31711(08-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31711  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Aprobado Acta No. 209  

Bogotá, D.C., ocho (8°) de julio de dos mil  nueve (2009)   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre el reconocimiento  de  personería  jurídica  al doctor Juan Carlos Castillo Pachón como defensor  suplente  de  la  dra.  Sandra Macollins Carbin Pinto, reconocida el pasado 8 de  mayo  de  2009  (Fl.  14)  como defensora contractual del ciudadano HÉCTOR  FABIO ZAPATA ÁLVAREZ,   identificado   con   la   cédula   de  ciudadanía  número  14  470 347 y sobre la solicitud de pruebas pedidas por la  defensa en el trámite de extradición.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

HÉCTOR  FABIO  ZAPATA  ÁLVAREZ  es  requerido  para que comparezca en juicio por delitos federales  de  narcotráfico  atendiendo a la segunda resolución de acusación sustitutiva  número  CR  07  – 343JLR  – 2 dictada el 24 de abril  de  2008  por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de  Washington.   

El Gobierno de los Estados Unidos de América  a  través  de  su Embajada en Colombia elevó la solicitud de captura con fines  de  extradición  mediante  la nota diplomática número 3103 del 7 de noviembre  de  2008 y la formalizó con la nota diplomática número 782 del 13 de abril de  2009.   

La petición fue remitida mediante oficio No.  OAJE  723  del  14  de abril de 2009 por el Jefe de la Oficina Asesora Jurídica  del  Ministerio de Relaciones Exteriores al Ministro del Interior y de Justicia,  señalando   que   “…por   no  existir  Convenio  aplicable  al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento  procesal penal colombiano”.   

Con   oficio   No.   OFI   09  –  11509  DVJ  0300  del 20 de abril de  2009  el señor Ministro del Interior y de Justicia envió los antecedentes a la  Sala  Penal  de  la  H.  Corte  Suprema  de Justicia, con la finalidad de que la  Corporación emita el correspondiente concepto.   

La  nota  diplomática  782 que formalizó la  petición    de    extradición    refiere    que    el    señor   HÉCTOR   FABIO  ZAPATA  ÁLVAREZ  deberá  responder  en juicio criminal por concierto para distribuir cinco (5) kilogramos  o  más  de  cocaína  y  concierto para importar a los Estados Unidos cinco (5)  kilogramos  o más de cocaína, conductas sucedidas después del 17 de diciembre  de 1997.   

1)   Los  hechos  referidos  en  la nota  diplomática   

“Miguel Antonio Jiménez Torres, José Nery  Riascos,  HÉCTOR  FABIO  ZAPATA ÁLVAREZ,  Julio Alfredo Angulo Zambrano y Nivaldo Riascos Rentería fueron  miembros  de un concierto cuyo objetivo fue el de importar y distribuir cocaína  en los Estados Unidos…   

En  septiembre de 2007, un agente encubierto  que  trabajaba  para  la  Agencia  para  el  Control  de  las  Drogas (DEA) y un  informante   confidencial  confiable  negociaron  un  contrato  con  José  Nery  Riascos,  quien  era  la  cabeza de una organización de tráfico de narcóticos  con  sede  en  Cali, Colombia, para el transporte por barco de diez toneladas de  cocaína,  cuyo  destino  final  era  los  Estados  Unidos.  Entre el 27 de  septiembre  de  2007,  y  el  15  de  octubre de 2007, el acusado Miguel Antonio  Jiménez   Torres   transfirió   cablegráficamente  fondos  a  cuatro  cuentas  bancarias  encubiertas  de  la  DEA  en  16  ocasiones, por un total de $491 542  dólares  de  los  Estados  Unidos  como  parte del pago por el transporte de la  cocaína.   Esas  16 transferencias fueron autorizadas por el acusado José  Nery Riascos.   

De  ahí en adelante, en octubre de 2007, el  agente  encubierto  se  reunió  con  los  acusados Jiménez Torres,  ZAPATA ÁLVAREZ, y Angulo Zambrano para  hablar  sobre  el  transporte  de  la  cocaína  y la logística asociada con su  descargue  de  embarcaciones de apoyo para pasarlas a embarcaciones más grandes  que  el  agente  encubierto  había  acordado  suministrar.   Debido  a las  fiestas  navideñas, la programación del viaje se demoró y en febrero de 2008,  el  agente  encubierto  se reunió nuevamente con Jiménez Torres y ZAPATA  ÁLVAREZ, y también con Riascos  Rentería,  en parte para discutir sobre una nueva fecha para el viaje.  En  marzo  de  2008, el agente encubierto fue notificado por el acusado ZAPATA  ÁLVAREZ de que la organización  dirigida   por  José  Nery  Riascos  estaba  cancelando  el  contrato  para  el  transporte  de cocaína porque habían surgido algunas dudas en relación con la  capacidad de la organización para obtener la cocaína…”.   

El  Fiscal General de la Nación profirió la  resolución  de  captura,  que  se  hizo efectiva el 19 de febrero de 2009 en la  ciudad  de Cali – Colombia,  por   miembros   de   la  Policía  Nacional;   actualmente,  el  ciudadano  solicitado  se  encuentra privado de su libertad en la penitenciaría de máxima  seguridad  de  Cómbita  –  Boyacá       –  Colombia.   

SOLICITUD  DE  RECONOCIMIENTO  DE  PERSONERIA  JURÍDICA AL DEFENSOR SUPLENTE   

Mediante  memorial  del  pasado 18 de mayo de  2009,  la  defensora  contractual  designó  como  defensor suplente al Dr. JUAN  CARLOS  CASTILLO  PACHON,  identificado con la cédula de ciudadanía 79 538 757  de  Bogotá,  y  T.P.  de  abogado  número  164415  del  Consejo Superior de la  Judicatura,  y solicitó a la Sala que lo reconozca como defensor suplente, bajo  su  responsabilidad,  en los mismos términos del poder que le fue conferido por  el  ciudadano requerido en extradición.  (Folio 20);  el pasado 24 de  junio  de 2009 ciudadano requerido en extradición ratificó la designación del  defensor suplente (fl. 30).   

1.  A la luz del  capítulo  II  del  Título  IV  de  la  Ley  906 de 2004, es bien sabido que la  defensa   –como   parte  interviniente  en  el  proceso  penal-  estará  a cargo del defensor libremente  designado  por  el  imputado  (solicitado en extradición en este caso), o en su  defecto,  por  el  que  le  sea  asignado por el Sistema Nacional de Defensoría  Pública.  (Artículo 118).   

De  conformidad  con el artículo 121 ib., al  defensor  principal  corresponde  dirigir  la  defensa,  y de manera potestativa  puede  seleccionar  a  otro  abogado  que  lo  acompañe como defensor suplente,  previa   información  al  juez  y  autorización  del  imputado    (pedido    en   extradición   para   el  caso).   

Cuando  el  defensor  suplente  cuenta con la  autorización  del  procesado  se  ratifica que ejerce su oficio a su favor, sin  que   medien   las   probabilidades   de   un   conflicto   de  interés  o  una  incompatibilidad  en  el  ejercicio  de la actividad1.   

Como  el  defensor  suplente  cuenta  con  la  autorización    del    procesado,    la   Sala   lo   reconocerá.    (Fl.  30).   

SOLICITUD DE PRUEBAS  

El  traslado  para  la  petición  de pruebas  corrió  desde  el  22  de mayo de 2009 hasta el 5 de junio de 2009, el defensor  suplente pidió que se decreten las siguientes:   

1.   Oficiar a la Dirección General del  Ejército  de  Colombia,  para  que certifique la operación realizada contra un  campamento   de  las  fuerzas  armadas  revolucionarias  de  Colombia  realizado  “entre  el 29 de febrero y el primero de marzo de 2008” en la frontera entre  Colombia  y  el  Ecuador,  con  el  fin  de  determinar la territorialidad de la  conducta    imputada    a    HÉCTOR   FABIO   ZAPATA  ÁLVAREZ.   

2.  Oficiar a la Fiscalía General de la  Nación  para  que  certifique  la  validez de las interceptaciones telefónicas  efectuadas   a   los   teléfonos   de  HÉCTOR  FABIO  ZAPATA porque esas conferencias se hicieron “desde o  al  territorio  Colombiano” y el investigador afirma tener estas llamadas como  prueba   contra   el  ciudadano  solicitado  en  extradición  por  los  Estados  Unidos.   

CONSIDERACIONES  

1.  La Sala no oficiará a la Dirección  General  del  Ejército  de Colombia para que certifique la operación efectuada  contra  un  campamento  de las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia en la  frontera   entre  Colombia  y  el  Ecuador,  porque  no  encuentra  fundamentada  la  conducencia del medio de  convicción.  En efecto:   

No  advierte  la  Sala relación alguna entre  la(s)  conducta(s)  objeto  de  la  petición  de  extradición  de ZAPATA  ÁLVAREZ (concierto para distribuir  cinco  (5) kilogramos o más de cocaína y concierto para importar a los Estados  Unidos  cinco (5) kilogramos o más de cocaína) y las operaciones del Ejército  de  Colombia  contra  el  grupo  guerrillero,  sobre todo si se verifica que las  conductas   delictivas  que  fundamentan  la  petición  no  evidencian  que  el  requerido  pertenezca  a  una  organización a un grupo armado ilegal (f.a.r.c.,  e.l.n.,  etc.)  de los que operan en Colombia, sino a una organización dedicada  al comercio nacional e internacional de sustancias psicotrópicas.   

Por manera que el tema de prueba (legalidad de  las  operaciones  contraguerrilla) que propone la defensa en el requerimiento no  hace  parte  del fundamento del concepto de extradición, que de conformidad con  el  artículo  502  de la Ley 906 de 2004 se referirá a la validez formal de la  documentación  presentada, a la demostración de la identidad del requerido, al  principio  de  doble  incriminación,  y  a  la  equivalencia  de la providencia  proferida  en el extranjero y el cumplimiento de tratados públicos (si fuere el  caso).   

El defensor hizo la solicitud de prueba “con  el  fin  de determinar la territorialidad de la conducta imputada a HÉCTOR   FABIO   ZAPATA  ÁLVAREZ”,  no  obstante  ser  meridiano  que  la  calidad  transnacional  del comportamiento se  manifiesta a partir del objetivo mismo del concierto:   

“Miguel Antonio  Jiménez  Torres,  José  Nery  Riascos, HÉCTOR FABIO  ZAPATA  ÁLVAREZ,  Julio  Alfredo  Angulo  Zambrano y  Nivaldo   Riascos   Rentería  fueron  miembros  de  un  concierto  cuyo  objetivo  fue  el  de  importar  y distribuir cocaína en los  Estados            Unidos…”.   

2.   En relación con la solicitud de la  defensa  de requerir a la Fiscalía General de la Nación para que certifique la  validez   de   las   interceptaciones  telefónicas  efectuadas  a  HÉCTOR  FABIO  ZAPATA,  la Sala encuentra  que  se  trata  de  una alegación relacionada con la legalidad de los medios de  convicción  que  hacen parte del acopio probatorio con el que cuenta el sistema  judicial  del  país  requirente,  luego,  la  alegación  tendrá por finalidad  eventual  la  exclusión  probatoria,  de  donde  surge  que  la  naturaleza del  requerimiento  dista  de  los  propósitos del concepto de extradición, y será  tema  a  discutir al interior del proceso penal en el país solicitante, siempre  y  cuando  fuere  favorable  el  concepto de la Corte y que el Gobierno Nacional  –en  el  resorte  de  su  competencia  legal-  opte  por conceder la extradición (Artículo 492 de la Ley  906 de 2004).   

6.   Como  el  representante  del  Ministerio  Público  no  solicitó  pruebas  y  la  Sala no  advierte  la  necesidad  de hacer declaraciones de oficio en tal sentido, por la  Secretaría  de  la Sala de Casación penal se CORRERÁ  EL  TRASLADO durante el término de cinco (5) días, al  solicitado  en  extradición,  a  su  defensor técnico y al Procurador Delegado  para  que  presenten  sus  alegaciones  (Artículo  500  inc. 3 de la Ley 906 de  2004).   

En   mérito  de  lo  expuesto,  la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.          RECONOCER  al  doctor JUAN CARLOS CASTILLO  PACHON como defensor suplente.   

2.  NEGAR las pruebas solicitadas por el  defensor suplente.   

3.   En  firme la decisión DEJAR  el  expediente en Secretaría de la  Sala  Penal  por  el término de cinco (5) días para las alegaciones de mérito  (Artículo    500    inc.    3    de    la    Ley   906   de   2004).   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                  SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO               MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO        J.        IBÁÑEZ  GUZMÁN                       JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                            JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                    Permiso   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1Notable  diferencia  encuentra  la Sala en la manera como se hacía  la  designación  de  apoderados  suplentes en el trámite de la ley 600 de 2000  (artículo  134),  en  la  medida  que  allí  no  se  exige la aquiescencia del  procesado.     

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