26825(28-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26825   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.28  

Bogotá  D.C., veintiocho (28) de febrero de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

Decide la Sala lo que en derecho corresponda  acerca   del   recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de  los  procesados  BALDUIRIS  CARMONA  MORELOS  y  MARÍA  DEL PILAR  JARAMILLO  HERRERA  contra  la  sentencia  de segunda instancia proferida por el  Tribunal  Superior  de  Cartagena  el  15  de  agosto de 2006, confirmatoria con  modificaciones  de  la  dictada  por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de la  misma  ciudad,  por  cuyo  medio  condenó  al  primero  como  autor  penalmente  responsable  del concurso de delitos de homicidio culposo y aborto, en tanto que  a   la   segunda   procesada   en   calidad   de   cómplice   del  ilícito  de  aborto.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

En Cartagena el 4 de agosto de 2000 falleció  Elves  Díaz  Useche  debido  a  una  sepsis  de origen ginecológico secundario  originada  por  un aborto incompleto practicado por el médico BALDUIRIS CARMONA  MORELOS y la enfermera MARÍA DEL PILAR JARAMILLO HERRERA.   

Abierta  formal  investigación penal por la  Fiscalía  General  de  la Nación, se vinculó mediante indagatoria a BALDUIRIS  CARMONA  MORELOS  Y  MARÍA  DEL  PILAR JARAMILLO HERRERA contra quienes el 5 de  agosto  de  2000 se dictó medida de aseguramiento de detención preventiva como  probables  responsables del delito de homicidio.   

Reconocido Jairo Díaz Paternita, padre de la  occisa,  como  parte  civil, se clausuró el ciclo instructivo, y el mérito del  sumario  se calificó el 5 de diciembre de 2000 con resolución de acusación en  contra  de  BALDUIRIS  CARMONA  MORELOS  como  autor  de  los  delitos de aborto  consentido  en  concurso  con  homicidio  culposo y respecto de MARÍA DEL PILAR  JARAMILLO  HERRERA  en  calidad  de  autora  del  delito  de  favorecimiento, no  obstante,  la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Cartagena  mediante  proveído  de  14 de septiembre de  2001  modificó la  anterior  decisión  al  acusar a ambos procesados en calidad de  coautores   del   concurso   de   delitos   de   homicidio   culposo   y  aborto  consentido.   

La  fase  del  juzgamiento  la  adelantó el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de Cartagena, despacho que tras llevar a  cabo  el  acto  público  de  juzgamiento,  mediante fallo de 3 de marzo de 2006  absolvió  a  MARÍA  DEL  PILAR  JARAMILLO HERRERA de los cargos formulados, en  tanto  que condenó a BALDUIRIS CARMONA MORELOS como autor de los delitos objeto  de  acusación,  a  la  pena  principal  de cuatro (4) años y seis (6) meses de  prisión,  a  las  accesorias  de  inhabilitación  para  el  ejercicio tanto de  derechos  y  funciones  públicas,  como  de  la profesión de médico por igual  término  a la pena privativa de la libertad, así mismo a la de carácter civil  de  cancelar  por  concepto  de perjuicios morales a favor de la parte civil del  equivalente a cincuenta (50) salarios mínimos legales mensuales.   

Impugnado  el  fallo  por  el  defensor  del  enjuiciado   y   por   el  representante  del  Ministerio  Público,  el  Tribunal  Superior  de  Cartagena  a  través  de  decisión de 15 de agosto de 2006, lo confirmó respecto de CARMONA  MORELOS  y  lo  modificó  en  relación  con  MARÍA  DEL  PILAR  JARAMILLO  al  condenarla  en  calidad  de cómplice del delito de aborto consentido, a la pena  principal  de  seis  (6)  meses  de prisión y a la accesoria de inhabilitación  para    el   ejercicio   de   derechos   y   funciones   públicas   por   igual  tiempo.   

Contra   el  fallo  de  segundo  grado  el  representante  de  los enjuiciados interpuso recurso extraordinario de casación  excepcional   que   el   Tribunal   concedió   mediante  auto  de  20  de  septiembre  de  2006 y surtidos los  traslados  respectivos  para  la  presentación  de  la demanda, se dio luego el  curso  de  ley  a los no recurrentes, término que venció el 13 de diciembre de  2006.   

Mediante oficio de 18 de diciembre de 2006 el  proceso  fue remitido por el Tribunal a la Secretaría de la Corte, y sometido a  reparto,  se  recibió  en  el  Despacho  del Magistrado Ponente el 30 de enero de 2007.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Sería  del  caso que la Sala se pronunciara  acerca  de  la  admisión  formal  del  libelo presentado, pero se evidencia una  circunstancia   que  impide  hacerlo  por  encontrarse  extinguida  la  facultad  punitiva   del  Estado  al  haber  transcurrido  el  término  previsto  por  el  legislador  para  que  prescriba  la  acción  penal  derivada de los delitos de  homicidio  culposo  y  aborto  consentido,  por los cuales se acusó a BALDUIRIS  CARMONA MORELOS y MARÍA DEL PILAR JARAMILLO HERRERA.   

          La  soberanía  estatal  legitimada  por  el  modelo  de  Estado, la  Constitución  y  la  ley, en aras de proteger bienes jurídicos trascendentales  que  permiten  el  desenvolvimiento  social,  faculta  la  expedición  de leyes  penales,  la  correspondiente  prosecución,  investigación  y  sanción de sus  infractores,  no obstante, ésta  última manifestación de ese poder no es  ad  calendas  graecas porque  el  transcurso  del  tiempo  lo  limita al punto de que si se cumple el término  punitivo  máximo  fijado  legalmente  para  el  delito,  sin tener de frente al  sujeto  pasivo  de  la  acción  judicial,  cesa  cualquier  posibilidad para su  ejercicio al operar la prescripción.   

El  fenómeno  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  según lo normado en el artículo 83 de la Ley 599 de 2000 (art.  80   del  anterior  Código  Penal),  opera  durante  la  etapa  instructiva  si  transcurre  un término igual al máximo de la sanción privativa de la libertad  establecida  en  la  ley,  pero en ningún caso en un lapso inferior a cinco (5)  años, ni superior a veinte (20) años.   

Igualmente, conforme con el artículo 86 del  nuevo  Código  Penal  (art.  84  del anterior), el término de prescripción se  interrumpe  con  la  ejecutoria  de  la  resolución  de acusación y comienza a  contarse  nuevamente  por  un  tiempo  igual  a la mitad del establecido para la  etapa  de  instrucción,  sin  que  pueda  ser  inferior  a  cinco (5) años, ni  superior a diez (10).   

         De  acuerdo  a  la  resolución  de  acusación y a los respectivos  fallos  los  procesados  fueron  acusados por los delitos de homicidio culposo y  aborto consentido.   

         En  relación con el comportamiento punible de homicidio culposo en  comento  la  nueva  normatividad  penal (Ley 599 de 2000) en el artículo 109 no  modificó  la  sanción  que de dos (2) a seis (6) años de prisión preveía el  artículo  329  del  anterior Código Penal (Decreto-Ley 100 de 1980), por ende,  se  tiene  que el término de prescripción para este delito en la fase sumarial  es  de  seis  (6)  años,  en tanto que para etapa del juicio, como al dividirse  dicho  monto  no  puede  ser  inferior  al  mínimo  legal,  es  de cinco (5) años.   

A  su turno, el delito de aborto consentido  tampoco  sufrió  modificación en la punibilidad establecida por el legislador,  dado  que  el  artículo 122 de la Ley 599 de 2000 mantiene la pena de uno (1) a  tres  (3)  años  de  prisión  que  establecía  el  artículo 343 del anterior  ordenamiento  sustantivo. Por lo tanto, ese rango punitivo hace que para la fase  procesal  del  sumario  y  la del juzgamiento el término de prescripción de la  acción  penal  sea  de  cinco  (5) años.   

Con  base  en  lo  anterior,  como  la  resolución  de acusación del 5 de diciembre de 2000 adquirió firmeza luego de  que  el  14 de septiembre     de    2001  la  Unidad  de Fiscalía Delegada ante el Tribunal la confirmara,  con  la  modificación  de  también acusar a la co-procesada por los delitos de  homicidio  culposo  y aborto consentido, es evidente que de acuerdo con el monto  punitivo  de  los  delitos objeto de acusación, el término de prescripción de  la    acción    penal    de    cinco   (5)  años se  cumplió    el   15   de  septiembre     de  2006,  esto  es,  antes  de  que  el expediente fuera  remitido a esta Corporación el 18 de diciembre de 2006.   

En  este  orden,  se  impone  necesariamente  declarar  prescrita  la  acción  penal  derivada  de  los  delitos de homicidio  culposo  y  aborto  consentido  por  los  cuales  se acusó a los incriminados y  ordenar,    en    consecuencia,    la   cesación   de   procedimiento   en   su  favor.   

Como  resultado de lo anterior, se ordenará  la  devolución  de  las  cauciones prendarias que los procesados hayan prestado  para   gozar  de  libertad,  así  como  también  el  levantamiento  de la  prohibición de salir del país que sobre ellos pese.   

A su turno, se declarará la prescripción de  la  acción civil que Jairo Díaz Paternita, padre de la occisa, tramitó dentro  del proceso penal.   

          El  juez  de  primera  instancia procederá a la cancelación de los  compromisos  adquiridos  por  los procesados en razón de este diligenciamiento,  así como los registros y anotaciones originados por el mismo.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.                  DECLARAR        prescrita   la   acción  penal derivada de los delitos de  homicidio  culposo  y  aborto  consentido  por  los cuales se acusó a BALDUIRIS  CARMONA  MORELOS  y  MARÍA  DEL  PILAR  JARAMILLO  HERRERA  según  las razones  expuestas en la parte motiva de esta decisión.   

2.             ORDENAR,  en  consecuencia,  la  cesación  de  procedimiento  en  favor  de BALDUIRIS CARMONA  MORELOS y MARÍA DEL PILAR JARAMILLO HERRERA.   

3.                  DECLARAR        igualmente  prescrita  la  acción  civil que Jairo Díaz Paternina,  padre   de   la   víctima,  adelantó  dentro  del  proceso  penal.    

4.  DEVOLVER  las  cauciones prestadas por los  incriminados, según se ordenó en esta providencia.   

5.             LEVANTAR  la  medida   de   prohibición   de   salir   del   país   que   pese   sobre   los  incriminados.   

6.  PRECISAR   que  corresponde  al  juez  de  primera  instancia  proceder  a la cancelación tanto los compromisos adquiridos  por  los  procesados  en  razón  de este diligenciamiento, como los registros y  anotaciones originadas por el mismo.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ALVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                               JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                     JAVIER    ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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