26963(28-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26963  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         Magistrado  Ponente   

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

                                                         Aprobado   Acta  No.  28   

Bogotá D. C., veintiocho  de febrero de dos mil siete.   

V I S T O S  

Se  pronuncia  la  Sala  en relación con la  colisión  negativa  de  competencia  que por segunda oportunidad surge entre el  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado de Yopal y el Promiscuo del  Circuito  de  Monterrey,  en  virtud  del cual las citadas dependencias rehúsan  conocer  de  la presente causa que se sigue contra HÉCTOR NERVEY BULLA GARCÍA,  por el delito de concierto para delinquir en la modalidad agravada.   

ANTECEDENTES   DEL  CASO   

1.  Según  los  hechos  reseñados  en  la  resolución   de  acusación,  Robinsón  Viveros  Mera,  desmovilizado  de  las  Autodefensas  Campesinas  del  Casanare,  delató a HÉCTOR NERVEY BULLA GARCÍA  como  miembro  de  la  organización  armada  al  margen  de  la ley, cumpliendo  funciones  de  atención  médica  y  suministro  de  medicamentos  a  heridos y  enfermos  de  la  misma,  persona  que  fue capturada el 25 de agosto de 2004 en  posesión  de  varios  carnés  de  afiliación  a  la  EPS  de Caprecom y otros  documentos.   

2.  La  investigación  se  asumió  por  la  Fiscalía  Tercera  Especializada  de  Yopal, despacho que luego de agotados los  trámites  pertinentes,  con  fecha  10  de  mayo de 2005, profirió resolución  acusatoria  contra el citado HÉCTOR NERVEY BULLA GARCÍA, como presunto coautor  del delito de concierto para delinquir agravado.   

3. Ejecutoriada la acusación, el proceso fue  remitido  al  Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado de Yopal, despacho que  dispuso   el   trámite   pertinente   del  juicio,  hallándose  pendiente  del  señalamiento de fecha para la audiencia preparatoria.   

No obstante, en auto del 30 de agosto de 2005  el  Juez  Especializado  consideró que el delito de concierto para delinquir en  la  modalidad de promover, armar o financiar grupos armados al margen de la ley,  había  sido  modificado por el artículo 71 de la Ley 975 de 2005, configurando  ahora  sedición.   Conforme  a esas afirmaciones declaró su incompetencia  para  continuar  con  el  juicio y dispuso la remisión de la actuación al Juez  Penal  del  Circuito  de  Monterrey,  proponiéndole  colisión  de  competencia  negativa en el evento de que no aceptara sus razonamientos.   

4.  Por  su  parte,  el  Juez  Promiscuo del  Circuito  de  Monterrey,  Casanare,  en  auto  del  22 de septiembre del año en  curso,  se aparta del criterio anterior, motivo por el cual aceptó la colisión  negativa  de  competencias y remitió el expediente a esta Corporación para que  fuera dirimida.   

          5.  El  conflicto  fue dirimido por esta Sala en proveído del 22 de  noviembre  de 2005, en el que se adjudicó la competencia para seguir conociendo  del  caso  al Juzgado Promiscuo del Circuito de Monterrey, tras considerarse que  la   imputación   contenida  en  la  resolución  de  acusación  contra  el  procesado  HÉCTOR HERNEY BULLA  GARCÍA     estaba     relacionada    únicamente  con  su  militancia  en una  agrupación  armada  al  margen  de  la  ley,  conducta  que  se  acomodaba a la  tipificación  del  delito  de  sedición  según  la adición introducida en el  artículo  71  de  la  ley 975 de 2005 al artículo 468  del Código Penal.   

6. En auto del 19 de julio  de  2006,  el Juzgado Promiscuo del Circuito de Monterrey considera que al haber  sido  declarada  la inexequibilidad de la norma que le daba competencia, a saber  el  artículo  71 de la Ley 975 de 2005, según el fallo C-370 del 18 de mayo de  2006,   proferido por la Corte Constitucional, la conducta imputada a BULLA  GARCÍA  volvía  a  calificarse como concierto para delinquir, cuya competencia  radica  en  los  jueces  penales  del  circuito especializados. En consecuencia,  dispuso  la  remisión  del  caso  al  Juez  Penal del Circuito Especializado de  Yopal,  que  había  conocido  del  mismo,  proponiéndole colisión negativa de  competencia.   

             

7. El Juez Especializado  en  cuestión,  en proveído del 15 de noviembre de 2006, citando un antecedente  jurisprudencial     de     esta     Sala1,  se  abstiene  de  asumir  el conocimiento del caso, aduciendo, en  esencia,  que  la  sentencia  de inconstitucionalidad del artículo 71 de la ley  975  de  2005,  rige  hacia  el  futuro,  por  lo  que no afecta las situaciones  consolidadas  bajo  el  imperio de la ley. En consecuencia, dispuso la remisión  del  caso  a  la  Corte  para  que  se  dirima  el  conflicto  presentado.    

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de Justicia es competente para conocer de los conflictos de competencia  que  se  presenten  en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal entre los juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  y  Penales  del  Circuito ordinarios, de  conformidad  con  lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 18 transitorio  de la ley 600 de 2000.   

Como quedó reseñado en los antecedentes del  caso,  en  el  presente  proceso  ya  la  Corte había dirimido una colisión de  competencias  entre  los  mismos  despachos que ahora se debaten en este segundo  conflicto,  oportunidad  en  la cual, retomando los reiterados planteamientos de  la  Sala,  se dijo que con la entrada en vigencia del artículo 71 de la Ley 975  de  2005,  que  adicionó  el artículo 468 del C. Penal, la conducta que estaba  siendo   investigada   como   concierto  para  delinquir,  en  la  modalidad  de  conformar   o  pertenecer  a  grupos  armados  al  margen de la ley, había  dejado  de  ser un delito contra la seguridad pública, para pasar a convertirse  en  delito político bajo el nombre de sedición, lo cual, por supuesto, variaba  la  competencia  para  conocer  del  mismo, teniendo en cuenta que del concierto  para  delinquir  conocen los jueces Penales del Circuito Especializados, y de la  sedición los jueces Penales del Circuito ordinarios.   

En esta nueva oportunidad, con ocasión de la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  referido  artículo  71 de la ley 975 de  20052,  el  Juzgado  Promiscuo del Circuito de Monterrey (despacho al que  la  Corte  le asignó el conocimiento del asunto), pretende que la Sala proyecte  las  consecuencias  de  esa  inconstitucionalidad al presente caso y reasigne el  proceso  al  Juzgado Penal del Circuito  Especializado de Yopal, sustentado  en  la  afirmación  de  que  los  motivos que determinaron la asignación de la  competencia   a   su   despacho,   perdieron  vigencia  con  la  exclusión  del  ordenamiento   jurídico   de   la   norma   que   redefinía   el   delito   de  sedición.     

Frente  a ese problema jurídico, ya la Sala  tuvo  oportunidad  de  pronunciarse,  entre  otros  casos,  en  la  colisión de  competencia  radicada  bajo  el  No.  25.796 del 8 de agosto de 2006,   citado  por  uno  de  los jueces  colisionantes,  en  el que se dijo que la sentencia C-370 de 18 de mayo de 2006,  mediante  la  cual  la  Corte  Constitucional  declaró  la  inexequibilidad del  artículo  71  de  la  ley  975  de  2005,  por  vicios  de  procedimiento en su  formación,  dejó en claro que esta decisión, y las demás que se adoptaron en  el  referido  fallo, regían  hacia el futuro (no con efectos retroactivos,  como  lo  solicitaban  los  demandantes),  y  por tanto, que eran aplicables las  reglas   generales  sobre  efecto  inmediato  de  las  decisiones  de  la  Corte  Constitucional,  de  conformidad con su jurisprudencia (apartado 6.3 de la parte  considerativa).    

Lo anterior, dijo la Sala en esa oportunidad,  significa  que  la declaración de inexequibilidad del citado precepto no permea  las  situaciones consolidadas bajo su vigencia, de suerte que las decisiones que  se   tomaron  en  materia  procesal,  relacionadas  con  la  definición  de  la  competencia  por  el  factor  funcional, no pueden menos de conservar su validez  jurídica,  siendo  los Juzgados a los cuales se les atribuyó en su oportunidad  la  competencia  por el referido motivo, los llamados a seguir conociendo de los  procesos  adjudicados, a menos, desde luego, que sobrevengan situaciones nuevas,  diferentes de las estudiadas, que determinen su variación.   

Conforme  a  tales parámetros y como quiera  que  en  el  presente  caso  no  se  da una situación nueva, diferente de la ya  estudiada  en  el  proveído que dirimió la anterior colisión, surge claro que  el  motivo  que determinó el cambio de competencia en esa oportunidad, a saber,  que  la  conducta dejó de ser concierto para erigirse en sedición, se mantiene  inalterable.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

         

          Estarse  a  lo  resuelto  en  decisión  de 22 de noviembre de 2005,  donde  se  declaró  competente para conocer de este asunto al Juzgado Promiscuo  del Circuito de Monterrey.   

Entérese de esta decisión al Juzgado Penal  del Circuito Especializado de Yopal.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                  ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                 

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                    JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA       

                                                                                      

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  del    8    de    agosto    de    2006,    radicado    No.    25.797.   

2  Sentencia C-370 de 18 de mayo de 2006.     

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