28146(23-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  28146   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 150.  

          Bogotá,  D.C.,  agosto veintitrés (23)  de dos mil siete (2007).   

VISTOS  

          Se  pronuncia la Sala acerca de la colisión negativa de competencia  suscitada  entre  los Juzgados Segundo Penal del Circuito Especializado de Pasto  y  Primero  Penal  Municipal de Ipiales (Nariño), en virtud de la cual rehúsan  adelantar  el  juicio  que  corresponde  contra MILTON  BAYARDO CULCHAC BRAVO.   

HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

          El  28  de  octubre de 2004, Miguel Ángel  Coral  Cabrera  recibió  en  su residencia ubicada en  Ipiales,  una  nota  suscrita  por la Columna Mariscal Antonio José de Sucre de  FARC,  a  través  de  la  cual  lo  citaban  a las nueve de la mañana del día  siguiente   al   Corregimiento  de  Miraflores,  municipio  de  Cumbal,  con  la  advertencia que de no asistir tendría problemas con la guerrilla.   

El  30  de  octubre siguiente, el mencionado  ciudadano  recibió una llamada en la que le reclamaban por no haber cumplido la  cita  y  le exigían entregar la suma de cinco millones de pesos ($5.000.000.oo)  a  cambio  de  no  atentar  contra su vida y la de su familia, circunstancia que  motivó    al   señor   Coral   Cabrera  a  formular  la  correspondiente  denuncia  ante  el  Gaula, cuyos  miembros   adelantaron   labores   de   rastreo   y  capturaron  a  MILTON    BAYARDO    CULCHAC   BRAVO   y  Javier   Alexander   Álvarez  Champutiz.   

Vinculados   los   capturados   mediante  indagatoria  por  la  Fiscalía Delegada ante los Jueces Penales del Circuito de  Pasto,               su   situación   jurídica   les   fue   definida   con  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva sin derecho a libertad provisional, como  posibles coautores del delito de tentativa de extorsión.   

Mediante resolución del 24 de junio de 2005  les  fue  concedida  libertad  provisional  a los procesados, en atención a que  indemnizaron a la víctima.   

          Clausurado   el  ciclo  instructivo,  el  mérito  del  sumario  fue  calificado  el  15 de febrero de 2007 con resolución de acusación en contra de  MILTON BAYARDO CULCHAC, como  presunto  coautor  del  delito  que  sustentó la medida de aseguramiento. En la  misma  oportunidad  fue  proferida  preclusión  de la investigación a favor de  Javier       Alexander      Álvarez.   

          Remitidas   las  diligencias  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializado  de  Pasto,  correspondieron por reparto al Juzgado Segundo de tal  especialidad,  el  cual,  mediante  auto  del 1º de junio de 2007 las envió al  Juzgado  Penal  Municipal  (reparto)  de  Ipiales,  por  considerar  que  es  el  competente  para  conocer  de este asunto, de conformidad con el artículo 23 de  la  Ley  1121  de 2006, dado que la cuantía del delito por el que se procede es  inferior  a  ciento cincuenta (150) salarios mínimos legales mensuales (numeral  2º  del  artículo  37  de la Ley 906 de 2004), providencia en la cual planteó  colisión   negativa   de   competencia  en  caso  de  no  ser  compartidos  sus  planteamientos.   

          A  través  de auto del 23 de julio de 2007 el Juzgado Primero Penal  Municipal  de  Ipiales  aceptó  la  colisión  propuesta  y,  en  consecuencia,  remitió  la  actuación  a  esta  Sala  para que fuera dirimido el conflicto de  competencia trabado.   

RAZONES DEL CONFLICTO  

          El   Juez   Segundo   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Pasto  considera,  de  una  parte, que el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006 modificó  los  numerales  6º  y 7º transitorios de la Ley 600 de 2000, estableciendo, en  cuanto  al  delito de extorsión se refiere, que los jueces penales del circuito  especializados  conocen cuando la cuantía sea superior a ciento cincuenta (150)  salarios mínimos legales mensuales.   

Y de otra, que como en virtud del numeral 2º  del  artículo  37  de  la  Ley  906  de  2004, corresponde a los jueces penales  municipales  conocer  de los delitos contra el patrimonio en cuantía inferior a  ciento   cincuenta    (150)   salarios   mínimos   legales  mensuales,  la  competencia  para  surtir  la  etapa  del juicio en este asunto radica en dichos  despachos  judiciales,  dado  que  la  suma  solicitada fue de cinco millones de  pesos ($5.000.000).   

A  su  turno,  el  Juzgado  Primero  Penal  Municipal  de  Ipiales  acepta la colisión propuesta, para lo cual aduce que de  acuerdo  con  el  artículo 40 de la Ley 600 de 2000, asiste al juez un término  de   diez   (10)  días  para  proferir  “sentencia  anticipada”,  el  cual estaba en curso cuando le fue  remitido  este  diligenciamiento  y que, por tanto, opera en este caso la figura  de  la  prórroga  de  competencia de que trata el artículo 40 de la Ley 153 de  1887,  en  el  sentido de que el competente para proferir el fallo anticipado es  el Juez Segundo Penal del Circuito Especializado de Pasto.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Inicialmente es pertinente puntualizar que la  competencia  para  conocer  de la colisión suscitada entre los Juzgados Segundo  Penal  del  Circuito Especializado de Pasto y Primero Penal Municipal de Ipiales  radica  en  esta  Sala,  dado  que  si bien no hay norma alguna que expresamente  disponga  a  quién  corresponde  dilucidar los conflictos trabados entre jueces  penales  del  circuito  especializado y jueces penales o promiscuos municipales,  lo   cierto  que,  como  ya  lo  ha  expuesto  la  jurisprudencia,  la  correcta  intelección  derivada  del  artículo  18  transitorio  de  la Ley 600 de 2000,  permite  concluir que “todo conflicto que en materia  penal    se    presente    con    esta   categoría   de   jueces   –los     Penales    del    Circuito  Especializados,      se      repite–  trátese  en uno mismo o en diferentes Distritos, sea la Corte la  que    los    resuelva.    Así    dimana    de   la   expresión   ‘asuntos    de    la   jurisdicción  penal’  utilizada por el  legislador  en  el  artículo 18 transitorio en mención, sin hacer distinción,  inclusive,    del    lugar    donde    se    suscite   el   problema”1.   

Precisado  lo  anterior,  se observa que los  despachos  colisionantes  coinciden en que la cuantía del delito por el cual se  procede  es  inferior  a  cincuenta (50) salarios mínimos legales mensuales. No  obstante,  mientras  el  Juzgado  Especializado considera que en razón de dicha  cuantía,  la  competencia  radica en los jueces penales municipales, el Juzgado  Municipal  asevera que la competencia de aquél debe prorrogarse, dado que está  en  curso  el  término para que profiera “sentencia  anticipada”.   

Al  constatar  los  planteamientos  de  los  juzgados  trabados  en  colisión, encuentra la Sala, en primer término, que no  es  cierto  lo  afirmado  por  el Juez Primero Penal Municipal de Ipiales, en el  sentido  de  que se encuentra en curso el término para proferir “sentencia  anticipada”, pues el mérito  del  sumario  fue  calificado  con resolución de acusación el 15 de febrero de  2007,  la cual cobró ejecutoria el 23 de los mismos mes y año, siendo entonces  remitida  la actuación a los jueces penales del circuito especializado a fin de  que  se  surtiera  la fase del juicio, correspondiendo al juzgado segundo de tal  especialidad,  sin  que ulteriormente el acusado haya manifestado su interés en  acogerse   a   sentencia   anticipada,   y  sin  que  se  hubiese  realizado  la  correspondiente diligencia de formulación y aceptación de cargos.   

Ahora,  en  punto  de dilucidar la colisión  suscitada,  es oportuno destacar que mediante sentencia C-1064 de 2002, la Corte  Constitucional resolvió:   

“Primero:  Declarar  EXEQUIBLE  el artículo 1 del Decreto Legislativo No. 2001 expedido el  9    de    Septiembre   de   2002,   ‘por  el  cual  se modifica la competencia de los Jueces Penales del  Circuito  Especializados’,  en  el entendido que las nuevas competencias conferidas a los Jueces Penales del  Circuito  Especializados,  dado  el  carácter más gravoso de su procedimiento,  sólo  son  aplicables  a  los  delitos cometidos a partir de la vigencia de ese  decreto,  y no a las conductas punibles realizadas con  anterioridad  a  ella, las que seguirán siendo conocidas por los Jueces Penales  del Circuito” (subrayas fuera de texto).   

La Ley 1121 de 2006 modificó expresamente el  numeral  7°  del  artículo  5°  transitorio  de  la  Ley 600 de 2000, y en el  artículo  23  asignó  a  los  jueces  penales  del  circuito especializados el  conocimiento, en primera instancia:   

“7. Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,            secuestro            extorsivo,           extorsión  o para conformar escuadrones  de  la muerte, grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos  u   omisión   de  control  (artículo  340  del  Código  Penal),  testaferrato  (artículo  326  del  Código  Penal);  extorsión en cuantía superior a ciento  cincuenta     (150)    salarios    mínimos    mensuales    vigentes” (subrayas fuera de texto).   

Por   tanto,  es  claro  que  el  precepto  transitorio   del   Código  de  Procedimiento  Penal  de  2000  fue  modificado  tácitamente  por el legislador ordinario mediante el artículo 14 de la Ley 733  de  2002  (en  virtud  del  cual  los jueces penales del circuito especializados  conocían  del delito de extorsión sin sujeción a límite alguno por razón de  la  cuantía)  y por el extraordinario a través del artículo 1°, numeral 13°  del  Decreto Legislativo 2001 del mismo año (disponiendo que dicho funcionarios  eran  competentes  para conocer del punible de extorsión en cuantía superior a  quinientos  (500)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes), amén de que  expresamente  volvió  a  ser  modificado  por el artículo 23 de la Ley 1121 de  2006,  al  readjudicar  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito Especializados el  conocimiento   de  las  conductas  extorsivas  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios mínimos legales mensuales vigentes para la época de  su comisión.   

En  consecuencia,  como  la  suma  de dinero  exigida  el 30 de octubre de 2004 en la comisión del delito investigado en esta  actuación,  fue  de cinco millones de pesos ($5.000.000.oo), es decir, inferior  a  ciento  cincuenta  (150) salarios mínimos legales mensuales, es evidente que  la  competencia  para  conocer  de  tal  suceso  no  le corresponde a los jueces  penales  del  circuito especializados, sino a los jueces penales del circuito de  acuerdo  con la cláusula general de competencia contenida en el literal (b) del  numeral 1º del artículo 77 de la Ley 600 de 2000.   

Es  pertinente  señalar  que  si  bien  el  artículo  78  de  la Ley 600 de 2000, expresamente disponía que la competencia  para  conocer  del  delito  de  extorsión en cuantía inferior a cincuenta (50)  salarios   mínimos   legales   mensuales   radicaba  en  los  juzgados  penales  municipales,  tal  disposición  fue  modificada,  como  ya se advirtió, por el  artículo  14  de  la  Ley  733  de  2002,  el  cual asignó, entre otras, dicha  competencia,  a  los  jueces penales del circuito especializados sin atención a  la  cuantía,  de  manera  que  como en la actualidad no hay precepto alguno que  señale  expresamente  a qué jerarquía de funcionarios corresponde conocer del  delito  de  extorsión  en cuantía inferior a cincuenta (50) salarios, opera la  mencionada competencia residual.   

De  otra  parte  se tiene, que si bien en la  colisión  trabada  no participó ningún juez penal del circuito, es procedente  por  razones de economía procesal remitir el expediente a la oficina de reparto  de  tales despachos judiciales en la ciudad de Pasto2,  informando  de  ello  a  los  despachos trabados en colisión.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE   

          1.        ASIGNAR  el conocimiento de este proceso a  los  Juzgados  Penales del Circuito de Pasto, para lo cual se dispone remitir la  actuación a la oficina de reparto de los mismos.   

2.             COMUNICAR  lo  aquí  decidido  a  los  despachos  colisionantes,  enviándoles  copia  de este  proveído.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese    y  cúmplase,   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ           MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS               JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA              JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                Cita medica   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Autos  de  fecha  16  de  mayo  de  2007,  rad.  27207  y del 30 de abril de 2002, rad.  19354.   

2  En  este sentido auto del 25 de julio de 2007. Rad. 27815.     

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