30308(08-08-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  30308   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

APROBADO ACTA Nº 221  

Bogotá,  D.C., ocho (8) de agosto de dos mil  ocho (2008).   

ASUNTO  

La Sala resuelve sobre la solicitud de cambio  de  radicación  que  formuló  la agente especial del ministerio público en el  proceso  3864 que adelanta la Unidad Nacional de Fiscalía de Derechos Humanos y  Derecho   Internacional   Humanitario   contra  Miguel  Villarreal  Archila  y  otros  por  la presunta comisión de los delitos de concierto  para delinquir agravado y homicidio agravado.   

ANTECEDENTES  

A  raíz  de  las  declaraciones rendidas por  varios  desmovilizados  del  Frente  Resistencia  Tayrona, quienes dieron cuenta  sobre  la  constitución  de una nueva empresa delictiva autodenominada Águilas  Negras  con  la  que  se  continuó  la  actividad  que desplegaba esa fracción  paramilitar  en  el  Departamento  del  Magdalena,  se inició investigación. A  dicha  actuación  se  anexó por conexidad el radicado UDH y DIH 3822, que tuvo  origen  en  denuncias  presentadas ante la Unidad de Justicia y Paz, relativas a  la  pluralidad de crímenes realizados por el nuevo grupo de las Águilas Negras  en las localidades de Guachaca y Santa Marta (Magdalena).   

Mediante  resolución del 12 de junio de 2008  la  Fiscalía  Especializada de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho  Internacional  Humanitario  formuló  acusación  en contra de Miguel Villarreal  Archila,  Gerardo  Javier  Vásquez  Pacheco,  Julio  César Ebratt Thomas, Luis  Alberto  Ríos  Berbesi,  Javier  Antonio  Aroca  Cantillo, José Gregorio Rojas  Acosta,  Rubén  Francisco Arrieta Mozo, Oscar Almanza Parra, Gildardo de Jesús  Escalante,  Rubén  Darío  Agudelo Patiño, Roque Javier Castro de Alba, Rafael  Segundo   Bravo   Guerrero,   Jairo  Enrique  Sara  Sarmiento  y  David  Delgado  Méndez.   

LA  SOLICITUD   

Sostiene   la   señora  representante  del  ministerio  público  que  por la capacidad delictiva de la empresa criminal, su  vocación   de   amedrentamiento   e   intimación  a  la  sociedad  civil,  las  dificultades  operativas  para su persecución penal, la protección especial de  los  testigos  de  cargo  y la seguridad de la Fiscal instructora, existe un mal  ambiente  de juzgamiento en la sede del juicio en Santa Marta que pone en riesgo  el proceso y la vida de quienes deberán concurrir a él.   

Sostiene que la vida de los testigos de cargo,  Rubén  Darío  Parra  Vega  y Gabriel Álvarez Pérez, corre peligro, tanto que  fueron  admitidos  en  el  Programa  de Protección a Víctimas y Testigos de la  Fiscalía  General  de  la Nación. Ese riesgo se maximiza y se hace extensivo a  la Fiscal acusadora si en el juicio se reclaman sus testimonios.   

La   situación  no  se  aliviaría  si  la  actuación  se  asigna  a  un  juez distinto del mismo distrito judicial o a uno  colindante,  razón  por la cual el cambio de radicación habría de tener lugar  a otro distrito judicial.   

A la petición adjunta copia de la resolución  de  acusación  del  12  de junio de 2008, del informe de policía judicial 3273  del  5 de junio de 2007 y de los oficios dirigidos al Programa de Protección de  Víctimas  y Testigos de la Fiscalía con el fin de admitir a los señores Parra  Vega   y  Álvarez  Pérez  por  riesgos  inminentes  a  su  vida  e  integridad  personal.   

CONSIDERACIONES   

1. De acuerdo con lo dispuesto en el numeral 8  del  artículo  75  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2000, la Sala de  Casación    Penal    es    competente    para    conocer   sobre   “las  solicitudes  de cambio de radicación de procesos penales de  un distrito judicial a otro durante la etapa del juzgamiento”.   

Por  su  parte,  el artículo 86 ibidem  prevé que dicha medida puede ser  solicitada hasta antes que se profiera fallo de primera instancia.   

Cabe recordar que dicha herramienta es extrema  y  su procedencia es una excepción al principio de competencia territorial, por  lo  que  está  atada  a  que  se  constate que en el lugar donde se adelanta el  proceso  existan  circunstancias  que  entrañen grave peligro para (i)    el    interés    público,   la  imparcialidad  o la independencia de la justicia; (ii)  las  garantías  procesales  o el interés privado del  procesado,    (iii)   la  publicidad   del   juzgamiento  o  (iv)  la   integridad   personal  de  los  sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios                judiciales1.   

En  efecto,  el  artículo  85  de  estatuto  procesal autoriza el cambio de radicación cuando   

“…en  el  territorio  donde  se  esté  adelantando  la  actuación  procesal, existan circunstancias que puedan afectar  el  orden público, la imparcialidad o la independencia de la administración de  justicia,   las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o integridad personal de los sujetos procesales o de los funcionarios  judiciales”.   

No  existen  otras causales, diferentes a las  señaladas   por   el   legislador,   que   puedan   dar   lugar  al  cambio  de  radicación.   

La jurisprudencia ha sostenido que uno de los  fines      primordiales      del     cambio     de  radicación  es  “asegurar  que  el  fallo sea proferido por un juez que esté en el medio adecuado para que  pueda  dispensar  una  recta,  cumplida y eficiente administración de justicia,  cuando  por  converger  alguna  de  las  circunstancias anteriores, la serenidad  ideal  en el funcionario judicial competente pudiese quebrantarse”2.   

2.  De  lo anterior surge que la institución  del  cambio  de radicación y su consecuente conocimiento por parte de esta Sala  de   Casación   sólo   tiene   lugar   cuando   (i)  el  proceso  se  encuentre en la etapa de juzgamiento,  (ii)  no  se haya proferido  fallo  de  primera  instancia  y  (iii)  se   hallen   involucrados  despachos  judiciales  pertenecientes  a  diferentes  distritos  judiciales.  A  lo  anterior  habría  de  adicionarse la  verificación de las causales taxativas señaladas en la ley.   

3.  De  las  diligencias  aportadas  por  la  solicitante  se  evidencia  que  el  proceso penal cuyo cambio de radicación se  pretende  se  encuentra  aún en etapa instructiva. Así lo corroboró la Fiscal  Especializada  que  profirió  la resolución de acusación, quien comunicó que  esa  providencia  no  se  encuentra  ejecutoriada  toda  vez que en su contra se  formuló       recurso       de      apelación3.   

Tal  como  se  expuso  en  precedencia,  el  cambio  de radicación sólo  es  viable cuando el proceso se encuentra en la etapa de juzgamiento4.  Si  bien la  Sala  ha  sostenido  que eventualmente puede tener lugar en la instructiva, ello  sólo  opera  como  una  excepción  y  cuando  se trate del conocimiento de una  solicitud  de  control  de legalidad de una medida de aseguramiento por parte de  un   juez   diferente   al  competente  por  el  factor  territorial5,  lo  que  no  ocurre en esta ocasión.   

En consecuencia, lo solicitado por la señora  procuradora  especial  es extemporáneo por anticipación, razón por la cual la  Corte se abstendrá de estudiar de fondo sus argumentos.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

Abstenerse   de  examinar  de  fondo  la  solicitud de cambio de radicación hecha por la señora  agente   especial  del  ministerio  público,  conforme  a  las  consideraciones  expuestas en esta providencia.   

Remitir copia del presente auto a la Fiscalía  Primera  de  la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos y Derecho Internacional  Humanitario de esta ciudad para su conocimiento.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

COMUNÍQUESE Y CÚMPLASE  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

                                                                 Permiso   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

            

ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

Permiso  

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Excusa justificada            

AUGUSTO J. IBÁÑEZ  GUZMÁN  

JORGE LUIS QUINTERO  MILANÉS             

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS  

JULIO ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA             

JAVIER  ZAPATA  ORTIZ  

TERESA  RUIZ NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  Cfr.   Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  auto  del 17 de marzo del 2004, radicado  22.077.   

2  Cfr.   Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, auto del 28 de noviembre de 2007 radicado  28.811.   

3 Ver  folio 16 del cuaderno de la Corte Suprema de Justicia.   

4  Cfr.   Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  auto  del  25 de abril de 2007, radicado  27.060.   

5  Cfr.   Autos  del  28  de  noviembre   de   2007,   ya  citado,  y  del  12  de  junio  de  2008,  radicado  29.995.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *