29947(17-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  29947   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

          Aprobado Acta N° 267.   

Bogotá  D.C., septiembre diecisiete (17) de  dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

Resuelve la Sala la solicitud elevada por el  defensor   del   procesado   DOMINGO  ANTONIO  ÁNGEL  MONTOYA  orientada  a  que se decrete la cesación de  procedimiento  por  indemnización  integral  a favor de su defendido dentro del  presente  trámite  que se sigue en contra del mencionado por el delito de hurto  agravado.   

  HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

Los primeros fueron sintetizados en el fallo  de segunda instancia, de la siguiente manera:   

“Desde  el año de 1992 el señor DOMINGO  ANTONIO  ÁNGEL  MONTOYA,  jefe  técnico  de  hornos  de  la  empresa  Locería  Colombiana  S.A., sustraía periódicamente algunos bienes de la fábrica;   la última sustracción fue el 13 de julio de 2001.   

Según valoración de los bienes incautados  que  hizo  la  empresa,  este  ascendió  a treinta y cinco millones novecientos  noventa  y  cuatro  mil  ciento  treinta  y  un  mil  pesos  con  sesenta  y  un  centavos.   

En la data de julio 16 de 2001 fue capturado  el  señor  Luís  Fernando  Escobar  Cardona cuando recibía de DOMINGO ANTONIO  ÁNGEL  MONTOYA  algunas  balineras;   fue  en  razón al dispositivo de la  Policía  Nacional ante denuncia de que ese día se realizaría una transacción  sobre  bienes  hurtados  a  la  empresa  Locería Colombiana S.A.”.   

Con  fundamento  en  los  acontecimientos  narrados  en  precedencia, se decretó la apertura formal de instrucción penal,  a  la  cual  fueron  vinculados DOMINGO ANTONIO ÁNGEL  MONTOYA  y  Luís Fernando  Escobar Cardona.   

Clausurada la instrucción, se calificó el  mérito  del  sumario  el  7  de  mayo  de 2003 con resolución de acusación en  contra  de DOMINGO ANTONIO ÁNGEL MONTOYA como  presunto autor del delito de hurto agravado (arts. 349, 351-2  y  372  del  Decreto  Ley  100  de  1980) y de Escobar  Cardona  por  la  conducta  de receptación (art. 177  ibídem).   

La  anterior  determinación fue confirmada  por  la  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior de Antioquia el 16 de  diciembre  de  2003,  en  virtud  del  recurso  de apelación interpuesto por el  defensor     de     DOMINGO     ANTONIO     ÁNGEL  MONTOYA.   

Ejecutoriado  el calificatorio, la fase del  juzgamiento  correspondió  inicialmente  al  Juzgado  1° Penal del Circuito de  Itagüi  y  luego  al  Juzgado  4°  Penal  del  Circuito  de Medellín, último  despacho  en  donde se dictó fallo de primer grado mediante el cual se condenó  a   DOMINGO   ANTONIO   ÁNGEL   MONTOYA  a  la  pena principal de treinta y dos (32) meses de prisión y a  la  accesoria  de  inhabilitación  en  el ejercicio de sus derechos y funciones  públicas  por  un  tiempo igual, así como al pago de perjuicios materiales por  la  suma  de once millones trescientos noventa y cinco mil seiscientos ochenta y  cinco  pesos  con  cincuenta  y  tres  centavos  ($  11.395.685,53) “a    favor   de   LOCERIA   COLOMBIANA   S.A.”,   al  encontrarlo autor penalmente responsable del delito por el cual  se lo acusó.   

En   la  misma  decisión,  concedió  al  mencionado  el  subrogado  de  la suspensión condicional de la ejecución de la  pena  y  dictó  fallo  absolutorio  a  favor de Luís  Fernando Escobar Cardona.   

En    desacuerdo   con   esta   última  determinación,  la  impugnaron el defensor de DOMINGO  ANTONIO  ÁNGEL  MONTOYA  y  el apoderado de la parte  civil.  El  Tribunal  Superior  de  Medellín  al resolver los recursos el 18 de  enero   del  año  en  curso  confirmó  la  condena  en  contra  de  ÁNGEL MONTOYA y revocó la absolución  a  favor de Escobar Cardona,  para  en  su  lugar  condenarlo  por  el  delito  de  receptación  a  las penas  principales  de  un (1) año de prisión y multa por valor de cinco (5) salarios  mínimos   legales   mensuales   vigentes,   así   como   a   la  accesoria  de  inhabilitación  en  el  ejercicio  de sus derechos y funciones públicas por un  lapso  igual  al  de la pena privativa de la libertad, otorgándole el subrogado  de la suspensión condicional de la ejecución de la pena.   

Contra la anterior determinación interpuso  recurso    extraordinario    de    casación    la   defensa   de   DOMINGO    ANTONIO    ÁNGEL   MONTOYA,  sustentado     mediante     demanda     ulteriormente     allegada     a     los  autos.        

Estando el proceso al despacho con el objeto  de  decidir  en  punto  de  la  admisibilidad del referido libelo casacional, el  defensor    de    ÁNGEL    MONTOYA    aporta   memorial  a  través  del  cual  solicita  el  decreto  de  cesación  de  procedimiento  en  favor  de  su  representado por indemnización  integral, petición de la cual se ocupa la Sala en este proveído.   

FUNDAMENTOS DE LA SOLICITUD  

         Según  el  solicitante, su defendido ha consignado la totalidad de  los  perjuicios  por  los  que  fue  condenado  en  favor de la empresa Locería  Colombiana       S.A.,      pagos      efectuados      de      la      siguiente  forma:       

         El  23  de  junio  de  2005,  a  órdenes del Juzgado 1° Penal del  Circuito  de Itagüi, despacho que para esa época conocía del proceso, la suma  de  nueve  millones  trescientos  setenta  mil  pesos  ($ 9.370.000), los cuales  constan  en los recibos adjuntados por valores de ocho millones ciento cincuenta  mil   pesos   ($  8.150.000)  y  un  millón  doscientos  veinte  mil  pesos  ($  1.220.000).   

Afirma que esa consignación tuvo por objeto  indemnizar  los  perjuicios  antes de la sentencia, por lo cual se deprecó ante  ese  mismo despacho la cesación de procedimiento por indemnización integral de  perjuicios,  petición  a  la cual no se accedió en virtud de la manifestación  de   la  parte  civil  en  el  sentido  de  que  esa  suma  no  satisfacía  sus  pretensiones,   ordenándose,   en   consecuencia,   la   devolución   de   los  dineros.   

Empero,  prosigue el defensor, “los  dineros  no  fueron retirados y se dejaron consignados para  abonarlos  al  pago  de  los  perjuicios  que  eventualmente  se ordenaran en la  sentencia”.   

Después   de   proferida  la  sentencia,  continúa,  concretamente el 9 de abril de 2008, se consignó el excedente, esto  es,  la  suma  de dos millones veinticinco mil seiscientos ochenta y cinco pesos  con  cincuenta y tres  centavos ($ 2.025.685,53) a órdenes del Juzgado 4°  Penal  del  Circuito  de  Medellín y en favor de Locería Colombiana S.A., cuyo  recibos originales adjunta al presente escrito.   

Añade que la petición es procedente porque  el  delito  por  el  cual  fue  condenado  su  defendido  es un delito contra el  patrimonio  económico  que  permite  la  extinción  de  la  acción  penal por  indemnización   integral.    Además,   ÁNGEL  MONTOYA  no  se  ha beneficiado en los últimos cinco  años  de  una  cesación  de  procedimiento por una causal igual a la que ahora  invoca,  la sentencia no se encuentra en firme y “se  dan  los  requisitos  señalados  en los distintos precedentes jurisprudenciales  emanados    de   la   Honorable   Corte   Suprema   de   Justicia”.   

         Consecuentemente,     solicita     se    declare    la    cesación  de     procedimiento  en  favor  de su defendido y se disponga lo  pertinente  a  fin  de  que  los dineros consignados a órdenes de los despachos  judiciales  sean  entregados  a la empresa Locería Colombiana S.A. “en  su  calidad  de  destinatario  de  la  indemnización de los  perjuicios   ordenada   en  la  sentencia  de  primera  instancia”.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

El  defensor  del  procesado  DOMINGO  ANTONIO  ÁNGEL  MONTOYA depreca  el  decreto de cesación de procedimiento por indemnización integral a favor de  su  defendido.   Esta figura se encuentra regulada en el artículo 42 de la  ley 600 de 2000, según la cual:   

“En los delitos que admiten desistimiento,  en  los  de  homicidio culposo y lesiones personales culposas cuando no concurra  alguna  de  las  circunstancias  de  agravación  punitiva  consagradas  en  los  artículos  110  y  121 del Código Penal, en los de lesiones personales dolosas  con  secuelas transitorias, en los delitos contra los derechos de autor y en los  procesos  por  los  delitos contra el patrimonio económico, la acción penal se  extinguirá  para todos los sindicados cuando cualquiera repare integralmente el  daño ocasionado.    

Se   exceptúan   los  delitos  de  hurto  calificado,   extorsión,   violación   a   los   derechos  morales  de  autor,  defraudación  a  los  derechos  patrimoniales  de  autor  y  violación  a  sus  mecanismos de protección.   

La extinción de la acción a que se refiere  el  presente  artículo  no  podrá  proferirse  en otro proceso respecto de las  personas  en  cuyo  favor se haya proferido resolución inhibitoria, preclusión  de  la investigación o cesación por este motivo, dentro de los cinco (5) años  anteriores.  Para  el  efecto,  la  Fiscalía  General de la Nación llevará un  registro  de  las  decisiones  que  se  hayan  proferido por aplicación de este  artículo.   

La  reparación  integral se efectuará con  base  en  el  avalúo  que  de los perjuicios haga un perito, a menos que exista  acuerdo  sobre  el  mismo  o  el  perjudicado manifieste expresamente haber sido  indemnizado”.   

A  partir  del  contenido  de  la  norma  transcrita,  la  jurisprudencia  de la Sala ha precisado que para la procedencia  de tal instituto es preciso cumplir los siguientes presupuestos:   

“1. Que el delito respectivo corresponda a  uno de los relacionados;   

2.  Que  se  haya reparado integralmente el  daño  ocasionado  de  conformidad  con  el dictamen pericial, a menos que medie  acuerdo sobre su valor;   

3.  Que dentro de  los  cinco  años anteriores no se haya proferido en otro proceso preclusión de  la  investigación  o  cesación  de  procedimiento a favor del procesado por el  mismo motivo.   

4. Que la reparación tenga lugar antes del  fallo             de            casación1”.   

En  ese  orden  de  ideas,  se procederá a  verificar  si  en el caso concreto se satisfacen los requisitos señalados a fin  de  acceder  a la petición instaurada por el defensor.   

         (i)  El  delito  por  el  cual se procede en contra de DOMINGO  ANTONIO  ÁNGEL MONTOYA es el de  hurto  agravado,  sancionado  en los artículos 349, 351-2 y 372 del Decreto Ley  100  de  1980, conducta por la cual fue acusado y condenado en primera y segunda  instancia.   

         Dicha   infracción   constituye   delito   contra   el  patrimonio  económico  y  no  aparece  exceptuada  en  el aludido artículo 42, debiéndose  aclarar  que  si  bien  el precepto original establecía un límite en relación  con  la  cuantía,  en  cuanto procedía esta causal de extinción de la acción  penal  únicamente  para  los  delitos  contra  el  patrimonio económico que no  excedieran  de  200 salarios mínimos legales mensuales vigentes, esa expresión  fue    declarada    inexequible    por   la   Corte   Constitucional2, de modo que  el  motivo  de  extinción procede sin consideración al monto de la afectación  económica.    

         

         (ii)  Por  otro  lado,  no  cabe duda que el procesado DOMINGO   ANTONIO   ÁNGEL   MONTOYA  ha  reparado  integralmente el daño económico causado con la conducta endilgada de  conformidad  con la condena en perjuicios contenida en el fallo de primer grado,  punto  sobre  el  cual ninguna objeción se formuló por el Tribunal, ni ha sido  objeto  de  reparo  por  los  sujetos  procesales,  especialmente  por  la parte  civil.   

         En  efecto,  como  bien  lo  señala  el  peticionario,  durante la  actuación  el  procesado  ÁNGEL MONTOYA  consignó,  a  órdenes  del  Juzgado  1°  Penal del Circuito de  Itagüi,  la suma de nueve millones trescientos setenta mil pesos ($ 9.370.000),  los  cuales constan en dos recibos por valores de ocho millones ciento cincuenta  mil         pesos        ($        8.150.000)3   y  un  millón  doscientos  veinte      mil      pesos     ($     1.220.000)4,  ambos  a  favor de Locería  Colombiana S.A.      

    

         Y  si bien ese mismo despacho judicial mediante auto de fecha 26 de  julio  de  2005  dispuso  la  devolución  al sindicado de esas sumas, decisión  confirmada  por  el  Tribunal  Superior  de  Medellín  el 1° de marzo de 2006,  cuando  no  accedieron  a  la solicitud de cesación de procedimiento que por el  mismo  motivo ahora pretextado se instauró en aquella oportunidad, lo cierto es  que  ninguna  constancia  procesal  obra  en  el  sentido  de  que tales dineros  hubieran sido restituidos al procesado.   

         Al  contrario,  se  advierte  que  poco  después  de  proferida la  sentencia  de  segunda instancia el defensor de ÁNGEL  MONTOYA, mediante memorial de fecha enero 25 del año  en  curso, deprecó la devolución de dichos dineros5,  pero  el Tribunal, por auto  del  29  siguiente,  difirió  la  respuesta  a  la  ejecutoria de la sentencia,  fenómeno  jurídico  que  por  la  interposición del recurso extraordinario se  suspendió.   

         Después,  con la solicitud de cesación de procedimiento que ocupa  la   atención,   el   defensor   de  ÁNGEL  MONTOYA  aporta  nuevo  recibo  de  consignación de depósito  judicial  a  órdenes  del Juzgado 4° Penal del Circuito de Medellín, de fecha  abril  9  de 2008, por valor de dos millones veinticinco mil seiscientos ochenta  y  cinco pesos con cincuenta y tres  centavos ($ 2.025.685,53), también en  favor de Locería Colombiana S.A.   

         Pues  bien,  la  sumatoria  de  las  tres consignaciones judiciales  efectuadas  por  el  procesado  DOMINGO ANTONIO ÁNGEL  MONTOYA  arrojan la suma de once millones trescientos  noventa  y  cinco  mil  seiscientos  ochenta  y cinco pesos con cincuenta y tres  centavos  ($  11.395.685,53),  exactamente  la suma por la cual fue condenado en  perjuicios  en  el  fallo  de primer grado, aspecto que se mantuvo inmodificable  con  la  sentencia  de segundo grado y sobre el cual, se insiste, ningún reparo  han  esgrimido  los  sujetos  procesales, de ahí que la Sala también encuentre  satisfecho este requisito.   

         (iii)  De  la  misma  manera, constata la Sala que en el proceso no  obra  constancia  alguna  en  el  sentido  de  que  dentro  de  los  cinco años  anteriores  se haya proferido en otro proceso preclusión de la investigación o  cesación    de    procedimiento    a    favor    del   procesado   ÁNGEL    MONTOYA    por    el   mismo  motivo.   

(iv) Finalmente, la solicitud instaurada es  oportuna  en  tanto,  como  lo tiene sentado la Corte, aún no se ha resuelto de  fondo  el  recurso  ni se ha inadmitido la demanda presentada por el defensor de  DOMINGO    ANTONIO    ÁNGEL    MONTOYA6 pues  apenas  ha ingresado el expediente al despacho para calificar  el libelo casacional.     

En  consecuencia,  se procederá a declarar  extinguidas  las  acciones  penal  y civil por indemnización integral y a cesar  todo  procedimiento  a favor de DOMINGO ANTONIO ÁNGEL  MONTOYA  en relación con el delito de hurto agravado  (arts.  349,  351-2  y 372 del Decreto Ley 100 de 1980), única conducta punible  imputada en su contra.   

Por razón de la decisión adoptada se ordena  al  Juzgado  de  conocimiento  la  entrega  de los dineros a la empresa Locería  Colombiana  S.A., a cuyo favor se dispuso la condena en perjuicios en los fallos  de instancia.   

Resta  señalar  que,  por  sustracción de  materia,  la  Sala  se  ve relevada de pronunciarse sobre la calificación de la  demanda   de   casación   presentada   exclusivamente   por   el  defensor  del  procesado  DOMINGO ANTONIO ÁNGEL MONTOYA.   

        En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.-      DECLARAR      extinguidas   las   acciones   penal   y  civil  en  razón  de  la  indemnización  integral  de  los perjuicios, a favor del procesado DOMINGO  ANTONIO  ÁNGEL  MONTOYA, por el  delito  de  hurto agravado por el cual fue acusado y condenado en las instancias  y,   en  consecuencia,  cesar  todo  procedimiento  por  esa  conducta  punible.   

2.- En firme esta  decisión,  remítase el proceso al Juzgado 4° Penal del Circuito de Medellín,  para  que  disponga  la  entrega  de  los dineros a la  empresa Locería Colombiana S.A.   

Contra  la  presente  decisión procede el  recurso de reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                       ALFREDO       GÓMEZ       QUINTERO             

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS         AUGUSTO                         J.                         IBÁÑEZ  GUZMÁN                  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                              YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  del  25  de mayo de 1999, rad. 13900; sentencias del 24 de febrero de 2000, rad.  13711  y  del  10  de  noviembre  de 2005, rad. 24032.   

2  Sentencia C-760 de 18 de julio de 2001.   

3 Fol.  758 del c.o. No. 3.   

4 Fol.  757 ibídem.   

5 Fol.  1.113 del c.o. no. 4.   

6 Cfr.,  entre otras, decisión del 24 de octubre de 2007, rad. 28268.     

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