27790(19-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  27790   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACION  PENAL   

                                                Magistrado Ponente   

                                                   

                                                Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                Aprobado Acta No. 175   

Bogotá D.C., diecinueve (19) de septiembre de  dos mil  (2007)   

VISTOS:  

Decide  la Sala sobre la viabilidad formal de  la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  discrecional  interpuesto el  apoderado   de   Nectario   Pérez   Ruiz,  contra  la sentencia proferida  por el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Popayán  el  12  de  febrero  del año en curso, que al  confirmar  la  emitida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito el 6 de octubre  de  2.006,  impuso  al  procesado  la  pena  principal  de 6 meses de prisión e  inhabilitación  para  ejercicio  derechos  y  funciones  públicas por el mismo  lapso,    como    autor   responsable   del   delito   de   peculado   por   uso  indebido.   

Hechos y actuación relevante:  

El  episodio  fáctico  está  certeramente  sintetizado en la sentencia impugnada, así:   

“El  30 de enero de 2.002 el señor Albeiro  Napoleón  Tobar Manzano por intermedio de la esposa Dra. Alicia Castrillón Paz  entregó  la  suma  de  un  millón  ciento  siete  mil un pesos ($1’107.001.oo)  al  Coordinador  de Caja y  Facturación   de   la  Industria  Licorera  del  Cauca,  contador  Nectario   Pérez  Ruiz,  con  el  fin  de  cancelar  el valor de las doce (12) cajas de aguardiente caucano que recibió en  consignación  por  autorización  del Director de la empresa Dr.Víctor Libardo  Ramírez  el  5 de diciembre de 2.002, pero en vez de depositarlo a nombre de la  entidad  lo mantuvo en su poder por cerca de cinco (5) meses y sólo procedió a  devolverlo   el   6   de   junio   de  2.002  a  través  de  una  consignación  bancaria”.   

Los  hechos de este proceso fueron puestos en  conocimiento  de  las  autoridades, a través de apoderado, por el Gerente de la  Industria  Licorera  del Cauca José Darío Delgado Martínez el 27 de noviembre  de  2.003,  acompañándose  al  escrito  de denuncia anexos relacionados con la  compra y pago del licor mencionado.   

Adelantadas algunas diligencias preliminares,  el   2   de   marzo  de  2.004  se  decretó  la  formal  apertura  instructiva,  vinculándose  mediante  indagatoria  a Nectario Pérez  Ruiz,  siendo escuchados los testimonios de José Luis  Velasco  Maya,  Guido  Hernando  Valencia  Valencia y Raúl Fernando Rodríguez,  para  calificarse el mérito de las pruebas, previo el cierre probatorio, con el  proferimiento  de  resolución  acusatoria  calendada  el  25 de agosto de 2.004  (fl.61).     

En firme el pliego de cargos, una vez rituado  el  juicio  fueron  emitidos  los  fallos  de primera y segunda instancia según  quedó señalado.   

DEMANDA:  

Aduciendo  el  recurso  de casación por vía  excepcional,  impugna  el  actor  la  sentencia  bajo  el  supuesto  de  haberse  proferido   con  desmedro  de  “derechos  fundamentales  del  acusado”,  con  detrimento  para  el  debido  proceso  por interpretación indebida de preceptos  aplicados.   

Afirma ser el fallo directamente violatorio de  la  ley  sustancial  derivado  de  un  error  interpretativo  del tipo penal que  describe  la  conducta  de peculado por uso indebido, toda vez que se confundió  el  verbo  rector  “usar” con “guardar” que fue realmente cuanto hizo el  procesado   con   el   dinero   recibido   a   buena  cuenta  del  pago  de  una  factura.   

Destaca  cómo  la  conducta  de  un servidor  público  que  guarda  en su casa dinero que pertenece al Estado, no podría ser  responsable  penalmente, pues no configuraría dicha conducta el uso reprochable  y  a  lo  sumo  sería responsable de una falta disciplinaria. Se pregunta si no  haber  guardado en la caja fuerte o consignado el dinero es situación idéntica  a  la  de usarlo, pues no se estableció que los billetes finalmente depositados  no fueran los mismos recibidos.   

Se  dio, en su criterio, un alcance errado al  verbo  rector “usar”, haciendo responsable al procesado por una conducta que  en   ningún   momento   realizó,   pues   probatoriamente  esto  nunca  quedó  demostrado.   

Para  el actor, el uso que tipifica el delito  investigado  no  quedó establecido en este proceso, en forma tal que solicita a  la   Corte   case   el   fallo   recurrido   y   se   absuelva   a  Nectario  Pérez Ruiz por los cargos que le  fueron imputados.   

CONSIDERACIONES:  

1.   En  forma  ciertamente  ambigua y bajo el genérico enunciado que da por supuesto encontrar  en  la  vulneración  de garantías fundamentales un marco propicio para exponer  cualquier  ataque  casacional  y  de  paso  justificar  la  discrecionalidad que  propicia  el  recurso  extraordinario  en hipótesis excepcionales -en términos  del  artículo  205 de la Ley 600 de 2.000 en este caso aplicable-, ha postulado  el  actor  un  reproche  contra la sentencia, en forma tal que a partir de estas  características  y  ser  elocuente  la  falta  de  claridad  y precisión de su  sustento,     conducen     a     la     Corte    a    anticipar    su    forzosa  desestimación.   

2.  En efecto,  bajo  el  marco de concurrir vulneración del debido proceso acusa el demandante  como  presupuesto  que  haría viable la casación en la modalidad exhibida, con  la  pretensión  de  que  se  admita  la  atipicidad  de  la conducta imputada a  Nectario   Pérez   Ruiz,  cometido  para  el cual es encaminada por la vía directa de violación a la ley  sustancial.   

Sin embargo, en primer término desapercibe el  censor  que  un  tal supuesto excluye cualquier discrepancia de orden fáctico y  probatorio,  o  lo  que  es  igual,  que  cuando  se  acude a la vulneración de  preceptos  sustanciales  por  directo  quebranto  no  es admisible absolutamente  controversia  alguna  en  torno a los hechos que la sentencia declaró probados,  en   forma  tal  que  la  discusión  debe  circunscribirse  a  los  fundamentos  teórico-jurídicos  del  fallo  y consiguientemente a descartar la idoneidad en  la aplicación de la ley en el caso concreto.   

3.   Según  emerge  con  absoluta  claridad de la síntesis que el propio recurrente elabora  de  la  actuación y decisiones impugnadas, es un incontrastable hecho que tanto  la   acusación   como   los  fallos  dieron  por  demostrado  que  Nectario  Pérez  Ruiz empleó en beneficio  individual  y  propio  -sin  cualificar en modo alguno la índole del mismo-, la  suma  de dinero que recibió en pago de una factura por venta de licor, como que  en  ningún  momento,  tal  y como lo adujo en su injurada, esos recursos -en la  suma  de $1’107.000-, fueron  depositados  en la Caja Fuerte de la Empresa, pues dependientes de la entidad lo  desvirtuaron por completo.   

4.  Aparentando  una  proposición  eminentemente  teórica  en  torno  a  la  “interpretación  errónea”    del    artículo    398    del    Código    Penal   –lo  cual supondría, por demás, ser la  norma  reguladora  del  caso, cuando si lo que se busca es la absolución sería  lo   correcto  afirmar  su  indebida  aplicación-,  adujo  el  censor  que  los  falladores  dieron  un  alcance errado al verbo rector “usar”, pese a que el  imputado simplemente no consignó o no guardó el dinero recibido.   

Como  está  muy  claro,  los  sentenciadores  declararon  como  probado  e incuestionable -dada la índole de la censura-, que  Nectario   Pérez   Ruiz,  utilizó  “en beneficio personal” los dineros recibidos, en forma tal que no  asintió  el  fallo  que simplemente hubiera dejado de consignarlo o guardado en  una   caja   fuerte,   para   sí   imputar   el  delito  de  peculado  por  uso  indebido.   

5.    En  condiciones   semejantes,   nada   distinto  hace  el  actor  que  anteponer  la  definición   probatoria   de  unos  hechos  que  estima  de  interés  para  la  construcción  de  sus  alegaciones,  a  aquel supuesto fáctico que se declaró  probado  en la sentencia y de allí edificar el cuestionamiento, pretendidamente  teórico  al  fallo  que,  en  la  forma  vista,  surge  inadmisible,  como  que  presupuesto  ineludible  de  la  vía  directa  de ataque lo es, ciertamente, el  imperativo   de   respetar   los   extremos   que   se   han   reconocido   como  probados.   

Por  contera,  la  afirmada  vulneración  de  garantías  resulta  siendo  excluida, como que en las condiciones señaladas su  carencia  de  fundamento  es  elocuente,  como lo es la inidoneidad del reproche  para  ser  admitido  el  libelo,  con  mayor  razón  cuando  no  advierte de la  revisión  del  proceso  la  Corte,  que  sea  propicio  acudir  a  su  deber de  impulsión  oficiosa,  por  no  concurrir  los  motivos legales para ello.    

En  razón y mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por  el  defensor  de  Nectario Pérez Ruiz.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno   

Cópiese,   devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de origen.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

     SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                 MARIA    DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE L.   

      AUGUSTO   J.   IBAÑEZ  GUZMÁN                           JORGE               LUIS               QUINTERO  MILANÉS                     

      YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA            

        MAURO    SOLARTE  PORTILLA                            JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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