27422(29-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27422  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobada acta N° 158  

Bogotá D. C., veintinueve (29) de agosto de  dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte  resuelve la colisión negativa de  competencias  surgida  entre  el Juzgado Único Penal del Circuito Especializado  de  Barranquilla  y  el Juzgado Quinto Penal del Circuito de la misma ciudad, en  el  proceso  seguido  contra  JHONATAN  RODRÍGUEZ  GERALDINO, DANILO RODRÍGUEZ  GERALDINO,  WILFER  FLÓREZ  PICÓN  y OSCAR ALFREDO MACÍAS CALDERÓN, acusados  por  los  delitos  de  hurto  calificado y agravado en  concurso homogéneo y concierto para delinquir.   

H    E   C   H   O  S   

Fueron sintetizados por la Fiscalía Segunda  Delegada  ante  el  Tribunal Superior de Barranquilla, al momento de desatar los  recursos  de  apelación interpuestos en contra de la resolución de acusación,  de la siguiente manera:   

“A  raíz  de  información  obtenida  por  miembros  de  policía  judicial adscritos a la Unidad de Estructura de Apoyo de  la  Dirección  Seccional  de  Fiscalías  de  esta ciudad, se inició una labor  investigativa  para  determinar  la existencia de una banda dedicada al hurto de  vehículos   los   cuales  eran  posteriormente  desvalijados  para  vender  las  autopartes.   

“Es así como en informe No. 357 del 15 de  marzo  de  2005 se discrimina la manera como opera dicho grupo delincuencial los  cuales,  luego  de  perpetrar  el  hurto  del  rodante, lo llevaba a una parcela  denominada  LAS  PETRONITAS  donde  habían  acondicionado  un inmueble para las  labores  de  desvalijamiento del mismo.  Este lote, según las indagaciones  de   los   investigadores   judiciales,   pertenece  a  MANUEL  ABRAHAM  VILORIA  FERRER.   

“Concluido  dicho  trabajo, las autopartes  eran  sacadas  en  una  camioneta  de placas IYC-017 propiedad de DANILO ANTONIO  RODRÍGUEZ GERALDINO.   

“Posteriormente  se  constató  que  en un  predio  de  la  invasión  SOL  Y  MAR, en jurisdicción de SALGAR (Atlántico),  también  se  acostumbraba a conducir vehículos robados con el mismo propósito  que se hacía en LAS PETRONITAS.   

“Es  necesario  mencionar que en los lotes  mencionados    fueron   hallados   restos   de   vehículos   cuyas   idénticas  características  morfológicas  y  numéricas  corresponden a rodantes hurtados  razón  por  la  cual  se  habían adelantado investigaciones preliminares en la  Fiscalía primera de la Estructura de Apoyo de esta urbe.   

Con  fundamento  en los datos entregados por  PABLO  BARCELÓ  SUÁREZ,  vecino  del lote ubicado en LAS PETRONITAS y por JHON  GAMARRA  RINCÓN, vecino del predio ubicado en la invasión SOL Y MAR, en sendas  declaraciones  juradas,  se  logró  identificar  a los supuestos miembros de la  banda  de  haladores  de  carros  a  través  de  reconocimientos  fotográficos  efectuados  por  los  inicialmente citados, lográndose la individualización de  los  hermanos  JONATHAN  y  DANILO  RODRÍGUEZ  GERALDINO, OSCAR ALFREDO MACÍAS  CALDERÓN,  WILMER  FLÓREZ PICÓN, GREGORY GUERRERO DE LAS SALAS y ADOLFO REYES  DE LA HOZ”.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  Mediante  providencia  del 9 de marzo de  2006,   la   Fiscalía   Séptima   Especializada   de  Barranquilla,  profirió  resolución  de  acusación contra GREGORY RAÚL GUERRERO DE LAS SALAS, JONATHAN  JULIO  RODRÍGUEZ  GERALDINO, DANILO ANTONIO RODRÍGUEZ GERALDINO, OSCAR ALFREDO  MACÍAS  CALDERÓN  y  WILGER  FLÓREZ  PICON “por la  conducta  punible  de  HURTO  CALIFICADO  Y  AGRAVADO  en  concurso homogéneo y  CONCIERTO  PARA  DELINQUIR de conformidad con los artículos 239, 240 inciso 2 y  4,    241    numeral    10   y   340   del   Código   Penal   en   calidad   de  coautores…”   

Contra  la  anterior  decisión se interpuso  recurso  de  apelación,  el  que fue desatado por la Fiscalía Segunda Delegada  ante  el  Tribunal Superior de Barranquilla, el 21 de julio de 2006, confirmando  en  su  integridad  la resolución de acusación. El expediente pasó al Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad, que luego de  celebrar  la audiencia preparatoria y de iniciar la de juzgamiento, por auto del  28  de  marzo de 2007, se declaró incompetente argumentando que la Ley 1121 del  29  de  diciembre  de 2006, en su artículo 23 modificó los numerales 6° y 7°  del  artículo  5°  transitorio  de  la  Ley  600  de  2000, con relación a la  competencia   de   los   jueces   penales  del  circuito  especializados,  así:   

“La  norma  en  comento  afecta  nuestro  conocimiento  funcional  en  materia  de CONCIERTO PARA DELINQUIR, pues mientras  mantenemos  competencia  para  el  CONCIERTO PARA DELINQUIR AGRAVADO descrito en  los    incisos    2°    y    3°   del   art.   340   C.   Penal   –  Ley  599/2000  -,  nos  releva  del  conocimiento  del  conocido  como  CONCIERTO  PARA DELINQUIR SIMPLE –    inciso    1°   del   art.   340  C.P.-   

“En  el caso que nos ocupa, la resolución  de   acusación  –  marco  dentro     del     cual     se     desarrolla     el     juicio     –  concreta cargos a los procesados por  los  comportamientos  punibles  de  CONCIERTO  PARA  DELINQUIR  SIMPLE  y  HURTO  CALIFICADO AGRAVADO.   

“Ocupándose   el   art.   23    de    la   Ley   1121   de   2006,   de  competencia      en      cuanto      modifica      los   numerales    6°    y    7°    del    art.   5°   transitorio   de   la   Ley   600  de  2000,   a    ello    debe    darse   cumplimiento   inmediato,   pues   así   se  lo  manda  nuestra normatividad   desde   el   art.  40  de  la  Ley  153   de     1887     que    establece:     “las     leyes   concernientes   a   la   sustanciación   y ritualidad   de    los    juicios    prevalecen    sobre   las   anteriores    desde    el    momento    en    que   deben  empezar  a  regir…”.   

Concluye  que,  por  cláusula  general  de  competencia,  el  delito  de  concierto para delinquir simple es de conocimiento  funcional  de  los  señores  jueces  penales del circuito y, para este caso, en  virtud del factor territorial, de la ciudad de Barranquilla.   

En  consecuencia,  remite las diligencias al  reparto  de  los  jueces  que,  en  su  criterio,  señala  como  el  facultado,  proponiendo  de antemano la colisión negativa de competencia, en caso de que su  planteamiento no sea acogido.   

2.     Por  su  parte,  el  Juzgado  Quinto  Penal del Circuito de Barranquilla, a través del  auto  calendado el 16 de abril de 2007, se abstuvo de avocar el conocimiento del  asunto,  y  aceptó  la  colisión de competencias propuesta, con los siguientes  argumentos:   

“…la Ley 1121 de  2006,  no  quitó  la competencia para estos asuntos de los juzgados penales del  circuito  especializados  al  tenor  de lo previsto en el artículo 14 de la Ley  733 de 2002.”   

Asevera  que  el  artículo  340 del Código  penal,  modificado  por  el  artículo  8°  de  la Ley 733 y por la Ley 1121 de  diciembre  de 2006,  “no fue derogado ni expresa  ni  tácitamente en ninguno de sus apartes”, en tanto  que  únicamente  desaparecieron  algunas modalidades del delito de terrorismo y  se  introdujeron  otras,  “que son el eje central de  esta  ley  (…),  luego entonces el legislador está reafirmando la competencia  en la justicia especializada”.   

Agrega  que  sobre  el  particular  ya se ha  pronunciado  la  Corte, en punto de la clara vigencia del artículo 14 de la Ley  733 de 2002, de la siguiente manera:   

“…Y como en su artículo 8° se encuentra  el  concierto para delinquir en sus modalidades básica y agravada, es claro que  quedó   atribuido   totalmente   a   la  justicia  especial…”  (Auto de abril 9 de 2002).   

En consecuencia, el expediente fue remitido a  esta Corporación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  La  Corte es competente para conocer del  presente  conflicto  de  competencia  que  se presenta entre los Juzgados Único  Penal   del   Circuito   Especializado   y  Quinto  Penal  del  Circuito,  ambos  pertenecientes al mismo Distrito Judicial (Barranquilla).   

2.  De  acuerdo  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  18,  inciso  segundo,   transitorio  de  la  Ley  600  de  2000,  “La  Corte  Suprema  de  Justicia  conocerá  de los  conflictos  de competencia que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal  entre  los  Jueces  Penales  de  Circuito  Especializados  y  un  Juez  Penal de  Circuito”.   

3. Ahora bien, con claridad se observa que el  motivo  de  divergencia  en  el  caso  bajo  examen  se  centra en la compartida  negativa  de  los  jueces  trabados  en conflicto para conocer la causa que tuvo  génesis  en  la  resolución  de acusación proferida en contra de Jonathan   Rodríguez   y   otros,   como  presuntos  coautores  de  los delitos de hurto calificado y agravado y concierto  para delinquir simple.   

En efecto, el Juez Único Penal del Circuito  Especializado  de Barranquilla considera que, por interpretación de la Ley 1121  de  2006,  el  competente  para conocer de la actuación es el Juzgado Penal del  Circuito,  por  cuanto  que el conocimiento del concierto para delinquir simple,  por  cláusula  general de competencia, es de conocimiento de los jueces penales  del circuito.   

A  su  vez, para el Juzgado Quinto Penal del  Circuito  no  es  de recibo el planteamiento del anterior, ya que la competencia  se  rige  por  lo dispuesto en el artículo 14 de la Ley 733 de 2002, que no fue  derogado ni es contrario a lo regulado por la Ley 1121 de 2006.   

4.  Con  relación  al tema constitutivo del  fundamento  del  conflicto,  es decir, si el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006  reformó  o  no  la  competencia  para  conocer  del  delito  de  concierto para  delinquir  simple  o  básico,  conforme  lo  preceptuado  por  el artículo 5°  transitorio  de  la  Ley  600  de 2000, desde ya advierte la Corte que le asiste  razón  al  Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito  de  Barranquilla,  como  que,  efectivamente,  la  ley anteriormente mencionada no introdujo ninguna variación  de  competencia  en  lo  que se refiere al trámite del delito de concierto para  delinquir, ya se trate de su modalidad básica o agravada.   

Así  lo  ha sostenido de manera reiterada y  pacífica  la Corporación, por vía de ejemplo, en providencias del 18 de julio  de  2007  dentro  del  radicado  27820,  de  la  misma fecha dentro del radicado  27714,    del  5  de julio de 2007 en el radicado 27792 y  del 24  de   abril   de   2004,  radicado  27118,   en  el  que  la  Corte  sostuvo  que:   

“Mírese cómo, el propósito de modificar  la  normatividad  procedimental,  básicamente  el  tópico  de  la competencia,  únicamente   se   encamina   a  acoplar  allí  “las  modificaciones  que  se  proponen”,  de  lo  cual  se  deduce claramente que jamás se pretendió, como  así  lo  entienden  los  funcionarios colisionantes, modificar completamente la  estructura  de  competencia  de la justicia especializada, y ni siquiera abordar  exhaustivamente    este    tópico   –a  la  manera  de entender que sólo los ilícitos contenidos en los  numerales  en  cita corren el resorte de este tipo de funcionarios-, por la  potísima  razón, se repite, que la teleología o querer del congreso, se agota  en  el  objeto  de  la  Ley  1121 de 2006, afinando, entre otros mecanismos, los  tipos  penales  que  consagran las nuevas conductas y entregando el conocimiento  de ellas a la Justicia Especializada.   

“Para  el  efecto, basta ver la redacción  original  de  los  numerales  6  y 7 del artículo 5° de la Ley 600 de 2000, en  confrontación  con las normas insertas en el artículo 23 de la Ley 1121 tantas  veces  citada,  para  advertir que el único cambio lo constituye, precisamente,  la  inclusión  de  la  conducta  de  “financiación  del terrorismo”, en el  amplio  listado del numeral 6°, y otro tanto, en lo que toca con la conducta de  concierto  parea  “financiación  del terrorismo y administración de recursos  relacionados    con    actividades    terroristas”,   respecto   del   numeral  7°.   

“Era  el  querer  del  legislador,  asoma  evidente,  apenas el de otorgar a la Justicia especializada el trámite de estas  nuevas  denominaciones  jurídicas  y  por  ello modificó la norma original del  Código  Penal,  que  contempla  esta  suerte de ilicitudes y las atribuye a esa  jurisdicción, en aras de incluirlas allí.   

“Porque, cabe reiterar, si se anota que fue  creada  como conducta autónoma la de financiación del terrorismo, es claro que  la  omisión  del  legislador en significarla expresamente de conocimiento de la  justicia      especializada,      habría      de      concluir     –por la razón obvia de que antes no ha  sido  adscrita  a  otra autoridad-, a que por el factor residual de competencia,  ella  fuese remitida a los Jueces Penales del Circuito ordinarios, y esto fue lo  que  se  pretendió  evitar,  consagrándola  directamente bajo la férula de la  justicia especializada.   

“Por  ello,  no  cambia  el  ámbito de la  competencia  del delito de concierto para delinquir simple, con la introducción  que  la  Ley  1121  de  2006,  hace  de  la nueva denominación jurídica de los  comportamientos  de  financiación  de  terrorismo y concierto para este efecto,  pues,  es  necesario precisar que la finalidad del legislador era únicamente la  descrita,  sin  pretender,  repetimos,  abordar  en  su integridad el ámbito de  competencia  de  la justicia especializada, entre otras razones, porque el mismo  no   se   circunscribe   a   los   numerales  6  y  7  modificados  –véase   cómo   a  lo  largo  de  14  numerales,  el  artículo  5°  Transitorio  detalló  todos  y  cada uno de los  delitos  que,  en  principio, se buscaba por el legislador fuesen del resorte de  esa  jurisdicción-,  y  más  importante  aún,  porque  la  adscripción  a la  justicia  especializada  del  delito  de  concierto para delinquir inserto en el  inciso  primero del artículo 340, no deriva de la normatividad consagrada en la  Ley  600 de 2000 –nunca esa  regulación  estableció  en  cabeza  de unos dichos funcionarios la competencia  para  adelantar el trámite en tratándose del concierto para delinquir simple.,  sino de regulación posterior, esto es, la ley 733 de 2002.   

“Aún vigente ese plexo normativo, contando  con  la  declaratoria  de exequibilidad de la Corte Constitucional, no cabe duda  de  que  el  concierto  para  delinquir  común,  sigue  siendo  del  resorte de  conocimiento  de  la  Justicia Especializada, dado que expresamente su artículo  14 contempla…”.         

Las razones anteriormente expuestas en varias  ocasiones  por  la  Corte,  constituyen  fundamento  adecuado  para  resolver el  conflicto  negativo  de competencias suscitado entre el Juzgado Único Penal del  Circuito  Especializado  de Barranquilla y el Juzgado Quinto Pernal del Circuito  de  la  misma  ciudad,  asignando al primero de ellos el conocimiento del asunto  bajo  examen,  en  tanto  que,  como  ya  se indicó, permanece inmodificable la  asignación  que  por  razón  de  competencia  la ley hace en cabeza de la  jurisdicción  especializada  del  delito  de concierto para delinquir básico o  simple,  y  que  corresponde  con uno de los dos delitos por los que se acusó a  los  procesados  y, que desde el principio, otorgó, precisamente, competencia a  la mencionada jurisdicción.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.  DECLARAR que la  competencia  para  conocer  del  proceso  que  se  adelanta  contra JONATHAN   JULIO   RODRÍGUEZ   GERALDINO   y   otros,  acusados  por los delitos de hurto calificado y agravado y concierto  para  delinquir,  corresponde  al  Juzgado Único Penal  del  Circuito  Especializado  de  Barranquilla. Por lo  tanto, remítasele el expediente.   

2. Por Secretaría  de  la  Sala,  infórmese  lo  decidido  al Juzgado Quinto Penal del Circuito de  Barranquilla, remitiéndole copia de la presente decisión.   

Contra  la  presente  decisión  no procede  recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                           JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

      Comisión de  servicio   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                            JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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