28469(03-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28469  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 188  

Bogotá,  D.  C., tres (3) de octubre de dos  mil siete (2007).   

V I S T O S  

La  Corte  resuelve la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Popayán  y el Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Cajibio (Cauca), en el  proceso  que  se adelanta contra HARVI JESÚS GONZÁLEZ  GIRÓN,    JHON    JAIRO  CHANCHI     y    HERMES  ZEMANATE, por el delito de extorsión.   

H E C H O S  

En  pretérita  ocasión  procesal  fueron  sintetizados de la siguiente manera:   

“Se dio inicio a  la  investigación conforme a la denuncia instaurada por la señora María Elisa  Añazco  Gómez,  residente  en el corregimiento El Rosal de la municipalidad de  San  Sebastián  (Cauca), denuncia en la que expuso que para el día 12 de junio  de            2004            ‘apareció’un  escrito  supuestamente  del  Bloque  Sur  de  las  FARC, exigiéndole la suma de  $3.000.000,  dinero  que debía remitir el día 17 del mismo mes y año a nombre  del  señor  Rosero  N.  con destino a la Funeraria de Río Negro, a través del  conductor     del     bus     afiliado     a     la     empresa     ‘Sotracauca’.   Dicha   exigencia  fue  nuevamente  recibida  por la denunciante el 23 de junio de la misma anualidad, amenazándola  con       secuestrarla      o      ‘quitarle    el    ganado’  en  el  evento  de  no  cumplir con el pago de la extorsión. Así  mismo,  después  de  hacer  un  relato  pormenorizado de las circunstancias que  rodearon  la  ocurrencia  de  la  conducta  punible,  indicando que inicialmente  entregó   $100.000,  la  denunciante  señaló  como  autores  de  la  misma  a  Harvi    Jesús    González    Girón,    Jhon   Jairo   Chanchi    y    Hermes    Zemanate”.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  Iniciada, adelantada y clausurada la  investigación,   la  Fiscalía  Primera Especializada de Popayán, el 9 de  septiembre  de  2005,  calificó  el  mérito  del  sumario  con  resolución de  acusación  en  contra  de  los  procesados  Harvi  Jesús  González Girón, Jhon  Jairo   Chanchi   y  Hermes  Zemanate,  por   el   delito   de   extorsión   en   cuantía   de   tres   millones   pesos ($3.000.000°°).   

Ejecutoriado el pliego acusatorio, el proceso  se    remitió    al    reparto   de   los   juzgados   penales   del   circuito  especializados.   

2.  Correspondió adelantar el juicio al  Juzgado  Segundo Penal del Circuito Especializado de Popayán, despacho judicial  que,  el 13 de marzo de 2006, llevó a cabo la audiencia preparatoria, dentro de  la  cual  decretó  la  práctica  de  unas  pruebas, y el 13 de junio siguiente  culminó  la  diligencia  de audiencia pública, encontrándose en la actualidad  el proceso pendiente para dictar la correspondiente sentencia.   

3. No obstante, el mencionado Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado,  mediante  auto  del  22  de marzo de 2007,  manifestó  no  ser  competente para seguir conociendo del asunto, toda vez que,  en  su  criterio,  el  artículo  23  de la Ley 1121 del 30 de diciembre de 2006  modificó  los  numerales  6° y 7° del artículo 5° transitorio de la Ley 600  de  2000,  norma  que  determinó  que  la  extorsión es de conocimiento de los  juzgados  penales  del circuito especializados cuando su cuantía supere los 150  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, siendo evidente que en este caso  dicha cuantía es muy inferior.   

Agrega  que el artículo 28 de la citada Ley  1121  de  2006  en  forma expresa derogó todas aquellas que le sean contrarias,  como  es  el  artículo 14 de la Ley 733 de 2002, razón por la cual remitió el  expediente   al   reparto  de  los  juzgados  penales  municipales,  proponiendo  colisión negativa de competencias.   

4.   Por su parte, el Juzgado Promiscuo  Municipal  de  Rosas  (Cauca), luego de citar un Acuerdo del Consejo Superior de  la  Judicatura,  a  través  del cual se le asignó el expediente, se apartó de  aquél  criterio,  pues  considera  que,  teniendo  en  cuenta  el  lugar  donde  ocurrieron  los  hechos,  el  competente  para  conocer del asunto es el Juzgado  Promiscuo   Municipal   de   San   Sebastián,  según  el  factor  territorial.   

En  consecuencia,  aceptando  la  colisión  propuesta,  el  expediente  fue equivocadamente remitido al Tribunal Superior de  Popayán,  Corporación  que  a  su  vez  lo  remitió a la Corte, para lo de su  cargo.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   El  presente conflicto se presenta  entre  los  Juzgados  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado de Popayán y  Primero  Promiscuo  Municipal  de Cajibio (Cauca), ambos  pertenecientes al  mismo Distrito Judicial (Popayán).   

De acuerdo con el inciso 2° del artículo 18  transitorio  del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), a la Sala de  Casación   Penal   de   la   Corte  Suprema  de  Justicia  corresponde  dirimir  “los  conflictos de competencia que se presenten en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal  entre  los  Jueces  Penales  de  Circuito  Especializados      y     un     Juez     Penal     del     Circuito”.   

Conforme a dicha norma la Sala, en principio,  no  tendría  competencia  para  dirimir  la presente colisión, toda vez que se  halla involucrado un juzgado municipal y no del circuito.   

Sin  embargo,  como  el punto específico no  estaría  comprendido  en  ninguna  disposición  y  dado  que el propósito del  legislador  fue  dejar  en  la  Sala  de Casación Penal de esta Corporación la  resolución  de los conflictos en donde estuviere vinculado un juzgado penal del  circuito  especializado,  procederá  a  decidirlo,  como así lo ha definido la  jurisprudencia en los siguientes términos:   

“No  obstante no  aparecer  norma expresa que faculte a la Sala de Casación Penal para conocer de  los  conflictos  de  competencia  que  se  suscitan  entre  un Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  y  un  Juzgado  Penal  Municipal  de  un mismo Distrito  Judicial,  la  Corte  ha  venido  asumiendo  su  definición,  en  razón  de la  naturaleza  del  incidente  y  en  el  entendimiento  de  que  el  artículo  18  transitorio  de  la ley 600 de 2000 apunta a establecer que todo conflicto donde  se  halle  involucrado  un  Juzgado  Especializado,  sea  resuelto por la Corte,  según  se  infiere  de  la expresión asuntos de la jurisdicción penal, que el  legislador   utiliza,   sin   distinción   de   lugar   donde   se  suscita  el  problema”.1   

2.  Frente a las consideraciones de los  jueces  trabados  en  conflicto, se hace necesario indicar que con la entrada en  vigencia  de  la  Ley  1121 de 2006, se introdujeron algunas modificaciones a la  competencia  de  los  juzgados penales del circuito especializados, como así se  desprende  del  contenido  de  su artículo 23, pues, entre otros, modificó los  numeral   6°   y   7°   del  artículo  5°  transitorio  de  la  Ley  600  de  2000.   

En  efecto,  la nueva normativa textualmente  contempla:   

“ARTÍCULO  23.   Modifícanse  los  numerales  6 y 7 del artículo 5 transitorio de la  Ley 600 de 2000 los cuales quedarán así:   

“Los   jueces  penales  de  circuito  especializados  conocen, en primera instancia:   

“….”.   

“6. De los delitos  de  entrenamiento  para  actividades  ilícitas (artículo 341 y 342 del Código  Penal),  de  terrorismo,  financiación  del  terrorismo,  y  administración de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas (artículos 343, 344 y 345  del  Código  Penal),  de  la  instigación  a  delinquir  con fines terroristas  (artículo  348  inciso  2º),  del empleo o lanzamiento de sustancias u objetos  peligrosos   con  fines  terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos médicos o material profiláctico con fines  terroristas  (artículo  372 inciso 4º) y del constreñimiento ilegal con fines  terroristas (artículo 185 numeral 1).   

“7. Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión o para conformar escuadrones de  la  muerte,  grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos u  omisión  de  control (artículo 340 del Código Penal), testaferrato (artículo  326  del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía superior a ciento cincuenta  (150)        salarios        mínimos       mensuales       vigentes”.   

Así,  entonces,  de  la  hermenéutica  del  precepto  transcrito,  debe  inferirse  que la Ley 1121 de 2006 sí modificó el  artículo  14  de  la  Ley 733 de 2002, el cual atribuía a los Juzgados Penales  del   Circuito   Especializados  la  competencia  para  conocer  del  delito  de  extorsión  sin  sujeción  a  la  cuantía, retornando ahora la competencia por  dicha  conducta  punible  “en  cuantía  superior a  ciento    cincuenta    (150)   salarios   mínimos   mensuales”   a      los     juzgados     penales     del     circuito, tal como, en un principio, se le había  asignado  en el numeral 7° del artículo 5° transitorio de la Ley 600 de 2000,  y  no  a  los  juzgados  municipales  como aquí equivocadamente lo concluyó el  juzgado especializado.   

Por ello, como recientemente lo ha precisado  la   jurisprudencia   de  la  Sala,  surge  claro  colegir  que  “la  competencia  para  el conocimiento del delito de extorsión, en  primera  instancia,  en  cuantía  inferior  a  150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  por  tratarse  de un delito ubicado dentro de aquellos que  atentan  contra  el  patrimonio  económico,  corresponde  al  Juzgado Penal del  Circuito  de conformidad con la cláusula general de competencia contenida en el  literal  b  del  numeral  1° del artículo 77 de la Ley 600 de 2000”.2   

En  consecuencia,  teniendo  presente que en  este   caso   la  exigencia  extorsiva  se  fijó  en  tres  millones  de  pesos  ($3.000.000,°°),  cifra  que  para  la  época  de  los hechos (junio de 2004)  representaba  una  suma  muy  inferior  a  los  150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  lógico es colegir que la competencia para conocer de este  asunto   corresponde   a   los   juzgados  penales  de  circuito  y  no a los municipales como equivocadamente  lo indicaron los funcionarios trabados en conflicto.   

3.    No  obstante,   como   quiera    que    el    proceso   actualmente   se   encuentra    para   dictar    sentencia    que   agote   la   primera   instancia,   de   acuerdo  con  lo   contemplado   en   el  artículo  40  de  la   Ley   153   de   1887,  el  cual prevé  que   “Las   leyes  concernientes  a   la     sustanciación     y     ritualidad    de   los   juicios     prevalecen     sobre     las    anteriores   desde   el   momento  en  que deben empezar a regir. Pero lo  términos  que  hubieren  empezado a correr, y  las  actuaciones   y   diligencias   que  ya  estuvieren  iniciadas,   se      regirán    por    la    ley    vigente    al    tiempo    de    su  iniciación”,  se impone concluir que, en este caso,  la  competencia se prorroga y,  por  lo  mismo, es el Juzgado Segundo Penal de Circuito  Especializado    el    llamado    a    conocer   del  diligenciamiento.   

En  un  caso  similar  a  este y frente a la  prórroga de competencia, la jurisprudencia de la Corte indicó:   

“Así las cosas,  sin  dificultad  advierte  la Sala que al armonizar el citado artículo 40 de la  Ley  153  de  1887 con los referidos principios que gobiernan la administración  de  justicia,  se  impone concluir que con el propósito de evitar la migración  de  expedientes  de  un  despacho judicial a otro con ocasión de los frecuentes  cambios  legislativos,  en  seguro desmedro de la celeridad y eficiencia debidas  tanto  al usuario de la administración de justicia como a la sociedad, se tiene  que,  en  situaciones  como la que aquí ocupa la atención de la Sala, esto es,  cuando  empieza  a  correr  el  término dispuesto en la ley para proferir fallo  luego  de  culminada  la  audiencia  pública  o de recibido el diligenciamiento  después  de  realizarse  la diligencia de formulación y aceptación de cargos,  no  hay  lugar  a  variar la competencia por el advenimiento de una ley procesal  que     la    modifique,    pues    ‘los  términos que hubieren empezado a correr (…) se regirán por  la     ley     vigente     al     tiempo     de    su    iniciación.   

“Lo  anterior es  así,  dado  que  el  artículo  40  de  la  Ley 600 de 2000 dispone que una vez  realizada  la  diligencia  de formulación y aceptación de cargos, ‘las diligencias se remitirán al juez  competente  quien,  en  el término de diez (10) días  hábiles,     dictará     sentencia’  (subrayas  fuera  de  texto).  Por  su parte, el artículo 410 del  mismo   ordenamiento  establece  que  ‘finalizada  la  práctica  de  pruebas  y  la  intervención de los  sujetos  procesales en la audiencia, el juez decidirá  dentro      de      los     quince     (15)     días     siguientes’ (subrayas fuera de texto).   

“Se exceptúan del  planteamiento  anterior  aquellos  casos  en  los que la Sala Administrativa del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  ha dispuesto en virtud de sus facultades,  regladas  en los artículos 257 de la Carta Política, 19, 63 y 85 de la Ley 270  de  1996,  así  como  528  de la Ley 906 de 2004, entre otros, que funcionarios  diversos  a  los  que  tramitaron  el  juicio  procedan a proferir la respectiva  sentencia”.3   

Teniendo   en  cuenta  lo  anterior,  debe  reiterarse  que  no  obstante  tratarse  este proceso de un delito de extorsión  cuya  cuantía  es  inferior  a  150  salarios  mínimos  legales  mensuales, su  conocimiento  se asignará al Juzgado Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  Popayán,  pues  agotados  todos  los  trámites  propios del juicio, en la actualidad corren los términos  para dictar la correspondiente sentencia.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.          DECLARAR  que  la competencia para conocer  del  proceso  que  se  adelantada  contra HARVI JESÚS  GONZÁLEZ  GIRÓN, JHON JAIRO  CHANCHI     y    HERMES  ZEMANATE,  por el delito de extorsión, corresponde al  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito Especializado de  Popayán.    Por    lo    tanto,    remítasele   el  expediente.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese   lo   decidido   al   Juzgado   Promiscuo   Municipal   de   Cajibio  (Cauca).   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Permiso  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                             JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                     

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                             JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                     

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

                                                                          Secretaria   

    

1  Ver  colisiones  19200 del 19 de marzo de 2002, 19354  del  30  de abril de 2002, 27207 del 16 de mayo de 2007, 27487 del 23 de mayo de  2007,   27600   del   13   de  junio  de  2007  y  27632  del  16  de  junio  de  2007.   

2  Ver   colisión   27059  del  9  de  mayo  de  2007.   

3  Colisión  27131  del 3 de mayo de 2007. Ver también  colisión 27130 del 16 de mayo de 2007.     

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