29128(06-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  29128   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 052.  

          Bogotá D.C., marzo seis (6) de dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala sobre el escrito presentado por la requerida  en   extradición   NATALIE  RÍOS  CANO  y  coadyuvado  por  su  defensora,  a  través del cual manifiesta  expresamente  que  no  solicitará la práctica de pruebas y que “renuncia  a  los  términos  a los cuales tengo derecho”.   

ANTECEDENTES  

          El   Ministerio   del   Interior  y  de  Justicia  remitió  a  esta  Corporación  el  expediente  relacionado  con el trámite de extradición de la  ciudadana  colombiana  NATALIE RÍOS CANO,  quien estando previamente privada de su libertad en la Cárcel de  Mujeres  Buen  Pastor  de Bogotá, fue notificada de la orden de captura librada  en  su  contra  por  el Fiscal General de la Nación el 4 de octubre de 2007 con  fines  de  extradición,  en atención a la Nota Verbal N° 2267 del 2 de agosto  del  mismo  año,  enviada  por  el Gobierno de los Estados Unidos de América a  través de su Embajada en Colombia.   

La solicitud de extradición fue formalizada  mediante  la  Nota  Verbal  N°  0136 del 24 de enero de 2008, acompañada de la  documentación   correspondiente.   El   Ministerio   de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que  por  no  existir convenio aplicable al caso, es viable acudir a  las     normas     pertinentes    del    Código    de    Procedimiento    Penal  colombiano.   

Mediante  auto  del 15 de febrero de 2008 se  designó  defensora  de  oficio  a la reclamada en extradición, a la vez que se  dispuso  surtir  el traslado dispuesto en la ley a fin de que los intervinientes  solicitaran  la  práctica de las pruebas que estimaran necesarias. El 18 de los  mismos  mes  y  año  se  posesionó  la  defensora,  oportunidad  en la que fue  notificada de la referida decisión.   

          Durante   el  término  establecido  para  la  solicitud  de  medios  probatorios,    NATALIE    RÍOS   CANO  allega  un  escrito  a  través del cual expresa su voluntad de no  solicitar  la  práctica de prueba alguna y renunciar a los términos dispuestos  por  el  legislador  en  su favor, todo ello “con el  fin    de    agilizar    los    trámites    pertinentes    para    mi    pronta  extradición”,  solicitud  que fue coadyuvada por su  defensora.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Habida cuenta que el Ministerio de Relaciones  Exteriores  indicó  en  su  oficio  OAJ.E  121 del 25 de enero de 2008 que este  trámite  se  rige  por  “el  ordenamiento procesal  penal   colombiano”,   resulta   evidente   que  de  conformidad  con  ello,  todos  los  intervinientes  deben contar con las mismas  facultades,   derechos,   prerrogativas   y   oportunidades  que  dispone  dicha  legislación para los sujetos procesales.   

En tal cometido se tiene que el artículo 8º  de  la Ley 906 de 2004, aplicable a este asunto en tanto los hechos investigados  ocurrieron  con  posterioridad  a  la  entrada  en  vigencia de tal normatividad  adjetiva,  señala,  entre  otros, que son derechos del imputado “(l)  Renunciar  a  los  derechos contemplados en los literales b) y k) siempre y cuando se trate  de  una manifestación libre, consciente, voluntaria y debidamente informada. En  el    evento    de    los    literales   c)   y   j)   requerirá   siempre  el  asesoramiento de su abogado  defensor”   (negrillas   y   subrayas   fuera   de  texto).   

          El citado literal (b) preceptúa:   

“No  autoincriminarse  ni incriminar a su cónyuge, compañero permanente o parientes  dentro   del   cuarto   grado   de   consanguinidad   o   civil,  o  segundo  de  afinidad”.   

Por    su    parte,   el   literal   (k)  señala:   

“Tener un juicio  público,  oral, contradictorio, concentrado, imparcial, con inmediación de las  pruebas  y  sin  dilaciones  injustificadas, en el cual pueda, si así lo desea,  por  sí  mismo  o  por  conducto  de su defensor, interrogar en audiencia a los  testigos  de cargo y a obtener la comparecencia, de ser necesario aun por medios  coercitivos,  de  testigos  o  peritos  que  puedan arrojar luz sobre los hechos  objeto del debate”.   

          A su vez, el literal (c) establece:   

“No se utilice el  silencio en su contra”.   

Y    finalmente,    el    literal    (j)  dispone:   

“Solicitar,   conocer   y   controvertir   las  pruebas” (subrayas fuera de texto).   

Por  tanto,  de  acuerdo  con  las  normas  precedentes  es  evidente  que  le  asiste  a  la  reclamada  en extradición la  facultad  de renunciar a las posibilidades de intervención que el legislador ha  dispuesto  en  su favor dentro de éste trámite, contando para ello con el aval  de su defensora de oficio.   

No  obstante  lo anterior, dicha facultad no  puede  tener  incidencia  alguna  en  la  situación  de  los  restantes sujetos  procesales  quienes,  si a esto no renuncian, deben continuar contando con todas  las  posibilidades  de  intervención  de  acuerdo  con sus expectativas que, en  tratándose  del  trámite  de extradición corresponde a las establecidas en el  artículo 500 del estatuto procesal penal.   

Así  las  cosas,  la  conclusión  que  sin  dificultad  se  obtiene  es  que  procesalmente  resulta pertinente acceder a la  solicitud    que    eleva    a   la   Sala   NATALIE  RÍOS  coadyuvada  por  su  defensora,  en  cuanto  se  refiere  a  renunciar a la posibilidad de solicitar pruebas y alegar previamente  a  la  emisión  del concepto que corresponde proferir a la Corte, renuncia que,  como  viene de verse, no puede afectar el curso normal de la actuación respecto  de  los  demás  intervinientes, como ocurre con el representante del Ministerio  Público,  a  quien,  de conformidad con lo dispuesto en el artículo 87 literal  d)  de  la  Ley  201  de  1995  y  el  artículo  29 del Decreto 262 de 2000, le  corresponde   “Intervenir   en   el   trámite  de  extradición   ante   la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia”.   

Por  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

ACEPTAR   la  renuncia  a  las  facultades  de  solicitar pruebas y  alegar      manifestada      por     NATALIE     RÍOS     CANO    y    su  defensora,  de  conformidad con las razones expuestas  en la anterior motivación.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                        JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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