31109(13-05-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31109  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

Magistrado Ponente  

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No. 138   

Bogotá, D. C., trece (13) de mayo de dos mil  nueve (2009).   

VISTOS  

La  Corte   resuelve   de   manera   oficiosa   si   se   vulneraron  garantías  constitucionales  dentro  de  la  actuación  seguida en contra de  EDICTO     PAYÁN     HURTADO    y    Pablino  Candelo,  mediante  la  cual el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Buga  modificó  parcialmente  el  fallo  proferido  por  el Juzgado Tercero Penal del  Circuito  Especializado  de la referida ciudad, en el sentido de absolver a este  último  de  los  hechos  y  cargos  imputados  por  el  delito  de secuestro  extorsivo agravado y atenuado,  así  como  confirmó la pena de doscientos veinticinco meses de prisión y seis  mil  setecientos  salarios  mínimos legales mensuales vigentes de multa que por  idéntica conducta punible le fue impuesta al primero.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  El 15 de junio  de  2006,  en  Buenaventura  (Valle  del Cauca), los menores D. F. A. L. y W. L.  E.1  fueron retenidos en un vehículo taxi por parte de dos individuos  que  los  llevaron  a  un  sitio  desconocido,  en  donde los mantuvieron atados  mientras  llamaban a los teléfonos celulares del padre del primero, exigiendo a  cambio   de   la  liberación  de  éste  la  suma  de  quinientos  millones  de  pesos.   

Acordada  finalmente como rescate la suma de  veinticinco  millones  de  pesos, los infractores no se hicieron presentes en el  lugar  de  la  entrega,  en el que se había montado un operativo de captura por  agentes encubiertos del grupo GAULA de la Policía Nacional.   

Debido a lo anterior, D. F. A. L. y W. L. E.  fueron    liberados    en    horas   de   la   madrugada   del   16   de   junio  siguiente.   

2.   Gracias  a  labores  de  inteligencia  adelantadas por funcionarios de policía judicial, se  estableció    que    en    los    referidos    hechos    estaban   involucrados     EDICTO     PAYÁN     HURTADO    y    Pablino     Candelo,    a  quienes  la Fiscalía General de la Nación, previa autorización  del  funcionario  competente,  dispuso  su  captura,  les formuló imputación y  solicitó  la  detención  preventiva  como  medida de aseguramiento, para luego  acusarlos    como   coautores   de   la   conducta   punible   de   secuestro  extorsivo  agravado y atenuado  cometida  en  contra  de  D.  F.  A.  L., de conformidad con lo dispuesto en los  artículos  169, 170 numeral 1 y 171 inciso 1º de la  ley  599 de 2000, modificada por el artículo 14 de la ley 890 de 2004 en lo que  a los tipos básicos se refiere.   

3.  Adelantado el  juicio  oral  en el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Buga, el  titular  condenó  a los procesados por el delito en comento a la pena principal  de  doscientos  veinticinco  meses  de  prisión y seis mil setecientos salarios  mínimos  legales  mensuales  de multa, así como a la accesoria de inhabilitación   para   el   ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  un  tiempo  idéntico  a  la sanción  privativa  de  la  libertad. Igualmente, ordenó la remisión de copias para que  fuera  investigado  el  comportamiento  de  los  acusados  en  relación  con el  secuestro de que fue víctima el menor W. L. E.   

4.  Apelada dicha  providencia  por  el  representante del Ministerio Público y el defensor de los  procesados,  el  Tribunal  Superior  de  Buga  la  modificó parcialmente, en el  sentido   de   revocar   el   fallo   proferido   en   contra   de  Pablino   Candelo   y,   en  su  lugar,  absolverlo  de  los hechos y cargos imputados, y de confirmar, por otro lado, la  pena impuesta en lo que respecta al otro procesado.   

5. Contra el fallo  de  segundo  grado,  el  defensor  de EDICTO PAYÁN HURTADO interpuso el recurso  extraordinario  de  casación, cuya demanda no fue admitida por parte de la Sala  debido  a  la  carencia  de  fundamentos,  sin  perjuicio de que las diligencias  regresaran  al Despacho por la probable vulneración de garantías fundamentales  en lo atinente con el principio de legalidad de la pena.   

6. Una vez resuelto  desfavorablemente  el mecanismo de insistencia por parte de un Magistrado que no  hizo  parte  de  la  anterior  decisión,  el proceso entró al Despacho para lo  pertinente.   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad  con  lo  expuesto  en la providencia que no admitió la demanda de casación, la  Sala  abordará, en primer lugar, lo relacionado con la dosificación de la pena  de  multa, y en particular con la aplicación de la circunstancia de atenuación  prevista  en  el artículo 171 del Código Penal, para finalizar con lo atinente  a  la  sanción  accesoria  de inhabilitación para el  ejercicio de derechos y funciones públicas.   

2.  En lo que a la  sanción   pecuniaria   se   refiere,  es  de  anotar  que  el  a  quo  partió,  correctamente,   de   la   pena   que  para  el  tipo  básico  de  secuestro   extorsivo   agravado  está  prevista  en el artículo 170 de la ley 599 de 2000, modificado por el artículo  3  de  la  ley  733  de  2002  y  el artículo 14 de la ley 890 de 2004, el cual  consagra  una  sanción  que oscila de los cuatrocientos cuarenta y ocho (448) a  los  seiscientos  (600) meses de prisión, así como de los seis mil seiscientos  sesenta  y  seis punto sesenta y seis (6.666,66) a los  cincuenta  mil  (50.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  de multa, debido a que la conducta se cometió en contra de  un  menor  de  dieciocho  años de edad (D. F. A. L.),  tal  como  se  desprende de la circunstancia señalada  en el numeral 1 de la norma en comento.   

Acerca  de  dichos  límites, el funcionario  reconoció   el   descuento   de   “hasta   en  la  mitad”  que  contempla  el inciso 1º del artículo  171  ibídem  (dado  que la víctima fue dejada en libertad dentro de los quince  días  siguientes  al  secuestro, sin que se hubiere obtenido el fin del mismo),  pero  únicamente  en  lo  relacionado  con  la  pena  privativa  de  la  libertad,  y  no  con  la sanción  pecuniaria,  de  manera  que  dejó  el  límite mínimo en seis mil seiscientos  sesenta  y seis punto sesenta y seis (6.666,66) salarios mínimos, para con ello  imponerle  una  multa  de  seis  mil setecientos (6.700) salarios, cuando lo que  debió  haber  hecho  fue partir de un mínimo de tres mil trescientos treinta y  tres  punto  treinta  y  tres  (3.333,33)  salarios mínimos, en armonía con el  criterio  de dosificación punitiva contemplado en el numeral 3 del artículo 60  del Código Penal.   

Como   el  Tribunal  no  reparó  en  esta  vulneración  relevante  del principio de legalidad de  la  pena, la Sala casará oficiosa y parcialmente el fallo de segunda instancia,  en  el sentido de modificar la pena de multa impuesta en contra de EDICTO PAYÁN  HURTADO  respetando  el  criterio adoptado por el juzgador. Por consiguiente, si  el  a  quo  partió  del  guarismo  de seis mil seiscientos sesenta y seis punto  sesenta  y  seis  (6.666,66)  para  imponer  una sanción pecuniaria de seis mil  setecientos  (6.700)  salarios,  la  Corte,  partiendo de un mínimo de tres mil  trescientos  treinta  y tres salarios punto treinta y tres (3.333,33), impondrá  una  multa  de  tres mil trescientos cincuenta (3.350)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

3.  En  lo  que  respecta  a  la pena accesoria de inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas, si  bien  es  cierto  que  la  Sala,  en  la  providencia que rechazó la demanda de  casación,   adujo   de   la   misma   que,  con  probabilidad,  “se  desbordó  su  tope  máximo”,  un  estudio   más   detallado  de  la  situación  nos  indica  que  no  ha  habido  conculcación  alguna,  pues  tal como se desprende de lo señalado en el inciso  1º  del  artículo  51 de la ley 599 de 2000, en armonía con lo establecido en  el  inciso  final  del  artículo  52  ibídem,  el  límite  máximo para dicha  sanción  corresponde  a  veinte  (20)  años  o, lo que es lo mismo, doscientos  cuarenta  (240)  meses,  y,  en  el  presente  asunto, EDICTO PAYÁN HURTADO fue  condenado  a  una  pena  accesoria  por un tiempo igual al de la principal, que,  como  se  aprecia  en  los  antece-dentes  de  este  proveído,  equivale  a los  doscientos veinticinco (225) meses de prisión.   

En  este  orden de ideas, la Sala precisará  que   la   sentencia  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Buga  permanecerá    incólume    en    todo   aquello   que   no   fue   objeto   de  modificación.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA  DE  CASACIÓN  PENAL, administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1.           CASAR  oficiosa  y parcialmente el fallo  proferido  por  el  Tribunal  Superior  de Buga, en el sentido de redosificar la  multa  impuesta  en  contra de EDICTO PAYÁN HURTADO y  reducirla  a  tres  mil trescientos cincuenta (3.350)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

2.  PRECISAR que  la  sentencia  del  Tribunal permanecerá incólume en todo lo demás que no fue  objeto de modificación.   

Contra  esta  providencia, no procede recurso  alguno.   

Notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase al  Tribunal de origen.   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                              SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

         

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO            MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMUS   

                                                                                                                                              

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                   JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                   JAVIER      ZAPATA  ORTIZ   

             

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  La Sala se abstiene de dar el nombre de  estas  personas,  de  acuerdo  con  lo  que se desprende del numeral  8 del artículo 47 de la ley 1098 de 2006, Código de la Infancia  y la Adolescencia.     

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