31711(05-08-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31711  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Aprobado Acta No. 241  

Bogotá, D.C., cinco (5) de agosto de dos mil  nueve (2009)   

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el recurso de  reposición  interpuesto  por  el  defensor  de HÉCTOR  FABIO  ZAPATA  ÁLVAREZ, requerido en extradición por  el  Gobierno de los Estados Unidos de América, contra la decisión del pasado 8  de  julio de 2009 que negó las pruebas pedidas por la defensa.  (Folios 33  – 45)   

El ciudadano ZAPATA  ÁLVAREZ  es  solicitado  en  extradición  por  tener  vigente  una acusación formulada por la Corte del Distrito Oeste de Washington,  por delitos federales de narcóticos.   

SOLICITUD DE PRUEBAS  

1)  Insistió el señor defensor en que  se  oficie  al Ejército Nacional de Colombia con el objeto de que “certifique  la  redada  al  campamento de las f.a.r.c., realizado en la frontera de Colombia  con  la  república  del  Ecuador,  ejecutada entre el 29 de febrero y el 1° de  marzo  de  2008”, porque estima que esa prueba “ubica y centra” el aspecto  territorial  de  la  conducta  por  la que se solicita en extradición al señor  HÉCTOR         FABIO        ZAPATA.   

2.  Insistió en la necesidad de que la  Fiscalía   certifique   qué  autoridad  colombiana  permitió  y  ordenó  las  interceptaciones     a     los    abonados    telefónicos    de    HÉCTOR  FABIO ZAPATA, porque considera que  esas  interceptaciones  sólo  pueden  ser  realizadas  con  la asistencia de la  autoridad   colombiana,  es  decir,  previa  orden  judicial.   Es  preciso  –dice-   que   la  Corte  determine  si con esa interferencia en las conversaciones se vulneraron derechos  fundamentales del solicitado en extradición.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

La  Sala confirmará la decisión objeto del  recurso  en  la  medida  que  el impugnante no propuso argumento novedoso alguno  diferente   a  los  examinados  en  la  decisión  del  pasado  8  de  julio  de  2009:   

1)   La  conducencia de la prueba  está  marcada  por  la  necesidad  de  disponer  la  práctica  de  un medio de  convicción,  y  es carga del sujeto procesal que la requiere, demostrar que con  ella  controvertirá  de alguna manera los temas sobre los que versa el concepto  de extradición que emite la Corte Suprema en dicho trámite.   

De  manera que si la prueba solicitada no se  orienta  a  desquiciar  “la  validez  formal  de  la  documentación  que  presenta  el país solicitante;  la plena identidad de  la  persona  pedida  en  extradición;   la  doble incriminación;  la  equivalencia  de  las  resoluciones  que  llaman  a juicio con la acusación del  sistema   procesal   colombiano,   o   el  cumplimiento  de  tratados  públicos  internacionales  en  materia  de extradición”,   ningún      sentido     tiene     requerir     pruebas     que     –por  sí-  no  desquiciarán  los  ejes  temáticos del concepto de extradición.   

Lo evidente del requerimiento que formula la  defensa,  (que  la  Dirección  General  del Ejército de Colombia certifique la  operación  contra  un  campamento  guerrillero)  es que esa prueba no  se  orienta  a  controvertir alguno de los puntos sobre los que  versará  el  concepto  que  emite  la  Sala  en  el trámite de extradición de  ZAPATA  ÁLVAREZ, requerido  por actividades involucradas con el tráfico de cocaína.   

Es  claro  que la prueba pedida se relaciona  con     las     actividades     del    grupo    guerrillero    y    no  con  la  imputación  que  formula  el  Tribunal  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  contra  el ciudadano requerido  por      tráfico     de     cocaína.   

La           conducencia  de  la  prueba en materia de  extradición  –insiste  la  Sala-  radica  en  solicitar  aquellas que demuestren que no se cumple alguno de  los  fundamentos  temáticos sobre los que versa el concepto de extradición que  rinde   la   Corte,   referidos   en   el   artículo  502  de  la  Ley  906  de  2004.   

Como  el  escrito de impugnación no sugiere  argumento  nuevo  a  la  respuesta de la Sala, ello es razón suficiente para no  reponer la decisión objeto del recurso.   

2)    En  relación  con  la  insistencia, para que la Fiscalía certifique qué autoridad  colombiana   ordenó   las  interceptaciones  a  los  abonados  telefónicos  de  HÉCTOR  FABIO ZAPATA, porque  la   defensa   estima  que  las  interceptaciones  a  las  personas  pedidas  en  extradición  sólo  pueden  ser realizadas “con la asistencia de la autoridad  colombiana,  mediante  previa  orden  judicial”,  reitera  la  Sala  que dicha  controversia  orientada  a  demostrar  la ilegalidad de algunos de los medios de  convicción  con  los  que  cuenta  el proceso penal que se adelanta en el país  requirente,  no  es  tema del concepto de extradición, sin que ello signifique,  por  sí, que en el trámite  se vulneren derechos fundamentales de la persona requerida.   

En  el  concepto de extradición, la Sala de  casación  no tiene potestad de controvertir la validez jurídica de las pruebas  de  cargos,  por  cuanto  dicha  controversia  es  inherente a la definición de  responsabilidad  penal,  luego,  corresponde  dirimirse  al interior del proceso  penal  respectivo  en  el que se formula la imputación por las conductas que el  procesado deberá defenderse en juicio.   

3)  El defensor  alega  que  en  la  etapa  probatoria  se debe examinar el incumplimiento de los  requisitos  contenidos  en  el  numeral 2° del artículo 495 del C. de P.P., es  decir,  la  “indicación  exacta  de  los  actos que  determinaron  la  solicitud  de  extradición  y  el lugar y fecha en que fueron  ejecutados“,  temas  específicos  que  abordará la  Sala  cuando  conceptúe  de  fondo  la  petición de extradición, sin que ello  obste  para  recordar  que  los  hechos  por  los  que es requerido ZAPATA  ÁLVAREZ,  de  conformidad  con la  nota   diplomática   que   formalizó   el   pedido  de  extradición  son  los  siguientes:   

“Miguel  Antonio  Jiménez  Torres, José  Nery     Riascos,     HÉCTOR     FABIO     ZAPATA  ÁLVAREZ,  Julio  Alfredo  Angulo  Zambrano y Nivaldo  Riascos  Rentería  fueron  miembros  de  un  concierto  cuyo objetivo fue el de  importar y distribuir cocaína en los Estados Unidos…   

En septiembre de 2007, un agente encubierto  que  trabajaba  para  la  Agencia  para  el  Control  de  las  Drogas (DEA) y un  informante   confidencial  confiable  negociaron  un  contrato  con  José  Nery  Riascos,  quien  era  la  cabeza de una organización de tráfico de narcóticos  con  sede  en  Cali, Colombia, para el transporte por barco de diez toneladas de  cocaína,  cuyo  destino  final  era  los  Estados  Unidos.  Entre el 27 de  septiembre  de  2007,  y  el  15  de  octubre de 2007, el acusado Miguel Antonio  Jiménez   Torres   transfirió   cablegráficamente  fondos  a  cuatro  cuentas  bancarias  encubiertas  de  la  DEA  en  16  ocasiones, por un total de $491 542  dólares  de  los  Estados  unidos  como  parte del pago por el transporte de la  cocaína.   Esas  16 transferencias fueron autorizadas por el acusado José  Nery Riascos.   

De ahí en adelante, en octubre de 2007, el  agente  encubierto  se  reunió  con  los  acusados Jiménez Torres,  ZAPATA ÁLVAREZ, y Angulo Zambrano para  hablar  sobre  el  transporte  de  la  cocaína  y la logística asociada con su  descargue  de  embarcaciones de apoyo para pasarlas a embarcaciones más grandes  que  el  agente  encubierto  había  acordado  suministrar.   Debido  a las  fiestas  navideñas, la programación del viaje se demoró y en febrero de 2008,  el  agente  encubierto  se reunió nuevamente con Jiménez Torres y ZAPATA  ÁLVAREZ, y también con Riascos  Rentería,  en parte para discutir sobre una nueva fecha para el viaje.  En  marzo  de  2008, el agente encubierto fue notificado por el acusado ZAPATA  ÁLVAREZ de que la organización  dirigida   por  José  Nery  Riascos  estaba  cancelando  el  contrato  para  el  transporte  de cocaína porque habían surgido algunas dudas en relación con la  capacidad de la organización para obtener la cocaína…”.   

Y  que, a partir de ellos la Corte Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Oeste  de  Washington profirió la  acusación  sustitutiva  número  CR 07 –  343JLR  – 2 el  24 de abril de 2008, en los siguientes términos:   

“Los  Estados  Unidos de América vs. …  HÉCTOR    FABIO   ZAPATA  …   

… El gran Jurado acusa que:  

Cargo 1  

Comenzando en una fecha exacta desconocida,  pero  dentro  de  los cinco años anteriores, y continuando hasta en o alrededor  del  24  de  abril  de  2008,  en  el  Distrito  Oeste de Washington, y en otros  lugares…    HÉCTOR    FABIO   ZAPATA…,  y  otros  tanto  conociditos como desconocidos, a sabiendas e  intencionalmente  se  asociaron  delictuosamente  para  distribuir cocaína, una  sustancia  controlada  bajo  las Lista II del Título 21, Código de los Estados  Unidos, en su Sección 812.   

El  Gran  Jurado  argumenta que este delito  involucró  cinco  kilogramos o más de una mezcla o sustancia que contenía una  cantidad  detectable de cocaína, sus sales, isómeros ópticos y geométricos y  sales de isómeros.   

Todo  lo  anterior  en  contravención  del  Título  21,  Código  de  los  Estados  Unidos,  en  sus  Secciones  841(a)(1),  841(b)(1)(A), y 846.   

Cargo         2.   

Comenzando en una fecha exacta desconocida,  pero  dentro  de  los cinco años anteriores, y continuando hasta en o alrededor  del  24  de  abril  de  2008,  en  el  Distrito  Oeste de Washington, y en otros  lugares…    HÉCTOR    FABIO   ZAPATA…,  y  otros  tanto  conociditos como desconocidos, a sabiendas e  intencionalmente  se  asociaron  delictuosamente  para  importar  a  los Estados  Unidos,  de  un lugar fuera del mismo, es decir, de Ecuador, Colombia y de otros  lugares,  cocaína, que es un sustancia controlada bajo las Lista II del Título  21, Código de los Estados Unidos, en su Sección 812.   

El  Gran  Jurado  argumenta que este delito  involucró  cinco  kilogramos o más de una mezcla o sustancia que contenía una  cantidad  detectable de cocaína, sus sales, isómeros ópticos y geométricos y  sales de isómeros.   

Todo  lo  anterior  en  contravención  del  Título   21,   Código   de  los  Estados  Unidos,  en  sus  Secciones  952(a),  950(b)(1)(B(i)),    y   963”.    (Folios   52  – 57).   

Siendo  tales hechos, con la “exactitud”  que  reclama  la  defensa, los que originan las imputaciones por los que deberá  defenderse  en  el  juicio;   dependiendo  en  todo  caso  del concepto que  emitiere  la  Sala  (artículo 505 del C. de P.P.) y de que el Gobierno Nacional  –dentro  del resorte de su  competencia- la autorizare (Artículo 503).   

En  síntesis,  el  impugnante  no  ofreció  argumento  novedoso  alguno  a  la  negación de pruebas (auto del 8 de julio de  2009);  por ello, la decisión será confirmada.   

4)   Por  la  Secretaría  de  la Sala de Casación penal se CORRERÁ  EL  TRASLADO durante el término de cinco (5) días, al  solicitado  en  extradición,  a  su  defensor técnico y al Procurador Delegado  para  que  presenten  sus  alegaciones  (Artículo  500  inc. 3 de la Ley 906 de  2004).   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA  en  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  NO REPONER  la  decisión  del  8  de  julio de 2009 que negó las  pruebas   pedidas   por   el   defensor   técnico  del  ciudadano  HÉCTOR  FABIO  ZAPATA  ÁLVAREZ, requerido  en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

2.          DEJAR  el  expediente en Secretaría de la  Sala  Penal  por  el término de cinco (5) días para las alegaciones de mérito  (Artículo    500    inc.    3    de    la    Ley   906   de   2004).   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JULIO       ENRIQUE      SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ           SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

             

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO              MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE LEMOS    

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                          JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

              

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                          JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

   

                                                              

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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