27505(30-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27505  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                     Aprobado acta No. 83    

                                     Magistrado Ponente:   

                                     Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA   

                                           

Bogotá,  D.  C.,  treinta de mayo de dos mil  siete.   

Se  pronuncia  la Corte sobre la colisión de  competencias  negativa  suscitada  entre los Juzgados Primero Penal del Circuito  Especializado  de  Buga  y Primero Penal del Circuito de Tuluá para conocer del  proceso   seguido   contra  Carlos  Alberto  Jaramillo  Bustamante  y  Jorge Andrés  Ospina  Henao  por  el  delito  de  extorsión  en  la  modalidad de tentativa.   

Hechos.  

En  los  meses  de enero y febrero de 2004 se  recibieron  en la residencia del señor Jesús Humberto Cardona, en la ciudad de  Tuluá  (Valle),  varias  llamadas  telefónicas,  a  nombre de las Autodefensas  Unidas  de  Colombia,  exigiendo  la  suma de diez millones de pesos a cambio de  respetar  su  vida.  La Policía Nacional, en coordinación con el Comando Gaula  de  Cali,  adelantó  un  “plan  cabina”  que terminó con la captura de los  señores    Carlos   Alberto   Jaramillo   Bustamante  y Jorge Andrés Ospina Henao,  cuando   realizaban  una  llamada  telefónica  a  la  víctima desde una cabina pública.   

Actuación  procesal  relevante.   

La  fiscalía  Sexta  Especializada de Tuluá  asumió   el   conocimiento  del  asunto,  dictó  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  contra de los capturados por el delito de extorsión  en  la  modalidad  de  tentativa,  y  mediante resolución de 3 de junio de 2004  profirió   resolución   de   acusación   en   su   contra   por  el  referido  delito1.   

El  adelantamiento de la fase del juzgamiento  correspondió  al  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Buga, que  realizó    las    audiencias    preparatoria   y   de   juzgamiento2, hallándose el  proceso  pendiente  de  que  se  dicte  la  respectiva  sentencia.  La audiencia  pública de juzgamiento culminó el 6 diciembre de 2004.    

Razones del conflicto.  

El   Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Buga  sostiene  que  el  artículo 23 de la ley 1121 de 29 de  diciembre  de  2006,  modificó  los  numerales 6° y 7° de la ley 600 de 2000,  dejando  en  cabeza  de  los  juzgados  especializados  el  conocimiento  de los  procesos  por  el  delito  de  extorsión  únicamente  cuando la cuantía de lo  exigido  es  superior a 150 salarios mínimos legales mensuales, cifra que no es  superada  en  el  presente caso. Por esta razón, dispuso el envió del asunto a  los  Juzgados  Penales  del Circuito de Tuluá, en aplicación de la regla de la  competencia  residual  y  en consideración al lugar donde sucedieron los hechos  objeto de juzgamiento.   

El Juzgado Primer Penal del Circuito de Tuluá  replicó  que  las reglas de competencia establecidas en la ley 1121 de 2006 son  inaplicables  al  caso  estudiado, en virtud del principio del Juez natural, que  prohíbe  modificar,  aún  por  medio  de  una  ley,  la  competencia  del juez  previamente  establecido para juzgar el caso. Argumenta que ni siquiera bajo los  conceptos  de  favorabilidad  podría aceptarse esta variación, por la falta de  seguridad  jurídica  que este vaivén judicial implicaría para los procesados,  y  porque  en  términos de justicia material es aberrante que después de tanto  tiempo el proceso no haya sido definido.   

SE        CONSIDERA:   

Competencia.   

De  acuerdo  con  lo  dispuesto  en el inciso  segundo  del  artículo  18  transitorio  de  la  ley  600  de  2000, la Sala de  Casación  Penal  de la Corte  es competente para conocer de los conflictos  de  competencia  que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal entre los  juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  y  los  Penales  del  Circuito  ordinario, como acontece en el caso en estudio.   

Solución    del    conflicto.   

1.  El  artículo  23 de la ley 1121 de 29 de  diciembre  de  2006,  norma  cuya  entrada  en  vigencia dio origen al conflicto  analizado,  dice  textualmente  en  los apartes que resultan de interés para el  caso:   

“Modifícanse los  numerales  6  y  7 del artículo 5 transitorio de la ley 600 de 2000, los cuales  quedarán  así:  Los  Jueces  penales  del  circuito  especializados  conocen, en primera instancia: … 7. Del concierto para cometer  delitos  de  terrorismo  y  de financiación del terrorismo y administración de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,  narcotráfico, secuestro  extorsivo,  extorsión  o  para  conformar  escuadrones  de  la muerte, grupo de  justicia  privada  o bandas de sicarios, lavado de activos u omisión de control  (artículo  340  del  Código  Penal),  testaferrato  (artículo 326 del Código  Penal),  extorsión  en  cuantía  superior  a ciento  cincuenta    (150)    salarios    mínimos   mensuales   vigentes”.   

2.  La Corte ha sido uniforme en sostener que  esta  disposición  sustrajo  del conocimiento de los juzgados especializados el  delito  de  extorsión  en  cuantía  igual  o inferior a ciento cincuenta (150)  salarios  mínimos legales mensuales, para dejar bajo su competencia únicamente  la  extorsión  en  cuantía  superior  a dicho monto (ciento cincuenta salarios  mínimos  legales  mensuales), postura que los juzgados trabados en el conflicto  no discuten ni controvierten.    

3.  También  ha  dicho  que  las  reglas  de  competencia  establecidas por la nueva disposición tienen aplicación inmediata  por  atañer  a  la  ritualidad  de los juicios, en virtud de lo dispuesto en el  artículo  40  de  la  ley  153  de 1887, y por tanto, que operan a partir de su  vigencia,  a  menos  que  para  entonces  se  encuentren en trámite actuaciones  iniciadas,  o  términos  pendientes, en cuyos eventos, por disposición expresa  de  la  misma  norma, debe aplicarse la ley vigente al  tiempo        de        su        iniciación3.         Dice el precepto:    

“Las    leyes   concernientes   a   la  sustanciación  y  ritualidad  de  los  juicios  prevalecen sobre las anteriores  desde  el  momento en que deben empezar a regir. Pero los términos que hubiesen  empezado  a correr, y las actuaciones y diligencias que ya estuvieren iniciadas,  se  regirán  por  la  ley  vigente  al  tiempo de su  iniciación”.   

4.  En  el  caso  analizado,  la  exigencia  extorsiva  a  las víctimas se fijó inicialmente en la suma de diez millones de  pesos,  monto  que  para los meses de enero y febrero de 2004, cuando ocurrieron  los  hechos,  equivalía  a 27.9 salarios mínimos legales mensuales4,  es  decir, a  una  cifra   muy  inferior  a  la  establecida  como  límite  para  que su  conocimiento  sea  de  los  juzgados  especializados.  De suerte que, desde esta  perspectiva,  la razón estaría de parte de la tesis expuesta por el Juzgado de  Buga, que afirma haber perdido la competencia.   

Sin embargo, omite considerar que la audiencia  pública  de  juzgamiento concluyó en vigencia de la normatividad anterior, que  también  en  vigencia de ella se iniciaron los términos para dictar sentencia,  y  que  cuando  entró  a  operar  la  ley  1121 de 2006 el fallo no había sido  dictado,   situaciones  que  hacen  que  el  caso  se  ubique dentro de las  excepciones  traídas  por  el artículo 40, y que sea por tanto la ley   vigente   al  tiempo  de  la  iniciación  de  los  términos  para  dictar  sentencia,  la que deba regir el asunto,  hasta        que        el        referido        acto        procesal        se  cumpla.          

En  síntesis,  el  Juez  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Buga,  que  venía  conociendo  del  proceso,  debe  continuar  haciéndolo  hasta  el  proferimiento de la sentencia respectiva, por  virtud  de  la excepción prevista en el artículo 40 de la ley 153 de 1887, que  prevé  retener  la  competencia  cuando  los  términos para el ejercicio de un  derecho  o la producción de un determinado acto procesal han empezado a correr,  como  sucedió  en  el  caso  en  estudio, o cuando se está en tránsito de una  actuación judicial iniciada.    

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U   E   L   V   E:   

Declarar  que  el  competente  para  continuar  conociendo  del proceso seguido contra Carlos  Alberto  Jaramillo  Bustamante  y Jorge Andrés Ospina Henao  por  el  delito  de  extorsión, es el Juzgado Primero  Penal del Circuito Especializado de Buga.   

Comuníquese esta decisión al Juzgado Primero  Penal del Circuito Tuluá.     

CUMPLASE.  

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ              ALVARO   O.  PEREZ PINZON            

MARINA        PULIDO        DE  BARON            JORGE  L. QUINTERO  MILANES               

YESID            RAMIREZ  BASTIDAS                 JULIO                                  E.                                  SOCHA  SALAMANCA               

MAURO            SOLARTE  PORTILLA              JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                   

                                                     Teresa Ruiz Núñez   

                                                            Secretaria   

    

1  Folios 62-67 y 117-124 del cuaderno original 1.   

2  Folios 145, 155 y 168 y 203 ibídem.   

3  Colisión 27131 de 3 de mayo de 2007, entre otras.   

4  El  Decreto   3770   de   2003   fijó  en  $358.000  el  salario  mínimo  para  el  2004.     

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