30903(13-05-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30903  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado   Acta   N°  138   

Bogotá,  D.  C., mayo trece (13) de dos mil  nueve (2009).   

VISTOS:  

Decide la Sala acerca de la admisibilidad de  la  demanda  de casación presentada por el defensor del procesado Carlos Arturo  Forero  Galvis  contra  la  sentencia  proferida  el  25 de abril de 2008 por el  Tribunal  Superior  de Bogotá, que lo condenó al encontrarlo autor responsable  de  un  delito  de  acto  sexual  en persona puesta en  incapacidad   de  resistir  (Código  Penal  de  1980,  artículo 300).   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL:   

1.  Los  primeros  fueron  puestos  en  conocimiento  de  la autoridad el 10 de febrero de 2000 por  Rosa  Stella  Rodríguez  Moyano, quien denunció que el día 8 su hermana Doris  Rodríguez  Moyano  fue puesta en incapacidad de resistir y accedida sexualmente  por  parte  de  un  sujeto  al que visitó en su apartamento en busca de trabajo  como empleada doméstica.   

2. Adelantadas las  averiguaciones  correspondientes  la  Fiscalía General de la Nación dispuso la  apertura  de  la  instrucción  criminal  contra  Carlos Arturo Forero Galvis, a  quien  una  vez  cumplido  el  ciclo  investigativo  se le profirió resolución  acusatoria  por  el  delito  de  acto sexual en persona  puesta  en  incapacidad  de  resistir (Código Penal de  1980,  artículo  300),  en  la  modalidad de acceso1.   

3. El 8 de junio de  2007,  luego  de  verificadas  las  audiencias preparatoria y de juzgamiento, el  Juzgado  Quince  Penal  del  Circuito  de  Bogotá, condenó al procesado Carlos  Arturo  Forero Galvis a las penas de 48 meses de prisión e inhabilitación para  el   ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  al  encontrarlo  autor  responsable del cargo imputado en la acusación. También lo  condenó al pago de perjuicios y le negó el subrogado penal.   

4.  La  anterior  decisión  fue  apelada  por  el  defensor  y el Tribunal Superior de Bogotá, a  través  del  fallo  recurrido en casación, expedido el 25 de abril de 2008, la  confirmó  en  cuanto  fue  objeto  de  impugnación.  Aclaró  el  ad  quem que la pena impuesta al procesado  era   la   mínima   posible   dentro   de   los   límites   del   tipo   penal  imputado.   

LA DEMANDA:  

El  apoderado  del  procesado  Carlos Arturo  Forero  Galvis  presentó  demanda  de casación, cuyo contenido se resume de la  siguiente manera:   

Primer cargo: Invoca una violación indirecta  de  la ley sustancial por error de hecho al tergiversarse el sentido fáctico de  los  medios  de  prueba,  lo  que  derivó  en  una  inaplicación del principio  in dubio pro reo.   

Dice que se ampara en el segundo segmento de  la  causal  primera de casación porque los falladores de instancia inobservaron  la  duda  probatoria  que  debieron  aplicar  en  la  definición  de  fondo del  asunto.   

Dice  que  el  testimonio  de  la  presunta  víctima  y  los dictámenes científicos emitidos por expertos del Instituto de  Medicina   Legal,   permiten   concluir  que  la  declaración  de  aquella  fue  mentirosa.   

Transcribe los apartes del fallo demandado y  a  partir  de  los  dictámenes de los expertos hace varias consideraciones para  concluir  que resulta imposible creer que la víctima se encontraba en estado de  indefensión   a   causa   del   humo   de   marihuana   o  por  el  consumo  de  escopolamina.   

Señala  como  normas  fin  vulneradas  el  artículo  29  de  la  Constitución Política y los artículos 9°, 10, 11, 12,  22,  23  y 29 de la Ley 599 de 2000, 300 del Decreto 100 de 1980 y 4° de la Ley  360  de  1997.  Y normas medio los artículos 3°, 7°, 24, 232, 238 y 277 de la  Ley 600 de 2000.   

Peticiona que se case la sentencia demandada  para que en su lugar se absuelva al acusado.   

Segundo  cargo:  Expone  que  el  Tribunal  incurrió  en  un  falso  raciocinio  porque  desconoció  las reglas de la sana  crítica   al   analizar  el  testimonio  de  la  presunta  víctima.   

Luego  de  transcribir  lo  dicho  por  el  ad  quem  hace alusión a un  escrito  presentado  por el procesado en el que negó haber accedido sexualmente  a  Doris. Y luego de hacer diferentes valoraciones a lo expuesto por la víctima  dice  que  los  postulados  de  la  lógica, los experticios de la ciencia y las  reglas de la experiencia permiten establecer que mintió.   

Ante  la  incertidumbre  planteada  sobre la  existencia  de un acceso sexual considera que su defendido podría ser condenado  por  un  acto  sexual en persona puesta en incapacidad de resistir, evento en el  cual se hace procedente el subrogado penal.   

Peticiona que se case el fallo demandado y se  absuelva  al procesado o, subsidiariamente, que se le condene por un acto sexual  realizado en persona puesta en incapacidad de resistir.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

         

         1.    La   casación   es   un   medio  extraordinario  de  impugnación y, por tanto, no constituye sede adicional para  prolongar   el  debate  probatorio  cumplido  en  las  instancias  ordinarias  y  concluido  con  el  fallo  de  segundo  grado,  por  el contrario, exige para la  admisión  de  la  demanda  el  cumplimiento de específicos requisitos formales  orientados  a  demostrar  a  través  de  un juicio técnico jurídico que en la  declaración  de  justicia  allí contenida, -la cual llega a esta sede amparada  de  la  dual  presunción  de  acierto  y legalidad-, se incurrió en errores de  hecho  o  de  derecho  ostensibles  y  relevantes  o  se  profirió en un juicio  viciado,   ocurrencias   una   y   otra  que  reclaman  para  sí  el  necesario  correctivo.   

Las reglas establecidas en artículo 212 de  la  Ley  600  de  2000  para  la  elaboración  del  libelo  son  de  ineludible  cumplimiento  y  cuando  se  soslayan  aquéllas  relacionadas  con  la adecuada  formulación  de  los  cargos  y  se  omite indicar con la claridad y precisión  debidas  sus  fundamentos,  la consecuencia procesal inmediata no puede ser otra  que su inadmisión.   

Este  marco teórico permite afirmar que si  bien  el  censor  acertó  en  la demanda al identificar los sujetos procesales,  sintetizar   los  hechos  juzgados  y  relacionar  brevemente  los  antecedentes  procesales,  desatendió los principios que regulan el recurso extraordinario de  casación  orientados  a  conjurar confusiones argumentativas y conceptuales que  puedan entorpecer el entendimiento de la propuesta.   

2.  El primer cargo: Violación indirecta de  la   ley   por   inaplicación   del   in  dubio  pro  reo   

2.1. Reiteradamente  la  Corte  ha  expresado  que  el  in  dubio  pro  reo  puede  ser  propuesto  en casación por dos vías: (i)  Cuando  el  juzgador de segunda instancia a pesar de reconocer en su discurso la  ausencia  de  certeza  deja  de  aplicar  el  beneficio  de  la duda a favor del  procesado,  se debe demandar la violación directa del artículo 445 del Código  de      Procedimiento      Penal     de     19912,  por falta de aplicación; y,  (ii)  si lo que hace el tribunal es suponer certeza cuando en verdad no se puede  llegar  a  este  grado  de  convencimiento, la violación a la ley sustancial se  presenta  por  vía  indirecta  y  los cargos en casación deben presentarse por  error de hecho o de derecho en cualquiera de sus modalidades.   

2.2.  El demandante  reclama    la    aplicación   del   in   dubio   pro  reo  porque  la  valoración  que hizo de la prueba de  cargo  el  Tribunal no coincide con su forma de interpretar los hechos. A partir  de  sus  propias  valoraciones  concluye  que  existe  duda razonable que impide  condenar como autor responsable de un delito sexual al acusado.   

2.3.  Del  estudio  detenido  de  la  demanda y de la decisión de instancia resulta evidente que el  defensor  olvidó  que  la  libre  apreciación  de las pruebas por parte de los  funcionarios  judiciales  únicamente se encuentra limitada por las reglas de la  sana  crítica;  tampoco orienta su reproche a demostrar que se quebrantaron los  postulados  de  la  ciencia,  los  principios de la lógica o las máximas de la  experiencia,  sin  lo  cual, la exposición simple y llana de su criterio carece  de  aptitud  suficiente  para intentar demoler la doble presunción de acierto y  de legalidad del fallo atacado.   

          2.4.  La  Sala  considera oportuno indicar  que   si   bien  el  demandante  señala  las  normas  sustanciales  que  estima  conculcadas  por  vía  indirecta, no procedió a exponer minuciosamente de qué  manera se produjo su quebranto por parte de los falladores.   

2.5. No hay duda que  el  censor  sólo  se  esfuerza por plantear su personal percepción del asunto,  para  sin  más, concluir que el procesado debe beneficiarse de la duda respecto  del  delito  sexual imputado, pero no procede técnicamente a señalar con rigor  errores  del  Tribunal  en  la  providencia  atacada  que  así  lo  demuestren,  limitándose  a  oponerse  a las conclusiones del fallador, tarea de inadmisible  acogida en sede extraordinaria.   

El cargo se inadmite.  

3. Segundo cargo: Violación indirecta de la  ley por falso raciocinio   

3.1. Como una de las  modalidades  de  la  violación  indirecta  de  la ley  sustancial     determinada     por     errores  de hecho, se tiene el falso  raciocinio,  que  en  caso  de  ser  invocado  le  compete  al demandante indicar (i) qué dice de manera objetiva el  medio  probatorio,  (ii)  qué se infirió de él en la sentencia atacada, (iii)  cuál  fue el mérito persuasivo otorgado, (iv) determinar el postulado lógico,  la  ley  científica  o la máxima de experiencia cuyo contenido fue desconocido  en  el  fallo,  debiendo  a  la  par  indicar  la proposición lógica, la regla  científica,   o  el  supuesto  de  experiencia  que  debió  considerarse,  (v)  identificar  la norma de derecho sustancial que indirectamente resultó excluida  o  indebidamente  aplicada,  y  finalmente,  (vi) demostrar la trascendencia del  error  expresando  con  claridad  cuál  debe  ser  la correcta inferencia de la  prueba,  con  la indeclinable obligación de acreditar que la enmienda del yerro  daría    lugar    a    un    fallo   esencialmente   diverso   y   opuesto   al  ameritado.   

3.3.  En el asunto  objeto  de estudio evidencia la Sala sin dificultad que el defensor presentó el  cargo  sin  sujeción  a las obligaciones anotadas, porque se limitó a citar lo  dicho  por el Tribunal y criticar las aseveraciones que plasmó en el fallo, sin  hacer  mención  alguna al postulado lógico, la ley científica o la máxima de  experiencia cuyo contenido fue desconocido en la sentencia.   

3.4.  Pero no solo  olvidó  el libelista que cuando de falso raciocinio se trata resulta imperativo  indicar  la  proposición  lógica,  la  regla  científica  o  el  supuesto  de  experiencia  que  debió considerarse, sino que dejó de explicar y demostrar la  trascendencia  del  error  expresando  con claridad cuál debía ser la correcta  inferencia de la prueba.   

4.   Como   la  discusión  que  se  plantea  en la demanda tiene que ver con la prueba acopiada  para  demostrar  la  responsabilidad del procesado, la Sala resalta que la misma  tiene  coherencia  interna  y externa, su fuente es imparcial y reúne todos los  requisitos de legalidad exigidos.   

La  declaración  de  la  víctima  permite  reconstruir  lo ocurrido aquel 8 de febrero de 2000 en un apartamento del barrio  Castilla  de  Bogotá:  Carlos  Arturo Forero Galvis engañó a Doris Rodríguez  Moyano  al hacerla ir hasta su residencia y, una vez en el interior de la misma,  mediante  la  utilización  de  sustancias  tóxicas  procedió  a  perturbar su  capacidad  de  comprensión  de  la  realidad y de resistir, lo que le permitió  ejecutar actos que atentaban contra su libertad sexual.   

Lo   narrado   por   la  víctima  resulta  concordante    y    complementado    con    la   historia   clínica3,    las  declaraciones  de  la  bacterióloga  Beatriz Helena Ramírez Mejía4, las médicas  Diana      María      Paternita      Velásquez5     y     Catalina     Deeb  Orjuela6,   y   los  dictámenes  periciales  extendidos  por  expertos  del  Instituto  de  Medicina  Legal  y  Ciencias Forenses7,  de  donde resulta imperativo  concluir  con  un  conocimiento en grado de certeza, como lo hicieron los jueces  de  instancia,  que  el  acusado  Carlos  Arturo Forero Galvis puso en estado de  indefensión a Doris Rodríguez Moyano y la accedió sexualmente.   

De  lo  anterior  se  sigue  que el Tribunal  acertó  al  hacer  las  valoraciones  probatorias  porque  el  acervo demuestra  objetivamente   la   realización   del   punible  investigado.  La  censura  se  inadmite.   

5. Conclusión:  

Por  mandato del principio de limitación la  Corte  no puede enmendar los yerros de la demanda porque solo puede pronunciarse  sobre  los  aspectos  específicamente  propuestos  y por tratarse de un recurso  esencialmente  rogado  al  que  solo  se  tiene acceso en virtud de petición de  parte,  salvo  los  eventos  de  nulidad que pueden ser oficiosamente abordados,  siempre  que  la  demanda  haya  sido  formulada  con  rigurosa  sujeción a las  exigencias previstas en el Código de Procedimiento Penal.   

Como el demandante no ha sometido su libelo a  las  reglas  técnicas propias del trámite casacional y por tanto no reúne los  requisitos  formales  exigidos  por  el  estatuto  procesal  penal, se impone su  inadmisión  de  conformidad  con lo dispuesto en el artículo 212 de la Ley 600  de 2000.   

Finalmente  es oportuno resaltar que la Sala  no  observa  con  ocasión  del  trámite  procesal  o  en  el  fallo  impugnado  violación  de  derechos o garantías del procesado Carlos Arturo Forero Galvis,  como  para  que  se hiciera necesario el ejercicio de la facultad legal oficiosa  que  le  asiste  a fin de asegurar su protección en los términos del artículo  216 de la Ley 600 de 2000.   

A   mérito   de  lo  expuesto, la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

          1°.      INADMITIR     la     demanda  presentada.   

2°.  Contra  la  presente decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese  y  cúmplase.   

  JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                                                 SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                           MARIA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

  AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                           JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.     

1  La  resolución  acusatoria  de primera instancia fue calendada a 24 de noviembre de  2004.   

2 Que  corresponde  al  artículo  7°  de  las  leyes  600  de  2000  y  906  de 2004.   

3  Folios 21 a 39 del c.o. 1.   

4  Folios 59 a 60 del c.o. 1.   

5  Folios 62 a 63 del c.o. 1.   

6  Folios 64 a 65 del c.o. 1.   

7  Folios  66  a  69,  275  a  276  y  284  a  285  del  c.o.  1 y 11 a 12 del c.o.  2.     

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