expresaron  su  opinión sobre la gravedad de la conducta atribuida a la doctora  FANNY  SAAVEDRA HERNÁNDEZ, actuación que ahora constituye el objeto de estudio  en  la  solicitud  de  preclusión,  formulada  por  el delegado de la Fiscalía  General de la Nación:   

“…[P]articipamos  como  integrantes  de  la  Sala de Decisión que  profirió  sentencia  de segunda instancia, el 28 de agosto de 2007, (…) y que  posteriormente  conoció la Honorable Corte suprema de Justicia (…) actuación  dentro  de la cual se compulsaron las copias pertinentes en contra de la señora  jueza   de   control   de   garantías   y   que   dio   origen  a  la  presente  actuación.   

En  la  decisión  en  la cual participamos  expresamos  nuestra  opinión  sobre  la  gravedad  de la conducta, así como la  ponderación  con  la  que  deben  actuar  los  jueces  en  la  concesión de la  sustitución  de la detención preventiva, así como se le negó al procesado la  prisión domiciliaria como sustitutiva a la pena de prisión.   

Por  tal  motivo,  frente  a  la  presente  solicitud  de  preclusión  interpuesta  por  la Fiscalía a favor de la doctora  FANNY  SAAVEDRA  HERNÁNDEZ,  por  el delito de prevaricato por acción, podría  estar   comprometido   nuestro   criterio   (…).”   

Circunstancia  que,  a su juicio, se enmarca  dentro  de  la  causal  prevista  en  el  artículo  56, numeral 4°1,  del Código  de  Procedimiento Penal, razón que estiman suficiente para declararse impedidos  y  separarse  del  conocimiento  de la solicitud de preclusión formulada por el  Delegado  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  en  el caso de la doctora  SAAVEDRA HERNÁNDEZ.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  a  lo  establecido  en  el  artículo  57  de  la  Ley  906  de 2004, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  es  la  competente para resolver de plano el impedimento,  atendiendo  a  que  los funcionarios judiciales que han manifestado su renuencia  para  conocer del asunto, son Magistrados de una de las Salas de Decisión Penal  del Tribunal Superior de Bucaramanga.   

2. Como lo ha señalado la jurisprudencia de  esta   Corporación,   el   instituto   de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y  obligatoria que hacen los  funcionarios  judiciales  con  el  fin  de  apartarse  del  conocimiento  de  un  determinado  asunto,  cuando  adviertan  que  su  imparcialidad  se encuentra en  entredicho,  porque  recae sobre ellos una de las causales consagradas en la ley  para el efecto.   

Dicho  de  otra  forma, la manifestación de  impedimento  que realizan los funcionarios judiciales no puede estar sujeta a su  capricho,  habida  cuenta  que  se  encuentra  ligada  de manera inevitable a la  taxatividad  de  las  causales,  sin  que  se pueda acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  expresamente  señalados  por  la  ley  en aras de  sustentar su procedencia.   

De   manera   que   el  instituto  de  los  impedimentos  tiene  como  propósito  garantizar  la  eficacia  del derecho que  tienen  todos  los  ciudadanos  a  ser juzgados por un juez imparcial, según lo  previsto  por  el  artículo 10 de la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre  de 1948, el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos  de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos  Humanos de 1968 y el artículo 5º de la Ley 906 de 2004.   

3.  De acuerdo con el anterior enunciado, es  evidente  que  en  este  asunto procede la causal de impedimento manifestada por  los  dos  Magistrados  que  integran  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  si  se  tiene  en  cuenta  que de conformidad con la  jurisprudencia  de  la Corte, el argumento expuesto por los citados funcionarios  judiciales  para apartarse del conocimiento del asunto resulta válido, toda vez  que  se  echaría  de menos el compromiso de imparcialidad, porque evidentemente  están  incursos  en la causal prevista en el numeral 4º del artículo 56 de la  Ley  906  de  2004,  en atención a que manifestaron su opinión sobre el asunto  materia del proceso.   

4.  La declaración de impedimento al amparo  de   la   causal  invocada,  corresponde  a  aquellos  juicios  de  valor  y  de  ponderación  jurídica  y probatoria que tienen lugar en escenarios ajenos a la  actuación,  siempre y cuando se ocupen de aspectos sustanciales acerca del tema  medular   objeto   de  controversia,  esto  es,  que  tengan  fuerza  vinculante  suficiente,  al  punto  que  en  el ejercicio de la actividad judicial priven al  funcionario   que   expresó   su   criterio,   de   actuar   con   libertad   e  imparcialidad.   

5. En relación con el alcance de este motivo  de  inhibición,  la Corte ha sostenido que para su configuración es necesario:  1. Que la opinión o concepto  que   la   origina   haya   sido   dado  por  fuera  del  proceso;  2.  Que  esté  referida  en  concreto  al  asunto  que  es  materia  de  estudio; y, 3.  que  sea  vinculante, es decir, que comprometa su recto juicio en  la resolución o definición del caso.   

5.1. Al confrontarse estas exigencias con el  asunto  que  ahora  analiza  la  Sala,  habría de concluirse que el impedimento  planteado  por  los  Magistrados  de  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  en  el  presente asunto resulta procedente, porque la  opinión  que  se aduce como motivo de inhibición, fue emitida en curso de otro  proceso,  precisamente  en  una  oportunidad  antecedente,  cuando el mismo Juez  Colegiado  debió  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra la  sentencia   de   condena   proferida   en   el  caso  de  JHON  JAIRO  GONZÁLEZ  DÁVILA.   

Esta Sala ha admitido que cuando la opinión  se  expone  dentro  de una providencia, es decir, en ejercicio de las funciones,  procede  el  impedimento si el Funcionario Judicial emite juicios de valor sobre  la  conducta  del  implicado  y  su responsabilidad.2   

5.2. Precisaron los señores Magistrados que  casos  como  el que juzgaban, en su sentir, revestían suma gravedad, por lo que  era  improcedente  la  sustitución  de la medida de aseguramiento de detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario  por  la  reclusión  en el sitio de  habitación,  circunstancia  que,  tratándose  de  la decisión adoptada por la  señora   Juez  Decimotercera  Penal  Municipal  con  funciones  de  control  de  garantías   de   Bucaramanga,   no  vacilaron  en  calificar  de  improcedente;  desconocedora  de  los  fines  de  esa  específica  forma  de  privación de la  libertad;  vulneradora  de  la  seguridad de la comunidad; y, favorecedora de la  impunidad;  siendo  esos  precisamente los aspectos medulares que constituyen el  objeto  de  la  investigación  que pidió adelantar esta Corporación contra la  doctora  FANNY SAAVEDRA HERNÁNDEZ y los elementos que posiblemente podrían ser  constitutivos  del  prevaricato  por  acción,  sobre  cuya  indagación  se  ha  solicitado   la   preclusión   ante   el   Tribunal  Superior  de  Bucaramanga.   

5.3. La Corte ha señalado que si el servidor  judicial,  incluso  en  el desempeño de sus funciones, anticipa conceptos sobre  aspectos  puntuales  del  asunto, por fuera del procedimiento que a la postre se  le  ha  asignado  por  competencia, compromete su criterio y, en razón de ello,  resulta  sensato  y  razonable  declarar  su  separación  del  conocimiento del  asunto,   con  el  fin  de  garantizar  el  principio  de  imparcialidad  en  su  definición,  y evitar que se genere desconfianza en los sujetos procesales y en  la        comunidad        en        general.3   

6.  Esta  postura coincide cabalmente con la  política   legislativa   en   materia  de  impedimentos  y  recusaciones,  para  garantizar  que el funcionario judicial que ha adelantado conceptos por fuera de  un  determinado  asunto,  se  abstenga  de resolverlo o revisarlo, con el fin de  garantizar  la  total  imparcialidad  en  la  decisión,  voluntad que se revela  manifiesta en la causal invocada.   

7. En este caso la Corte no alberga la menor  duda  de  que  las  consideraciones presentadas, al resolver la apelación de la  sentencia  dictada  por  el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado con  funciones  de conocimiento de Bucaramanga,  contra  JHON  JAIRO  GONZÁLEZ DÁVILA, por los Magistrados que se  han   declarado  impedidos,  constituyen  un  pronunciamiento  anticipado  sobre  aspectos  que  ahora  son  objeto  de la investigación que pretende precluirse.   

8. En síntesis, las consideraciones emitidas  por   los   Magistrados  JULIÁN  HERNANDO  RODRÍGUEZ  PINZÓN   y   LUIS  ÉDGAR  ALBARRACÍN  POSADA en aquella oportunidad, configuran  un  indudable  acto  de  prejuzgamiento,  que compromete su criterio y permea la  imparcialidad para resolver el asunto.   

9.  La  identidad  del  tema  sobre  el cual  recayó  la  opinión anticipada y el objeto del trámite penal en relación con  el  que se ha solicitado la preclusión, tampoco admite espacio a discusión. Es  que,  el  tema  sobre el cual gira actualmente la investigación que adelanta la  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal Superior de Bucaramanga, es idéntico al  pronunciamiento   que   sobre  ese  aspecto  emitieron  en  su  oportunidad  los  Magistrados  declarados  impedidos,  a  quienes les llamó la atención la forma  irregular  como  se  sustituyó  la  medida  de  aseguramiento, al punto que tal  evento  suscitó  inquietud  en  la  Sala  y por ello ordenó que se compulsaran  copias  para  que  se  investigara  la  conducta  de  la  funcionaria  judicial.   

Siendo   ello  así,  su  separación  del  conocimiento  de  este  asunto  resulta necesaria, con el fin de salvaguardar el  principio  de  imparcialidad,  pues  ningún  sentido  tendría que la decisión  fuese  adoptada  por  quien  ya  fijó su posición sobre la cuestión objeto de  examen.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.   DECLARAR  FUNDADO  el   impedimento   manifestado   por   los   doctores   JULIÁN   HERNANDO  RODRÍGUEZ  PINZÓN  y  LUIS    ÉDGAR    ALBARRACÍN    POSADA,  integrantes  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior  de Bucaramanga.   

En  consecuencia,  se declaran separados del  conocimiento de este asunto.   

SEGUNDO. Devolver la  actuación  al Tribunal del Distrito Judicial de Bucaramanga para que se integre  la Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

TERCERO. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

Permiso  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUÍS  QUINTERO  MILANES                           YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                            JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1     “ARTÍCULO  56.  CAUSALES  DE IMPEDIMENTO. Son causales de  impedimento:   

(…)  4.  Que el  funcionario  judicial  haya sido apoderado o defensor  de  alguna  de las partes, o sea o haya sido contraparte de cualquiera de ellos,  o  haya  dado  consejo o manifestado su opinión sobre  el    asunto    materia    del    proceso.”   (Se  destaca)   

2 Sala  de Casación Penal. Auto del 29 de noviembre de 2000. Rdo. 17.843   

3 Ib.  Rdo. 17.843     

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