27879(18-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  27879   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado Acta No. 124.  

          Bogotá    D.C.,   julio   dieciocho   (18)   de   dos   mil   siete  (2007).   

VISTOS  

          Decide  la Sala la colisión negativa de competencia suscitada entre  los  Juzgados  Veinte  Penal Municipal de Medellín y Tercero Penal del Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad,  en virtud de la cual rehúsan proferir el  fallo  que  en  derecho corresponda dentro de la causa que se sigue en contra de  JUAN    GABRIEL    HERRERA    ARCILA   por el delito de extorsión en grado de tentativa.   

HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

          Según  refiere  el  señor Rafael Antonio  Herrera      Moncada,  a  través de su denuncia formulada el 26 de noviembre  de  2003,  a su lugar de trabajo en la institución educativa “Tulio Ospina”  de  la  ciudad  de Medellín, fueron efectuadas varias llamadas en las que se le  exigía  el  pago  de  $  2.000.000,  bajo  amenaza de delatarlo por su supuesta  relación  con  la  expedición  de  documentos  falsos.  En atención a la  reiteración  de  dichas  llamadas amenazantes, el mencionado decidió acudir al  Grupo  GAULA,  Regional  de  la  misma  ciudad, en donde se coordinó la entrega  simulada  del dinero exigido con el objeto de capturar a los responsables.   Fue  así  como,  al  día siguiente, se dispuso el operativo, merced al cual se  logró  la  aprehensión  de  los sujetos JUAN GABRIEL  HERRERA   ARCILA  y  Jorge  Wilmar   Galeano   Vera,  momentos  después  de  que  recibieran la suma referida.   

Con fundamento en lo anterior, se decretó la  apertura  formal  de  instrucción  penal,  dentro  de la cual se vinculó a los  individuos  aprehendidos  mediante  diligencia  de  indagatoria,  a  quienes  se  afectó  con  medida  de aseguramiento de detención preventiva por el delito de  extorsión en grado de tentativa.   

          En  virtud  de  manifestación  elevada por el procesado  Galeano Vera en el sentido de acogerse a  sentencia  anticipada,  se dispuso la realización de diligencia de formulación  de  cargos  el  17  de marzo de 2004, durante la cual aceptó su responsabilidad  por  el  delito atribuido en la medida asegurativa, circunstancia que determinó  la ruptura de la unidad procesal.   

Clausurado  el ciclo instructivo, el mérito  del  sumario  fue  calificado  el  13  de  julio  siguiente  con  resolución de  acusación  en  contra  de  HERRERA ARCILA  como  presunto autor material del delito de extorsión en grado de  tentativa,  decisión  que  fue  confirmada  el  3 de septiembre ulterior por la  Fiscalía Tercera Delegada ante el Tribunal de Medellín.   

El   trámite   de   la  fase  del  juicio  correspondió  al  Juzgado  Tercero Penal del Circuito Especializado de la misma  ciudad,  despacho  que realizó la audiencia preparatoria y dio por concluida la  de juzgamiento el 12 de abril de 2005.   

A  través de auto fechado 15 de febrero del  año  en curso, el titular del mencionado despacho judicial adujo que, en virtud  a  lo establecido en el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006, perdió competencia  para  continuar conociendo de este asunto “en razón  a  que  el  delito  que se le endilga al acusado en el presente proceso lo es en  cuantía  inferior  a  los  cincuenta  (50)  salarios  mínimos vigentes para la  época  de  los  hechos”,  por  lo  que  dispuso  su  remisión a los juzgados penales municipales de la misma ciudad.   

El  proceso  fue repartido al Juzgado Veinte  Penal  Municipal de Medellín, el que, a su vez, mediante providencia del pasado  22  de  mayo, se abstuvo de conocer de la actuación ordenando su devolución al  Juzgado  de origen, proponiendo colisión negativa de competencias en caso de no  ser aceptados sus  planteamientos.   

El  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Medellín,  por auto del 15 de junio siguiente, se apartó de  los  argumentos  del  colisionante  y  aceptó  trabar  el conflicto negativo de  competencias,   por   lo  que  remitió  la  actuación  a  esta  Sala  para  su  decisión.   

   

RAZONES DEL CONFLICTO  

          Expresa  el  despacho  colisionante  que  cuando estudiaba el asunto  para  el  proferimiento  del  fallo correspondiente, conoció de la decisión de  esta    Sala    del   pasado   3   de   mayo,   cuyos   argumentos   pertinentes  transcribe.   

          Manifiesta que con fundamento en ellos se  concluye  que  en  este  caso  opera  la  figura  de la prórroga de competencia  establecida  en  el  artículo  40  de  la Ley 153 de 1887, puesto que la única  actuación  que  se encuentra pendiente es la de proferir sentencia, de modo que  la  competencia  radica  en  el  mismo  funcionario  que  realizó  la audiencia  “pues  el acto subsiguiente resulta ineludiblemente  ligado  a aquella”, no obstante que una ley posterior  al  vencimiento  del  término  legal  previsto  para  proferir el fallo la haya  variado.   

A su turno, el Juzgado colisionado se aparta  del  criterio  anterior,  en cuanto estima que desconocer los lineamientos de la  Ley    1121    de    2006,    a    través    de   la   cual   se   “introdujo  expresamente modificación al numeral 7 del artículo  5°  transitorio  de  la  ley  600  de 200”, comporta  vulneración  del debido proceso, además de que la regulación del artículo 40  de  Ley  153  de  1887 no se puede confundir con la figura de la prórroga de la  competencia    prevista    en    el   artículo   403   de   la   Ley   600   de  2000.      

Acto  seguido, alude a algunas decisiones de  esta   Sala   relacionadas   con   conflictos   que,  en  su  criterio,  tenían  características  similares  al  presente  y  que  fueron dirimidos asignando la  competencia  en  atención  al  factor  cuantía bajo los lineamientos de la Ley  1121  de  2006,  para  lo  cual  transcribe in extenso  apartes de esas providencias.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  La  Corte es competente para conocer del  presente  conflicto,  pues si bien en la legislación no obra preceptiva expresa  que  le  asigne  la  función  de  resolverlos cuando se traban entre un Juzgado  Penal  del Circuito Especializado y uno Penal Municipal, también lo es que ello  surge   del  cabal  entendimiento  que  se  le  debe  otorgar  al  artículo  18  transitorio  de  la  Ley 600 de 2000, para que “todo  conflicto  que  en  materia  penal  se  presente  con  esta categoría de jueces  –los Penales del Circuito  Especializados,      se      repite–  trátese  en uno mismo o en diferentes Distritos, sea la Corte la  que    los    resuelva.    Así    dimana    de   la   expresión   ‘asuntos    de    la   jurisdicción  penal’  utilizada por el  legislador  en  el  artículo 18 transitorio en mención, sin hacer distinción,  inclusive,    del    lugar    donde    se    suscite   el   problema”1.   

2.  Clarificado  lo  anterior,  es necesario  advertir,  inicialmente,  que  los  despachos colisionantes coinciden en que, de  conformidad  con  lo  establecido  en el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006, la  competencia  para conocer del delito de extorsión en cuantía inferior a ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes no corresponde  ahora a los jueces penales del circuito especializados.   

Así,  el  aspecto  medular en que radica su  distanciamiento  surge  de lo planteado por el Juzgado Veinte Penal Municipal de  Medellín  en  el  sentido  de  que  en  este  caso  debe operar la figura de la  prórroga  de competencia, en la medida en que la única actuación pendiente es  la de proferir el fallo.      

Pues bien,   de  conformidad con el referido artículo 40 de la Ley 153 de  1887:  “Las leyes concernientes a la sustanciación  y  ritualidad de los juicios prevalecen sobre las anteriores desde el momento en  que  deben  empezar  a  regir.  Pero los términos que  hubieren  empezado  a  correr,  y  las  actuaciones y  diligencias  que  ya estuvieren iniciadas, se regirán  por    la    ley    vigente    al    tiempo    de   su   iniciación”      (subrayas      fuera      de  texto).   

En  ese  orden  de ideas, es claro que si en  este  asunto  el  Juzgado  Tercero Penal del Circuito Especializado de Medellín  adelantó  la  fase  del  juicio  dado  que  la  Ley  733  de  2002  le otorgaba  competencia   para   ello,   por   cuanto   a  tal  categoría  de  funcionarios  correspondía  el  conocimiento  de los delitos de extorsión independientemente  de  su  cuantía, con ocasión de lo cual el 12 de abril de 2005, esto es, desde  hace  más  de  dos  años,  puso  fin  a la audiencia pública de juzgamiento y  únicamente  se  encuentra  pendiente  la emisión del correspondiente fallo, no  hay  duda  que  el  término  previsto para dictar sentencia empezó a correr en  vigencia  de la referida legislación, por lo que dicho funcionario, tal como lo  afirma  el  Juzgado  Veinte  Penal  Municipal de Medellín, en forma exclusiva y  excluyente, debe proceder al proferimiento del respectivo fallo.   

La  afirmación  anterior  cobra  especial  sentido  si  se  tiene  en  cuenta  que en virtud de los principios de celeridad  (artículo  4º)  y eficiencia (artículo 7º) señalados en la Ley 270 de 1996,  “La  administración  de justicia debe ser pronta y  cumplida.   Los   términos   procesales   serán   perentorios  y  de  estricto  cumplimiento    por    parte    de   los   funcionarios   judiciales”,  amén  de  que “La administración  de  justicia  debe  ser eficiente. Los funcionarios y empleados judiciales deben  ser  diligentes  en  la  sustanciación  de  los  asuntos a su cargo”.   

Así  las  cosas,  sin  dificultad  alguna  advierte  la  Sala que al armonizar el citado artículo 40 de la Ley 153 de 1887  con  los  referidos  principios que gobiernan la administración de justicia, se  impone  concluir que con el propósito de evitar la migración de expedientes de  un  despacho  judicial a otro a raíz de los frecuentes cambios legislativos, en  seguro  desmedro  de  la  celeridad  y eficiencia debidas tanto al usuario de la  administración  de  justicia  como  a la sociedad, se tiene que, en situaciones  como  la  que  aquí  ocupa  la  atención de la Sala, esto es, cuando empieza a  correr  el  término  dispuesto en la ley para proferir fallo luego de culminada  la  audiencia  pública o de recibido el diligenciamiento después de realizarse  la  diligencia de formulación y aceptación de cargos, no hay lugar a variar la  competencia  por  el  advenimiento  de  una  ley procesal que la modifique, pues  “los términos que hubieren empezado a correr (…)  se  regirán  por  la  ley  vigente  al  tiempo  de  su  iniciación”.   

          Ello  es así dado que el artículo 40 de la Ley 600 de 2000 dispone  que  una  vez  realizada  la diligencia de formulación y aceptación de cargos,  “las  diligencias  se remitirán al juez competente  quien,  en  el  término de diez (10) días hábiles,  dictará  sentencia”  (subrayas fuera de texto). Por  su  parte, el artículo 410 del mismo ordenamiento establece que “finalizada  la  práctica  de  pruebas  y  la  intervención de los  sujetos  procesales en la audiencia, el juez decidirá  dentro   de   los   quince  (15)  días  siguientes”  (subrayas fuera de texto).   

Se  exceptúan  del  planteamiento  anterior  aquellos  casos  en  los  que  la Sala Administrativa del Consejo Superior de la  Judicatura  ha dispuesto en virtud de sus facultades, regladas en los artículos  257  de  la Carta Política, 19, 63 y 85 de la Ley 270 de 1996, así como 528 de  la  Ley 906 de 2004, entre otros, que funcionarios diversos a los que tramitaron  el juicio procedan a proferir la respectiva sentencia.   

Por  las  razones  expuestas y pese a que el  asunto  objeto  de  estudio se adelanta por el delito de tentativa de extorsión  en  cuantía  inferior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  legales  vigentes,  se  asignará  al  Juez  Tercero  Penal del Circuito Especializado de  Medellín  el  conocimiento de este asunto, habida cuenta es el funcionario para  quien,  luego  de  culminar  la  audiencia  pública  de juzgamiento, comenzó a  correr  el  término  legal dispuesto para proferir el respectivo fallo, sin que  hasta  ahora, tras más de transcurridos dos años, se reitera, haya procedido a  ello.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE   

          1.        DIRIMIR  la  colisión legalmente trabada,  asignando  el  conocimiento  del  presente  asunto  al Juzgado Tercero Penal del  Circuito   Especializado   de  Medellín,  despacho  a  donde  se  remitirá  el  expediente  para lo de su cargo, conforme a las razones expuestas en la anterior  motivación.   

2.             COMUNICAR  lo  aquí  decidido  al  Juzgado  Veinte Penal Municipal de Medellín, remitiéndole  copia de la presente decisión.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

          Comuníquese    y  cúmplase,   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          MARÍA   DEL  ROSARIO      GONZÁLEZ      DE      LEMOS   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                    YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                 

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                    MAURO               SOLARTE  PORTILLA           

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Autos  de  fecha  16  de  mayo  de  2007,  rad.  27207  y del 30 de abril de 2002, rad.  19354.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *