27489(17-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27489  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.  JULIO           ENRIQUE           SOCHA  SALAMANCA   

Aprobado    acta    No.    200    

Bogotá,     D.    C.,    diecisiete   de   octubre  del  año dos  mil siete.   

La  Corte  se  pronuncia de fondo en sede de  casación   sobre   la  eventual  violación  de  garantías  fundamentales  del  procesado     DOMINGO     ALEXANDER     HERNÁNDEZ  FUENTES, acerca       de       la      individualización  por  el  juzgador de  la  pena  accesoria  de  interdicción  de derechos y  funciones  públicas,  y la  eventual  vulneración  del  principio de   legalidad   dada   la   época   en   que  los  hechos  tuvieron  realización.   

Antecedentes.  

1.- Los  hechos   fueron reseñados   por  el  juzgador de la manera siguiente:   

“Tienen que ver  con  el  acceso  carnal  violento  del  que  MARÍA NELLY LONDOÑO ROMERO, de 42  años,  dijo  haber  sido  víctima,  el  domingo  30  de  abril  de 2000, en el  establecimiento  abierto  al  público ubicado entre los números 8-34 y 8-42 de  la  calle  13, barrio Serrezuela de Funza (Cundinamarca), por la acción de tres  individuos,  uno  de ellos propietario de dicha tienda y conocido con el mote de  ‘El  Boyaco’.   

2.-  Adelantada la  fase  correspondiente  a la  instrucción  y  previa  clausura de ésta  por parte de la Fiscalía Segunda de la  Unidad  Seccional de Fiscalías de Funza (fl. 94-1), el treinta (30) de marzo de  dos       mil       cinco       (2005)  se  calificó  el mérito probatorio  del  sumario  con  resolución de acusación en contra  del    procesado    DOMINGO   ALEXANDER   HERNÁNDEZ  FUENTES por el delito   de   acceso   carnal  violento  agravado   al  tiempo  que  se  precluyó  la  investigación a favor de ANGELMIRO HERNÁNDEZ FUENTES y  JOSÉ    LAVACUDE    SILVA    (fls.    98    y    ss.    cno.   1),   mediante  determinación   que   el  diecisiete  (17)  de  mayo  siguiente     cobró    ejecutoria    al    no   haber   sido   objeto   de  impugnación.   

4.-  El  trámite  del  juicio correspondió  asumirlo  al  Juzgado  Único  Penal  del Circuito de  Funza,   en  donde  después  de  haberse  llevado  a cabo la diligencia de  audiencia     pública     (fls.    67  y  ss.  cno.  2),  el  diecinueve  (19)       de      septiembre  de  dos  mil  seis          (2006)  se puso  fin  a  la  instancia condenando al procesado DOMINGO  ALEXANDER    HERNÁNDEZ    FUENTES    a  la  pena principal de ciento treinta  (130)   meses   de   prisión   y  la  accesoria  de  inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  igual  término,  entre  otras  decisiones,  a  consecuencia de hallarlo autor  penalmente      responsable      del     delito     de     acceso            carnal           violento           agravado,      a      él    imputado    en    el   pliego  enjuiciatorio  (fls. 274 y  ss. cno. 2).   

Recurrida   esta  determinación  por  la  defensa,  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial  de     Cundinamarca,  a través de fallo de segunda instancia proferido el  doce    (12)  de  diciembre  de  dos mil seis (2006) resolvió  confirmarla  íntegramente,  en  los  aspectos  objeto  del  recurso  (fls. 4 y  ss.          cno.          Trib.).   

5.-   Contra   la  sentencia  de  segunda  instancia,   la   defensa  oportunamente  interpuso  recurso  extraordinario  de  casación    (fl.   29   cno.   Trib.),  el  que  fue  concedido  por  parte  del   ad   quem   (fl.  41),  y  presentó  la  correspondiente  demanda          (fls.          62       y       ss.).   

6.-  Mediante  providencia  de veintisiete        (27)        de       junio           de    dos   mil   siete          (2007),  la  Sala  decidió  inadmitir  la  demanda  de  casación presentada, pero ordenó correr traslado de la actuación  al  Ministerio  Público  para que conceptuara sobre la eventual vulneración de  la  garantía  fundamental  del  debido proceso en lo  relativo  a  la  posible  infracción  del  principio  de legalidad con ocasión  de            la          individualización  judicial  de  la  pena  accesoria (fls.  9 y  ss. cno. Corte).   

CONCEPTO DEL MINISTERIO  PÚBLICO   

El   Procurador    Cuarto  Delegado  para  la  Casación  Penal  considera  imperioso  advertir  que  no existe ninguna duda en  cuanto  que  el apotegma jurídico en virtud del cual  la  ley  se  aplica  a  partir  de  y durante su vigencia, admite una importante  excepción  prevista  en  el  articulo  29 de la Carta Política, según el  cual   las   leyes   penales   sustanciales  y  procesales  penales  de  efectos  sustantivos   favorables  al  procesado  o  condenado, necesariamente deben  aplicarse con preferencia a aquellas desfavorables.   

En   el   caso   particular  evidentemente  debían  integrarse las  disposiciones  del  antiguo y actual Código Penal con sujeción al principio de  favorabilidad,  individualizar  la pena de prisión de acuerdo con el segundo, y  dosificar la accesoria de  interdicción    de    derechos   y   funciones   públicas   con   arreglo   al  primero.   

Aclara  que  a  partir  de  la vigencia del  Código  Penal  de 2000, lo cual tuvo ocurrencia el 25 de julio de 2001, la pena  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  a  tenor de lo normado por los artículos  51  y  52, debe acceder a  la  de  prisión por un tiempo igual a ésta y hasta por una tercera parte más,  siempre  que  se  respete  el  límite  mínimo  de  cinco años y el máximo de  veinte,  salvo  lo  dispuesto por el inciso quinto del artículo 122 respecto de  los delitos contra el patrimonio del Estado.   

En  cambio, de conformidad con lo dispuesto  en  el artículo 44 del Código Penal de 1980, vigente para la época en que los  hechos  tuvieron  realización, la pena accesoria de interdicción de derechos y  funciones  públicas  no podía, en ningún caso, tener una duración superior a  diez años.   

En   estas   condiciones,  dice,  resulta  manifiesto  el  equívoco  de  los  juzgadores,  porque  al  determinar  la pena  accesoria  en  un  tiempo  igual al de la principal de prisión, es decir ciento  treinta      meses,      incurrieron     en     violación     de     garantías  fundamentales  pues dejaron de aplicar los diez  años    de    duración   máxima   que   indicaba   la   antigua   regulación  legal.   

Con fundamento en lo expuesto, solicita a la  Corte  que  case  parcialmente  la  sentencia de segunda instancia, y en orden a  preservar  el  principio  de legalidad de la pena en lo referente a la accesoria  de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas, y la ajuste  a  diez  (10) años de acuerdo a lo  dispuesto  por  el  artículo  44  del Decreto 100 de  1980 (fls. 48 y ss. cno. Corte).   

SE CONSIDERA:  

Tal cual ha sido repetidamente dicho por la  Sala1,  en  criterio  que  en  esta  ocasión  se  reitera,  según  la  preceptiva  contenida  en  el artículo 29 de la Carta Política “nadie podrá  ser  juzgado  sino  conforme  a leyes preexistentes al acto que se le imputa”;  disposición  que  establece  el  principio  de  legalidad  de los delitos y las  penas,  el  cual,  desde la época de la Revolución Francesa, tiende a proteger  la  libertad individual frente a la arbitrariedad de los funcionarios judiciales  y  garantiza a la postre, tanto el principio de igualdad de las personas ante la  ley, como el de seguridad jurídica.   

Es    por   tal   razón   –ha  sido  dicho-,  que se afirma de  manera  pacífica  que  una  de  las características esenciales de un Estado de  derecho  está  constituida  por la reglamentación exhaustiva de las facultades  de  sus  servidores  públicos,  como  se  deriva  del artículo 121 de la Carta  Política,  en  cuyo texto se expresa que “ninguna autoridad del Estado podrá  ejercer  funciones  distintas  de  las  que  le  atribuyen la Constitución y la  ley”.  A  su  vez, el artículo 122 de la misma Normativa Superior dispone que  “no  habrá  empleo  público  que  no  tenga  funciones  detalladas  en ley o  reglamento”.   

En cuanto se refiere a los funcionarios que  administran  justicia,   en  el  pronunciamiento  que  ahora  se  evoca, se  precisó  que,  además de lo previsto por las anteriores normas, sus facultades  se  rigen por lo dispuesto en el artículo 230 de la Constitución, precepto que  establece   el   principio   de   imperio   de   la   ley   en   las  decisiones  judiciales.   

La jurisprudencia ha indicado asimismo, que  el  principio  de  legalidad  desde  el punto de vista de la pena constituye una  garantía  para  el procesado y para la comunidad, pues los ciudadanos tienen la  certeza  que  en ejercicio del ius puniendi, el Estado sólo podrá sancionar en  razón  de  la  comisión  de  una  conducta  punible  dentro  de  los  límites  cuantitativos  y  cualitativos  establecidos  en  la  ley, sin que éstos puedan  desbordarse  a  discreción  o  capricho de los funcionarios judiciales, pues un  tal  proceder  comportaría  no  sólo  violación  del referido principio, sino  también  de  los de igualdad de las personas ante la ley y seguridad jurídica,  según atrás se precisó.   

En     este    caso,    acorde  con  la normativa sustancial por la que se rige el presente  asunto, atendiendo la época en que se llevó a cabo  la  conducta  que  fue  objeto  de  investigación  y  juzgamiento  – 30 de abril de 2000-, cuando  la pena de interdicción de derechos y funciones públicas  se  impone  como  accesoria  a  la  de prisión, su tiempo de duración debe ser  igual a ésta sin que pueda exceder de diez años.   

El      procesado      DOMINGO  ALEXANDER  HERNÁNDEZ  FUENTES  fue  condenado a la pena accesoria de inhabilitación  en  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas  por   el  término  de   ciento  treinta  (130)  meses,  pena esta última que supera en diez   (10)   meses   la   legalmente  aplicable,       atendiendo       .   

Como  ya  ha  sido  advertido, en   total  acuerdo   con  el  ponderado  criterio  expuesto  por  el  Procurador  Delegado,  con el fin de salvaguardar el principio de legalidad  de  las  penas,  establecido  en el artículo 29 de la Carta Política, la Corte  hará  uso de la facultad otorgada por el artículo 216 del Estatuto Procesal de  2000, para corregir oficiosamente este desacierto.     

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  oído  el  concepto  del  Procurador  Cuarto  Delegado   para   la  Casación  Penal,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República y por  autoridad de la ley,    

        R E S U E L V E:   

PRIMERO.  CASAR  PARCIAL  y  OFICIOSAMENTE  la  sentencia  recurrida. FIJAR, en consecuencia, en  diez  (10) años la pena  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  que  debe  purgar  el  procesado  DOMINGO  ALEXANDER   HERNÁNDEZ   FUENTES  como  autor   penalmente  responsable  del  delito  de  acceso  carnal violento agravado a él  imputado en la resolución de acusación.   

SEGUNDO.  En lo  demás el fallo se mantiene.   

Contra esta decisión no proceden recursos.  Devuélvase  al  Despacho  de origen.   

NOTIFÍQUESE y CÚMPLASE.  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                    SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Excusa justificada  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS           AUGUSTO J. IBÁÑEZ  GUZMÁN   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                   YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Comisión de servicio  

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                 JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1  Cfr. por todas Cas. de junio 20 de 2007, Rad, 26510     

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