27234(18-04-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 27234  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

Aprobado acta N° 53  

Bogotá,  D. C., abril dieciocho (18) de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda  de  casación  instaurada  por  la  defensora  del  procesado  JHON    JAIME    TAMAYO    ÁLVAREZ    contra  la  sentencia proferida el 22 de noviembre de 2006, por cuyo  medio  el  Tribunal Superior de Medellín confirmó, con algunas modificaciones,  la  proferida  el  19  de  septiembre  anterior  por el Juzgado Quince Penal del  Circuito  de  la misma sede, a través de la cual condenó al indicado procesado  y  a Nelson Giovanni Cadavid Gaviria, Jhon Fredy Barón  Chanci,  Jari  Alonso  Morales Buriticá y Roberto  Andrés  Romero  González,  como  coautores del delito de acceso carnal violento agravado.   

HECHOS  

Los  resumió  el  Tribunal  de la siguiente  manera:   

“En horas de la madrugada del día lunes 23  de  enero  de  2006, en un callejón cercano al inmueble ubicado en la calle 9 B  sur  No.  52  B  51  del  Barrio  Guayabal  de esta ciudad (se hace referencia a  Medellín),  fue  brutalmente  accedida contra su voluntad, vía anal y vaginal,  la  señora  PAULA  ANDREA LEÓN TAMAYO, por seis individuos a quienes denunció  horas  más  tarde  ante  las  autoridades  competentes,  identificándolos como  NELSON  GIOVANY  CADAVID GAVIRIA, JHON FREDY BARÓN CHANCI (estos dos capturados  en  el  mismo  lugar  de  los  hechos),  JARI  ALONSO MORALES BURITICÁ, ROBERTO  ANDRÉS  ROMERO GONZÁLEZ, JHON JAIME TAMAYO ÁLVAREZ y FRANKLIN RESTREPO OCAMPO  (este  último  procesado por separado), a quienes se les llamó a juicio por el  delito de ACCESO CARNAL VIOLENTO AGRAVADO”.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

1.  Formulada  la  respectiva  acusación  y  rituada  la  fase de juzgamiento con arreglo a los trámites previstos en la Ley  906  de  2004, el Juzgado Quince Penal del Circuito de conocimiento de Medellín  condenó  a  los  acusados  a  la  pena  principal  de  228  meses  de prisión.   

2. Apelada como fue por los defensores de los  justiciables,  el  Tribunal  Superior de la citada ciudad confirmó la sentencia  de  primera  instancia,  aun  cuando  la  modificó  en el sentido de reducir la  sanción para fijarla en 180 meses de prisión.   

3.  Contra  el  fallo  de  segundo  grado la  representante   judicial   de   JHON   JAIME   TAMAYO  ÁLVAREZ   interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación,   por   cuya   razón  el  proceso  se  remitió  con  destino  a  la  Corte.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

         

Según lo tiene previsto el artículo 183 de  la  Ley  906  de 2004, el recurso de casación debe interponerse “dentro  de un término común de sesenta (60) días siguientes a la  última  notificación de la sentencia, mediante demanda que de manera precisa y  concisa señale las causales invocadas y sus fundamentos”.   

En  el  caso que concita la atención de la  Sala,  se tiene que la sentencia de segunda instancia,  de  acuerdo  con su contenido y con el acta de audiencia de lectura de la misma,  fue  proferida por el Tribunal de Medellín el 22 de noviembre de 2006, fecha en  que   se   notificó   en  estrados, como consta en la propia acta en mención.   

Significa  lo  anterior  que  la  última  notificación  del  fallo  se  surtió  el  22  de  noviembre  de 2006, luego el  término  para  interponer  la  casación  empezó  a  correr,  por  mandato del  artículo   183   precitado,   el   día   siguiente,   esto   es,   el   23  de  noviembre,   venciendo   los   sesenta   (60)  días  dispuestos   para   el   efecto   el  9  de marzo del cursante año.   

A  pesar  de  la  reseñada  realidad,  la  defensora  del  acusado  TAMAYO ÁLVAREZ interpuso  el  recurso  el  día  14  de marzo pasado, fecha en que  simultáneamente presentó la respectiva demanda de casación.   

No  escapa  a  la  Sala que, al parecer, la  letrada  procedió de la aludida manera con fundamento  en  la  constancia  secretarial  que  dejó  el  25  de enero de 2007 una de las  empleadas  del  Centro  de Servicios Judiciales de Medellín, conforme a la cual  el   término   de   sesenta   (60)   días  comenzó  a  correr el 24 de noviembre de 2006 y su vencimiento  operaría el 14 de marzo del siguiente año.   

Surge   así  evidente  que  la  referida  servidora  judicial  no  sólo principió a contabilizar el término a partir de  un  día después de aquel en que legalmente empezó a  surtirse,   sino  que  lo  extendió   tres   (3)  días  hábiles  más     allá     de    su fenecimiento.   

Con  relación  a  lo  anterior,  la  Sala  reiteradamente  ha  señalado  que  las constancias secretariales cumplen un fin  meramente  informativo,  de manera que no revisten carácter vinculante para las  partes   y   mucho   menos  para  el  administrador  de  justicia.  En  reciente  pronunciamiento1  la  Corte  recordó  los  términos  de  esa postura frente  a  un  caso  de características  similares  al  que ahora es objeto de decisión, cuyos  apartes  en lo pertinente entonces resulta imperioso traerlos aquí a colación,  como   cimiento   de  la  determinación  que  se adoptará en esta oportunidad,  al no juzgarse del caso su variación.   

Así  discurrió  la  Corte  en  la aludida  providencia:   

“En  torno a las controversias que con no  poca  frecuencia suelen presentarse entre la voluntad de la ley y la voluntad de  los    funcionaros    judiciales   encargados   de   controlar   términos, la Corte tiene dicho que las  constancias  dejadas  por  estos  últimos  no tienen carácter vinculante, sino  simplemente  informativo,  porque  éstos  no están facultados para modificar o  sustituir  las  disposiciones  legales que regulan la iniciación o duración de  los  términos,  y  que  es  deber  de  los  sujetos  procesales verificar si la  información consignada en ellas es correcta.   

“El  carácter  meramente  informativo  de  tales  constancias  surge  evidente  si  se tiene en  cuenta,  por  ejemplo,  que la constancia dejada por la Secretaría del Tribunal  no  era necesaria para que el término de 60 días previsto en la norma empezara  a  correr,  pues, con o sin ella, su contabilización, por ministerio de la ley,  comenzaba  el día siguiente de la última notificación de la sentencia. Y como  ésta  se  realizó  el lunes 9 de octubre, el término para la presentación de  la   demanda   corría   del   10  de  ese  mes  al  29  de  enero  de 2007.   

“Distinto  es,  como  lo  ha  reconocido  la Sala en otras oportunidades, que la iniciación del  término  establecido  en  la  ley para el ejercicio del derecho de impugnación  dependa  del  cumplimiento  de un acto secretarial determinado, como por ejemplo  una  notificación  o  el  envío de una comunicación a los sujetos procesales,  pues  en  estos casos, mientras el acto procesal no se lleve a cabo, el término  legalmente  previsto  no  puede empezar a contabilizarse, pero esta no fue   la   situación   que   se   presentó   en   el   caso  en  estudio”.   

Las   precedentes   consideraciones   son  suficientes  para concluir que el recurso de casación  instaurado  por  la  defensora  del acusado JHON JAIME  TAMAYO   ÁLVAREZ  fue  interpuesto  tres  (3)  días  después  de  la  fecha en que se cumplió el término de sesenta (60) días con  que  contaba  para el efecto, es decir que lo presentó de manera extemporánea,  y  siendo así la situación no le queda más remedio  a la Sala que inadmitir el libelo, como en efecto se procederá.   

         Es   de   anotar   que  contra  esta  providencia  no  cabe  el  recurso de insistencia, porque  ese  medio de impugnación procede en los casos a que se refiere el inciso  segundo  del  artículo 184 de la Ley 906 de 2004, esto es,  cuando  “el demandante carece de interés, prescinde  de  señalar la causal, no desarrolla los cargos de sustentación o cuando de su  contexto  se  advierta  fundadamente  que  no  se precisa del fallo para cumplir  algunas de las finalidades del recurso”.   

         En  cambio, adviértase también, sí es susceptible del recurso de  reposición,  por  cuanto  el mismo procede contra  todos los autos, según  así  se  deriva de lo establecido en el artículo 176 de la citada disposición  legal.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          INADMITIR,              por  extemporánea,  la demanda  de  casación interpuesta por la defensora del acusado  JHON  JAIME  TAMAYO ÁLVAREZ,  por las razones expuestas en la anterior motivación.   

         Contra   esta   decisión   procede   el  recurso  de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN                        

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ                                             

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del 21 de marzo de 2007. Rad. 26898.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *