28108(22-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28108  

CORTE  SUPREMA DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No.150  

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de agosto de  dos mil siete (2007).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se pronuncia sobre la colisión de  competencias  suscitada entre el Juzgado 2° Penal del Circuito Especializado de  Pasto  y  el  Juzgado 3° Penal Municipal de Ipiales (Nariño) para adelantar el  juzgamiento   en  contra  de  José  Leonel  Benavides  Quiroz,  a  quien la Fiscalía 2ª Especializada de la  primera   ciudad   acusó   como   coautor   de   la  conducta  de  tentativa de extorsión.   

ANTECEDENTES  

1.  Adelantada  una investigación penal por  hechos  acaecidos  en  noviembre del 2002 en Ipiales (Nariño), el 17 de febrero  del   2005   la   Fiscalía   Especializada   de  Pasto  acusó  a  Benavides   Quiroz  como  coautor  de  la  conducta     punible     de     tentativa     de     extorsión     –en  cuantía de $ 2.000.000-, prevista  en  el  artículo  244  del Código Penal, modificado por el artículo 5° de la  Ley 733 del 2002.   

2.  El  expediente correspondió al Juez 2°  Penal  del  Circuito Especializado de Pasto, que adelantó el juzgamiento, el 19  de  octubre  del  2005  realizó  la  audiencia pública y desde el 26 siguiente  tiene   el   expediente   en   su  despacho  para  el  proferimiento  del  fallo  respectivo.   

El  23 de mayo del 2007 remitió el asunto a  los   juzgados   penales   municipales  y  les  propuso  colisión  negativa  de  competencia.   

Afirmó  que  el artículo 23 de la Ley 1121  del  2006  modificó los artículos 5° transitorio del Código de Procedimiento  Penal  y  14  de  la  Ley 733 del 2002, razón por la cual el conocimiento de la  extorsión,  en  cuantía  inferior  a  150  salarios mínimos legales mensuales  vigentes,   se  regía  por  las  reglas  generales  de  competencia,  esto  es,  correspondía a aquellos juzgadores.   

3.  En  auto  del 23 de julio el Juzgado 3°  Penal    Municipal   de   Ipiales   aceptó   el   conflicto   y   rechazó   la  competencia.   

Concluyó  que,  encontrándose  en curso el  término  para  proferir la sentencia, se imponía el artículo 40 de la Ley 153  de  1886,  conforme  con  el  cual  el  juez  especializado  debía  culminar el  trámite.   

El  expediente  fue  remitido  a  la  Corte.   

CONSIDERACIONES  

1.  La  pugna se presenta entre los Juzgados  2°  Penal  del Circuito Especializado de Pasto y 3° Penal Municipal de Ipiales  (Nariño).   

De  conformidad  con  el  inciso  2°  del  artículo  18  transitorio  de la Ley 600 del 2000, a la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia corresponde resolver   

“los  conflictos  de  competencia  que  se  presenten  en  asuntos  de  la  jurisdicción penal entre los jueces penales del  circuito especializados y un juez penal del circuito”.   

En términos de la norma, la Sala no tendría  competencia  para dirimir la colisión, como que estaría involucrado un juzgado  municipal, no del circuito.   

No obstante, como el problema específico no  estaría  comprendido  en  ninguna  disposición  y  dado  que el propósito del  legislador  fue dejar en la Sala de Casación Penal la resolución de choques en  donde  estuviese  involucrado  un  juzgado  penal  del  circuito  especializado,  entrará  a decidirlo, para, además, impedir dilaciones injustificadas, más de  las  ya  existentes, en donde a pesar del tiempo transcurrido no se ha proferido  el fallo respectivo.   

La  Corte  ya se ha pronunciado en términos  similares1.   

2.  En  punto de la competencia para conocer  los      juicios      seguidos     por     el     delito     de     extorsión,   cabe  hacer  el  siguiente  recuento:   

a) De conformidad con los artículos 77.1(b),  78.1  y  5°  transitorio (numeral 7) de la Ley 600 del 2000, se tiene que desde  la  vigencia  de  ésta  el  juzgamiento  de  la  conducta punible de extorsión  correspondía  a los juzgados penales municipales, juzgados penales del circuito  y  juzgados  penales  del  circuito  especializados,  según  la  cuantía de la  infracción  fuese (I) inferior o igual a 50 salarios mínimos legales mensuales  vigentes;  (II)  superior a 50 e inferior o igual a 150; y, (III) superior a 150  sueldos, respectivamente.   

b)  La  Ley  733  del  29  de enero del 2002  reguló  diversas conductas, entre ellas la de extorsión, en sus artículos 5°  y  6°.  En  estas  condiciones, ese ilícito quedó cobijado por el mandato del  artículo 14 de aquella, que dice:   

“Competencia.   El   conocimiento  de  los  delitos  señalados en esta ley le corresponde a los Jueces Penales del Circuito  Especializados”.   

c) Los artículos 5° transitorio procesal y  14  de  la  Ley  733  del  2002 fueron suspendidos por el Decreto 2001 del 2002,  expedido  al  amparo del estado de Conmoción Interior decretado por el Gobierno  Nacional.   

Esa   disposición   transitoria   perdió  vigencia,  esto  es,  desapareció del ordenamiento jurídico, como consecuencia  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  del Decreto 245 del 2003, mediante el  cual   se   prorrogaba  el  estado  de  anormalidad2,  determinación que comportó  se  restableciera el vigor pleno de los artículos 5° transitorio de la Ley 600  del 2000 y 14 de la Ley 733 del 2002.   

d)  Como la Ley 733 del 2002 es posterior al  Código   de   Procedimiento   Penal   del   2000,   evidentemente  derogó  las  disposiciones  de  éste que le fueran contrarias. Además, expresamente así lo  dispuso su artículo 15.   

3.  En  esas  condiciones,  en  punto  de la  extorsión,  el  numeral 7 del artículo 5° transitorio de la Ley 600 del 2000,  que  condicionaba  la  competencia de los jueces especializados a que la suma de  la  exigencia  superara los 150 salarios, quedó derogado por el artículo 14 de  la  ley  733  del  2002,  como  que  éste  les  asignó  el conocimiento de esa  ilicitud, sin límite alguno en su cuantía.   

4.  La Ley 1121, expedida el 29 de diciembre  del  2006,  en  sus  artículos  18, 19 y 28, respecto del tema tratado única y  exclusivamente  modificó  los  artículos  8°  y  9°  de la Ley 733 del 2002,  contexto  dentro  del  cual  ninguna  otra disposición de ésta habría sufrido  variación alguna, de donde derivaría su vigencia plena.   

5.  Corresponde,  entonces,  valorar  si  el  artículo  28  de  la Ley 1121 del 2006 pudo haber mudado otras disposiciones de  la  Ley  733 del 2002, de manera tácita, según su mandato genérico, según el  cual    “la    presente    ley…    deroga    las    normas   que   le   sean  contrarias”.   

El  artículo  23  de  la  Ley 1121 del 2006  modificó  los  numerales  6  y  7  del artículo 5° transitorio del Código de  Procedimiento Penal del 2000.   

Como el numeral 7 había sido cambiado por el  artículo  14  de  la Ley 733 del 2002, en punto de eliminar el condicionante de  la  cuantía,  es  claro  que cuando el artículo 23 de la Ley 1121 del 2006, al  variar  el  5°.7  transitorio  de  la  Ley  600  del 2000 y fijar en los jueces  especializados  el  conocimiento  de  la  “extorsión  en  cuantía superior a  ciento   cincuenta   (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes”,  introdujo  cambios  no  solamente  al  original  artículo 5°.7 transitorio del  Código  de  Procedimiento  Penal,  sino  también al 14 de la ley 733 del 2002,  como  que,  desde  su  vigencia,  las  mutaciones que éste introdujo a la norma  procesal     se    deben    entender    incorporadas    en    la    disposición  original.   

De  tal forma que así el artículo 28 de la  Ley  1121  del  2006  expresamente no hubiera mencionado que el 14 de la Ley 733  del 2002 quedaba modificado por él, resulta obvio que sí lo fue.   

Del  mismo  modo  se  tiene  que  si bien el  artículo  23  de  la referida Ley 1121 del 2006, al señalar los números 6 y 7  del  artículo  5° transitorio de la Ley 600 del 2000, no citó los cambios que  el  artículo  14  de  la  Ley  733  del  2002  les  había  introducido,  surge  incontrastable  la  derogatoria  tácita  del  último,  como  que evidentemente  supeditar      la      competencia      a      una     cuantía     –que  era lo que hacía el artículo 14  de   la   Ley   733   del   2002-  contraría  el  nuevo  precepto  –artículo  23 de la Ley 1121 del 2006-  que la fijó sin limitaciones.   

6. La Corte ha precisado que, tratándose de  la  extorsión,  respecto  del  sistema  procesal  de  la  Ley  600 del 2000, la  competencia  en  razón  de  la  cuantía ha sido delimitada por la Ley 1121 del  2006  a  dos  clases de funcionarios: los jueces penales del circuito conocen la  conducta  cuando  el  monto  de la exigencia sea inferior o igual a 150 salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, y los penales del circuito especializados,  cuando  esa  cifra  sea  superada. Por tanto, a los jueces municipales no se les  asignó competencia alguna en la materia.   

Por  ejemplo,  el  18  de  julio  del  2007  (radicado 27.814) afirmó:   

“2.1.-  No  se discute por ninguno de los  funcionarios  trabados  en  conflicto la calificación jurídica de la conducta,  ni  que  ésta   corresponde al delito de extorsión en cuantía inferior a  ciento  cincuenta  salarios  (150)  mínimos  legales  mensuales,  por lo que de  conformidad  con  lo  establecido  en el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006, la  competencia   escapa   a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados.   

2.2.-  A  fin  de  resolver  la  cuestión  planteada,  pertinente  resulta   traer a colación el reciente criterio de  la    Sala3,   sentado   en   asunto   similar   al   que   ahora   ocupa   su  atención:   

‘Necesario  es  recordar  que  a  partir  de  la expedición de la Ley 600 de 2000, el delito de  extorsión  residualmente  era  de  competencia  de  los  juzgados  penales  del  circuito  en  cuantía superior a cincuenta salarios mínimos legales mensuales,  pues  siendo  inferior  estaba  asignada  expresamente  a  los  juzgados penales  municipales  (artículos 77 y 78). Disposiciones modificadas por el artículo 14  de  la Ley 733 de 2002, que dispuso “el conocimiento de los delitos señalados  en  esta ley corresponde a los jueces penales del circuito especializados”, la  cual   incluyó   los  de  secuestro  simple,  secuestro  agravado,  extorsión,  concierto  para  delinquir,  omisión de denuncia de particular y fuga de presos  en modalidad culposa.   

‘Disposiciones  que  continúan vigentes, pues el artículo 23 de  la Ley 1121 de 2006, con  fundamento  en  el  cual  el  juez especializado, en este caso, se desprende del  conocimiento  del  proceso, sólo lo modificó en relación con la cuantía, por  la  referencia  expresa  que  hace a tal aspecto en el sentido de que los jueces  penales  del  circuito  especializado  conocerán,  a partir de su vigencia, del  delito  de  extorsión  cuyo  monto  sea  superior  a  ciento cincuenta salarios  mínimos.   

‘Como   el  artículo  78  de  la  Ley 600 de 2000, fue modificado por el artículo 14 de la  Ley  733  de  2002,  en  lo  concerniente a la competencia de los jueces penales  municipales  para  conocer  de  la  extorsión,  actualmente no existe norma que  determine  formalmente  cuando  el  hecho  no  supera  el  monto aludido, a qué  funcionario  corresponde su conocimiento,  debe aplicarse el literal b) del  numeral  1  del  artículo  77  de  la  Ley  600, el cual señala que los jueces  penales  del  circuito  conocen  en  primera  instancia  “de  los delitos cuyo  juzgamiento   no  esté  atribuido  a  otra  autoridad”,  a  quienes  el  juez  especializado       debió       remitir       las       diligencias’”.   

7.  En  estas  condiciones,  la  competencia  radicaría  en  el  juzgado  del  circuito,  toda vez que el monto de lo exigido  resulta  inferior  a  150 salarios mínimos del 2002, y tratándose de una norma  de  competencia,  de orden público, su aplicación, que no fue condicionada por  el propio legislador, deviene obligatoria, para todos los casos.   

Así  lo  ordenan  los  artículos  6°  del  Código  de  Procedimiento  Penal y 40 de la Ley 153 de 1887, según los cuales,  las reglas procesales tienen efecto general e inmediato.   

No  obstante  ello,  en el caso particular y  concreto  el  único acto faltante es el proferimiento de la sentencia que ponga  fin  al juzgamiento, para cuyo efecto el expediente había ingresado al despacho  del  juez  especializado  desde  el  26  de  octubre  del  2005, esto es, que el  término  para  adoptar  el  fallo  se  había iniciado (incluso ha expirado con  suficiencia).   Por   tanto,  el  asunto  será  asignado  a  este  funcionario,  conclusión última en la que acierta el juez penal municipal.   

Sobre  el  particular, el artículo 40 de la  Ley 153 de 1887 dispone:   

“Las    leyes   concernientes   a   la  sustanciación  y  ritualidad  de  los  juicios  prevalecen sobre las anteriores  desde  el  momento en que deben empezar a regir. Pero los términos que hubiesen  empezado  a correr, y las actuaciones y diligencias que ya estuvieren iniciadas,  se regirán por la ley vigente al tiempo de su iniciación”.   

En  mérito  a  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.   Asignar  al  Juzgado   2°   Penal   del   Circuito   Especializado   de  Pasto  la    competencia   para   adelantar   el  juzgamiento   en  contra  de  José  Leonel  Benavides  Quiroz.   

2.  Comunicar esta  decisión al Juzgado 3° Penal Municipal de Ipiales.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cúmplase.  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   MARÍA  DEL                    ROSARIO                    GONZÁLEZ                   DE  LEMOS                

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN           JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS               JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA              JAVIER ZAPATA ORTIZ   

        Cita  medica   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Confrontar auto del 23 de mayo del 2007, radicado 27.487.   

2 Corte  Constitucional, sentencia C-327 del 29 de abril del 2003.   

3 Cfr.  Auto Colisión mayo 23 de 2007. Rad. 27487     

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