27424(20-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 27424  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta No. 102  

Bogotá,  D. C., veinte (20) de junio de dos  mil siete (2007).   

V I S T O S :  

Resuelve  la  Corte el recurso de apelación  oportunamente  interpuesto  por  el  apoderado  de  la  parte  civil  contra  la  providencia  del  13  de marzo de 2007, mediante la cual el Tribunal Superior de  Cundinamarca  declaró  la no exigibilidad a la condenada del pago de perjuicios  como  condición  para  seguir  disfrutando  del  subrogado  de  la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena   

ANTECEDENTES PROCESALES :  

1.             A   LUZ   ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ,  ex─Fiscal Quinta Seccional  de  Fusagasugá, le fue impuesta como autora responsable de privación ilegal de  la  libertad,  en  sentencia  del  primera  instancia  del  26 de julio de 2004,  emanada  del  Tribunal  Superior de Cundinamarca, la pena principal de treinta y  seis  (36)  meses  de  prisión,  y  la  accesoria  de  inhabilitación  para el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por el mismo lapso, sanciones cuya  ejecución  fue  suspendida  por  el término de dos (2) años y condicionada en  los  términos  previstos  en  el  artículo  65  del  Código  Penal  de  2000.  Adicionalmente  le  fue  impuesta  la  obligación de pagar, a la ejecutoria del  fallo,  a  favor  de  Marco  Benicio Carvajal, Pacífico Gaona y sus respectivas  esposas   e  hijos,  las  sumas  de  $6’000.000.00      y     $5’000.000.00,  en  su  orden,  como  indemnización por los perjuicios  morales a ellos causados con el delito.   

La Corte, al desatar el recurso de apelación  interpuesto  contra  dicha  decisión,  en  sentencia  del  29 de junio de 2005,  modificó  la  obligación civil en el sentido de condenar a la acusada al pago,  dentro  de  los  doce  meses  siguientes,  de  los perjuicios materiales por las  siguientes        cifras:       $6’000.000.00  a  favor  de  Marco  Benicio  Carvajal  y $3’000.000.00  a favor de Pacífico Gaona,  y  sus  familias,  respectivamente,  actualizables  aplicándoles  el  6% anual,  compromiso  que  tan sólo adquirió formalmente el 16 de agosto de 2006, cuando  por  orden  del  Tribunal  suscribió  la diligencia pertinente y constituyó la  caución    exigida    mediante    póliza    de   seguro   judicial1.   

2.            El  12  de  junio  de  2006,  LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ  solicitó  al Tribunal la exoneración de las obligaciones  civiles  impuestas  en las sentencias dada la imposibilidad de cumplirlas debido  a  la  pérdida  del  empleo  público  que venía desempeñando en la Fiscalía  General  de  la  Nación,  a  partir del 24 de noviembre de 2005; porque ella es  quien  se  encarga exclusivamente del mantenimiento de sus menores hijas ante la  omisión  del  padre  del cumplimiento de dicho deber; por la carencia de bienes  inmuebles,  tanto  que  paga  arrendamiento  en  la residencia que ocupa con sus  descendientes;  porque  se  encuentra  en  mora en la cancelación de la última  cuota  de $600.000.00 del crédito que le otorgara la Caja Social por la suma de  $14’000.000.00;  y, porque  la  inhabilidad  legal  que le fuera impuesta para acceder a cargos públicos le  ha  alejado  de  dicha  fuente  de  ingresos  y de la posibilidad de trabajar en  Bogotá    debido    al   elevado   costo   de   vida   que   caracteriza   esta  ciudad.   

En  respaldo de sus afirmaciones anexa copia  de  los  siguientes  documentos:  de  los registros civiles de nacimiento de sus  menores  hijas  Wendy  Carolina  y  Camila  Andrea  Enciso  Artunduaga;  de  los  comprobantes  de  los aportes que ella hace en Compensar para la prestación del  servicio  de  salud  a dichas niñas; de las facturas de servicios públicos; de  la  sentencia  emitida  el  2  de  febrero  de  2006  en el proceso ejecutivo de  alimentos   que   adelanta   el   Juzgado  Promiscuo  de  Familia  de  la  Mesa,  Cundinamarca,  contra  el  progenitor  de  las  infantes;  y,  de la resolución  N°3935  del  24  de  noviembre  de  2005  de la Fiscalía General de la Nación  mediante   la   cual   fue  declarada  insubsistente  en  el  cargo  que  venía  desempeñando      en     dicha     institución2.   

3.            El  Tribunal,  a  petición de LUZ ELENA  ARTUNDUAGA JIMÉNEZ, obtuvo las siguientes pruebas:   

3.1.          El  testimonio de Yeny Margot Artunduaga  Jiménez3,  hermana de la procesada, sobre la insolvencia económica de ésta  en  razón  de  su  condición  de  desempleada, de arrendataria del inmueble en  donde  vive  y  del agotamiento de las cesantías que recibiera al desvincularse  de  la  Fiscalía,  cuya subsistencia en la actualidad depende de la generosidad  de  ella  y  de  su  madre, y de la ayuda mínima que le prodiga el padre de sus  hijas  por  concepto  de alimentos para éstas, aparte de encontrarse en mora en  el   cumplimiento   de   un   compromiso   crediticio  que  tiene  con  la  Caja  Social.   

3.2.          El  oficio  remitido  por  la Oficina de  Registro  de  Instrumentos  Públicos  y  Privados,  Zona  Centro,  de  la Mesa,  Cundinamarca4,  dando  cuenta  de  la  inexistencia de propiedades a nombre de la  acusada.   

3.3.          Información proveniente de la Cámara de  Comercio            de            Girardot5,  del 14 de noviembre de 2006,  sobre  la  ausencia  de  matrícula  de  comerciante  de  la acusada6.   

3.4.          Constancia expedida por el Juez Promiscuo  de  Familia  del  Circuito  de la Mesa, Cundinamarca7,   sobre  la  existencia  del  proceso  ejecutivo  de  alimentos promovido contra Jhon Kennedy Enciso Otálvaro  dentro  del  cual se libró mandamiento ejecutivo el 7 de diciembre de 2005 y el  24  de agosto de 2006 se dio por terminado por pago total de la obligación y se  ordenó la cancelación de las medidas de embargo.   

3.5.          El  testimonio  de  Estela Rodríguez de  Espinosa8  sobre el contrato de arrendamiento de un apartamento ubicado en el  barrio  “La  Carolina”  del municipio de La Mesa, celebrado entre ella y LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ como arrendataria, que ésta iniciara con el pago de  cuatro  cánones  pero  que  con  el  paso  del  tiempo  le  ha venido cubriendo  tardíamente  alegando  la  precaria situación económica por la cual atraviesa  con las dos hijas menores con quienes vive.   

3.6.          También  fue  oída  bajo juramento LUZ  ELENA          ARTUNDUAGA          JIMÉNEZ9,  por el juez comisionado para  la  práctica de dicha diligencia, ante quien ratificó las penurias económicas  mencionadas  en  el  escrito  petitorio  de  exoneración del cumplimiento de la  citada  obligación  pecuniaria  y precisó que de las cesantías devengadas tan  sólo         recibió        $15’220.005.00,  descontados  unos créditos que había adquirido con la  Caja  Familiar  Compensar y con la Cooperativa Juriscoop conforme a fotocopia de  los    cheques    girados    a    esas   entidades10,  además, allegó constancia  expedida  por  el  Liceo Campestre en donde estudian sus hijas, del extracto del  crédito  N°  30001963693  adquirido  con  la  Caja  Social  y de la tarjeta de  crédito  N°  4570215000992996  otorgada por la misma entidad que dan cuenta de  la  mora  en  el  cumplimiento  de  los  respectivos pagos exigidos, Así mismo,  aludió  a la imposibilidad de obtener ingresos en el ejercicio de la profesión  de  abogada  por  no  haber  sido contratada y por la inhabilidad que tiene para  laborar  ante las oficinas judiciales de La Mesa, Cundinamarca. Se refirió a la  ayuda    que    recibe    de   su   familia   y   del   padre   de   sus   hijas  últimamente.   

4.            El  6 de octubre de 2006 el apoderado de  parte  civil  demandó  la  revocatoria  del  mecanismo  sustitutivo  de la pena  privativa  de  la  libertad,  concedido  en  razón  del  incumplimiento  en  la  cancelación  de  los  perjuicios  reconocidos  a  su  favor  dentro  del  plazo  señalado en la sentencia de segunda instancia.   

LA        PROVIDENCIA   IMPUGNADA:   

          El   Tribunal   desató   la  discusión  propuesta  por  LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ  en torno a la excepción de la obligación a ella impuesta  de  pagar  los  perjuicios  provenientes de la conducta punible para gozar de la  suspensión   condicional   de   la  ejecución  de  la  pena  en  la  siguiente  forma:   

          Con  base  en  el material presentado por la procesada y el acopiado  en   el  curso  del  presente  trámite  incidental,  concluyó  que  LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ  en la actualidad no posee ingresos ni recursos económicos  suficientes  para cancelar los perjuicios a los cuales fue condenada como quiera  que  acreditó  debidamente  que  es  madre  de  las  dos menores de edad que se  encuentran  a  su cuidado y protección; la declaración de insubsistencia en el  cargo  de  Delegada  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación; la ausencia de  posesión  sobre  bienes  inmuebles;  el  no  tener  trabajo  estable  ni  estar  matriculada  como  comerciante;  y la condición de deudora morosa en el sistema  financiero  y  en relación con los compromisos adquiridos con el colegio de sus  descendientes  y  con  la  arrendadora  del  inmueble  en donde reside. Además,  porque  gozan  de credibilidad las explicaciones ofrecidas sobre los obstáculos  que  se  le  han  presentado  para  ejercer la profesión de abogada en el área  penal,  en  la  cual tiene formación, a los cuales ha coadyuvado la inhabilidad  que  tiene  para  ocupar  cargos  públicos  y  para  litigar  ante la Fiscalía  Seccional   y   el   Juzgado   Penal   del   Circuito  del  municipio  en  donde  reside.   

Estima  que  tampoco cuenta con elementos de  juicio  que  permitan  inferir  que  en el futuro próximo contará con recursos  económicos para cumplir con la obligación civil impuesta.   

          A  su  vez,  despachó  desfavorablemente  la  petición de la parte  civil  sobre  la  revocatoria  del  mencionado  sustituto  penal  por  encontrar  justificada  la  incapacidad  material  de  LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA JIMÉNEZ para  cumplir la obligación civil impuesta.   

FUNDAMENTOS     DE    LA   APELACIÓN :   

El apoderado de la parte civil al expresar su  contrariedad  con  la  decisión  impugnada  reprocha  del  comportamiento de su  deudora  el haber recibido las cesantías correspondientes a 14 años de trabajo  y  no  destinar parte de ellas a cumplir con la obligación que le impusieran en  los  fallos  condenatorios;  el  elegir una vivienda y un colegio para sus hijas  del  estrato  más  alto de La Mesa, a pesar de no contar con ingresos estables;  y,  el  dejar  vencer  el  plazo  que  le  fijara  esta  Sala para el pago de la  indemnización sin proponer ninguna fórmula de arreglo.   

Previendo  la modificación de la situación  económica   de   LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ  dada  la  vasta  experiencia  profesional  con que cuenta, estima procedente el otorgamiento de un nuevo plazo  para el cumplimiento de la referida obligación pecuniaria.   

Critica al Tribunal por afirmar que ni ahora  ni  el  futuro  cercano  vislumbra  un cambio de circunstancias conducentes a la  exigibilidad    exitosa    del    pago   de   los   perjuicios   derivados   del  delito.   

En   conclusión:  pide  revocar  el  auto  impugnado   y,   subsidiariamente,   se   prorrogue  el  plazo  fijado  para  la  cancelación  periódica de la citada compensación económica, pues exonerar de  ella  a LUZ ELENA ARTUNDUAGA JIMÉNEZ iría en contra de la naturaleza jurídica  de  dicha  obligación,  y  en  apoyo invocó los autos del 13 de abril de 2005,  radicación  N°  17.089  y  del  25  de  marzo del año citado, radicación N°  15.826.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA  :   

         1.                      En  un  Estado  Social  de  Derecho  todas  las  personas  que  intervienen en el proceso penal deben ser tratadas con el respeto  debido  a  la  dignidad  inherente  al  ser  humano,  razón  por  la cual a las  autoridades   les   corresponde  garantizarles  sus  derechos  fundamentales  en  igualdad de condiciones.   

En este caso, LUZ ELENA ARTUNDUAGA JIMÉNEZ,  quien  fuera  condenada por el delito de privación ilegal de la libertad, está  solicitando  ser  exonerada  del  pago de los perjuicios civiles causados con su  actuar  por  estar  en  incapacidad económica de cumplir con dicha obligación,  petición  que  no  acogió  el  Tribunal,  pues  a  la  vez  que declaró la no  exigibilidad  de  su  cancelación,  en  la parte motiva, precisó que la libera  únicamente  de  la  obligación  como  condición para seguir disfrutando de la  suspensión condicional de la ejecución de la pena.   

La  parte  civil se opone a que la procesada  sea  relevada  definitivamente  de tal compromiso pues estima que de esta manera  la  compensación  pecuniaria  por  los daños que se le causaron no llegaría a  ser  satisfecha en el futuro, empero plantea algunos interrogantes para poner en  entredicho  la  actual  insolvencia  económica  que  no respondió con sustento  probatorio.  Subsidiariamente,  propone  una  prórroga del término fijado a la  deudora para el pago de la indemnización.   

2.            Es necesario precisar que la obligación  de  pagar  los perjuicios materiales y morales, impuesta en el fallo de condena,  se  mantiene  vigente  hasta  que  surja  una  cualquiera  de  las  causales  de  extinción  previstas  en  el  artículo  1625  del Código Civil o prescriba la  respectiva  acción ejecutiva, y como ninguno de tales eventos se ha configurado  en   el   presente   caso  la  exoneración  pretendida  por  la  ex─funcionaria           resulta  improcedente.   

3.             Situación   diferente   contempla  el  artículo  489  de  la  Ley  600  de 2000, que antes que consagrar una causal de  exoneración  de  la obligación pecuniaria citada, según parece entenderlo LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ,  fija una condición para propiciar al condenado el  disfrute  de  la  suspensión condicional de la ejecución de la pena, en cuanto  dispone:   

“La  obligación  de  pagar los perjuicios  provenientes  de la conducta punible para gozar de la suspensión condicional de  la  ejecución  de  la  pena  será  exigida  a  menos  que  se demuestre que el  condenado se encuentra en imposibilidad económica de hacerlo.”   

4.           Corresponde  establecer,  entonces,  si  LUZ  ELENA ARTUNDUAGA JIMÉNEZ está en condiciones de  cumplir   la   mencionada  obligación  pecuniaria,   pues   de  ser  negativa  la  respuesta  podrá  seguir gozando de la suspensión  condicional  de  la  pena  privativa  de  la  libertad  y, en caso contrario, se impondría la revocatoria de  tal   derecho,  pero  en  ninguno  de  los dos eventos  quedaría  exonerada  del  compromiso.   

Son  numerosas  las  pruebas  documentales  arrimadas  por la ex─ Fiscal  que  demuestran  la  iliquidez por la cual atraviesa y que su calidad de vida se  está  viendo  notoriamente  afectada  por  la  falta  de  ingresos económicos,  además,  las  pruebas  testimoniales  recaudadas  dada la forma circunstanciada  como  fueron  rendidas  y  el  respaldo  documental  ofrecido  por  el  material  presentado   por   ella,   dibujan   un  panorama  de  continuas  y  progresivas  dificultades  pecuniarias cuya solución no es inminente debido a la carencia de  ingresos  laborales  y de rentas de capital de la procesada, quien demostró que  tampoco  registra  inmuebles  ni establecimientos de comercio a su nombre, y que  aún  no despega como litigante por razón de las restricciones que para ejercer  independientemente  la  profesión de abogada tiene en la municipalidad en donde  reside,  derivadas  de  la  inhabilidad  legal para actuar ante las dependencias  judiciales en donde ofició como funcionaria pública.   

En  tan  particulares  circunstancias  le es  imposible,  por  ahora,  a  LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ,  como  destaca  el  Tribunal,  pagar  los  perjuicios  causados  con  la  conducta  punible por ella  cometida    sin    afectar    la    forma    de    vida    normal   ─correspondiente      al     estrato  socioeconómico  3,  según  menciona  el  apoderado  de parte civil─ que tanto ella como sus hijas llevan y  sin  que  por el hecho de que al sostenimiento de las menores últimamente esté  contribuyendo  el padre, conforme a constancia expedida por el Juzgado Promiscuo  de  Familia  del  Circuito de La Mesa, en donde se vio precisada a demandarlo la  progenitora,  se  consideren superados los obstáculos y expedito el camino para  el pago inmediato de la indemnización referida.   

5.            Así  las  cosas, la conclusión que sin  dificultad  se  extrae  es  la  de que razón le asiste al apoderado de la parte  civil  al  oponerse  a  la  exoneración  de la obligación impuesta a LUZ ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ,  pero, también, que la decisión adoptada por el Tribunal  merece  confirmación  en  cuanto  a  no  exigir, por ahora, el cumplimiento del  referido  compromiso  ante  la  comprobada insuficiencia de recursos económicos  para hacerlo, lo cual justifica dicha omisión.   

6.            Sin  embargo,  como  de todas maneras la  procesada  es  una  mujer  en edad productiva y  con formación profesional  idónea  para  el  desempeño de actividades rentables, resulta pertinente, como  lo  propone  el  recurrente  y lo prevé el artículo 488 de la Ley 600 de 2000,  prorrogar  por  una  sola  vez  el  plazo  fijado  para  la  cancelación  de la  compensación  económica  mencionada  en  providencia  dictada por esta Sala en  segunda  instancia el 29 de junio de 2005, en un año más, contado a partir del  16  de agosto de 2007, pues tan solo un año antes suscribió el acta contentiva  del  compromiso  que  adquirió  conforme  al  artículo 65 del Código Penal de  2000,   cuyo  numeral  3°  contempla  la  obligación  de  reparar  los  daños  ocasionados  con  el delito, lapso que de todas maneras no es superior al de dos  años  y por el cual, en sentencia de primera instancia del 26 de julio de 2004,  le    fue    suspendida    condicionalmente   la   ejecución   de   las   penas  irrogadas.   

A  mérito   de  lo  expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL, administrando justicia en nombre  de la República y por autoridad de la ley,   

R E S U E L V E :  

         

1.                CONFIRMAR      el       auto       impugnado,       con       la       ADICIÓN  de  prorrogar  en un (1) año el  plazo  fijado  en el fallo de segundo grado a LUZ ELENA ARTUNDUAGA JIMÉNEZ para  pagar  los perjuicios derivados del delito por el cual fue juzgada y sancionada,  a contabilizar en la forma señalada en la parte motiva. Y,   

2.            ADVERTIR que en  contra de esta providencia no procede ningún recurso.   

Notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                            ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

  YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                         JULIO           ENRIQUE          SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                           JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.  

    

1  C.  orig. N° 2, fols. 109 y 108.   

2  C.  orig. N° 2, fols. 79-93.   

3  C.  orig. N° 2, fols. 131-132.   

4  C.  orig. N° 2, fol. 138 y 145.   

5  C.  orig. N° 2, fol. 139.   

6  C.  orig. N° 2, fol. 120.   

7  C.  orig. N°  2, fols. 141.   

8  C.  orig. N° 2, fols. 5-6.   

9  C.  orig. N° 2, fols. 155-157.   

10 C.  orig. N° 2, fols. 158-159     

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