27465(23-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27465  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado    acta  N°   078   

Bogotá,   D.   C.,  veintitrés (23) de mayo de dos mil siete (2007).   

V   I   S   T   O  S   

La  Corte  decide  de plano el incidente de  impedimento  propuesto  por  el  Magistrado  integrante  de la Sala de Decisión  Penal    del   Tribunal   Superior   del    Distrito    Judicial   Medellín,      doctor      Rafael   María    Delgado    Ortiz,   e   inadmitido   por   la Sala Dual respectiva, dentro del proceso seguido  contra  CARLOS  MARIO  LONDOÑO  CORRALES, por el delito de homicidio en grado de tentativa.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.   Clausurada  la investigación, la  Fiscalía  Tercera  Seccional  de  Medellín,  el 25 de julio de 2006, profirió  resolución  de  acusación  en contra de Carlos Mario  Londoño  Corrales por el delito de homicidio en grado  de tentativa.   

2.  Apelada aquella resolución por el  defensor  del  procesado,  la  Fiscalía  Séptima  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Medellín,  cuyo  titular  en  encargo  era el doctor Guillermo  Alonso  Uribe  Rueda, el 26 de  octubre siguiente la confirmó en su integridad.   

3.   La  causa la adelantó el Juzgado  Veintisiete  Penal  del Circuito de Medellín que, luego de tramitar el juicio y  de  llevar  a  cabo  la  audiencia  pública, dictó sentencia el 26 de marzo de  2007,  mediante  la  cual  condenó  a  Carlos  Mario  Londoño  Corrales a la pena principal de 78 meses de  prisión,  como  autor  del delito de homicidio en grado de tentativa, decisión  contra  la  cual  el  defensor  del  acusado  interpuso  recurso  de apelación.   

4.  Concedida la apelación y remitido  el  proceso al Tribunal Superior de Medellín, el diligenciamiento correspondió  por  reparto  al  Magistrado  Ponente  doctor  Rafael  María  Delgado  Ortiz, quien mediante auto del 25 de  abril  de  2007,  manifestó  su impedimento para conocer del asunto con base en  los siguientes argumentos:   

“He recibido del  reparto  el proceso de la referencia, en el cual, como fiscal delegado ante este  Tribunal,  fungió,  al  desatar  el recurso de apelación interpuesto contra la  Resolución  de  Acusación,  el  doctor  GUILLERMO  ALONSO  URIBE  RUEDA.  Debo  informales  que  desde  hace  más  de  veinticinco años me une una entrañable  amistad   con   el  referido  funcionario  como  quiera  que  compartimos  aulas  universitarias  y,  aun hoy en día, mantenemos esos lazos que se tornan casi en  familiares  dada  la  cercanía del doctor URIBE RUEDA, con mi familia, esposa e  hijos.   

“En mi modesto  criterio,  estoy  incurso  en  la causal de impedimento prevista en el artículo  99-5  de la Ley 600 de 2000, normatividad aplicable a este caso concreto, habida  cuenta  que  el  citado  funcionario de la Fiscalía fue sujeto procesal en este  evento”.   

5.   Por  su parte, la respectiva Sala  Dual  del  Tribunal  Superior  de  Medellín, mediante providencia del 2 de mayo  siguiente,  no  aceptó  el  impedimento,  pues  considera que si bien la causal  invocada  contempla  la  separación  del conocimiento del proceso cuando existe  amistad   íntima  entre  el  funcionario  judicial  y  alguno  de  los  sujetos  procesales,  también  lo  es que la norma no regula este caso, ya que el doctor  Guillermo    Alonso    Uribe   Rueda   no  es  ni  fue  sujeto  procesal,  toda  vez que al interior de la  actuación  participó en el proceso como funcionario de la fiscalía en segunda  instancia  y  su  funciones  cesaron  con  la  expedición de la resolución que  confirmó la acusación.   

“Ahora bien, si  se  quiere sostener que las posiciones de funcionario judicial y sujeto procesal  se  refunden  en  el ejercicio de la pretensión punitiva, tal argumento tampoco  provocaría  la  causal.  La  causal,  por  obvias  razones,  está  destinada a  verificar  la  imparcialidad en situaciones actuales, de lo que está sucediendo  y  no  de  lo  que  ocurrió en el pasado. El sujeto procesal es la delegada Luz  Amparo  Vargas  Muñoz  y  no el doctor Uribe Rueda. Por demás, no es causal de  impedimento   que  hubiese  participado  en  la  actuación  en  algún  aspecto  relevante  o  que hubiese tenido interés en un momento determinado. Entre otras  cosas,  obsérvese que nuestro estimado colega, fuera de expresar el concepto de  amistad    íntima    por    quien   ‘fue    sujeto   procesal’,  ninguna  glosa  desarrolló  respecto  a  si su imparcialidad se  halla  afectada  en  la  actualidad  y esto ratifica la ausencia de la causal de  impedimento presentada”.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.  De conformidad con el artículo 103  de  la Ley 600 de 2000, la Corte es competente para resolver el presente asunto,  toda  vez  que  se  trata  del  impedimento  expresado  por  doctor Rafael  María  Delgado Ortiz, Magistrado  del  Tribunal Superior de Medellín, el cual no fue aceptado por los integrantes  de la Sala Dual de dicha Corporación.     

2.  El instituto de los impedimentos se  estatuyó  con  el  fin  de garantizar al conglomerado social que el funcionario  judicial  llamado  a  resolver  el  conflicto  jurídico,  es  ajeno a cualquier  interés  distinto  al de administrar una recta justicia y, en consecuencia, que  su   imparcialidad   y  ponderación  no  están  afectadas  por  circunstancias  extraprocesales.   

Por  tal  motivo,  la  manifestación  de  impedimento  del  funcionario  judicial debe ser un acto unilateral, voluntario,  oficioso  y  obligatorio  ante la concurrencia de cualquiera de las causales que  de  modo  taxativo  contempla  la  ley, para negarse a conocer de un determinado  proceso.   

Igualmente, dicha manifestación impeditiva  debe  estar soportada dentro de los cauces del postulado de la buena fe que rige  para  todos  los  sujetos  procesales  y para el funcionario judicial, pues este  instituto  no  debe  servir  para  entorpecer o dilatar el transcurso normal del  proceso   penal   o   para   sustraerse,  indebidamente,  a  la  obligación  de  decidir.   

3.   Frente  al  caso  que  ocupa  la  atención  de la Corte, el Magistrado de la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Medellín,  Doctor Rafael María Delgado  Ortiz, ha manifestado su impedimento para conocer del  proceso  por cuanto que mantiene una entrañable amistad con el doctor Guillermo  Alonso  Uribe  Rueda,  funcionario judicial que “fue  sujeto  procesal  en  este  evento”, en la medida en  que  como  Fiscal  Delegado  ante  ese Tribunal desató el recurso de apelación  interpuesto  contra  la  resolución  de acusación de primera instancia, razón  por  la cual ubica tal situación en la causal impeditiva prevista en el numeral  5°  del  artículo  99  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  es  decir,  la  existencia  de  amistad  íntima  entre alguno de los  sujetos    procesales,  denunciante o perjudicado.   

La  causal  de  impedimento  aducida por el  mencionado  Magistrado  alude  a  una  relación  entre  personas  (funcionario    judicial    y   sujeto   procesal,   denunciante   o  perjudicado)  que,  además  de  dispensarse  trato y  confianza   recíprocos,   comparten  sentimientos  mutuos  que  inhibirían  al  funcionario  para administrar justicia con la libertad y ecuanimidad debidas, ya  que  su  ánimo  se  encontraría perturbado por hechos que indiscutiblemente le  impedirían  obrar  con  imparcialidad  en  las decisiones que por su cargo debe  adoptar en el caso sometido a su consideración.   

En  ese orden, teniendo en cuenta los datos  que  arroja  el  diligenciamiento, es claro que el doctor Guillermo Alonso Uribe  Rueda,  en  ejercicio  de  su condición de Fiscal Séptimo Delegado (e) ante el  Tribunal  Superior  de Medellín, conoció de manera ocasional y momentánea del  proceso  que  se  adelanta  contra el sindicado Carlos  Mario  Londoño  Corrales,  toda  vez  que,  en dicha  condición,   únicamente  desató  el  recurso  de  apelación  que  contra  la  resolución  de  acusación  de primer grado interpuso la defensa, procediendo a  confirmarla  en  su integridad, siendo igualmente evidente que, agotada la doble  instancia,  ha  sido  la fiscal de primera instancia la encargada de afrontar el  juicio.   

Así,  entonces, no advierte la Sala que el  pronunciamiento  que  en  segundo  grado  realizó el doctor Uribe Rueda sea una  actuación  que,  presentada  en  el  ejercicio  transitorio  de  sus funciones,  conlleve  para  el  Magistrado  Rafael María Delgado  Ortiz  el  aparejamiento  de  una  posición judicial  determinada  que,  por  razón  de  su  amistad  con él, comprometa su criterio  imparcial  en  sede  del  recurso de apelación que se elevó contra el fallo de  primer  grado,  máxime cuando la sustentación de la acusación en el juicio la  realizó  la  fiscalía  de  primera  instancia, situación ésta que tampoco le  mereció  cometario  alguno  al  Magistrado  impedido, pues fuera de expresar el  concepto  de  amistad  con  el  doctor  Uribe  Rueda,  ninguna especificación y  correlación  hizo  respecto a si su imparcialidad se halla afectada frente a la  sustentación  de  la  acusación  en  el  juicio por parte del fiscal de primer  grado.   

Además, como bien lo resaltó la Sala Dual  que  no  aceptó  el  impedimento,  debe  recordarse  que  la  calidad de sujeto  procesal  del Delegado de la Fiscalía General de la Nación se adquiere una vez  cobra  ejecutoria  la  resolución de acusación y comienza la etapa del juicio,  como  así  lo  dispone  el  artículo  400  del Código de Procedimiento Penal,  calidad  de  la cual no estuvo revestido el doctor Guillermo Alonso Uribe Rueda,  pues  en  la  etapa  calificatoria  del  sumario sólo se encargó de desatar el  recurso  de  apelación  que se interpuso contra la resolución de acusación de  primer grado.    

Por  lo  mismo,  al  no ser sujeto procesal  dentro  del  proceso el doctor Uribe Rueda, ya que en tal condición actúa otra  funcionaria  (doctora  Luz  Amparo  Vargas  Muñoz)  ante el Juzgado Veintisiete  Penal  del  Circuito  de  Medellín,  en  manera  alguna  se  advierte la causal  impeditiva para separar al Magistrado del conocimiento del proceso.   

En  síntesis,  carecen  de  fundamento los  motivos   de  impedimento  expuestos  por  el  doctor  Rafael     María     Delgado    Ortiz,  razón  por  la  cual  la  Corte no lo  separará    del    conocimiento   que   como   juez   de   segundo   grado   le  compete.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA DE JUSTCICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

1.  DECLARAR  INFUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  doctor Rafael María  Delgado  Ortiz  para conocer en segunda instancia del   

proceso que se adelanta contra CARLOS  MARIO  LONDOÑO  CORRALES, por el  delito  de  homicidio  en  grado  de  tentativa. En consecuencia, se dispone que  intervenga en su trámite y decisión.   

2. Contra esta decisión no procede ningún  recurso.   

Cópiese  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen. Cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Comisión de servicio  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                             

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO   ENRIQUE   SOCHA  SALAMANCA           

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

                                                                    Secretaria   

    

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