29640(18-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 29640  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Acta número 360  

Bogotá,  D.C,  dieciocho de noviembre de dos  mil nueve.   

          Ejecutoriada  la  sentencia  condenatoria proferida contra el doctor  Ricardo  Elcure  Chacón, la  secretaría  remite  el  proceso para que la Sala se pronuncie con respecto a la  ejecución  de  la  pena  de multa, en el entendido de que el artículo 20 de la  ley  1285  del 22 de enero de 2009, que modificó el artículo 203 de la ley 270  de 1996, dispone lo siguiente:   

          “Parágrafo.  Facúltese  al  juez  de la causa para que a través  del   trámite   incidental  ejecute  la  multa  o  caución  dentro  del  mismo  proceso.”    

          Se Considera:   

          En  principio,  atendiendo  el  tenor  literal de la ley, se podría  decir,  siguiendo  los  términos  de  la  norma  indicada,  que  a  la Corte le  corresponde  ejecutar  la  pena  principal de multa impuesta al congresista. Sin  embargo,  esa  interpretación  es insuficiente para comprender el sentido de la  disposición,  al punto que la Sala, mediante decisión del 23 de septiembre del  presente    año,    asumió    que    “esa  nueva  disposición,  en sentir de la Sala, en manera alguna  quiere  significar que ejecutoriada la sentencia penal condenatoria que pone fin  al  proceso,  prorrogue  la competencia del juez de la causa para que ejecute la  sanción  pecuniaria  de  multa,  como  a primera vista pareciera entenderse.”  1   

          Ahora  bien,  aun  cuando la ley 1285 de 2009 es una ley estatutaria  que  aparentemente  habría  modificado  las  reglas  de  competencia en materia  penal,  lo  cierto  es  que  el  recaudo de la “pena de multa”, es un asunto  vinculado  con la ejecución de la pena, que le corresponde al juez encargado de  hacer  efectiva materialmente la pena. En cambio, las multas a que se refiere la  ley  1285 de 2009 son aquellas que se imponen dentro del proceso en ejercicio de  las  potestades disciplinarias que tiene el juez, en el entendido de que ese fue  el tema de reforma y no la competencia de los jueces penales.   

             En  este  sentido, no debe perderse de vista que mediante la  ley  1285 de 2009 se pretendió, según lo indican los antecedentes del proyecto  número  23  de  2006  Senado,  “adoptar  medidas  que permitan superar de manera sostenible la congestión  judicial  y  propiciar condiciones de eficacia y celeridad en la administración  de  justicia, razón  por  lo  cual,  en  el  acta  del  2  de  febrero  de 2007,  correspondiente  al  primer  debate  en  la Comisión Primera Constitucional del  Senado,   se   propuso   delinear   los   poderes   disciplinarios   del   juez,  así:   

“Poderes  del  juez.    Además  de  los  casos  previstos en los artículos anteriores, el  Juez  podrá  sancionar  con multa de dos a cinco salarios mínimos mensuales, a  las  partes  del  proceso,  o a sus representantes o abogados, en los siguientes  eventos:   

1.  Cuando  sea  manifiesta  la carencia de  fundamento  legal  de  la  demanda, excepción, recurso, oposición, incidente o  trámite especial que haya sustituido a este.   

2.  Cuando  a  sabiendas  se aleguen hechos  contrarios a la realidad.   

3. Cuando se utilice el proceso, incidente,  trámite  especial  que  haya sustituido a este o recurso, para fines claramente  ilegales o con propósitos dolosos o fraudulentos.   

4.  Cuando  se  obstruya,  por  acción  u  omisión,   la  práctica  de  prueb  as  o  injustificadamente  no  suministren  oportunamente  la  información  o  los  documentos que estén en su poder y les  fueren requeridos en inspección judicial, o mediante oficio.   

5.  Cuando  injustificadamente  no  presten  debida colaboración en la práctica de las pruebas y diligencias.   

6.  Cuando adopten una persistente conducta  procesal  tendiente  a  dilatar  el  proceso o por cualquier medio se entorpezca  reiteradamente el desarrollo normal del proceso.   

La Corte Suprema de Justicia y el Consejo de  Estado  podrán  imponer  multa  hasta  por un valor equivalente a cien salarios  mínimos  mensuales  a  la  parte  vencida en juicio, que ya lo hubiere sido, en  más  de  tres oportunidades, ante la misma corporación en procesos surgidos de  situaciones   de   hecho   similares   y  en  los  que  se  persigan  idénticas  pretensiones.   

La  sanción  se  impondrá  por  medio  de  resolución  motivada  que  deberá  ser  notificada  personalmente y solo será  susceptible  del  recurso  de  reposición  y  en favor de la cuenta que para el  efecto señale el Consejo Superior de la Judicatura.   

En  caso  de  reincidencia  procederá  la  sanción  de  arresto  inconmutable hasta por cinco días, según la gravedad de  la  falta  y  siempre que la infracción se halla dentro del año siguiente a la  ejecutoria  de  la  sanción  anterior.  Una  vez  ejecutoriada  la  sanción de  arresto,  se  remitirá  copia al correspondiente funcionario de la policía del  lugar, para efectos de su cumplimiento inmediato.”   

          En  el texto definitivo se eliminaron, entre otros, los tres apartes  finales,  relacionados  con  las atribuciones conferidas a la Corte Suprema y al  Consejo  de  Estado,  pero  se incluyó en el artículo 20 la posibilidad de que  dentro  del  mismo proceso se ejecuten las multas impuestas. En consecuencia, si  el  propósito  de  la  ley  era  adoptar  medidas para enfrentar la congestión  judicial,  ese cometido no se logra encargándole a la Corte la ejecución de la  pena  de  multa, y de otra, el sentido del parágrafo del artículo 20 de la ley  1285  de  2009,  como lo sugiere la lectura de los antecedentes legislativos, es  el  de que esa competencia se refiere al cobro forzado de la multa que se impone  en  virtud  de  las potestades disciplinarias del juez y no para hacer efectivas  las sanciones penales.   

          En  esa  medida,  teniendo en cuenta, como lo expresó la Sala en el  auto  del  23  de  septiembre  reciente,  que  la Corte, una vez ejecutoriada la  decisión  de única instancia, carece de competencia para dirigir lo relativo a  la  ejecución de la pena, lo correcto es remitir al Juez de ejecución de penas  el  proceso  que  concluyó con la imposición de la pena contra el congresista,  funcionario  que  a  su  vez,  si  el  condenado se sustrae al pago integral o a  plazos  de  la  multa,  debe  decidir  en  su  fuero si es procedente remitir lo  correspondiente   para   su   recaudo  a  los  jueces  de  ejecuciones  fiscales  (artículos   39,40   y   41   de   la   ley  600  de  2000).   

          En  consecuencia,  envíese  el  expediente al Juez de ejecución de  penas con sede en Bogotá.   

Cúmplase  

JULIO E. SOCHA SALAMANCA  

JOSE        LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ          SIGIFREDO  ESPINOSA PEREZ   

ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO            MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ  DE L.         

Comisión    de    servicio                           Permiso   

AUGUSTO           IBÁÑEZ  GUZMÁN              JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                  

YESID           RAMÍIREZ  BASTIDAS               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema   de   Justicia,   .auto   del   23  de  septiembre  de  2009,  radicado  28.745.     

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