28269(26-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28269  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobada Acta N° 181  

                     

Bogotá,     D.    C.,    miércoles,   veintiséis  (26)  de  septiembre  de  dos  mil  siete  (2007).   

VISTOS:  

          Resuelve  la Sala lo que en derecho corresponde respecto del recurso  de  apelación  presentado  por  la  defensa  contra la providencia del Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  de  10  de  abril  de 2007, conforme la cual aceptó  parcialmente  una  solicitud de cesación de procedimiento presentada a favor de  Salvador  Camelo,  en contra de quien existe resolución acusatoria como posible  autor  responsable  de  los  delitos de concierto para  delinquir    agravado   y  extorsión.   

ANTECEDENTES:   

1.  En  los  meses  finales  de  2000  e  inicios  de  2001  en  Málaga,  Santander, María Antonia  Castellanos  Villamizar  fue  víctima  de extorsión por un grupo de individuos  que  so  pretexto de prestarle seguridad bajo amenazas le hicieron exigencias de  dinero.   

2. En el curso de la  investigación  se  determinó que Salvador Camelo era uno de los miembros de la  organización     armada     ilegal    que    intervino    en    las    acciones  extorsivas.   

          3.   Luego   de   adelantada   la   etapa  instructiva  y  ordenado  el cierre de la investigación un Fiscal Especializado  de  la  Unidad de Derechos Humanos, mediante providencia de 17 de agosto de 2004  profirió  resolución  acusatoria  contra  Salvador  Camelo  por los delitos de  concierto   para   delinquir   agravado  en  concurso  con extorsión,  de acuerdo con la descripción típica prevista en los artículos  340-2° y 244 del Código Penal.   

4.  El  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga avocó conocimiento del  proceso  seguido  contra Salvador Camelo y otros según auto del 8 de octubre de  2004;  por  falta de solicitudes probatorias de las partes y ausencia de pruebas  de  oficio se declaró innecesaria la audiencia preparatoria y se procedió a la  de juzgamiento el 5 de abril de 2005.   

5.   El  26  de  septiembre  de  2006  el  procesado  Salvador  Camelo, con la coadyuvancia de su  defensor,  presentó  una  solicitud de cesación de procedimiento aduciendo que  se  había  desmovilizado,  razón  por  la  cual  era acreedor a los beneficios  establecidos en las leyes 418 de 1997, 782 de 2002 y 975 de 2005.   

6. Documentalmente  se  sustenta  la  solicitud  de cesación de procedimiento así: (i) copia de un  carné  expedido  por  el  Programa  para  la Reincorporación a la Vida Civil a  nombre        de        Salvador        Camelo1;  (ii)  oficios del Jefe de la  Oficina  Asesora  Jurídica del Ministerio del Interior y Justicia, del Ministro  de  la  referida  cartera  y  del  Alto  Comisionado para la Paz, en donde hacen  constar  que  Juan  Francisco Prada tiene la calidad de miembro representante de  las   Autodefensas   Unidad   de  Colombia  y  que  en  tal  calidad2    (iii)  suscribió  la lista de desmovilizados del Frente “Julio Peinado Becerra” de  las   AUC   de   la   que   se  adjunta  una  copia3;   (iv)   oficio   del   Alto  Consejero  de Paz en el cual certifica que Salvador Camelo figura en la lista de  desmovilizados  del  ex  Bloque Central Bolívar de las AUC, suscrita y aceptada  de   conformidad   con  el  Decreto  3360  de  20034.   

7. Luego de varios  trámites   el  proceso  llegó  a  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  la  que  mediante  auto  de  10 de abril de 2006 dispuso (i) cesar  procedimiento  a  favor  de  Salvador  Camelo  por  el  delito de concierto para  delinquir  agravado  y  (ii) negar la cesación de procedimiento peticionada por  la   conducta   punible   de   extorsión.   Para  tomar  tales  determinaciones  señaló:   

7.1. Su competencia  para  conocer  de la petición en los términos de la Ley 418 de 1997, artículo  80, modificado por la Ley 782 de 2002.   

7.2.  Alude que la  Ley  975  de 2005 no modificó los trámites, procedimientos ni beneficios de la  Ley 782 de 2002 sino que los amplió.   

7.3. Luego de varias  consideraciones  normativas  reseña  que  está  demostrado que Salvador Camelo  hizo  parte  de  las  AUC,  se  ha  desmovilizado  y manifestó su intención de  abandonar la organización armada ilegal a la que ha pertenecido.   

7.4 Lo anterior hace  evidente  que  la  acción  penal  por el delito de concierto para delinquir con  fines  de  paramilitarismo  (Código  Penal,  artículo  340  inc. 2°) no puede  proseguirse porque   

se  da  la  causal objetiva de cesación de  procedimiento  conforme  lo  dispuesto  en  el art. 24 de la Ley 782 de 2002 que  modificó  el  art.  60 de la Ley 418 de 1997 prorrogada por la Ley 598 de 1999,  reglamentada  por  el  Decreto 128 de 2003, art. 13, en concordancia con el art.  39 de la Ley 600 de 2000.   

  7.5. Respecto  de  la  solicitud  de  cesación de procedimiento por el delito de extorsión se  dijo que por tratarse   

de  una  conducta  punible  común  no  se  encuentra  incluida  dentro de las que pueda aplicársele el beneficio de la Ley  782  de  2002 y sus Decretos reglamentarios, por tanto no es procedente cesar el  procedimiento  por  éste  punible,  y  de ahí que deba mantenerse la medida de  aseguramiento  de detención preventiva intramural y no disponer la libertad del  peticionario.   

8. Inconforme con la  negativa  judicial  de  cesar  procedimiento  por  el  delito  de  extorsión el  apoderado  de Salvador Camelo presentó recurso de apelación, el cual sustentó  en los siguientes términos:   

8.1.  Las acciones  realizadas    por    los   miembros   de   las   AUC,   perversamente   llamados  “paramilitares”,  están  motivadas  por causas nobles y altruistas. Compara  el  accionar  de  las  AUC  con  el  de  los grupos guerrilleros al sustituir el  Estado,  a  quien  disputaron el monopolio de las armas, de la fuerza pública y  de la Administración de Justicia.   

8.2.   Recordó  pronunciamientos  pretéritos de ésta Sala para concluir que “en la sedición  las  personas  se  organizan  para  interferir por la vía de las armas el orden  constitucional y legal”.   

8.3. Luego de citar  distintas  normas de las leyes de “orden público” y de “justicia y paz”  indica  que  el  concierto  para  delinquir simple o agravado y la extorsión no  están excluidos de los beneficios de la Ley 782 de 2002.   

8.4.  Señaló que  las  AUC establecieron su propia estructura administrativa, financiera y militar  paralela  al Estado y que en desarrollo de sus políticas fijaron impuestos para  sostenerse,  de  donde  sus acciones no fueron extorsivas sino típicas a la luz  del  artículo  163  del  Código Penal, punible que no se encuentra excluido de  los beneficios de la Ley 782 citada.   

8.5. Solicitó que  se  revocara  lo  resuelto  por  el  Tribunal  y  se  dispusiera la cesación de  procedimiento por el delito de extorsión.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

1.  La  Corte  es  competente  para  resolver  los recursos de apelación contra las decisiones que  toman    en   primera   instancia   los   Tribunales   Superiores   (Ley  600  de  2000,  artículo  75-3  y Ley 906 de 2004, artículo  32-3).  Sin  embargo,  por  falta  de  competencia  ésta  Sala se abstendrá de  conocer   el   fondo   del   asunto,   teniendo   en   cuenta   las   siguientes  premisas:   

2.  Sea lo primero  señalar  que  los  delitos  respecto  de  los  cuales  es  posible  decretar la  cesación  de  procedimiento  por los Tribunales están taxativamente señalados  en  la ley. De acuerdo con la Ley 782 de 2002 y el artículo 69 de la Ley 975 de  2005,  es posible declarar la cesación de procedimiento a favor de las personas  que   sean   investigadas   o   hallan   sido   acusadas   por   los  siguientes  delitos:   

a).    Delitos    políticos5. Se entienden  por  tales  de acuerdo con reiterada y pacíficas jurisprudencia y doctrina, los  consagrados   bajo  la  denominación  “de  los  delitos  contra  el  régimen  constitucional y legal” (Código Penal, Título XVIII);   

b).  Los  delitos  conexos  con  los delitos  políticos6;   

c). Concierto para delinquir en los términos  del   inciso   primero   del   artículo   340   del  Código  Penal7;   

d).  Utilización  ilegal  de  uniformes  e  insignias,   artículo   436   del   Código  Penal8;   

e). Instigación a delinquir en los términos  del   inciso   primero   del   artículo   348   del  Código  Penal9;   

f). Fabricación, tráfico y porte de armas y  municiones,   artículo   365   del  Código  Penal10.   

3.  Es de advertir  que  en  todo  caso  quedan  excluidos  de  cualquier beneficio quienes realicen  conductas  constitutivas  de  actos atroces de ferocidad o barbarie, terrorismo,  secuestro,  genocidio,  homicidio  cometido  fuera  de  combate o colocando a la  víctima   en   estado   de   indefensión  (Ley  782  de  2002,  artículo  19,  modificatorio del artículo 50 de la Ley 418 de 1997).   

5.  El  listado de  delitos   respecto   de   los   cuales  es  posible  decretar  la  cesación  de  procedimiento  por  los Tribunales Superiores, y de los Fiscales Delegados en su  caso, es la fuente directa de competencia para tal instancia.   

6.  En el presente  asunto  el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  ha  decretado  la  cesación de  procedimiento    a    favor    de   una   persona   acusada   por   concierto  para  delinquir agravado, entre  otros delitos.   

7.  El concierto    para   delinquir   agravado  (Código   Penal,   artículo  340  inciso  2°)  ni  las  conductas  delictivas  desplegadas  en  virtud  de  la asociación criminal, hacen parte de los delitos  políticos   y   menos   pueden   ser   señaladas   como   conexas  del  delito  político11.   

8.   Cuando  un  Tribunal  Superior  procede  de  acuerdo  con  la competencia que le confiere el  artículo  24 de la Ley 782 de 2002 (reformatorio del artículo 60 de la Ley 418  de  1997),  puede válidamente declarar la cesación de procedimiento por hechos  que    correspondan    a    los    tipos    penales    señalados   supra, destacándose que entre los mismos  no    figura    el    concierto    para   delinquir  agravado12.   

9.  Si un Tribunal  dice  actuar  en asuntos cuya competencia le es asignada por la Ley 782 de 2002,  pronunciándose  favorablemente  a  la cesación de procedimiento por un delito,  cualquiera,  diferente  a  los  señalados expresamente por la citada ley, está  desbordando sus facultades.   

10. Ha de recordarse  que  la presencia de causales objetivas de improseguibilidad de la acción penal  en  la  etapa del juicio pueden dar origen a la cesación de procedimiento, pero  tal  atribución  recae  de manera exclusiva y excluyente, en primera instancia,  en  el  juez  de conocimiento cuyas facultades surgen de las reglas generales de  competencia,  de  donde  se  tiene  que  en  ningún  caso los Tribunales en los  términos  de  la Ley 782 de 2002 se pueden abrogar tal competencia pues carecen  de ella.   

11.  Dado  que la  providencia  impugnada es ilegal al resolver sobre materia que escapa al ámbito  de  competencia que tienen las Salas Penales de los Tribunales Superiores en los  procesos  términos  de  la Ley 782 de 2002, carece la Corte de competencia para  pronunciarse  de  acuerdo a las súplicas del recurrente pues si así se hiciera  la  actuación  también  estaría  desbordando  el  ámbito  funcional de ésta  Colegiatura,  pues  por  fuera, y en contra, de todo el ordenamiento se estaría  dando   vía   libre   a   una   tercera  instancia13.   

12. De lo anterior  se   sigue   que   el   Tribunal   a  quo  debe  retomar  la  actuación  y,  en  los  precisos  y  limitados  términos  de  la  “ley  de  orden  público”,  respetando  los  precedentes  jurisprudenciales, decidir lo que corresponda en derecho.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

ABSTENERSE   de  emitir  un  pronunciamiento  de fondo en relación con el auto de 10 de abril de  2007,  proferido  por  el  Tribunal  Superior  de Bucaramanga dentro del proceso  seguido contra Salvador Camelo.   

           

ADVERTIR que contra  esta providencia no proceden recursos.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO     

Cita medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                           MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                 JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS   

  YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                               JULIO   ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.    

1  Cuaderno del juzgado, folio 56.   

2  Cuaderno del juzgado, folios 60 a 62.   

3  Cuaderno del juzgado, folios 63 a 67.   

4  Cuaderno del Tribunal, folio 20.   

5 Ley  782  de  2002,  artículo  19,  modificatorio  del artículo 50 de la Ley 418 de  1997,  en  concordancia con el artículo 24 de la Ley 782 de 2002, modificatorio  del artículo 60 de la Ley 418 de 1997.   

6 Ley  418  de  1997,  artículo  55,  parágrafo  y  Ley  782  de  2002, artículo 19,  modificatorio del artículo 56 de la Ley 418 de 1997.   

7 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

8 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

9 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

10 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

11 Con  detalle  véase  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto de  segunda instancia, 11 de julio de 2007, radicación 26945.   

12 El  asunto  es tan claro que el Gobierno Nacional, con el propósito de permitir que  los   miembros   de   las  AUC  puedan  ser  favorecidos  con  la  cesación  de  procedimiento  prevista en la Ley 782 de 2002 y el artículo 69 de la Ley 975 de  2005,  ha  presentado a consideración del Congreso de la República un proyecto  de  Ley  conforme  el cual se señala que “los miembros rasos pertenecientes a  los  grupos  armados organizados al margen de la ley a quienes no se les imputen  otras  conductas  delictivas”  serán  considerados como autores del delito de  concierto  para  delinquir  simple.  Cfr.  Gaceta del  Congreso  N°  391,  «Proyecto  de  Ley  67  de 2007  –Senado–      y      84      –Cámara–, por medio  del  cual  se  modifica  el  artículo  340  del  Código Penal y se adiciona el  artículo  69  de la Ley 975 de 2005», Bogotá, 16 de  agosto de 2007.   

13 Se  sigue  el  precedente  establecido  por  la  Corte  Suprema de Justicia, Sala de  Casación  Penal,  auto  de  segunda  instancia, 23 de mayo de 2007, radicación  27213.     

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