27498(30-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27498  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 083  

Bogotá,  D.  C., treinta (30) de mayo de dos  mil siete (2007).   

V I S T O S  

La  Corte  se  pronuncia sobre el impedimento  manifestado  por  el  Juez Único Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa  de  Viterbo  (Boyacá),  para  seguir  conociendo del proceso que se adelanta en  contra    de    GERMÁN    CARO   MOLINA,  a quien se acusó por el delito de tráfico, fabricación o porte  de estupefacientes.   

H E C H O S  

El 26 de octubre de 2006, en desarrollo de un  operativo  que miembros de la Unidad de Policía de Chiquinquirá realizó sobre  la  vía  que  conduce a Tunja, se interceptó el camión de placas UVU 036 y en  cumplimiento  del registro que se efectuó sobre el mismo, se encontraron dentro  de  una  carga de arena de río varios paquetes con una sustancia que sometida a  la  respectiva prueba técnica, arrojó resultados positivos para cocaína, cuyo  peso  neto  fue  de  10.675  gramos.  El  conductor  del vehículo, Germán  Caro  Molina,  fue  privado de la  libertad   

A N T E C E D E N T E S  

1.   Por razón  de  los  hechos  narrados,  en  audiencia  preliminar  que  se realizó el 27 de  octubre   de   2006  ante  el  Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  con  Función  de  Control  de  Garantías de Chiquinquirá, luego de  legalizarse  la  captura,  la  Fiscalía  Veintitrés  de la Unidad de Reacción  Inmediata  de  dicho  municipio  imputó a Germán  Caro  Molina  la  comisión, en  calidad    de   autor,   del   delito   de  tráfico,  fabricación  y  porte de  estupefacientes,  de  acuerdo  con  lo  previsto  en  los  artículos  376, inciso 1°, y 384, numeral 3°,  del  Código  Penal.  Así mismo el Juzgado le impuso  medida   de   aseguramiento   de   detención   preventiva   en   un  centro  de  reclusión.   

2.  Con  posterioridad a la imposición de la  citada  medida de aseguramiento, la Fiscalía Tercera Especializada de Tunja, el  5  de diciembre de 2006, ante el Juzgado Único Penal del Circuito Especializado  de   la  misma  ciudad,  solicitó  la  preclusión  de  la  investigación  con  fundamento  en la causal 5° prevista en el artículo 332 de la Ley 906 de 2004,  referida   a  la  “ausencia  de  intervención  del  imputado en el hecho investigado”.   

El mencionado Juzgado, dentro de la audiencia  respectiva,  la cual se llevó a cabo en la citada fecha, una vez escuchó a los  demás    intervinientes   (Ministerio   Público   y   defensa),   rechazó    la    petición   de   preclusión   incoada,  negó  la  solicitud  de  levantamiento de las medidas cautelares  decretadas  por  el  Juez  Segundo  de  Control de Garantías de Chiquinquirá y  ordenó devolver las diligencias a la Fiscalía.   

3.  El 11 de diciembre de 2006,  la  Fiscalía  Tercera  Especializada  de  Tunja  presentó escrito de acusación en  contra  de Germán Caro Molina  en   calidad   de  autor  del  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  contemplado  en los artículos 376,  inciso    1°,    y    384,   numeral   3°,   del   Código   Penal.   

Teniendo  en cuenta dicho escrito, el Juzgado  Único  Penal del Circuito Especializado de Tunja, el 29 de diciembre siguiente,  dio  inicio  a la audiencia de formulación de acusación. Una vez identificadas  las  partes,  el  mencionado  Juez interrogó a la fiscal del caso con el fin de  que  indicara  si  se  trataba  del  mismo  asunto  dentro  del cual ella había  solicitado  preclusión,  a  lo cual contestó de manera afirmativa. Con base en  dicha  respuesta,  el  Juez  manifestó  su impedimento para conocer del juicio,  apoyándose  en  el  numeral  14  del  artículo  56  de  la Ley 906 de 2004, en  concordancia  con el artículo 335, ibidem, y ordenó remitir la actuación a la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia para que resolviera de  plano  el  incidente  planteado,  ya  que  en el Distrito Judicial de Tunja solo  existe un Juzgado Penal del Circuito Especializado.   

4.  Mediante  providencia  del  pasado  28 de  febrero,  la  Corte  aceptó el impedimento manifestado por el Juez Único Penal  del  Circuito Especializado de Tunja y, en consecuencia, asignó el conocimiento  de  la  presente actuación al Juzgado Penal del Circuito Especializado de Santa  Rosa de Viterbo, a donde envió el diligenciamiento.    

5.  El Juzgado Único Penal del Circuito  Especializado  con  Función  de Conocimiento de Santa Rosa de Viterbo, luego de  avocar  el  conocimiento  de  la actuación, el 10 de abril de 2007, culminó la  audiencia  de  formulación  de acusación y fijó fecha para la realización de  la correspondiente audiencia preparatoria.   

No   obstante,   la   Fiscalía   Tercera  Especializada  de Tunja solicitó, una vez más, la preclusión de la actuación  con  fundamento  en la causal 1° del artículo 332 del Código de Procedimiento  Penal,  petición  que,  una  vez  escuchadas  las  demás  partes, fue  negada  por  el Juez Único Penal del  Circuito  Especializado de Santa Rosa de Viterbo, según providencia adoptada en  audiencia  pública  el  3  de  mayo  de 2007. Así mismo, dada la naturaleza de  dicha  decisión,  se declaró “impedido para seguir  conociendo  del  presente  juicio,  de  acuerdo a lo previsto en el art. 335 del  Código  de  Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004 y, en consecuencia, envíese a  la  Sala  de  Casación Penal de la Honorable Corte Suprema de Justicia, esto en  razón   de   que   en   este   distrito  judicial  sólo  existe  este  Juzgado  Especializado”.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

Desde  ya  debe  indicar  la  Sala  que no es  competente  para  pronunciarse  sobre  el  impedimento  manifestado  por el Juez  Único Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo.   

En  efecto,  cierto  es  que en oportunidades  anteriores  la  Corte  indicó  que,  por  regla general, no era competente para  resolver  sobre  el impedimento manifestado por un juez, con excepción hecha en  aquellos  casos  en  los cuales la prosperidad de la razón impeditiva implicaba  la  asignación  del  conocimiento  del proceso a otro juez de distrito judicial  diferente,   como  sucedió  en  este  asunto,  dentro  del  cual  la  Sala,  en  providencia  del  28  de  febrero  del año en curso, aceptó el impedimento del  único  Juez  Penal  del Circuito Especializado de Tunja y, por ende, lo asignó  al  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado de Santa Rosa de Viterbo, despacho  judicial más próximo al Distrito Judicial de Tunja.   

Sin embargo, tal posición jurisprudencial fue  recientemente  recogida  por la Sala a través de la providencia del pasado 9 de  Mayo,  dentro  de  la  cual  se concluye que en materia de impedimentos la Corte  sólo  tiene competencia para  resolver  aquellos que son manifestados por uno o varios magistrados de una sala  penal  de  tribunal  de distrito judicial, correspondiendo, a su vez, resolver a  los  tribunales  de  distrito  los  impedimentos  propuestos por los jueces, sin  importar  su  jerarquía,  agregándose  que  cuando la prosperidad de la causal  impeditiva  se  presenta  en  un  juez  único  dentro  del  distrito  judicial,  corresponde  a las salas administrativas del Consejo Superior de la Judicatura o  los   consejos  seccionales  ordenar  “el  traslado  temporal  del juez que razonablemente se considere el más próximo, así sea de  diferente  municipio,  circuito  o  distrito, para atender esas diligencias o el  desarrollo  del  proceso”, como así lo establece el  artículo 44 de la Ley 906 de 2004.    

Al  respecto  la  Corte  se pronunció en los  siguientes términos:   

“Sobre  este  particular,  es  necesario  precisar  cómo  la  Ley  906 de 2004, que de alguna  manera  implanta  el sistema acusatorio en nuestro país, a efectos de armonizar  la  sistemática  procesal con algunos principios que informan el proceso, entre  ellos  los  de  celeridad,  oralidad  y  eficiencia, modificó el trámite de la  declaratoria  de  incompetencia,  impedimentos  y recusaciones, obviando el paso  que  en legislaciones anteriores, particularmente la Ley 600 de 2000, obligaba a  que  el funcionario que se estimaba incompetente o impedido, enviase el asunto a  aquel  considerado  habilitado  y  sólo  en  caso  de  que  este  rechazase  la  manifestación  del anterior, intervenía el funcionario de superior categoría,  para   ver   de   determinar   a   quién   correspondía   continuar   con   el  conocimiento.   

“Ahora,  por  virtud  de  lo  dispuesto  en  los  Capítulos  VI  -para la definición de  competencia-,     y   VII     -en   punto   de   impedimentos   y  recusaciones-,   de   la   Ley  906  de 2004,  la   manifestación   de   incompetencia   o   impedimento,   obvia   ese  primer  paso  y,  en consecuencia, demanda que de inmediato el  asunto     sea    enviado    a    la    autoridad   encargada    de   resolver   la   cuestión,   la  cual  designará   el  funcionario  que  ha  de  continuar  con  el  conocimiento  del  asunto.   

“En concreto, el  impedimento,  a  voces  del  artículo  57  del  C.  de P. P., debe ser resuelto  exclusivamente  por  la  Sala  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, o la  correspondiente  sala  penal  del  tribunal  de  distrito, según corresponda la  manifestación  a  un  magistrado de tribunal, para el primero de los casos, o a  un  juez  (no  importa  su  jerarquía),  en  el  segundo  de  ellos.   

“A  su  vez,  auscultado  el  contenido  de los artículos 32, 33 y 34, de la Ley 906 de 2004,  que  regulan  la  competencia de la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación  Penal,  y  la  sala  penal de los tribunales superiores de distrito judicial, se  aprecia  que  en  ninguno  de  sus  numerales se hace mención de la facultad de  resolver  en  punto  de  la manifestación de impedimento, con lo cual, es claro  que  el  tópico debe examinarse exclusivamente a la luz del artículo 57 arriba  citado.   

“Por  manera,  entonces,  que  sólo  en  los  eventos  en  los  cuales  la  manifestación  de  impedimento  provenga  de uno o varios magistrados de una Sala Penal de Tribunal  de  Distrito  Judicial,  se atribuye a la Corte la competencia para definir  el  asunto, en la  perspectiva de verificar si efectivamente se materializa  alguna   causal   que   demande   separar   del   conocimiento   del  asunto  al  magistrado.   

“De igual manera,  si  el  impedimento corresponde a un juez, no importa si es del rango municipal,  del  circuito o especializado, la decisión de verificar su soporte, corresponde  exclusivamente  al  Tribunal  de  Distrito  Judicial  al  cual se halla adscrito  éste, porque la ley así lo dispuso.   

“Por ello, carece  de  soporte  legal  la  manifestación  que  hace  el  Juez  Penal  del Circuito  Especializado  en  el escrito que contiene su decisión, advirtiendo cómo no se  recurre  al  Tribunal,  ante  la  posibilidad  de  que  se  declare  fundado  el  impedimento  y  deba designarse otro funcionario de diferente distrito, dado que  en   el   de   Pereira   sólo   funge   él   en  esa  especialidad”.   

“…”.  

“No  soslaya la  Corte,   desde  luego,  que  la  coyuntura  generada  por  la  circunstancia  de  habilitarse  un solo Juez Penal del Circuito en el distrito judicial de Pereira,  representa  un  obstáculo  para  que  el Tribunal de esa ciudad, pueda resolver  adecuadamente  la  cuestión,  pues, en el evento de definirse que efectivamente  se  materializa  la causal aducida por el funcionario, carece de competencia esa  corporación  para  radicar  en  cabeza  de  otro  juez  de  diferente distrito,  ordenándole   asumir   el   conocimiento   del   asunto,  la  tramitación  del  proceso.   

“Pero,  precisamente,  una  dicha  eventualidad ya ha sido considerada por el legislador  en  el  artículo  44 de la Ley 906 de 2004, donde adecuadamente se soluciona el  tópico, del siguiente tenor:   

“‘Competencia  excepcional.  Cuando  en el  lugar  en que debiera adelantarse la actuación no haya juez, o el juez único o  todos  los  jueces  disponibles se hallaren impedidos, las salas administrativas  del  Consejo  Superior  de  la Judicatura, o los consejos seccionales, según su  competencia,  podrán  a  petición de parte, y para preservar los principios de  concentración,  eficacia,  menor costo del servicio de justicia e inmediación,  ordenar  el  traslado  temporal del juez que razonablemente se considere el más  próximo,  así  sea  de  diferente municipio, circuito o distrito, para atender  esas  diligencias o el desarrollo del proceso. La designación deberá recaer en  funcionario  de  igual  categoría,  cuya  competencia  se entiende válidamente  prorrogada.  La  sala  penal de la Corte, así como los funcionarios interesados  en  el asunto, deberán ser informados de inmediato de esa decisión’.   

          

“Ahora bien, no  significa  ello  que  la  decisión  acerca del impedimento corra de cargo de la  Sala  Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, para el caso que nos  ocupa,  pues,  surge  evidente  que  este  tipo  de  pronunciamientos poseen una  inocultable  naturaleza  jurisdiccional,  ajena  por  completo  a las decisiones  administrativas      atribuidas     al     ente     en     cuestión.   

“En   aras,  entonces,  de  preservar  la  necesaria  separación  de funciones y con miras a  dotar  de sentido lo consignado en el artículo 44 antes reseñado, sigue siendo  competente  el Tribunal Superior de Pereira, conforme la facultad expresa que le  atribuye  la  ley,  para  emitir  pronunciamiento  jurisdiccional  acerca de los  motivos  de  impedimento  aducidos  por el juez, y sólo si se atienden válidos  ellos  –ante la manifiesta  imposibilidad  de  ordenar  a  un juez de otro distrito, asuma el conocimiento-,  enviará  lo  actuado al Consejo Superior de la Judicatura, Sala Administrativa,  para  que  allí  se proceda, en seguimiento de la norma analizada, a determinar  el  traslado  temporal  del  Juez  Penal del Circuito Especializado del distrito  más   próximo,   para   que  atienda  el  desarrollo  del  proceso”.1    

Teniendo  en cuenta lo anteriores derroteros,  la  Corte  se abstendrá de pronunciarse sobre el impedimento manifestado por el  Juez  Único  Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo, dada su  incompetencia  para  el  efecto,  y, en consecuencia, dispondrá el envío de la  actuación  al  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Rosa de Viterbo  para   lo   de   su   cargo,   de   conformidad   con   lo   indicado   en  esta  providencia.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

ABSTENERSE   de  resolver   el   impedimento   manifestado   por   el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa Rosa de Viterbo dentro de la actuación que se adelanta  en  contra  de  acusado GERMÁN CARO MOLINA.  En  consecuencia,  envíese la actuación al Tribunal Superior de  Santa  Rosa  de  Viterbo,  para  lo  de  su cargo en razón de la manifestación  efectuada por el funcionario.   

Cúmplase   y   envíese   al   mencionado  Tribunal.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                             

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO  ENRIQUE  SOCHA         SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Impedimento N° 27308 del 9 de mayo de 2007.     

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