27719(15-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27719  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 146.-  

Bogotá,  D.C., agosto quince (15) de dos mil  siete (2007).   

V I S T O S :  

          Decide  la  Corte  sobre  la  admisibilidad  formal de la demanda de  revisión  presentada  por  el apoderado especial del sentenciado ANÍBAL CORREA  SALAZAR,  frente  al  proceso  que  se  adelantó  en su contra por el delito de  homicidio agravado.   

ANTECEDENTES :  

          1.        Los  hechos que dieron origen al proceso que culminó con la condena  impuesta  a  ANÍBAL  CORREA SALAZAR acaecieron en la madrugada del 5 de octubre  de  1997, cuando a la vera del carreteable que va del casco urbano del municipio  de  Guadalupe,  Huila,  a  la  vereda  Sartenejal, fue encontrado el cadáver de  Míller     Cuéllar     Escandón    presentando    evidentes    señales    de  violencia.   

          2.        Por  el anterior episodio, el 4 de junio de 1999, el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  de  Garzón, condenó al acusado CORREA SALAZAR como autor  penalmente  responsable  de la conducta punible de homicidio agravado, a la pena  principal  de  cuarenta (40) años de prisión y a la accesoria de interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas  por  diez (10) años. Lo absolvió por el  cargo de porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

          3.        Apelada  la anterior decisión por la defensa y el propio procesado,  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Neiva, Sala de Decisión Penal,  al  desatar la alzada en providencia del 30 de julio de 1999, confirmó el fallo  de primer grado.   

4.            El Procurador 137 Judicial II en lo Penal  presentó  demanda  de casación contra el fallo de segunda instancia y la Corte  Suprema  de  Justicia,  en  su  respectiva  Sala, mediante providencia del 23 de  julio   de   2001,   la   inadmitió   por  carecer  de  interés  jurídico  el  recurrente.    

LA  DEMANDA :  

1.            Con  fundamento  en  la  causal  3ª del  artículo  192  de  la  Ley  906 de 2004, el libelista solicita la revisión del  proceso al sobrevenir prueba nueva.   

          1.1.                      El  material  probatorio novedoso consiste en el  testimonio  extraprocesal  rendido  por  Rocío Correa Cuéllar el 5 de marzo de  2007,  ante  la Notaría Única del Círculo de Guadalupe, en el cual manifestó  que  lo  declarado  dentro  del proceso no es cierto, que ella mintió en lo que  dijo  contra  ANÍBAL  CORREA  SALAZAR,  lo  mismo  que  cuando afirmó que Olga  España,  la  esposa de éste, le contó que el procesado no había amanecido en  la  casa  el  día  en que encontraron muerto a Míller Cuéllar Escandón, y lo  hizo  porque los hermanos del occiso le ofrecieron plata, la llevaron a declarar  y le indicaron qué tenía que decir en la fiscalía.   

   

2.  Aportó  fotocopias  de  las  sentencias  condenatorias  de  primer y segundo grado proferidas en contra de ANÍBAL CORREA  SALAZAR,  de  la  decisión  de  esta Corporación que no admitió la demanda de  casación   interpuesta   por   el   Ministerio  Público,  de  la  declaración  extraproceso  anteriormente  reseñada  y un CD con el audio de la retractación  que  la  testigo  hace,  en  términos  parecidos,  ante  quien al parecer es el  defensor  del  condenado,  y  el  poder  otorgado  al libelista para promover la  presente acción.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE  :   

1.  Como el demandante invoca el numeral 3°  del  artículo  192  de  la  Ley 906 de 2004, norma que aunque es igual al mismo  ordinal   del  artículo  220  de la Ley 600 de 2000, de conformidad con el  artículo  553  de  aquella  legislación,  se  rigen  por  ella <los delitos  cometidos  con  posterioridad  al primero de enero de 2005>, excepción hecha  las  situaciones en las cuales se impone aplicar la nueva ley en acatamiento del  principio de favorabilidad.   

Claro  es,  que  la  conducta  investigada  ocurrió  el  5  de octubre de 1997 y el fallo de segunda instancia se profirió  el  30  de  julio  de  1999,  por  ende,  el  trámite de estas diligencias debe  efectuarse  bajo los lineamientos de la Ley 600 de 2000 al advertirse que la 906  de  2004  no  ofrece  un  tratamiento  más  favorable  en  comparación  con el  procedimiento penal anterior.   

2.  El legislador ha concebido la acción de  revisión  como un mecanismo a través del cual se busca la invalidación de una  decisión  que  ha adquirido firmeza y de la cual resulta razonable predicar que  entraña   un  contenido  de  injusticia  material  porque  la  verdad  procesal  declarada   es   opuesta   a  la  verdad  histórica  del  acontecer  objeto  de  juzgamiento,  demostración que sólo es posible jurídicamente dentro del marco  que delimitan las condiciones taxativamente señaladas en la ley.   

          3.  La  causal de revisión propuesta corresponde a la consagrada en  el artículo 220, numeral 3°, de la Ley 600 de 2000,   

“3.  (…) Cuando después de la sentencia  condenatoria  aparezcan  hechos  nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo  de   los   debates,   que   establezcan   la   inocencia  del  condenado,  o  su  inimputabilidad”.   

La  expresión hecho nuevo ha sido explicada  por la Sala en numerosos pronunciamientos,   

“…como   todo   acaecimiento  fáctico  vinculado  a  la  conducta  punible  materia  del  proceso,  del cual no se tuvo  conocimiento  en  ninguna de las etapas de la actuación judicial y por tanto no  pudo ser controvertido.”   

          Y,    al   aludir   a   la   prueba   nueva   la   Corporación   ha  acotado,   

“La  idea de prueba nueva, entonces, no se  limita  a  la  circunstancia  de  que  el medio probatorio no figure aportado al  proceso  cuya  revisión  se  pretende o sea posterior a la sentencia. Se exige,  además,  que la evidencia que se presenta como novedosa, de haber sido conocida  en  su momento por el juzgador lo habría llevado con seguridad a la absolución  del   procesado.   Eso   es   precisamente   lo   que  le  otorga  carácter  de  novedoso.   

Así  las  cosas,  la  prueba nueva a que se  refiere  la  causal de revisión invocada, debe ser de tal forma contundente que  haga  surgir  de  inmediato  la  idea  de  que  se condenó a un inocente o a un  inimputable         como         imputable”1.   

4.  Es  palmaria  la ineptitud de la demanda  para obtener la finalidad que se propone.   

4.1.  Para  remover  la  cosa  juzgada  le  corresponde  al  demandante  no  sólo relacionar las pruebas en la que funda su  pretensión,  sino  acompañarlas  a  la demanda, y establecer, también, que de  haber  sido  oportunamente  conocidas  en  el  curso  del  proceso, por su valor  demostrativo  la solución del caso habría sido la absolución del sentenciado.  En  este evento el libelista incumplió con la última exigencia, prevista en el  ordinal  3°  del  artículo 222 del Estatuto Procesal Penal del año 2000, pues  en  la demanda se echan de menos “los fundamentos de hecho y de derecho en que  se apoya la solicitud”.   

4.2. Pero no es solamente la falencia acabada  de  señalar,  igualmente,  aparece  que  la  prueba  aportada corresponde a una  retractación,   tema   sobre   el   que   de   manera  reiterada  la  Corte  ha  dicho:   

“No es dable dar trámite a la acción por  la  sola  retractación  de  uno  o varios de los deponentes, pues no se sabe en  dónde  está  la  verdad, por tanto el fallo permanece con la doble presunción  de  acierto  y  legalidad.  Cuando se haya determinado, sin vacilaciones, quién  mintió  en el proceso, siendo la respectiva declaración sustancial en orden al  fallo,  entonces  sí  habría  lugar  al  trámite de la acción”2.    

5. Por las razones expuestas se impone la  inadmisión  de  la  demanda  de  revisión presentada en nombre del sentenciado  ANÍBAL  CORREA SALAZAR, de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 222 y 223  ejusdem.   

          A  mérito de lo analizado, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de  Casación Penal,   

R E S U E L V E :  

          1.        INADMITIR   la   demanda   de   revisión  presentada   por   el   apoderado   del   condenado   ANÍBAL   CORREA  SALAZAR.  Y,   

          2.        ADVERTIR   que  contra  esta  providencia  procede el recurso de reposición.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ     MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

JORGE  L.  QUINTERO  MILANÉS                                                 YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                              MAURO  SOLARTE  PORTILLA   

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.  

    

1 CORTE  SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Autos  del  23  de  julio  de  1991, rad.  16.479;  del  27 de marzo de 2000, rad. 15.822; y del 1° de junio de 2005, rad.  19.828, entre otros.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, Auto de febrero 8 de 1995, rad.  N°9203.     

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