26776(21-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26776  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

                                     Aprobado Acta N° 42   

          Bogotá    D.C.,   marzo   veintiuno   (21)   de   dos   mil   siete  (2007)   

VISTOS  

Decide  la  Sala  sobre  la  solicitud  de  práctica  de  pruebas que dentro del término previsto en el inciso primero del  artículo  518  de  la  Ley  600  de  2000  presentó  la  señora defensora del  requerido   en   extradición  RICARDO  ENRIQUE  CONEO  GUERRERO.   

ANTECEDENTES   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota Verbal No. 2625 de fecha octubre 11 de 2006, solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano colombiano  RICARDO CONEO GUERRERO, quien  fue  acusado  por  las autoridades judiciales de ese país, mediante resolución  N° 8:06-CR-154-T-23 TBM de 18 de abril del mismo año.   

Con  fundamento  en la anterior petición el  Fiscal  General  de  la  Nación  mediante  proveído  de 3 de noviembre de 2006  decretó  la  captura  con  fines  de  extradición  del  solicitado, la cual se  concretó el 8 del mismo mes y año en la cárcel de Sincelejo.   

De  conformidad  con la Nota Verbal N° 0016  del  5  de  enero  último,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de América  formalizó  solicitud  de  extradición  del  capturado,  lo  que  dio  lugar  a  que   el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   a   través   del   oficio  No.  OAJ.E.  0033  de  9 de enero del  presente  año,  conceptuara  que  “En atención a lo  establecido  en  el artículo 514 del Código de Procedimiento Penal, me permito  manifestarle  que por no existir convenio aplicable al caso, es procedente obrar  de  conformidad  con  las  normas pertinentes del Código de Procedimiento Penal  colombiano”.   

Una  vez recibida por esta Sala la solicitud  de  extradición  con  la  documentación  anexa  se adelantaron las diligencias  necesarias  para  garantizar  el derecho de defensa al requerido y se corrió el  traslado  previsto en el inciso primero del artículo 518 del estatuto procesal,  dentro  del  cual  la  defensora  designada  presentó  memorial  solicitando la  práctica de las siguientes pruebas:   

“1.   Se  oficie  al  Director  del  Instituto      Nacional      Penitenciario     y     Carcelario     –        INPEC        –   para   que  certifique  las  fechas  iniciales  y  finales  de cada uno de los períodos en los que el señor RICARDO  CONEO  GUERRERO,  identificado  con la cédula de ciudadanía número 73.078.799  expedida  en  Cartagena,  ha  estado privado de la libertad y los nombres de los  diferentes    establecimientos    carcelarios    y    penitenciarios  para  así  desvirtuar  las  circunstancias de tiempo señaladas,  para  la  realización  de  los hechos que se le imputan al señor Ricardo Coneo  Guerrero  en  la  acusación  sustitutiva  N°  8:  06  –   CR-  154-T-  23  TBM  (negrilla fuera del texto)   

2.  …se oficie a la secretaría de la Sala  de  Casación  Penal,  hacer  (sic)  llegar al honorable magistrado sustanciador  copia  autenticada  del  Recurso  Extraordinario  de  Casación  radicado con el  número  25131  de  fecha  07 de abril de 2006, para que sirva como prueba a las  afirmaciones plasmadas en este documento.     

3. …se oficie a la secretaría de la Corte  Constitucional  hacer  (sic)  llegar  al honorable magistrado sustanciador copia  auténtica   de   la   sentencia  de  tutela  T-147  de  2005,  por  las  mismas  consideraciones anteriores, pero relacionadas con esta sentencia.   

En  orden  a  sustentar  la solicitud de los  elementos  de  convicción  relacionados, la defensa manifiesta que RICARDO   ENRIQUE  CONEO  GUERRERO  estuvo  vinculado  desde  el  22  de marzo de 2000 a un proceso penal, en el que si bien  fue  absuelto  por  el  funcionario de conocimiento en sentencia de agosto 19 de  2005,  es  lo cierto que el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena  revocó  tal  pronunciamiento  y  lo condenó a 140 meses de prisión, decisión  que  sometida  al recurso extraordinario de casación fue confirmada por la Sala  en lo atinente a la pena impuesta.   

Estas circunstancias a juicio de la defensa,  impiden  aceptar  la  manifestación  efectuada  en la acusación emitida por la  autoridad  extranjera,  atinente  a que “…entre una  fecha  desconocida  que  fue  por lo menos en o alrededor de 2002 y el día de o  alrededor   de   la   fecha   de  la  acusación  instantánea…”,  esto  es julio 26 de 2006, RICARDO CONEO  GUERRERO    hubiera    estado    en    “posibilidad  física”  de ejecutar las  conductas  a  que  aluden  los  cargos que se le atribuyen, habida cuenta que se  encontraba   detenido   por   causa   del   proceso   penal   a   que   se  hizo  mención.   

La   defensa   adelanta   además  algunas  consideraciones  en  torno  a  los  requisitos formales que el artículo 398 del  código  de  procedimiento  penal  señala  a la resolución de acusación, para  advertir  que  ellos se desconocen en la acusación N° 8:06-CR-154-T-23 TBM que  acompaña la solicitud de extradición.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE    

Previo a adoptar la decisión que en derecho  corresponde,  oportuno  se  ofrece  precisar que, como de tiempo atrás lo tiene  establecido  la  Corte,  el concepto que debe rendir esta Sala, antecedente a la  decisión  gubernamental  sobre  la viabilidad de conceder o no la extradición,  está  restringido  a los específicos aspectos previstos en el artículo 520 de  la  Ley  600 de 2000, esto es, en torno a la validez formal de la documentación  presentada,  a  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado, al  principio  de  doble  incriminación  y  a  la  equivalencia  de  la providencia  proferida  en  el extranjero, para los eventos en que el trámite no se rija por  los  Tratados  Públicos aprobados por Colombia sino en forma supletoria por las  normas  del  estatuto  procesal  penal,  como  así lo señaló para el presente  trámite  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores en el oficio OAJ.E. 0033 de 9  de enero del año en curso.   

Lo  anterior  permite  colegir que sólo las  pruebas  que  estén  encaminadas  hacia  esos  específicos  fines  materia del  concepto,  resultan  pertinentes  y  conducentes.  Por  el contrario, las que no  consulten  esa  competencia  reglada  que  asiste a la Corte, no ostentarán esa  entidad.     

Con   fundamento   en  el  anterior  marco  conceptual,  ninguna  dificultad  entraña  advertir que las pruebas solicitadas  por  la  defensa  devienen impertinentes, dado que ninguna relación guardan con  los   precisos   temas   del   concepto   que   corresponde   emitir  a  la  Sala.   

Es  así  como  todos  los  documentos  cuya  aducción  pretende  se  orientan  de  manera  exclusiva  a  establecer  que  el  requerido  en  extradición  estaba en “imposibilidad  física”  de  ejecutar  las conductas atribuidas por  las   autoridades  judiciales  de  los  Estados  Unidos,  habida  cuenta  de  la  privación  de  la  libertad que afrontaba en nuestro país para cuando se dicen  ocurridas  de conformidad con las fechas citadas en la acusación, aspecto que a  no  dudarlo  hace parte del fundamento fáctico de los cargos que se endilgan al  solicitado en extradición.   

La  petición  así justificada desconoce la  jurisprudencia  de  la  Corte en torno a que el tema de la responsabilidad penal  del  requerido  en el hecho por el que ha sido acusado en el extranjero, resulta  “inabordable  dentro  del trámite de extradición,  ya  que  éste  no es un juicio sobre la responsabilidad del solicitado, sino un  mecanismo  de  cooperación internacional encaminado a verificar el cumplimiento  de  unos  requisitos específicos y mínimos, que una vez acreditados imponen la  emisión  de  un  concepto determinado” 1.   

Por esta  causa  deviene  improcedente y así  lo       ha       precisado       la      Corte2  pretender  que al   trámite   se  alleguen  elementos  probatorios  encaminados  a  acreditar  si  los  hechos  atribuidos  al  requerido  realmente  ocurrieron o no  o  si  éste  es  o  no  responsable, pues se reitera  que   “…el  trámite  de  extradición  no  corresponde  a  la noción de un  proceso  penal  y  por  ello la intervención de la Corte se limita legalmente a  las    materias    referidas   por   las   precitadas   normas”   3,  esto es los  artículos   518   y   520   del  código  de  procedimiento  penal.    

Por  otra  parte,  el  hecho  que  pretende  acreditar  la  defensa  ni incide en el tramite, ni determina el sentido en  que  se  debe  emitir  el  concepto,  razón  adicional  para que se nieguen por  improcedentes   las   pruebas   solicitadas   por  la  defensa  de  RICARDO ENRIQUE CONEO GUERRERO.   

          Finalmente,    ningún    pronunciamiento   se   hará   sobre   las  apreciaciones  de  la  defensora  en  torno  a las formalidades de la acusación  emitida  por  la  Corte Distrital de los Estados Unidos, por no corresponder tal  asunto al tema de esta decisión.   

Como  no  existen  pruebas  por realizar, de  conformidad  con lo establecido en el inciso tercero del artículo 518 de la Ley  600   de   2000,   se   dispone  que  por  la  Secretaría  de  la  Sala  SE  CORRA  TRASLADO  durante el término de cinco (5)  días,  al  solicitado  en  extradición, su defensora y al Procurador Delegado,  para  que  presenten  sus  alegatos  previos al concepto de la Corte, una vez en  firme esta decisión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.             NEGAR   por  improcedentes  las  pruebas  solicitadas  por  la  defensora  del  requerido  en  extradición       RICARDO      ENRIQUE      CONEO  GUERRERO,   por   las   razones   expuestas   en   la  anterior  motivación.   

2.              CORRER    EL    TRASLADO  señalado  en  el  inciso  tercero  del artículo 518 del estatuto  procesal penal, para los fines allí mismo previstos.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Excusa justificada  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ                                             

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  de fecha 11 de julio de 2001 Rad.16710   

2 Auto  de fecha octubre 3 de 2003 Rad. 20364   

3 Auto  de fecha 15 de julio de 2005, Rad. 23181     

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