30409(11-11-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 30409  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

         SALA DE CASACIÓN PENAL   

                                                    

                                                                        Magistrado    Ponente   

                                                   DR. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                   Aprobado Acta No. 327   

Bogotá, D.C., once (11) de noviembre de dos  mil ocho (2008)   

         VISTOS   

Correspondería a la Sala pronunciarse sobre  la  admisibilidad  formal de la demanda de casación presentada por el apoderado  de   Jaime   Alberto  Medina  Hernández,  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  Superior de  Manizales  el  15  de  febrero  de  2008,  confirmatoria  del  fallo  en primera  instancia  emitido  por el Juzgado Cuarto Promiscuo Municipal de Chinchiná el 9  de  febrero  de  2006,  en  el  que  se  condenó al procesado como determinador  responsable  del delito de hurto calificado y agravado a la pena principal de 56  meses  y 2 días de prisión, de no advertir que el libelo fue incoado de manera  extemporánea.   

HECHOS,       ANTECEDENTES      Y  CONSIDERACIONES   

1. Los hechos de  este  proceso tuvieron ocurrencia el 14 de julio de 2005 en la Fábrica de Café  Liofilizado  de Chinchiná, hasta donde llegaron varios individuos y después de  superar  las medidas de seguridad se sustrajeron un computador estimado en valor  superior       a       los      $3’000.000.   

2. Ante el Juzgado  Primero  Penal  Municipal  como  Juez  de  Garantías,  se formuló en contra de  Jaime    Alberto    Medina   Hernández  la  imputación  el  28  de noviembre de 2005 y el 7 de diciembre  posterior  se  efectuó  la  respectiva audiencia de formulación de acusación,  rituándose  a  su  turno  la  preparatoria el día 30 del mismo mes y el juicio  oral el 26 de enero de 2006.   

La lectura del fallo de primera instancia se  cumplió  el  9 de febrero de 2006, siendo incoado en estrado en la propia fecha  el recurso ordinario de apelación.   

Adelantada  la  respectiva  audiencia  de  sustentación  del  recurso interpuesto ante el Tribunal Superior el 12 de julio  de  2006,  de conformidad con lo dispuesto por el artículo 179 de la Ley 906 de  2004,  el  12  de febrero de 2008 se dispuso citar a los sujetos procesales para  lectura de fallo el 15 de febrero.   

3. En la calenda  programada  se dio lectura a la sentencia confirmatoria de segundo grado, siendo  notificada  en  estrados  a  la  Fiscalía  y  el  defensor  del  procesado  que  asistieron  al  acto.  A  folio  154  (Cdno.  del  Trib.)  la  secretaría dejó  constancia  que  a  partir  del  día  18  de febrero comenzaban a correr los 60  previstos  en  la  ley  para  interponer  y  sustentar  el recurso de casación,  anotando   como   fecha   de   su   vencimiento  el  28  de  mayo  del  año  en  curso.   

En esta última fecha, precisamente, aparece  recibido   por  secretaría  el  libelo  sustento  del  recurso  extraordinario.   

   

Finalmente,  a  folio 185 (id.), obra nueva  constancia  de  secretaría acorde con la cual el término de vencimiento de los  60  días  no  sería  el  28  de  mayo, dado que por “cambio de sede” de la  Corporación  dicho  lapso  había  estado  suspendido  los días 20, 21 y 22 de  febrero,  en  forma  tal  que  la  fecha  de  vencimiento  estaría  en  el 3 de  junio.   

4. Ponderando la  significación  que  para  el  debido proceso tienen los términos judiciales en  las  actuaciones  procesales,  ha destacado la doctrina de la Corte el carácter  ordenador  que  los informa, observando que si bien no son un fin en sí mismos,  sí   coadyuvan   a   preservar  el  orden  del  proceso,  la  igualdad  en  las  oportunidades  para  el  ejercicio  del  contradictorio,  la  preclusión de las  diversas  etapas y la seguridad jurídica que le infunden a la actuación penal,  sirviendo  por  ello  como  estancos  dentro  de  los  cuales  deben  incoarse o  sustentarse  los  recursos  para  no ser rechazados por una presentación de los  mismos por fuera del período señalado en la ley.   

Bien  ha  destacado  la jurisprudencia que:   

“La  presentación  de  la  demanda  de  casación  en  tiempo,  constituye  un límite temporal que actualiza un aspecto  formal  del  acto  procesal  sin  el  cual  no  puede  afirmarse  de él ninguna  viabilidad  y  cuando  el  mismo  ha  sido  señalado  taxativamente  en  la ley  reguladora  del  trámite, dicho plazo perentorio ata por igual al juzgador como  a  las  partes,  de  modo  tal  que  su  inobservancia  apareja  además  de  la  inadmisión del acto, su absoluta ineficacia.   

…  

Es bien sabido, por tratarse de una premisa  reconocida  procesalmente, que las extensiones o prórrogas ilegales de un plazo  perentorio,  no evitan, en ningún caso, la preclusión o vencimiento del mismo,  sin  que exista bajo este principio, posibilidad alguna de revivir los términos  ya  cumplidos,  pues  precisamente  en  dichos eventos, así como se trata de un  plazo  previsto  legalmente en forma expresa, de la misma manera los efectos que  le  son  inherentes  a  su  incumplimiento  operan también por ministerio de la  propia ley” (Cas.17449/01).   

5.  Directriz  insustituible  en  orden  a  materializar dentro de las oportunidades legales la  invocación  de  los  recursos  o  su eficaz sustentación, es que corresponde a  cada  uno  de  los  sujetos  procesales  estar  atento a los términos, tanto en  cuanto  al momento de su inicio, como duración y consiguiente vencimiento, pues  a cada cual compete llevar personalmente su contabilización.   

Bien se ha recabado en ese mismo sentido que  los  yerros atribuibles a los funcionarios judiciales en dicha materia no están  en  posibilidad  alguna  de  excusar  o  justificar su vencimiento o la eventual  incoación  extemporánea de los recursos, dado que los mismos son indisponibles  para los funcionarios judiciales.   

Lo  anterior  por  cuanto  los  términos  procesales  están  fijados  en  la  ley, siendo por tanto con fundamento en esa  regulación  inequívoca y estricta que deben los sujetos procesales efectuar su  propia  verificación  y  control,  esta  es,  sin duda una carga inherente a un  oportuno ejercicio del contradictorio   

       

6. Así, se tiene  que  acorde  con  el  artículo  183 de la ley 906 de  2004,  el recurso de casación debe interponerse dentro de un término común de  60  días  siguientes  a  la  última  notificación  de  la sentencia, mediante  demanda  que  de  manera  precisa y concisa señale las causales invocadas y sus  fundamentos.   

Dadas  las  características  del  sistema  procesal  vigente a partir de la entrada a regir de la Ley 906 de 2004, es regla  general  adoptada  en  desarrollo  del mismo (art. 169), que la notificación de  las  diversas  providencias  a  las  partes  debe  hacerse “en estrados”, es  decir,    en    desarrollo    de   la   audiencia   en   que   las   mismas   se  profieren.   

7.  Visto que la  sentencia  de  segunda  instancia se emitió el 15 de febrero del año en curso,  idéntica  fecha en que se rituó la audiencia de lectura de fallo y en que, por  lo  tanto, se notificó a los sujetos procesales concurrentes a la misma -previa  citación  regularmente  hecha  a  la  totalidad de partícipes del proceso-, el  lapso  de  60 días en que por ley era dable la interponer el recurso casacional  y  aportar  el  libelo que lo sustentaba vencía el 21 de mayo y no el 28, tal y  como se dejó de ello constancia secretarial, según queda visto.   

           No   obstante  y  conforme   también  se  reseñó,  en  nueva  constancia  secretarial  hubo  de  clarificarse  que los términos fueron suspendidos durante los días 20, 21 y 22  de  febrero,  debiéndose por ello agregar los mencionados tres días a la fecha  real   de   vencimiento   -no,  desde  luego,  a  la  erróneamente  fijada  por  secretaría-,  con  lo  cual se establece que la fecha última para allegarse la  respectiva  demanda  venció  el  27  de  mayo,  siendo  así  evidente  que  la  incorporada  al  expediente  en  este  caso  el día 28 lo fue, por lo tanto, de  manera extemporánea y por tanto forzosa su necesaria inadmisión.   

Por  último,  advierte  la Sala que contra  esta  decisión procede el recurso de reposición (art. 176 Ley 906 de 2004) mas  no  el  mecanismo de insistencia prevenido en el artículo 184.2 ibídem por ser  en este caso taxativos los motivos que lo hacen viable.   

En razón y mérito de lo expuesto, la Corte  Suprema de Justicia , en Sala de Casación Penal,     

RESUELVE:  

Inadmitir  –por  extemporánea-  la  demanda   de   casación   presentada  por   el  defensor  de  Jaime         Alberto         Medina         Hernández.   

Contra  esta  decisión  procede recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

   JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                              ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARIA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE  LEMOS                            AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

    JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                            YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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