33305(14-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33305  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No.  114  

          Bogotá   D.   C.,   catorce   (14)   de   abril  de  dos  mil  diez  2010   

         

VISTOS:  

La  Sala decide la petición de práctica de  pruebas,  elevada  por  el  defensor  del  señor  LUIS ALBERTO ZAPATA SÁNCHEZ,  requerido en extradición.   

ANTECEDENTES:  

1.  Con  Nota  Verbal  No.  2834  de  12  de  noviembre  de  2009,  la  Embajada  de los Estados Unidos de América en nuestro  país  formalizó  la  solicitud  de  extradición del ciudadano colombiano LUIS  ALBERTO  ZAPATA  SÁNCHEZ,  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  No.  18.111.962,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  delitos  federales  de  narcóticos.   

          2.  El  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia  estimó  que  el  expediente  se encontraba completo, por lo cual, con  oficio  OFI09-42824-DVJ-0300  de 15 de diciembre de 2009, lo envió a la Sala de  Casación  Penal  para lo de su competencia. Adjuntó el concepto rendido por el  Jefe  de  la Oficina Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores, atinente  a  la  aplicación  en  este  caso  de lo dispuesto en el ordenamiento jurídico  penal  colombiano, por no existir tratado de extradición en vigor entre Estados  Unidos y Colombia.    

3. Garantizada en debida forma la defensa del  requerido  ZAPATA  SÁNCHEZ  y surtido el traslado previsto por el artículo 500  de  la  Ley  906  de  2004,  el  defensor  solicitó la práctica de pruebas; el  Ministerio Público guardó silencio.   

Las pruebas solicitadas  

Dentro del término legal, el defensor, pide  a    la    Corte    decretar    la    práctica   de   los   siguientes   medios  probatorios:   

1.  Oficiar  a la Fiscalía Cuarta y Tercera  Especializada  de  Buga  (Valle),  para  que informen si allí se tramitaron los  procesos    No.    761116000165200800919    y   761116000247200900108  por  el delito de tráfico de estupefacientes contra Luís Germán  Melchor  Osorio,  quien  al  parecer  fue  capturado  el 22 de abril de 2008, en  posesión  de  871  kilogramos  de cocaína, en la ciudad de Buga, hechos que de  acuerdo  con el indictment son  los   mismos   que   ahora   motivan   el   pedido  de  extradición  de  ZAPATA  SÁNCHEZ.   

2.  En  el  mismo  sentido  y  con  la misma  finalidad,  oficiar al Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Buga.   

3.  Solicitar  al  Juzgado  Cuarto Penal del  Circuito   Especializado  de  Cali,  certifique  si  adelantó  el  proceso  No.  520016000485200803414, contra  William   Sánchez   Truque,   alias   “Wili”,  por   el   delito   de  tráfico  de  estupefacientes  relacionado  con una incautación de 91 kilogramos de cocaína en el interior de  un   camión,   en   el   municipio  de  Jamundi,  Valle,  el  11  de  julio  de  2008.   

4.  Verificar con la Fiscalía General de la  Nación    la    existencia    de    la    investigación    No.    86001600050320080771-60016000503200880771, contra Ferney Bernal  Astudillo  y  once  personas más, por el delito de tráfico de estupefacientes,  por  la  incautación  de  665 kilos de cocaína cuando eran transportados en un  camión  cerca  al  municipio  de  Mocoa,  Putumayo,  el  3  de  agosto de 2008.   

5. Oficiar a la Fiscalía 42 Especializada de  Bogotá,  para  que  certifique  la  existencia  del  proceso  No.  110016000096200600031,  en  contra de once  personas,  implicadas  en  el  transporte  de  292  kilogramos  de  cocaína  en  jurisdicción  del municipio del Espinal, Tolima, capturadas el 11 de febrero de  2009,  pero  dejadas  en  libertad  posteriormente  debido a la ilegalidad de la  aprehensión.   

Con relación a la pertinencia y conducencia  de  las  pruebas  solicitadas, indica el defensor que pretende demostrar que los  hechos  que  fundamentan  el  pedido  de  extradición  ocurrieron en territorio  colombiano  y  ya  fueron investigados y juzgados por las autoridades judiciales  de   nuestro   país,   que   de  acuerdo  con  el  contenido  del  indictment, se afirma que los decomisos de  cocaína  señalados  en precedencia correspondían a la organización de ZAPATA  SÁNCHEZ,  pero  lo cierto es que por tales acontecimientos ya fueron condenadas  varias  personas  y  como  se  trata  de  los mismos hechos, no es procedente la  extradición.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  De  acuerdo  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política,  el  artículo  18  del  Código  Penal  (Ley  599  de  2000) y el artículo 490 del  Código   de   Procedimiento   Penal   (Ley  906  de  2004),  la  extradición de colombianos por nacimiento  se  puede  conceder,  conforme  a  los tratados públicos o en su defecto con la  ley,  por  delitos  considerados  como  tales  dentro  de  la legislación penal  interna  que hayan sido cometidos en el exterior a partir del 17 de diciembre de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir el acto legislativo que modificó la  citada norma constitucional.   

Debido   a   que  no  existe  Convenio  de  extradición  aplicable  entre  Estados Unidos y Colombia, según lo informó el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  y  como  los  hechos que fundamentan el  pedido  de  extradición  ocurrieron  entre  septiembre de 2007 y marzo de 2008,  según  se afirma en la acusación, este trámite de extradición se rige por el  Código   de   Procedimiento   Penal   (Ley  906  de  2004),  que  empezó a regir a partir del 1º de enero  de 2005.   

De conformidad con el artículo 502 de la Ley  906  de  2004,  la  Corte  Suprema  de  Justicia  debe  fundamentar  su concepto  exclusivamente  en  la  validez  formal  de  la documentación presentada, en la  demostración  plena de la identidad del solicitado, en el principio de la doble  incriminación,  en  la  equivalencia de la providencia dictada en el extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso,  en  el cumplimiento de lo previsto en los tratados  públicos.   

2.  Lo  anterior  significa  que  para  ser  pertinentes,   las   pruebas   solicitadas   deben   corresponder  a  medios  de  conocimiento  eficaces, pertinentes, útiles, necesarios y conducentes, y tienen  que  relacionarse únicamente con los fundamentos que concierne a la Corte, pues  cualquier  otro  aspecto  que el interesado se proponga acreditar en el trámite  de  extradición  excede la naturaleza, alcances y limitaciones del concepto que  debe  emitir  la Sala y, por ende, las pruebas destinadas a verificar cuestiones  extrañas   al   pronunciamiento   conlleva   inexorablemente   a   su  rechazo.   

          3.  En  invariable  jurisprudencia  la  Corte  ha  reiterado  que la  extradición  es  un  mecanismo  de asistencia y cooperación judicial entre los  Estados,  mediante  el  cual  el país en donde se ha refugiado una persona para  eludir  la  acción  de  la  justicia,  la  entrega a otro en cuyo territorio ha  delinquido,  para que la someta a juicio o al cumplimiento de la pena impuesta y  evitar de ese modo la impunidad de la conducta delictiva.   

Las  leyes  colombianas  prevén  para  la  extradición    pasiva    un   trámite   mixto:   administrativo   –       judicial       –  administrativo, que asigna a la Corte  Suprema  de  Justicia  la función de emitir un concepto destinado a examinar la  validez  formal  de  la  documentación  allegada  con  la  solicitud  del país  requirente,  esto  es  si  se  reúnen  los  elementos previstos en los tratados  internacionales   o   en   la  ley  interna;  si  ello  ocurriere,  conceptuará  favorablemente;  de lo contrario, opinará de modo adverso, hipótesis ésta que  obliga al Gobierno Nacional.   

Como   se   observa,  en  el  trámite  de  extradición  la  Corte  no  asume  una  labor  de carácter jurisdiccional. Por  tanto,  su  función  se  restringe  a  la  confrontación objetivo formal de la  documentación presentada frente a los elementos del concepto.   

No  corresponde a la Corte, en consecuencia,  realizar  juicios  sobre  la  validez  y  el  mérito  de  las  pruebas; tampoco  verificar  las circunstancias de modo, tiempo y lugar de ocurrencia y ejecución  de   los   hechos   investigados;   no   debe   decidir  sobre  la  tipicidad  o  antijuridicidad  de  la  conducta  del  requerido;  ni  debe opinar acerca de la  responsabilidad penal.   

Factores como los anteriores no pertenecen a  la  naturaleza del concepto de extradición, sino al proceso penal adelantado en  el  exterior.  Por  ello,  deben  investigarse  y  definirse por las autoridades  judiciales  del  país  requirente,  bajo el entendido que la persona solicitada  cuenta   con   todas   las   garantías   procesales   para   hacer   valer  sus  derechos.   

En síntesis, tratándose de los elementos de  la  conducta  delictiva  y  de  la  responsabilidad  penal,  la Corte Suprema de  Justicia  no  puede  interferir, a riesgo de atribuirse una jurisdicción que no  le  compete  y sustituir a las autoridades judiciales extranjeras; hipótesis en  la  cual  desbordaría  el  objeto del concepto e iría contra la soberanía del  estado solicitante.   

4.  En  este  orden  de  ideas,  las pruebas  pedidas  por  la  defensa,  ninguna  relevancia  o  utilidad  comportan  para el  propósito  y la finalidad de este trámite, según se establece del contexto de  la  solicitud, máxime que el peticionario se limita a señalar la improcedencia  de  la extradición bajo el supuesto de haberse ya ejercido la jurisdicción por  parte  de  las  autoridades colombianas sobre los hechos que sustentan el pedido  por  parte del país solicitante, y además, porque éstos ocurrieron dentro del  territorio   nacional,   aspectos   que   según   él,  se  deben  “establecer   o   verificar”,  para  comprobar  sus  afirmaciones.   

Resulta pertinente señalar que, aún cuando  las  autoridades  judiciales  de Colombia hayan adelantado investigaciones, como  era  su  deber,  relacionadas  con  los  decomisos de sustancias estupefacientes  ocurridos  en  las  circunstancias  de  modo,  tiempo  y  lugar  aludidos por el  defensor,  tampoco  es pertinente la práctica de las pruebas solicitadas porque  dentro  de  tales procesos la justicia colombiana no ha investigado y sancionado  al  señor  LUIS  ALBERTO  ZAPATA SÁNCHEZ por tales acontecimientos, resultando  así,  totalmente  desatinada  la  pretensión  del  apoderado,  por  cuanto, se  reitera,  los procesos adelantados por las autoridades judiciales colombianas se  han dirigido en contra de otras personas distintas del requerido.   

Una   cosa  es  que  la  droga  decomisada  perteneciera  a  la  organización  delictiva  a  la  cual  estaba  vinculado el  requerido  y  que  en virtud de la incautación se hayan capturado y procesado a  otras  personas  también involucradas en el tráfico de narcóticos, y otra muy  diferente  el que por tales acontecimientos, el solicitado haya sido investigado  y  sancionado  en  Colombia,  situación que no ha ocurrido, según se desprende  del escrito de pruebas.   

De  tal manera, como los elementos de juicio  solicitados  por  la  defensa no son pertinentes con la actividad probatoria que  se  cumple  en  el trámite judicial de la extradición, en la medida en que con  ellos  no  se  aporta  nada  nuevo o útil a la actuación, resulta imperiosa su  negación.   

En  estas  condiciones  y  por  cuanto no se  requiere  la  práctica de pruebas de oficio, de conformidad con lo previsto por  el  artículo  500  de  la Ley 906 de 2004 (Código de  Procedimiento   Penal),   se   dispone   que  por  la  Secretaría  de  la  Sala se corra traslado por el término de cinco (5) días a  los interesados, para que presenten los alegatos respectivos.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  SALA  DE  CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

1.   Negar   la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del requerido, LUIS  ALBERTO ZAPATA SÁNCHEZ.   

2.  De conformidad  con  el  artículo  500  del Código de Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004, se  dispone  correr  traslado del expediente a los intervinientes por el término de  cinco (5) días para que presenten alegatos.   

Notifíquese y cúmplase  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Comisión de servicio  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                     SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO                                                         AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS                                                 YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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