27765(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  27765   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta N° 109  

Bogotá  D.C.,  junio veintisiete (27) de de  dos mil seis (2007).   

VISTOS  

Sería del caso que la Sala examinara si hay  o  no  lugar  a  admitir  la  demanda de casación instaurada por el defensor de  JAIME  FIGUEROA SOSSA, contra  la  sentencia  proferida  el 19 de diciembre de 2006, por cuyo medio el Tribunal  Superior  de  Cartagena,  al  confirmar  la  sentencia  adoptada  por el Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de la misma sede, condenó al procesado en mención  y   a   RAFAEL   ARMANDO  CASTILLO  OLMOS,  por el delito de fraude procesal,  si no se observara que la  acción  penal  se  halla en este momento prescrita, fenómeno que operó cuando  se  efectuaba  la notificación del auto que concedió el recurso extraordinario  de casación.   

HECHOS  

          Así se consignaron en el fallo de segundo grado:   

“Mediante denuncia instaurada por el señor  ORLANDO  ELÍAS  PINEDA,  ante  la  Unidad  de  Fiscalías  contra el Patrimonio  Económico  y  la Administración de Justicia, da cuenta a las autoridades de la  participación  de los señores MÉLIDA SOSSA DE FIGUEROA, JAIME FIGUEROA SOSSA,  WILFREDO  FIGUEROA  SOSSA y RAFAEL CASTILLO OLMOS, en la comisión de los hechos  que se resumen seguidamente.   

Entre  la familia FIGUEROA SOSSA y el señor  ORLANDO  ELÍAS  PINEDA, se han suscitado varias discusiones jurídicas respecto  de  la  titularidad  de  un inmueble ubicado en la ciudad en el barrio Pie de la  Popa;  inmueble que siempre ha estado en posesión del último y que adquirió a  través de compraventa realizada en el año de 1985.   

Que  la familia FIGUEROA SOSSA ha tratado de  reivindicar  un  lote  de  terreno  con  medidas  mayores  a  las  que realmente  poseían,  adelantando  para ello procesos ante la jurisdicción civil, litigios  esos que han sido resueltos favorablemente al señor ELÍAS PINEDA.   

Para   promover   dichos   procesos   los  demandantes,  hoy  procesados,  apoyados  por  el abogado RAFAEL CASTILLO OLMOS,  aportaron  documentos  falsos,  tratando  de  engañar  al  juez competente para  tramitar la reivindicación”.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  La  Fiscalía  20 Seccional de Cartagena  dispuso  el  10  de  abril  de  1995 la apertura de la respectiva investigación  penal,  en  el  curso  de  la  cual se escuchó en declaración de indagatoria a  JAIME  FIGUEROA  SOSSA,  RAFAEL ARMANDO CASTILLO OLMOS  y  Wilfredo  Figueroa Sossa.   

2. Mediante resolución del 25 de septiembre  de  1996,  la  Fiscalía  13  Seccional resolvió la situación jurídica de los  indagados,  absteniéndose  de afectarlos con medida de aseguramiento, decisión  que  apelada  por  el  apoderado  de  la  parte  civil  fue  revocada en segunda  instancia  el  28  de  enero de 1999, para en su lugar proferir en contra de los  aludidos  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva, con derecho a la  libertad provisional.   

3.  Cerrada  la  investigación,  el  18  de  octubre  de  2000 la Fiscalía 40 Seccional calificó el mérito del sumario con  resolución  de  acusación  que profirió en contra de los tres vinculados, por  el  punible  de  fraude  procesal. En virtud de la apelación interpuesta por el  defensor    de   RAFAEL   ARMANDO   CASTILLO   OLMOS,  el  4  de  marzo de 2002 la Fiscalía Delegada ante el  Tribunal Superior de Cartagena confirmó el pliego acusatorio.   

4. Correspondió adelantar la fase del juicio  al  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de la citada ciudad, despacho judicial  que   después  de  celebrar  las  audiencias  preparatoria  y  de  juzgamiento,  profirió  la  sentencia  del  13  de  julio  de  2006,  en  la  cual condenó a  JAIME  FIGUEROA  SOSSA  a 18  meses  de  prisión  y  a RAFAEL ARMANDO CASTILLO OLMOS  a 2 años de prisión, ambos por el ilícito de fraude  procesal.  En  la  misma  providencia declaró la extinción de la acción penal  respecto   de   Wilfredo  Figueroa  Sossa, por muerte.   

5.  La sentencia de primer grado fue apelada  por  los  defensores  de  los procesados y, el Tribunal Superior de Cartagena la  confirmó  en  fallo  del  19  de  diciembre  de  2006,  mismo contra el cual el  defensor     de    FIGUEROA    SOSSA    interpuso  el  recurso  extraordinario de casación, profesional que  presentó  oportunamente  la respectiva demanda, la que el apoderado de la parte  civil,  en  su condición de sujeto procesal no recurrente, solicitó inadmitir.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Tal  como  se  indicó en el exordio de esta providencia, sería del  caso  que  la  Sala  se  pronunciara  sobre  la  admisibilidad formal del libelo  presentado   por   el   defensor  de  JAIME  FIGUEROA  SOSSA,  de  no  ser  porque  se  advierte  que  se  ha  extinguido  la  facultad punitiva del Estado, en virtud de haber transcurrido el  término  previsto  por  el  legislador para que se consolide el fenómeno de la  prescripción  de  la  acción penal derivada del delito de fraude procesal, por  cuya  comisión  se acusó y condenó en las instancias tanto al recurrente como  al  abogado  RAFAEL ARMANDO CASTILLO OLMOS.   

En  efecto, de acuerdo con lo establecido en  los  artículo 83 de la Ley 599 de 2000, la acción penal prescribe en un tiempo  igual  al  máximo  de  la  pena  establecida en la ley si fuere privativa de la  libertad,  sin  que  en  ningún caso pueda ser inferior a cinco (5) años y, en  ese  mismo  lapso  cuando  se  trate  de  delitos  que  tengan señalada pena no  privativa de la libertad.   

Por  su  parte,  según  las previsiones del  artículo  86 ejúsdem, con la  ejecutoria   de   la   resolución  de  acusación  se  interrumpe  el  término  prescriptivo  inicial, el cual empieza a correr nuevamente por un tiempo igual a  la  mitad  del señalado en el artículo 83, si es privativa de la libertad, sin  que  pueda  ser inferior a cinco (5) años, o por ese mismo lapso tratándose de  delitos   para   los   cuales  se  ha  previsto  sanción  no  privativa  de  la  libertad.   

En  esa  dirección, bien está precisar que  tanto  JAIME  FIGEROA  SOSSA  como   RAFAEL  ARMANDO  CASTILLO  OLMOS  fueron  acusados  como  autores  de  la  conducta  punible de fraude  procesal  ocurrida  en  vigencia  del artículo 182 del Decreto Ley 100 de 1980,  pues  el  último  acto  estructurante  de  ese  ilícito,  según  así  quedó  reseñado  en  la  sentencia  de segunda instancia, se habría consumado el 8 de  julio  de  1997.  Dicho precepto preveía pena de prisión entre uno (1) y cinco  (5)  años,  punibilidad  que  resulta  más  benéfica que la contemplada en el  estatuto  penal  de  2000,  en tanto su artículo 453 reprime el fraude procesal  con  prisión  de  cuatro  (4) a ocho (8) años y multa de doscientos (200) a un  mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales.   

Siendo,  entonces,  de  cinco  (5)  años de  prisión  la  pena  máxima  prevista  para  la  conducta punible imputada a los  procesados,  tal es el término a considerar en la etapa del juicio para efectos  de  la  prescripción  de  la  acción  penal, pues coincide, justamente, con el  lapso  mínimo  aplicable  una vez se produce la ejecutoria de la resolución de  acusación.   

          Dicha  ejecutoria,  en el asunto objeto de estudio, ocurrió el 4 de  marzo  de  2002, fecha en que la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de  Cartagena     confirmó     la     providencia    calificatoria    de    primera  instancia.   

          Resulta  así  incuestionable  que  los referidos cinco (5) años se  cumplieron  el 4 de marzo de 2007, cuando se efectuaba la notificación del auto  de  fecha 17 de febrero de ese año, mediante el cual el Tribunal Superior de la  citada  ciudad  concedió el recurso extraordinario de casación interpuesto por  el defensor de JAIME FIGUEROA SOSSA.   

          Así  las cosas, la plena acreditación de la referida circunstancia  objetiva  irrumpe  en el proceso como razón suficiente para proceder a declarar  la  prescripción de la acción penal derivada del delito de fraude procesal, en  razón  de  haber  hecho  su  presencia mucho antes de que los autos arribaran a  esta  instancia  por  efecto del recurso extraordinario de casación interpuesto  contra la sentencia de segunda instancia.   

Finalmente,  como  el  perjudicado  con  el  comportamiento  objeto  de juzgamiento fue reconocido como parte civil dentro de  esta   actuación,   ejerciendo   en   tal  virtud  la  correspondiente  acción  indemnizatoria,  se impone igualmente declarar su prescripción, como quiera que  conforme   al   artículo   98  del  estatuto  penal,  dicha  acción  prescribe  “en  tiempo  igual  al  de  la  prescripción  de la  respectiva acción penal”.   

         Resta  señalar  que  como la Sala advierte la eventual presencia de  dilaciones  injustificadas,  especialmente  en la fase del juicio, se dispondrá  compulsar  copias  para  que  las autoridades competentes establezcan la posible  comisión   de   falta   disciplinaria   y   decidan   lo  pertinente  sobre  el  particular.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.        DECLARAR  prescritas  las acciones penal y  civil  derivadas  del  delito  de  fraude  procesal  por el cual se acusó a los  procesados,     según     las     razones     expuestas    en    la    anterior  motivación.   

          2.        ORDENAR, en consecuencia, la cesación del  procedimiento    adelantado    en    contra   de   los   señores   JAIME   FIGUEROA   SOSSA   y  RAFAEL ARMANDO CASTILLO OLMOS.   

3.            DISPONER que por  conducto  del  juez  de  primera  instancia  se  proceda a la devolución de las  cauciones  prestadas  y  se  adopten  las  demás  decisiones  correlativas a la  determinación de cesación de procedimiento adoptada.   

5.  COMPULSAR  las  copias ordenadas en la parte motiva de esta providencia.   

Notifíquese  y  devuélvase  al Tribunal de  origen.   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA PULIDO DE  BARÓN                     JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES              

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                         JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                                                                  JAVIER           ZAPATA          ORTÍZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

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