28304(05-12-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  28304   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente   

                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                            Aprobado Acta Nº. 245   

Bogotá  D.C,  cinco (5) de diciembre de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

          Conforme  con  lo reglado en el artículo 223 de la Ley 600 de 2000,  examina  la  Sala  de  manera  preliminar  el  aspecto  formal  de la demanda de  revisión  instaurada  por  el  apoderado  especial  de  la señora AMANDA   BARBOSA   CUBILLOS,  quien  fue  condenada,  en  primera  instancia,  por  un concurso de delitos de Violación  al  régimen  de  inhabilidades  e  incompatibilidades,  Peculado  por apropiación, Falsedad ideológica en documento público, falsedad  material   en   documento  público  y  Uso  de  documento  público;  decisión  emanada del Juzgado Penal del Circuito de Fusagasugá-  Cundinamarca-  el  26  de  noviembre  de 2.004; la cual obtuvo confirmación del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Cundinamarca, por fallo de segunda  instancia emitido el 17 de mayo de 2.005.   

HECHOS  

Durante la administración de Willer Octavio  Barrera  Peña, como Alcalde de la población de Silvania -Cundinamarca- durante  el  período  comprendido entre el 2 de enero de 1995 y el 12 de agosto de 1997,  ocurrieron  graves  irregularidades  que  se  tradujeron  en  detrimento para el  erario  público;  en  algunos  casos  funcionarios  de la administración local  celebraron  contratos  con el Municipio, violando el régimen de inhabilidades e  incompatibilidades;  además  hubo  malos  manejos de los ingresos del Municipio  por  concepto  de  impuesto predial, pues se hicieron préstamos de destinación  personal,  con  el aval de funcionarios de la Tesorería Municipal; creando para  ese efecto documentos falsos y alterando otros.   

En  vista  de  lo anterior, en los fallos de  primera  y  segunda  instancia  ya referidos se impusieron diferentes condenas a  varios  funcionarios de esa administración municipal; entre ellos a la entonces  Tesorera     del     Municipio    AMANDA    BARBOSA  CUBILLOS, quien fue sentenciada a 90 meses de prisión  sin  subrogados,  multa de 30 salarios mínimos legales mensuales vigentes, y el  pago  de  una  indemnización  por daños y perjuicios en cuantía equivalente a  221.63 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Como una muestra del desgreño administrativo  en  aquella  localidad,  trascendió  que  varios  familiares  del alcalde y del  Director  de  UMATA  fueron  favorecidos con contratos para cuya elaboración se  falsearon   y   adulteraron   documentos,   se  crearon  cuentas  ficticias,  se  falsificaron   firmas  y  se  cobraron  títulos  valores  ilegalmente  creados;  reprochándosele  concretamente  tales irregularidades a la tesorera  AMANDA  BARBOSA CUBILLOS y a la empleada  de    la    tesorería    OLGA    JANETH   BELTRÁN  RODRÍGUEZ,  quien fue declarada su coautora en varios  de esos delitos.   

         

También  resultaron  condenados en la misma  sentencia  PEDRO JULIO CRUZ,  por  Peculado  por  apropiación  y  Falsedad en documento privado, JOSÉ  OLIVERIO  CASTILLO CANDELA, JORGE EDUARDO CASTILLO SORIANO y  BERTHA  BAQUERO  DE  GÓMEZ, por Violación al régimen  de    inhabilidades    e    incompatibilidades,   en   concurso   homogéneo   y  sucesivo.   

Tras  las decisiones que en ambas instancias  resultaron    adversas,    entre    otros,    a    la   procesada   AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS, se instauraron  tres   demandas   de   casación,  una  a  nombre  de  JOSÉ  OLIVERIO  CASTILLO  CANDELA  y  JORGE  EDUARDO  CASTILLO  SORIANO,  otra  a  nombre   de   BERTHA  BAQUERO  DE  GÓMEZ,  y  otra  más  a  nombre de PEDRO JULIO  CRUZ  ;  trámite  que bajo No de  radicación No  25774,  culmino  con  fallo  del once (11) de septiembre de dos mil seis (2006),  por el cual la Sala no casó la sentencia recurrida.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

La  actuación  comprendió  dos  causas que  fueron acumuladas:    

1.- Causa primera 1999-0203  

La  investigación  se orientó a investigar  las  irregularidades  cometidas  por  la  administración  municipal de Silvania  entre  el  1°  de  enero  de  1995 y parte de 1997, cuando se desempeñaba como  Alcalde WILLER OCTAVIO BARRERA PEÑA, Tesorera AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS,  Secretario de Gobierno RICARDO CASTILLO SORIANO desde  el 16 de febrero de 1996, por cuanto antes de esa fecha, este  último  se  desempeñaba como Director de la Umata. En dicha administración se  tuvieron  vínculos  con  personas  que  se  encontraban inhabilitadas por tener  parentesco con servidores públicos del nivel ejecutivo.   

Perfeccionada  la  instrucción,  el  14  de  diciembre  de  1998  la  Fiscalía  5ª  Delegada  ante los Juzgados Penales del  Circuito   de   Cundinamarca,   adscrita  a  la  Unidad  de  Delitos  contra  la  Administración  Pública  y  del  Medio  Ambiente,  con  sede en Bogotá D. C.,  calificó  el  mérito  de la actuación sumarial con resolución de acusación,  en   lo   que  interesa  para  la  presente  acción  de  revisión,  contra  de  AMANDA BARBOSA CUBILLOS como  coautora  del  concurso  de delitos de violación al régimen de inhabilidades e  incompatibilidades y cohecho por dar u ofrecer.   

Impugnada la resolución de acusación, el 18  de  junio de 1999, fue confirmada por la Unidad de Fiscalías Delegadas ante los  Tribunales  de  Bogotá D. C., y Cundinamarca (fl. 16 cuaderno número 2 segunda  instancia).   

2.- Causa segunda 2000-0219  

La  investigación  tuvo  como  orientación  establecer  una  serie  de irregularidades cometidas en el municipio de Silvania  durante  la administración del alcalde WILLER BARRERA  PEÑA  por  los  cuales fueron vinculados BERTHA  BAQUERO  DE  GÓMEZ, AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS,   OLGA  JANETH  BELTRÁN,  EDILBERTO  BARRERA  DURÁN  Y  PEDRO  JULIO  CRUZ.   

Perfeccionada la instrucción, el 24 de marzo  de  2000  la  Fiscalía  5ª  Delegada ante los Juzgados Penales del Circuito de  Cundinamarca,  adscrita  a  la  Unidad  de  Delitos  contra  la  Administración  Pública  y  del  Medio  Ambiente,  con  sede  en  la  ciudad  de Bogotá D. C.,  calificó  el  mérito  de  la  actuación  sumarial,  y  acusó  entre  otros a  AMANDA  BARBOSA CUBILLOS por  el  concurso  homogéneo y sucesivo de los delitos de peculado por apropiación,  falsedad  ideológica  en  documento  público,  falsedad  material en documento  público y uso de documento público falso.   

La  Unidad  de  Fiscalías Delegada ante los  Tribunales   Superiores  de  los  Distritos  Judiciales  de  Bogotá  D.  C.,  y  Cundinamarca,  mediante  resolución del 13 de septiembre de 2000, al desatar el  recurso   de   apelación   interpuesto   por   el   defensor   de  AMANDA   BARBOSA  CUBILLOS  confirmó  la  resolución de acusación (fl. 231 cuaderno de segunda instancia).   

La sentencia de primera instancia:  

La fase de la causa correspondió al Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Fusagasugá, el cual una vez agotado el trámite de la  acumulación  de las causas, llevó a cabo la diligencia de audiencia pública y  el  26  de  noviembre  de  2004,  profirió  sentencia  adoptando las siguientes  determinaciones:   

1.-     Condenó     a    PEDRO  JULIO CRUZ a la pena de 24 meses de  prisión,   multa   equivalente  a  2.94  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  al  pago  de  daños  y perjuicios en el equivalente de 2.94 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  como  autor responsable del concurso de  delitos    de    peculado    por    apropiación   y   falsedad   en   documento  privado.   

2.-     Condenó     a    JOSÉ  OLIVERIO  CASTILLO CANDELA, JORGE EDUARDO CASTILLO SORIANO y  BERTHA  BAQUERO  DE  GÓMEZ  a la pena principal de 66  meses   de  prisión,  multa  equivalente  a  23.33  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  como  coautores  del  delito  de violación al régimen de  inhabilidades  e  incompatibilidades  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo y se  abstuvo de imponer el pago por concepto de daños y perjuicios.   

3.- Condenó a OLGA  JANETH  BELTRÁN  RODRÍGUEZ a la pena principal de 60  meses  de  prisión,  multa equivalente a 53 salarios mínimos legales mensuales  vigentes  y  al  pago  de  perjuicios  en  cuantía  equivalente a 2.10 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  como autora responsable del concurso de  delitos  de  falsedad  ideológica  en  documento público, falsedad material en  documento  público,  uso de documento público falso, cohecho por dar u ofrecer  y peculado por apropiación.   

4.-     Condenó     a    AMANDA   BARBOSA   CUBILLOS  a  la  pena  principal   de   90   meses  de  prisión,  multa  equivalente  a 30 salarios mínimos legales mensuales y al  pago  de  perjuicios  en  cuantía de 221.63 salarios mínimos legales mensuales  vigentes,  como  autora  responsable  del  concurso  de delitos de violación al  régimen  de  inhabilidades  e  incompatibilidades,  peculado  por apropiación,  falsedad   ideológica  en  documento  público  y  uso  de  documento  público  falso.   

5.-  Condenó  a todos los sentenciados a la  inhabilitación  de  derechos  y funciones públicas por un período igual al de  la pena de prisión.   

6.-  Ordenó la extinción de la acción  penal  respecto  de  HUGO  HUMBERTO HERRERA MANRIQUE,  JOSÉ   RICARDO   CASTILLO   SORIANO,   MARÍA   TERESA  PIERNAGORDA  por  los  delitos  por  los  cuales fueron acusados y, respecto de  AMANDA  BARBOSA CUBILLOS por  el delito de cohecho por dar u ofrecer.   

La sentencia de segunda instancia:  

Impugnada  la  sentencia de primer grado, la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca,  mediante  sentencia  del  17 de mayo de 2005, la confirmó, excepto en relación  con   la   pena   impuesta  a  OLGA  JANETH  BELTRÁN  RODRÍGUEZ  que la ubicó en 50 meses de prisión y al  mismo   lapso   la   accesoria   de   interdicción   de  derechos  y  funciones  públicas.   

El recurso de casación:  

1.            En la primera demanda se pidió casar la  sentencia  y  absolver a los procesados JOSÉ OLIVERIO  CASTILLO    CANDELA    y    JORGE   EDUARDO   CASTILLO   SORIANO,   alegando    violación    directa   de   la   ley   sustancial   por  interpretación  errónea  del artículo 144 del Decreto 100 de 1980, modificado  por  la  Ley  80 de 1993 y la Ley 190 de 1995, artículos 18 y 32 por violación  al  régimen  legal  de inhabilidades e incompatibilidades, bajo el entendido de  que  no  se  podía  calificar a los procesados como servidores públicos;   que  se  había  establecido  que  quien  contrató fue el Alcalde, y que por lo  tanto  no  cabía  hablar  de  delito  ni   de  defraudación  al  interés  jurídico tutelado.   

2.           La   segunda  demanda,  a  nombre  de  BERTHA     BAQUERO     DE     GÒMEZ,      se    alegó    violación  al  debido  proceso,  por falta de motivación; que la  sentencia  no  estuvo en consonancia con los cargos formulados en la resolución  de  acusación;  y  que  hubo aplicación indebida de los artículos  23  (hoy  29)  y  144  del código penal  expedido  mediante  el Decreto 100 de 1980 (correspondiente hoy al artículo 408  de  la  Ley  599  de  2000,  atinente  al  delito  de  violación al régimen de  inhabilidades e incompatibilidades.   

3.-    En  la  tercera demanda, a  nombre  de  PEDRO JULIO  CRUZ,  se alegó que las dos  sentencias  de  primera  y segundo grado omitieron el análisis y valoración de  algunas  pruebas  que  legalmente  fueron  aportadas;  esto  es,  por violación  indirecta   de   la   ley  sustancial,  por  falso  juicio  de  existencia,  por  omisión.    

La decisión de la Sala:  

El  once  (11) de septiembre de dos mil seis  (2006),  bajo  radicación  No  25774,  al  desatar el recurso extraordinario de  casación,  cuyas  demandas  no  incluyeron  a  AMANDA  BARBOSA   CUBILLOS,  esta  sala  no  casó  la sentencia impugnada, pero declaró la  prescripción  y  consiguiente  extinción  de  la  acción  penal  a  favor  de  JOSÉ  OLIVERIO  CASTILLO  CANDELA  y  JORGE  EDUARDO  CASTILLO  SORIANO,  por  el  delito  de  violación al  régimen  de  inhabilidades  e  incompatibilidades;  y  además determinó que a  AMANDA     BARBOSA     CUBILLOS,     así  como a  PEDRO JULIO CRUZ y OLGA  JANETH  BETRÁN RAMÍREZ se les deducía la inhabilidad  prevista  en  el  artículo  122-5  de  la Carta Política, en razón del delito  contra la administración pública.   

Es preciso anotar que tal decisión, si bien  fue  suscrita  por  la  mayoría  de  los  integrantes de esta Sala, no versando  entonces  sobre  una  causal  como la de prescripción, y tampoco sobre hecho ni  prueba  nueva,  como en este caso se pretende disfrazar la pretensión de que se  admita  un nuevo debate, no sustrae a los actuales Magistrados de la facultad de  analizar  de  manera  preliminar  el  aspecto  formal de la demanda de revisión  instaurada;  como  sí  podría  suceder en caso de que, admitida la demanda, la  Sala    entrara    a   decidir   de   fondo   el   mérito   de   la   revisión  propuesta.   

LA DEMANDA:  

El  actor  invoca  las causales 2ª y 3ª de  revisión;   en  su  orden, por prescripción de la acción penal, y por la  aparición   de   hechos   nuevos  o  pruebas  nuevas,  según  ha  de  verse  a  continuación:   

         1.        En  primer lugar el demandante aduce que  la  prescripción  de la acción penal se presentó desde el 13 de septiembre de  2.006;    teniendo    en    cuenta:   a.)  que  el  delito  imputado  “de  mayor  rango”  tiene  prevista  una pena de 4 a 12 años”;  b.)  que  el  término  de  prescripción  se  reduce a la mitad a partir de la ejecutoria de la resolución  de  acusación;   y,  c.)  que  la  ejecutoria de la sentencia quedó en suspenso por la interposición del  recurso  de  casación,  independientemente  de  que no se presentara a favor de  AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS,  pues  estima  que  la  ejecutoria  no  opera de manera individual sino conjunta,  independientemente de que un procesado apele o no.   

2.           Respecto  a  lo  segundo,   pretende   controvertir  nuevamente  el  alcance  dado  a  la  prueba  testimonial,  para deducir de lo dicho por algunos declarantes que su poderdante  no  intervino  en  la  celebración  indebida  de  contratos,  porque  no tenía  decisión  y  mando  para  firmar,  celebrar  y  tramitar, y solo intervino como  tesorera  en  la  cancelación  o  pago de los contratos declarados irregulares;  esto  es,  que  no  intervino  en  las  etapas  de  contratación sino en las de  ejecución  y  liquidación,  y  que  por  ende no pudo incurrir en Violación       al      régimen      de      inhabilidades      e  incompatibilidades.   

Reserva  un  extenso  acápite  al  cargo  deducido  en  la condena por Peculado por apropiación  para  desdecir  de  la  credibilidad  otorgada  a  los  testigos  de  cargo,  increpando  a  la  Fiscalía  por  creer ciegamente en las  versiones   dadas   por  YANETH  BELTRÁN,  de  quien  dice  que  obró en connivencia con el Alcalde (según  extrae  de  lo  dicho en ampliación de indagatoria por éste y de la aparición  de  nuevos  cheques  que  él  habría girado), para elaborar cuentas ficticias,  “no     siendo     precisamente     AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS   la  que  ordenaba estos ilícitos”.   

Ofrece  su particular valoración al acopio  probatorio,  para  señalar que quedó debidamente probado en el proceso que las  cuentas  ficticias  y  rubros  para  asignar  fueron  directamente hechos por el  Alcalde  y YANETH BELTRÁN, y  no    por    AMANDA   BARBOSA   CUBILLOS;  y que las incriminaciones contra ésta no tienen ningún sustento  probatorio,  para  lo  cual  remite  a  testimonios que quedaron recogidos en el  proceso,    concluyendo    que    no   podía   demostrarse   que   YANETH  BELTRÁN todo lo hizo por orden de  la   tesorera  AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS,   “cuando  las  contundentes  pruebas  muestran todo lo contrario”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  La  acción de revisión procede contra  sentencias  que  hayan  hecho  tránsito  a  cosa juzgada, en casos expresamente  señalados,  bajo el lleno d requisitos, y cumpliendo los trámites previstos en  los  artículos  192,  194  y  195 del actual código procesal penal (Ley 906 de  2.004),   quedando   claro  que  el  escrito  por  cuyo  medio  se  pretende  la  invalidación  de  un  fallo en firme a través de tan excepcional mecanismo, no  es  de  libre  formulación,  sino  que  está  sujeto  al  cumplimiento  de los  presupuestos  de forma y contenido relacionados en el artículo 195 (ejusdem); y  por  ende  la inobservancia de los mismos hace que la respectiva demanda resulte  inidónea y por consiguiente acarree su inadmisión.   

2.    Infundada,  por  decir  lo  menos,  resulta  la  pretensión  que  con  sustento  en  la  causal  segunda de  revisión  esgrime  el  actor para que se decrete la prescripción de la acción  penal  y  la  consecuente  cesación  de  procedimiento, respecto de la conducta  punible  por  la  que  finalmente se condenó a AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS   por plurales delitos; pues si  como    admite    el    actor    que   el   delito   más   grave   –  Violación  al    régimen    de    inhabilidades    e    incompatibilidades-   comportaba  pena  de  prisión  entre  cuatro  y  doce  años; si la  acusación  quedó  en  firme  el 13 de septiembre de 2.000, dicho acto procesal  marcó  el  comienzo  de un nuevo término equivalente a la mitad de ese máximo  (6  años),  que  habría  llevado al fenómeno prescriptivo en la fecha por él  indicada   –  septiembre  13 de 2.006- no fuera porque se trata, en el caso  de   la   sentenciada,   AMANDA   BARBOSA   CUBILLOS  de  una ex tesorera municipal, y como tal de servidora  pública  que  en  ejercicio de su cargo  y con ocasión del mismo realizó  plurales  conductas  punibles; pues a la luz del artículo 83 del Código Penal,  el   término   de   prescripción  en  su  caso  se  aumentó  en  una  tercera  parte.    Adicionalmente,  el  fallo  de  casación (contra el cual no  procede  recurso  alguno),  fue emitido el 11 de septiembre de 2.006, dejando en  firme  para  todos  la  condena,  lo  cual  no  pone  en  duda  que  fue emitido  oportunamente,  y  no  en  presencia  de  un  fenómeno  jurídico como el de la  prescripción de la acción penal.   

          2.  1.    Frente  al planteamiento de que la ejecutoria no opera de manera  individual  sino  conjunta,  independientemente  de que un procesado apele o no,  valga  significar  que en ello acierta el actor, pues esta Sala ha sostenido que  no  es  admisible  la  ejecutoria  fraccionada  de las providencias, en cuanto a  conductas  que  se  tramitan  bajo  el criterio de unidad procesal (en este caso  hubo  acumulación  de  causas); pero también es preciso recordar que cuando el  fallo  de   casación no sustituye en su totalidad el de segunda instancia,  queda  ejecutoriado  con  la  firma  de  los  magistrados;   de modo que el  recurso  de  casación fue decidido aún en término, sin que hubiese perdido el  Estado  la potestad punitiva para aquellos en cuyo favor se recurrió, y tampoco  para  quien estuvo al margen de dicho recurso, y en cuyo favor se acude ahora en  acción de revisión.   

3.   En  cuanto  a  los  presupuestos  básicos  requeridos  para  la  configuración  de  la  causal 3ª invocada- por  advenimiento  de  hechos  o pruebas nuevas-, una vez más reitera la Sala lo que  de   antaño   ha   venido   repitiendo:   Por  hecho  nuevo  se entiende todo acaecimiento o suceso fáctico  vinculado  al  hecho  punible  materia  de  investigación,  del cual no se tuvo  conocimiento  en  ninguna de las etapas de la actuación judicial, de manera que  no  pudo ser controvertido. Y  por  prueba  nueva,  ha  de  entenderse  todo  medio  probatorio  -documental,  pericial  o  testimonial-  no  incorporado  al  proceso,  que  da  cuenta  de  un  hecho  desconocido, o de una  variante  sustancial  de  un  hecho  conocido  en  las  instancias,  cuyo aporte  ex novo tiene la virtualidad  de  derruir  el  juicio  positivo  que  se concretó en la decisión de condena.   

3.  1.-   En  efecto,  la  Sala  viene  sosteniendo  que  cuando, como en el presente caso, el soporte de la pretensión  es  la  tercera  de  las  causales  previstas  en  el artículo 220 del estatuto  procesal  penal, ya por la aparición de hechos nuevos, ora por la aparición de  pruebas  inéditas en el proceso, que apuntan a acreditar la inocencia de una de  las  personas  sentenciadas, corresponde al actor probar no sólo el surgimiento  de  aquéllos  o  de  éstas,  sino, lo más importante, que el fallador no tuvo  oportunidad  de  pronunciarse  sobre  tales  elementos  de convicción, y que de  haber  sido  conocidos  u oportunamente incorporados al expediente, la solución  del  asunto  hubiera  sido  sustancialmente  distinta  y  opuesta  a la adoptada  (revisión 26060 del 29 de agosto de 2.007).   

3.  2.-  La  demanda  que  ahora  ocupa  la  atención  constituye  un  evidente  desatino, porque, versa sobre aspectos, que  como  los  que  viene  de  exponerse, sólo tienden a un re examen probatorio de  elementos  de  juicio  cuya  estimación  se tuvo por cumplida en las instancias  ordinarias,  es un cometido ajeno a la naturaleza misma de esta especial acción  de  revisión,  que  ni  mucho menos puede erigirse en una instancia más; sobre  todo,   cuando   se   advierte   una  censura  similar  que  ya  fue  objeto  de  pronunciamiento  en  el  recurso  extraordinario de casación, acerca de que los  fallos  de  instancia  incurrieron  en yerros sobre apreciación de las pruebas,  así   se   hubiera   marginado   del  recurso  a  la  sentenciada  AMANDA     BARBOSA    CUBILLOS,    para  controvertir  hechos  y  pruebas directamente relacionados con ella, en cuanto a  las irregularidades que se le censuraron.   

3.  3.-  Los  fallos  aportados  dan  clara  muestra  de  que  no  fueron  fruto  de  una  visión  sesgada  acerca de lo que  realmente  aconteció  y  de  la responsabilidad que le concierne a AMANDA  BARBOSA  CUBILLOS; pues según se  observa  en  el  de  primer  grado  (fs.  37 a 42 ó pgs. 16 a 29 de dicha pieza  procesal)  el A Quo abundó en razones, derivadas de las versiones ofrecidas por  la  sentenciada  y por el entonces Alcalde para deducir la certeza que demandaba  la   condena;   y  detalladamente  hizo  lo  propio  el  Tribunal  en  el  fallo  confirmatorio,  luego  de  relacionar una a una las evidencias, tomar nota de lo  dicho  por  la  incriminada  en ampliación de injurada, y sopesar las versiones  que  ofrecieran  destinatarios  de  los  recursos desviados, como Hollman Ruiz y  Pedro Julio Cruz (fs.79 a 85 o pgs.51 a 57 de dicho proveído).   

4.    Así las cosas, como el  escrito  de  demanda  no  cumple  con  las  exigencias  formales previstas en el  artículo  192  del  código  procesal  penal  (Ley  906 de 2.004), se impone su  inadmisión  de  conformidad  con  lo  indicado en el artículo 195 ejusdem.   

En  mérito  a lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

  RESUELVE   

INADMITIR  la   demanda  de  revisión  que  en  representación  de     AMANDA   BARBOSA   CUBILLOS  instauró su defensor, conforme a las motivaciones plasmadas en el  cuerpo de este proveído.   

Contra  la  presente determinación cabe el  recurso de reposición.   

Cópiese,  notifíquese  y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                             MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                             JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

        No     hay     firma                                                                                                   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                  JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                                                                                

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

                       

    

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