29292(04-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29292  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.50   

Bogotá, D. C., cuatro (4) de marzo de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

La   Sala  decide  acerca  del  impedimento  expresado   por   los  magistrados  Aída  Rangel  Quintero,  José  del  Carmen  Rodríguez   Cárdenas y Luis Mariano Rodríguez Roa integrantes de la Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Bogotá, para conocer del recurso  de  apelación  interpuesto  por  los  defensores  de  Jhony Flórez Gutiérrez,  Alexander  Osorio Quintero, Mauricio Villamil Jáuregui y el Ministerio Público  contra  la  providencia  dictada  por  la  Juez  Trece  Penal  del  Circuito  de  Conocimiento  de  la  misma  ciudad,  mediante  la  cual  improbó el preacuerdo  suscrito  por  los  procesados y la Fiscalía General de la Nación a través de  la  que  aceptaron  la  comisión  de los ilícitos de concierto para delinquir,  violación  de correspondencia y peculado por apropiación con el fin de obtener  disminución punitiva del 40% de la pena a imponer.   

ANTECEDENTES  

1. Se extracta de las  diligencias,  que  el  11  de  junio  de  2006,  se puso en conocimiento de  personal   del   Grupo   Anticorrupción   del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad,  mediante  escrito  anónimo  enviado  vía fax, que de tiempo atrás  funcionarios  que  laboran en la Central de Clasificación y Distribución de la  Administración  Postal  Nacional, ADPOSTAL, se venían apoderando de cheques en  moneda  extranjera  y  tarjetas  de  crédito  internacionales  procedentes  del  exterior,   elementos   que  posteriormente  vendían  a  particulares  que  los  negociaban  en  diferentes  sitios,  en  donde  les  pagaban un porcentaje de su  valor.   

De  este  modo,  conforme  con  el  programa  metodológico  elaborado por la Fiscalía, se adelantaron labores de vigilancia,  seguimiento,  actuación  de  agentes  encubiertos,  interceptación  de líneas  telefónicas,  con  fundamento  en las cuales se solicitó al señor Juez 53 con  Funciones  de  Control  de  Garantías  la expedición de órdenes de captura en  contra  de  23  ciudadanos,  entre  ellos,  Jorge  Luis  Márquez Morales, Edwin  Fabricio   Vélez  Hernández,  Alexander  Osorio  Quintero,  Mauricio  Villamil  Jáuregui  y  Jhony  Flórez  Gutiérrez,  quienes  celebraron preacuerdo con la  Fiscalía  Trece  Delegada  ante los Jueces Penales del Circuito Especializados,  adscrita  a  la  Unidad  Nacional  contra  el  Terrorismo,  por  los  delitos de  concierto  para  delinquir,  violación  ilícita  de  comunicaciones  y peculado por apropiación; al primero  de   los   mencionados   también  se  le  imputó  el  delito  de  uso    de   documento   público   falso.   

Como  contraprestación los imputados en cita  obtendrían  una  disminución  punitiva  del  cuarenta  por ciento de la pena a  imponer.   

2.  El Juzgado Trece  Penal  del  Circuito  de  Conocimiento,  en  audiencia  llevada  a  cabo el 9 de  noviembre  de  2007,  no aprobó el preacuerdo suscrito entre la Fiscalía y los  procesados,   en   cuanto   consideró  que  no  se  cumple  el  presupuesto  de  procedibilidad  señalado  en  el artículo 349 de la ley 906 de 2004, es decir,  la  devolución  mínima  del  cincuenta  por  ciento del incremento patrimonial  fruto  de la conducta punible y el ofrecimiento de garantía para el recaudo del  faltante.   

3.     Esta  determinación  fue  recurrida  por  los  defensores  y  el Ministerio Público,  mediante  sendos recursos de reposición y, en subsidio, de apelación, ocupando  este  último  la atención del Tribunal en cuanto el a  quo  negó el horizontal. De este modo, el pasado 11 de  febrero  se  inició  la  audiencia  de  argumentación  y  los  magistrados del  Tribunal  después de oír los argumentos de los defensores de Mauricio Villamil  Jáuregui,  Alexander  Osorio  Quintero y Jhony Flórez Gutiérrez, suspendieron  la  diligencia  para  manifestar su impedimento por haber anticipado su criterio  en relación con el objeto del recurso.   

4.  En escrito de 12  de  febrero  de  2008,  con fundamento en la causal 6 del artículo 56 de la ley  906  de  2004,  exteriorizaron  de  manera  conjunta  que  el 1º de febrero, al  resolver  la  acción  de  tutela  interpuesta  por  el imputado Osorio Quintero  contra  el  Juzgado  Trece Penal del Circuito y la Fiscalía Trece Delegada ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados, Unidad Nacional contra el  Terrorismo,“analizaron  los  mismos hechos objeto de  esta  actuación  relacionada  con  la ilícita sustracción que se verificó en  ADPOSTAL  de tarjetas de crédito, débito, cheques internacionales y documentos  procedentes de otros países”.   

Expresan que en la audiencia de argumentación  los  defensores  de  Alexander  Osorio  Quintero,  Jhony  Flórez  Gutiérrez  y  Mauricio   Villamil   Jáuregui   reiteraron  la  vulneración  a  los  derechos  fundamentales  de  igualdad,  defensa  y  debido  proceso  de sus representados,  acerca  de  los cuales, en su calidad de jueces constitucionales, anticiparon su  criterio  en  cuanto concluyeron que los mismos no aparecen desconocidos por las  autoridades   judiciales   demandadas   en   la   acción   de   tutela,   pues,  específicamente,  a  Osorio  Quintero  “le han sido  garantizadas  las  facultades y derechos de controversia y contradicción contra  las  determinaciones  judiciales  que  se  han  adoptado,  que  posee el sistema  procedimental  penal;  descartándose  con ello afectación del núcleo esencial  al Acceso a la Administración de Justicia”.   

En  consecuencia,  las  diligencias  fueron  remitidas a la Corte para lo pertinente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.   La  Sala  es  competente  para  resolver  la manifestación de impedimento conjunto presentada  por  los magistrados que, en este caso  integran la Sala de Decisión Penal  del  Tribunal Superior de Bogotá, de conformidad con lo dispuesto en el numeral  6º del artículo 56 del Código de Procedimiento Penal.   

2.  Con la anterior  finalidad,  necesario  es  insistir,  en  primer lugar, que la jurisprudencia de  esta   Corporación   ha  señalado  en  forma  pacífica  y  reiterada  que  la  declaración  de  impedimento,  en tanto constituye un mecanismo para garantizar  la  imparcialidad  de  los  administradores  de  justicia,  no  está  sujeta al  capricho  de  éstos,  sino  que  se  encuentra  atada de manera inevitable a la  especificidad  de  sus  causales,  lo  que significa que no se puede acudir a la  analogía  ni  a la extensión de los motivos expresamente señalados por la ley  en    aras    de    sustentar    su    procedencia1.   

3.  En el asunto que  centra  la  atención  de  la Sala, los magistrados Aída Rangel Quintero, Jorge  del  Carmen  Rodríguez  Cárdenas  y Luis Mariano Rodríguez Roa invocaron como  causal  de  impedimento la prevista en el numeral 6º del artículo 56 de la ley  906  de  2004,  que  contempla de modo expreso el hecho de haber “participado          dentro          del         proceso”.   

Del examen de las circunstancias aludidas por  los  magistrados  del  Tribunal,  se  desprende  que  la  causal  de impedimento  invocada  por ellos no se configura en este caso por el hecho de que días antes  de  la audiencia de argumentación, la misma Sala de Decisión del Tribunal haya  tenido  que  fallar  una  acción  de tutela interpuesta por el procesado Osorio  Quintero  contra  la  fiscalía  y  el juzgado de conocimiento, pues se trata de  actuaciones  y  procesos  diferentes  adelantados  con  fundamento en los mismos  hechos.   

4.  No  obstante lo  anterior,  la  Sala  encuentra  que las circunstancias particulares aludidas por  los  magistrados  que se declararon impedidos se ajustan a la causal prevista en  el  numeral  4º  del artículo 56 del Código de Procedimiento Penal, que entre  otras  hipótesis  señala  como  impedimento  que  el funcionario judicial haya  “manifestado su opinión sobre el asunto materia del  proceso”.   

Sobre  este  tema  en  particular, la Sala ha  dicho  que  “lo que obliga a aceptar la circunstancia  de  inhibición  es  que  el  funcionario  haya  incurrido,  con ocasión de sus  funciones,  en  pronunciamientos anticipados acerca de aspectos sustanciales que  […] constituyen auténticos  actos  de  prejuzgamiento, que implican compromiso indiscutible de su criterio y  pretenden   su   imparcialidad   para   resolver  el  asunto  futuro”2.   

Igualmente,   ha  señalado  la  Corte  que  “lo          sustancial         […],   en   asuntos   jurídicos,   se  identifica  con  el fondo de la pretensión o de la relación jurídico material  que    se    debate”3.   

5. En este caso, los  magistrados  del  Tribunal  que  integran  la Sala de Decisión Penal dentro del  proceso  seguido  en  contra  de  Jhony  Flórez  Gutiérrez,  Alexander  Osorio  Quintero,  Mauricio  Villamil Jáuregui, se refirieron, en el fallo de tutela de  1º  de  febrero  de  2008  acerca  de  la  presunta vulneración a los derechos  fundamentales   a  la  igualdad,  defensa  y  debido  proceso  cuya  protección  reclamaba  Osorio Quintero para que se le brinde trato similar al otorgado a los  coparticipes  de  los hechos que inicialmente se allanaron a los cargos y contra  quienes   se   dictó   sentencia  de  condena  haciéndolos  merecedores  a  la  correspondiente disminución punitiva.   

En  tal  sentido los magistrados del Tribunal  manifestaron,  refiriéndose  a  los  derechos fundamentales que Osorio Quintero  invocó  fueron  desconocidos  por  la  actuación  del  fiscal  y  la  juez  de  conocimiento:   “le   han   sido  garantizadas  las  facultades   y   derechos   de   controversia   y   contradicción   contra  las  determinaciones  judiciales  que  se  han  adoptado,  que  posee  el  sistema de  Procedimental  Penal,  descartándose  con ello afectación del núcleo esencial  al  Acceso  a la Administración de Justicia”. Y, por  eso  aluden  en  el escrito de impedimento que su intervención en la acción de  tutela   tiene  la  entidad  suficiente  para  comprometer  su  imparcialidad  y  criterio.   

Es del caso resaltar que el proceso acusatorio  “como  garantía orgánica, supone la configuración  del  proceso como una relación triangular entre tres sujetos, dos de los cuales  están  como  partes  en  la  causa,  y el tercero super partes: el acusador, el  defensor  y  el juez. Esta estructura triádica constituye, como se ha visto, la  primera   seña   de   identidad  del  proceso  acusatorio.  Y  es  indispensable  que  se  garantice  la ajenidad del juez     a     los     dos    intereses    contrapuestos    ­─el   de  la  tutela  frente  a  los  delitos,  representado  por  la  acusación,  y  el  de  la  tutela frente a los  castigos     arbitrarios,     representado     por     la    defensa­              ─  que  además  corresponde  a los dos  fines,  perfectamente  compatibles  en  abstracto  pero  siempre conflictivos en  concreto,  que,  como  se  ha  visto, justifican el derecho penal”4. (Negrilla de  la Sala)   

Esa   imparcialidad,   en  el  sub  lite,  se  encuentra  afectada  en la  medida  que  los defensores en la argumentación de la apelación contra el auto  que  improbó  el acuerdo suscrito entre la fiscalía y los procesados, insisten  en  que  la  juez  de  conocimiento  desconoció los derechos fundamentales a la  igualdad  y  debido  proceso  en  relación  con  las  personas  que  hoy están  condenadas   por   los   mismos   hechos   objeto  de  este  proceso5, a quienes se  les  reconoció  la  disminución  punitiva  por  haberse allanado a los cargos,  planteamiento  acerca  del  cual  la  Sala  del Tribunal que se declara impedida  anticipó  su  criterio  en  el  fallo  mediante el cual resolvió la acción de  tutela interpuesta por Osorio Quintero.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR fundado  el  impedimento  manifestado  por  los doctores Aída Rangel Quintero, Jorge del  Carmen  Rodríguez  Cárdenas  y  Luis Mariano Rodríguez Roa, Magistrados de la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá, y, como consecuencia de ello,  ORDENAR  su  separación del  conocimiento de este proceso.   

2.   DEVOLVER  de  inmediato  el proceso al Tribunal Superior de Bogotá, con el fin de que integre  la  Sala de Decisión que deba conocer del recurso de apelación interpuesto por  el  Ministerio  Público  y  los  defensores  de  Mauricio  Villamil  Jáuregui,  Alexander Osorio Quintero, Jhony Flórez Gutiérrez.   

Contra  esta  providencia  no procede recurso  alguno.   

CÚMPLASE  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO    GÓMEZ   QUINTERO                                                 MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE L.   

         

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

                                                                                                                                                   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                   JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

              

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Cf.,  entre otras, auto de 7 de marzo de 2007, radicación 26853   

2 Auto  de 7 de marzo de 2007, radicación 26853   

3  Ibídem   

4  Ferrajoli,  Luigi,  Derecho  y  Razón,  teoría del garantismo penal, Editorial  Trotta, 2006, Pág. 581.   

5  La  defensora  de  Mauricio  Villamil  Jáuregui hace manifestación expresa en este  sentido,  record 8’:28”,  del audio de la audiencia de argumentación.     

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