28422(26-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  28422   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado Acta No. 181.  

          Bogotá   D.C.,   septiembre  veintiséis  (26)  de  dos  mil  siete  (2007).   

VISTOS  

          Decide  la Sala la colisión negativa de competencia suscitada entre  los  Juzgados  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Yopal  y Segundo  Promiscuo  Municipal de la misma ciudad, en virtud de la cual rehúsan proseguir  con  el  trámite  de  la  causa  que  se  sigue  en  contra  de de LEDYS  AUDREY  RODRÍGUEZ  VALBUENA por el  delito de extorsión.   

HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

          A  través del informe de policía No. 1596 suscrito por el teniente  Samuel    Enrique    Barrera    Moreno,  en  su  condición  de  jefe  de  la  SIJIN  del  departamento de  Casanare,  se puso en conocimiento la captura de LEDYS  AUDREY  RODRÍGUEZ  VALBUENA  el día 26 de octubre de  2004,  cuando cobraba un giro por valor de $ 2.000.000 en el Banco Agrario de la  ciudad  de  Yopal,  dinero  previamente  consignado  por  la señora  María  Espejo  Zerda, quien manifestó  haber  efectuado  el  depósito  bancario  en el municipio de Miraflores (Boy.),  bajo  amenaza  recibida  desde  la penitenciaría nacional de “El Barne” por  supuestos integrantes de un grupo paramilitar.   

La  capturada fue vinculada a investigación  penal   por   razón   de   los   hechos   referidos,   junto  con  Dumar   Espejo   Daza   e   Iván Colina Díaz.   

El  2 de agosto de 2006, el fiscal 4° de la  Unidad  de  la  Fiscalía  Especializada con sede en Yopal, calificó el mérito  del   sumario   con   resolución   de  acusación  en  contra  de  LEDYS  AUDREY y  Dumar  Espejo  Daza,  como  coautores  del  delito  de  extorsión,  al  tiempo  que  precluyó  investigación en favor de Iván  Colina  Díaz por la misma conducta  punible.   

La anterior determinación fue confirmada por  la  Unidad de Fiscalía Delegada ante los Tribunales Superiores de Santa Rosa de  Viterbo y Yopal, mediante providencia del 30 de octubre ulterior.   

En  vista  de dicha decisión, el proceso se  remitió,  para el adelantamiento de la fase del juicio, al Juzgado Único Penal  del Circuito Especializado de la capital casanarense.   

Dicho  despacho  avocó conocimiento y luego  ordenó  la  realización de la audiencia preparatoria, la cual tuvo lugar el 30  de  marzo de 2007, en cuyo desarrollo también se dio trámite a la solicitud de  acogimiento  a  sentencia  anticipada  presentada  por  el procesado  Dumar  Espejo  Daza,  quien  aceptó el  cargo  contenido  en  la resolución de acusación, situación que determinó la  ruptura  de  la  unidad  procesal, continuando este procesamiento exclusivamente  respecto  de  la  procesada  LEDYS  AUDREY RODRÍGUEZ  VALBUENA.  En el mismo acto, se señaló fecha para la  evacuación de la diligencia de audiencia pública.   

En ese estadio de la actuación procesal, el  Juzgado  que  venía conociendo de la actuación, mediante auto del 27 de agosto  posterior,  adujo haber perdido competencia para proseguir con el trámite y, en  tal  virtud,  dispuso  el envío de la actuación al Juzgado Promiscuo Municipal  de     esa    misma    localidad    –reparto-,  a la vez que propuso colisión negativa de competencia en  caso de no ser aceptados sus argumentos.   

El  proceso  fue asignado al Juzgado Segundo  Promiscuo  Municipal  de  Yopal,  el  cual,  mediante  auto  del  pasado  17  de  septiembre,  se  abstuvo  de  avocar  conocimiento,  aceptó trabar el conflicto  negativo  de  competencias  y  ordenó remitir la actuación a esta Sala para su  decisión.   

RAZONES DEL CONFLICTO  

         

Considera   el   titular   del   despacho  colisionante  que  con la Ley 733 de 2002 se asignaba el conocimiento del delito  de  extorsión  a  los juzgados Penales del Circuito Especializado, sin importar  la cuantía del delito.   

          Dicha  competencia,  como  lo  ha  precisado  esta  Corporación  en  recientes  decisiones,  se modificó con el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006,  asignándose  a  estas  autoridades exclusivamente cuando la cuantía del delito  supere  los  150  salarios mínimos legales mensuales vigentes y, en caso de ser  inferior,  competerá  a  los  Juzgados  Penales del Circuito ordinarios, porque  esta  disposición también modificó el artículo 14 de la Ley 733 “manteniendo  la  cláusula general de competencia establecida en  el  literal  b)  del  numeral 1 del art. 77 de la Ley 600 de 2000”.   

          Para  sustentar  su  postura,  remite a lo consignado por la Sala en  los  autos  de  1°  de febrero, 9 y 16 de mayo, todos de la anualidad en curso,  cuyos apartes que advierte pertinentes transcribe a continuación.   

          De  lo  anteriormente  expuesto  colige que, como en este caso está  demostrado  que  la  extorsión  por  la  cual  se procede es inferior a los 150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  ha  perdido  competencia para  proseguir con el trámite de la presente causa.   

El Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de la  misma  ciudad se aparta del criterio anterior, por estimar que si bien es cierto  la  Ley  906  de  2004  varió  la competencia frente al delito de extorsión al  asignarla  al  Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado cuando supera los 500  salarios  mínimos  corresponde  y  al  Juzgado Penal Municipal si es inferior a  150,  no  lo  es  menos  que  dicha  normatividad  no  ha entrado a regir en ese  distrito  judicial, por lo cual las normas vigentes para atribuir competencia en  este   evento   son   la  Ley  600  de  2000  y  la  733  de  2002  “no  la ley 906 de 2004 o la ley 1121 de 2006 y menos aún la ley  1142 de 2007”.   

También   considera   pertinente,   para  solucionar   el   conflicto,  analizar  el  principio  de  favorabilidad,  aquí  inaplicable  por evidenciarse que el procesado no obtiene  beneficio alguno  con  la  asignación del asunto a uno cualquiera de los funcionarios trabados en  el presente conflicto.   

Al  no  compartir los argumentos del Juzgado  colisionante,  dispone  el  envío de la actuación a esta Sala con el objeto de  que dirima el conflicto de competencias trabado.    

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  Compete  a  la Corte dirimir el presente  conflicto,  pues  si  bien  en  la  legislación  no obra preceptiva expresa que  asigne  esa  función  cuando  están involucrados un Juzgado Penal del Circuito  Especializado  y  uno Penal Municipal o Promiscuo Municipal, como ocurre en este  evento,  a  tal  comprensión  se  llega  a  partir  del cabal entendimiento del  artículo  18  transitorio  de  la  Ley  600 de 2000, por cuanto “todo   conflicto   que  en  materia  penal  se  presente  con  esta  categoría  de jueces –los  Penales      del      Circuito     Especializados,     se     repite–   trátese   en   uno  mismo  o  en  diferentes  Distritos,  sea  la  Corte  la  que  los resuelva. Así dimana de la  expresión  ‘asuntos de la  jurisdicción   penal’  utilizada  por  el  legislador  en  el artículo 18 transitorio en mención, sin  hacer    distinción,    inclusive,    del    lugar    donde   se   suscite   el  problema”1.   

2. A efecto de dirimir el presente conflicto  lo  primero  ha  considerar  es  que,  como bien lo precisa el despacho judicial  colisionante,  de  conformidad  con  lo establecido en el artículo 23 de la Ley  1121  de  2006, la competencia para conocer del delito de extorsión en cuantía  inferior  a  ciento cincuenta (150) salarios mínimos legales mensuales vigentes  no     corresponde     ahora    a    los    jueces    penales    del    circuito  especializados.   

          Sobre  el  particular,  oportuno es precisar que carece de razón el  Juzgado  colisionado,  cuando  advierte que esta normatividad no es aplicable en  el   distrito   judicial   al   cual   pertenece,   porque  de  acuerdo  con  la  implementación  gradual del sistema procesal acusatorio previsto en la Ley 906,  aún allí no ha entrado a operar.   

          Para  la  Sala,  tal  argumento no es de recibo por ser claro que el  artículo  23 de la Ley 1121 de 2006, no modificó disposición alguna de la Ley  906  de  2004,  sino los numerales 6 y 7 del artículo 5° transitorio de la Ley  600  de  2000,  luego  ninguna incidencia reviste que en el distrito judicial al  cual  pertenece  este  funcionario  no  haya  entrado  a  regir el sistema penal  acusatorio.   

Sin  embargo,  lo  que ocurre en el presente  caso,  como  lo viene señalando de manera reiterada la Sala, es que no obstante  el  cambio  de  competencia  dispuesto  por  la  última norma en cita, opera la  figura  de  la  prórroga  de  competencia  para  el funcionario que antes de su  vigencia  inició el trámite de la causa, a tenor de lo normado en el    artículo 40 de la Ley 153 de 1887.  

De   conformidad   con   esta  preceptiva,  “Las  leyes  concernientes  a  la  sustanciación y  ritualidad  de  los  juicios prevalecen sobre las anteriores desde el momento en  que  deben  empezar  a  regir.  Pero los términos que  hubieren  empezado  a  correr,  y  las  actuaciones y  diligencias  que  ya estuvieren iniciadas, se regirán  por    la    ley    vigente    al    tiempo    de   su   iniciación”      (subrayas      fuera      de  texto).   

Por  lo  expuesto,  es  claro que si en este  asunto  el Juzgado Único Penal del Circuito Especializado de Yopal adelantó la  fase  del  juicio dado que la Ley 733 de 2002 le otorgaba competencia para ello,  por  cuanto  a  tal  categoría de funcionarios correspondía el conocimiento de  los  delitos  de  extorsión independientemente de su cuantía, por razón de lo  cual  el  6  de  diciembre  de  2006  avocó  conocimiento y dispuso el traslado  previsto  en  el  artículo  400  de  la  Ley 600 de 2000, para luego evacuar la  audiencia  preparatoria, no hay duda que dicho funcionario debe proseguir con su  conocimiento hasta su culminación.   

Dicho aserto adquiere especial sentido si se  tiene  en  cuenta que en virtud de los principios de celeridad (artículo 4º) y  eficiencia  (artículo  7º)  señalados  en la Ley 270 de 1996, “La  administración  de  justicia  debe  ser pronta y cumplida. Los  términos  procesales serán perentorios y de estricto cumplimiento por parte de  los   funcionarios   judiciales”,   amén   de  que  “La administración de justicia debe ser eficiente.  Los   funcionarios   y   empleados   judiciales   deben  ser  diligentes  en  la  sustanciación      de      los      asuntos      a     su     cargo”.   

En ese orden de ideas, sin dificultad alguna  advierte  la  Sala que al armonizar el citado artículo 40 de la Ley 153 de 1887  con  los  referidos  principios que gobiernan la administración de justicia, se  impone  concluir que con el propósito de evitar la migración de expedientes de  un   despacho   judicial   a   otro  con  ocasión  de  los  frecuentes  cambios  legislativos,  en  seguro desmedro de la celeridad y eficiencia debidas tanto al  usuario  de  la administración de justicia como a la sociedad, se tiene que, en  situaciones  como la que aquí ocupa la atención de la Sala, esto es, cuando ya  se  ha  iniciado  el  juicio,  no  hay  lugar  a  variar  la  competencia por el  advenimiento  de  una  ley  procesal  que  la  modifique,  pues  “los  términos que hubieren empezado a correr (…) se regirán por  la     ley     vigente     al     tiempo     de    su    iniciación”.   

A  pesar  de  lo anterior, resulta necesario  dejar  en  claro  que se exceptúan del planteamiento anterior aquellos casos en  los  cuales  la  Sala  Administrativa  del  Consejo Superior de la Judicatura ha  dispuesto  en  virtud  de  sus  facultades, regladas en los artículos 257 de la  Carta  Política, 19, 63 y 85 de la Ley 270 de 1996, así como 528 de la Ley 906  de  2004,  entre otros, que funcionarios diversos a los que tramitaron el juicio  procedan a proferir la respectiva sentencia.   

Basten  los  argumentos expuestos en orden a  concluir  que la competencia para continuar con el trámite de la presente causa  se  asignará  al  Juzgado  Único Penal del Circuito Especializado de Yopal, en  cuanto,    se   reitera,   dio   inicio   a   esta   fase   de   la   actuación  procesal.   

Resta señalar que si bien en las decisiones  que  cita  este funcionario judicial la competencia se asignó de acuerdo con la  modificación  introducida  en  el  artículo  23  de  la Ley 1121 de 2006, ello  obedeció  a  que  cuando  la  Corte  se  pronunció  no había adoptado aún el  criterio de la prórroga de competencia.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE   

          1.        DIRIMIR  la  colisión legalmente trabada,  asignando  el  conocimiento  del  presente  asunto  al  Juzgado Único Penal del  Circuito  Especializado  de  Yopal,  despacho a donde se remitirá el expediente  para  lo  de  su  cargo,  conforme  a  las  razones  expuestas  en  la  anterior  motivación.   

2.             COMUNICAR  lo  aquí  decidido  al  Juzgado  Segundo  Promiscuo  Municipal  de la misma ciudad,  remitiéndole copia de la presente decisión.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

          Comuníquese    y  cúmplase,   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Cita  medica   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          MARÍA   DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO         J.                IBÁÑEZ  GUZMÁN                  JORGE                         LUIS                         QUINTERO  MILANES              

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                         JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA       

MAURO           SOLARTE  PORTILLA              JAVIER      ZAPATA  ORTÍZ   

       Salvamento    de  voto   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Autos  de  fecha  16  de  mayo  de  2007,  rad.  27207  y del 30 de abril de 2002, rad.  19354.     

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