26846(20-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26846  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  102   

Bogotá,  D. C., veinte (20) de junio de dos  mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte  resuelve  la solicitud de pruebas  elevada  en  el trámite de extradición de la ciudadana colombiana EDILMA MORALES LOAIZA.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.   El   Gobierno  de los Estados  Unidos  de América, mediante Nota Verbal  número 3193 del 13 de diciembre  de  2006,  a  través de su Embajada en  Colombia, solicitó formalmente la  extradición  de la ciudadana colombiana Edilma Morales  Loaiza,    también    conocida    con   los   alias  “Carolina  Yanabe Rojas”,  “Maritza Bolaño López”,  “La   negra”      o      “Marucha”,  de  quien  asevera  que  “Todas las  acciones  adelantadas  por  la  acusada  en ambos casos del Distrito de Columbia  fueron  realizadas  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997”.   

2.  Mediante oficio número OFI07-1437-DIJ-0100  del  23  de enero de  2007,   el   Ministerio   del  Interior  y  de  Justicia,  luego  de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación  relacionada con la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando  de  la  Sala el respectivo  concepto.   

3.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en el  Libro V, Capítulo II, del Código de  Procedimiento  Penal, en la  medida en que no existe en el momento convenio  aplicable  que  regule  el   asunto,  como así lo conceptuó el Jefe de la  Oficina  de  Asesoría Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores, según  oficio  número  OAJ.E.  2384  del  13  de  diciembre  de   2006,   quien   además   certificó  que  la  documentación  del expediente  procedente  de  la  Embajada  de  los Estados Unidos de América, fue presentada  “debidamente         autenticada”.   

SOLICITUD    DE  LA  DEFENSA   

Corrido el traslado reglado por el artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  defensa  de  la  requerida  en  extradición,  en  escritos  presentados (2) dentro del término legal, aseveran  que     Edilma    Morales    Loaiza    “no  es  la  persona  que dicen los miembros del ejército, ni los  noticieros  de  la  televisión  como  RCN  y  CARACOL,  tampoco  pertenece a la  guerrilla,  ni  mucho menos es la mujer del apodo “la negra” buscada por las  autoridades  de  los  Estados  Unidos de Norteamérica, ya que la señora Edilma  Morales  Loaiza,  es de tez blanca, y el único delito que ha cometido es quedar  embarazada  de  un desconocido y ejercer la prostitución con hombres del pueblo  de  Tomachipan,  Calamar (Guaviare)”.  Es decir,  concluyen,    su    representada    ha    sido   confundida   con   María Ofelia Loaiza.   

En   consecuencia,   solicita   que   se  decreten   los  siguientes medios de prueba “que  son  necesarios, también pertinentes y conducentes y que se practiquen conforme  al     bloque     constitucional,     legal    colombiano    y    del    derecho  internacional”:   

1.   Que   se   oficie   al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores   a fin de establecer los siguientes  puntos:   

a).  Que  se  allegue concepto de la Oficina  Jurídica  respecto  de   la  existencia  de  tratado internacional vigente  aplicable  al  caso  bajo  examen,  o  si el trámite se rige con prelación del  estatuto   de  defensa  para  el  Estado  requirente,  o  por  virtud  del  Acto  Legislativo  No.  01  de  diciembre  de 1997, o con base en leyes vigentes en el  Estado   solicitante   sobre   aplicación   de   extraterritorialidad  (numeral  1°).   

b)  Que emita concepto sobre la normatividad  aplicable  al presente caso, esto es, si se trata de instrumento internacional o  si  se adelanta el trámite de conformidad con el procedimiento penal colombiano  (numeral 2°).   

c).   Que   se   incorpore   “concepto  de  cumplimiento  de requisitos establecidos en el art.  514   del   C.   P  .P.”  (numeral  14  del  segundo  escrito).   

2.  En  los numerales 3 a 8, la defensa pide  que  se  solicite,  a  través de la Cancillería colombiana, a los Gobiernos de  Venezuela,  Brasil, Paraguay, México, Guatemala y Puerto Rico, respectivamente,  que   envíen los registros y los actos escritos de las autoridades de cada  uno de esos países.   

Además,  que  el  Estado  de  Puerto  Rico  relacione  las  incautaciones  de  narcóticos  ocurridas  entre  el  2003  y el  2006.   Y,  de  la  misma  manera,  que  explique  si en ellas se encuentra  vinculada la solicitada en extradición.   

    

1. Que se oficie a la Fiscalía 20 de  la  Unidad Nacional de Antinarcóticos y de Interdicción Marítima – UNAIM, para que:     

a)  Informe  el  estado  actual  del sumario  número  75.076,  donde  aparece  en  calidad  de  sindicada  la  solicitada  en  extradición,  especialmente  si  ya  se  le profirió resolución de acusación  (numeral 9°).   

b)  Respecto del mismo proceso,  envíe  fotocopias  autenticadas  de  los  folios  83  y  ss  del cuaderno 1°, y de las  declaraciones  rendidas  por  el  teniente Carlos Fabio  Cediel  y  el  “militar”  Carlos Alberto Villamil, así  como  de  la  comunicación  remitida  por  la Cancillería  a la Fiscalía  General  de  la  Nación  informando  el  pedido de extradición de José    María    Corredor   Ibagué   y  María Ofelia Loaiza (numeral  17).   

4.   Que  se  oficie  a  la  División  de  Extranjería  del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad,  a fin  que  remita  el  registro de movimiento migratorio de Edilma  Morales   Loaiza,  identificada  con  la  cédula  de  ciudadanía número 40´356.505 de Lejanías (Meta) (numeral 10).   

5. En los numerales 12 al 15, la defensa pide  que  se  oficie  al  Gobierno  de  la  República  Bolivariana de Venezuela o al  Cónsul  de  Colombia  en  dicho  país,  para que  alleguen las siguientes  informaciones:   

a)  El  número  de entradas y salidas de su  representada a ese país.   

b)  Los antecedentes judiciales que registre  la  señora  Morales Loaiza en  ese  país  por el delito de narcotráfico, entre los años 2004 y 2005, para lo  cual se servirán enviar las respectivas copias.   

c) La tarjeta “dactilar” de la ciudadana  venezolana   Carolina   Nayabe   Rojas   y  de  la  señora  Maritza Bolaño López  obrantes   en   el   caso   penal   número   04-212  GK.   

d) Constancia referida a si la señora   Edilma  Morales  Loaiza “ha  sido    investigada,    judicializada   o   condenada   por   los   delitos   de  narcotráfico”,   bajo   los   supuestos  alias  de  “Carolina    Nayabe    Rojas”,   “Maritza   Bolaño   López”   o  “María  Ofelia  Loaiza” entre  los  años  2004  y  2005. En caso afirmativo, remitirán las  copias correspondientes.   

    

1. Que  se oficie a la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  para  que  remita las tarjetas “dactilares” de  “María  Ofelia  Loaiza”,  “Carolina  Yanabe Rojas”,  “Maritza Bolaño López”,  “María   Orfilia   Loaiza   López”  y Edilma Morales  Loaiza (numeral 18).     

7.  En  el numeral 19, pide que se ordene la  práctica  de  examen  de  ADN  al menor Andrés Felipe  Morales,   hijo  de  Edilma  Morales  Loaiza, con el fin de descartar la paternidad  atribuida  por  las autoridades norteamericanas a José  María Corredor Ibagué.   

8. Finalmente, en el numeral 20, solicita que  se  ordene  librar misión de trabajo al Cuerpo Técnico de Investigación de la  Fiscalía   General   de  la  Nación,  para  verificar  las  citas  hechas  por  Edilma  Morales  Loaiza  en  diligencia  de  indagatoria,  en especial las que obran en sus generales de ley,  en  el  proceso  adelantado  bajo  el  número  75.076  que  cursa  en la citada  Fiscalía  20  Especializada  de  UNAIM.   Así  mismo, que se verifique lo  dicho  por  la  señora  María Orfilia Loaiza López,  madre  de  su defendida, referente al inmueble ubicado  en la calle 30 A No. 5-04, Barrio El Jardín.    

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

Como  se  ha indicado en  reiteradas  oportunidades,  el  concepto  que  debe emitir la Corte acerca de la  viabilidad  o  no  de la extradición se fundamenta en la demostración plena de  la  identidad  del  solicitado,  en  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la equivalencia de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere el caso, en el  cumplimiento  de los tratados públicos, según así lo dispone el artículo 520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  aplicable,  razón  por  la  cual  surge  necesario  que  las  pruebas  solicitadas  tengan  estricta relación con dichos  aspectos y que así lo sustente el peticionario.   

Por  consiguiente,  lo  concerniente  a  la  aducción  y  práctica  de  pruebas  se  rige  por  las  reglas  generales  que  establecen  la  admisibilidad  por razón de su conducencia, pertinencia  y  utilidad,  como  se  ha  venido  resolviendo  por la Corte, lo que significa que  serán  inadmitidos  los medios de convicción que no conduzcan a evidenciar o a  enervar  los fundamentos del concepto o los que versen sobre hechos notoriamente  impertinentes y los manifiestamente superfluos.   

Consecuente  con lo anterior, ninguna de las  pruebas  solicitadas  por los defensores de la ciudadana colombiana Edilma  Morales Loaiza resultan admisibles,  en  la medida en que no tienen que ver con el tema probatorio que se debe surtir  dentro  del  trámite  de  extradición,  razón  por  la  cual,  las  mismas se  negarán.   

En  efecto,  en  cuanto  al  primer  punto,  referido  a  que  el Ministerio de Relaciones Exteriores emita concepto sobre el  instrumento  legal aplicable, la prueba resultaría superflua, en tanto  en  el  expediente  obra el oficio OAJ.E. 2384 del 13 de diciembre de 2006, suscrito  por  el  Jefe  de  la  Oficina  Asesora  Jurídica  del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  en  el  que  se  expresa   la  normatividad  vigente para este  trámite. Textualmente allí se dice:   

“En  atención a lo establecido en nuestra  legislación  procesal penal interna, me permito manifestarle que por no existir  Convenio   aplicable   al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  el  ordenamiento procesal colombiano”.   

Significa lo anterior que el citado medio de  prueba  resulta  superfluo,  en  la  medida en que el trámite ya cuenta con esa  información.   

Con  relación  a las pruebas pedidas en los  numerales  3  al  8  y  12  al  15,  referentes  a  solicitar a los Gobiernos de  Venezuela,  Brasil, Paraguay, México, Guatemala y Puerto Rico, que informen los  registros  y  los  actos  escritos  de  sus  autoridades  en  relación  con  la  incautación  de  drogas presuntamente ocurridas entre los años 2003 y 2006, en  los  cuales  se  encuentra  vinculada  Edilma  Morales  Loaiza,  éstas  no son admisibles, teniendo en cuenta  que  no  son  pertinentes,  por cuanto los hechos que se pretenden establecer no  inciden  en  el  curso  de  este trámite, en la medida en que tal aspecto no es  objeto del concepto de extradición.   

Como  lo  ha  dicho  la  Corte,  de  manera  pacífica  y  reiterada:  “La  extradición no es un  juicio  sobre  los  hechos  para cuestionar su ilicitud, ni es tampoco un juicio  sobre  el  autor  para  negar  su  culpabilidad.  Es un simple incidente de  carácter  administrativo  donde  sólo  se ventilan las condiciones requeridas,  por  una  ley  o  por  un tratado, para la entrega del delincuente o de quien se  presume que lo sea.   

“La   Corte   dentro   del  trámite  de  extradición  que  adelanta  no verifica ningún juicio sobre la responsabilidad  del   requerido.    Ese  juicio  se  realiza  o  se  realizó  –   según   sea   el   caso  concreto  – en el país requirente y  es  allí  frente  a  los  Jueces  del  Estado que ha solicitado la cooperación  internacional  del  colombiano,  donde  deben  plantearse  todos  los  problemas  atinentes  al  contenido  sustancial  de  la  resolución  de  acusación  o  su  equivalente  que  haya  sido  proferida  en  ese Estado.  Frente a la Corte  Suprema  de  Justicia de Colombia el debate probatorio en ese punto se limita al  contenido  formal de ese tipo de providencia, no a su contenido sustancial, ni a  su    corrección    o    presunta    incorrección”.(Cfr.Auto    Extradición  octubre19/2006.  Rad. 25900).   

Dicho   de  otra  forma,  al  trámite  de  extradición  no  le  interesa  si  la  persona  requerida estuvo o no en varios  países,  si traficó con drogas ilícitas, si destinó bienes a fines ilegales,  si  es  la  esposa  de un presunto narcotraficante, etc., en tanto que solamente  para  la  Corte,  se repite, su intervención radica en emitir un concepto en el  cual  se  deben verificar el cumplimiento de los precisos presupuesto estatuidos  en el artículo 502 del C. P. P.   

Idénticas razones deben aducirse respecto de  las  pruebas  solicitadas  en  los numerales 9°, 10 y 17, en los que la defensa  solicita  que  se  averigüe lo atinente al estado actual del sumario 75.076 que  cursa  en  la  Fiscalía  Especializada  20 de UNAIM y que se alleguen copias de  varias  piezas  procesales,  en la medida que resultan impertinentes, por cuanto  los  hechos  que  se pretenden acreditar con los citados medios de prueba no son  objeto del concepto que la Corte debe emitir.   

En  lo  atinente a la solicitud de prueba de  ADN  a  practicar  en  el  hijo  de  la  requerida  con  el  fin de descartar la  paternidad  que se le atribuye a otro solicitado en extradición y la referida a  la  tarjeta  “dactilar” de  la  madre  de  la misma, tampoco se ordenarán, pues recuérdese que la Corte no  actúa  como  juez  de  juzgamiento  en este trámite, ni puede reemplazar en su  autonomía  y  soberanía al juez extranjero, en la medida en que tales aspectos  deben   discutirse   al   interior   del  proceso  penal  y  en  los  tribunales  competentes.   

Ahora bien, en lo que atañe a la prueba que  deriva  de  las  tarjetas  “dactilares”  de  Edilma  Morales  Loaiza,  “Carolina  Yanabe  Rojas” y  “Maritza  Bolaños López”,    de  igual    manera   resulta  superflua,  como  que  en la carpeta de anexos la misma ya reposa a nombre de la  primera.   

Además,  frente  al  tema  en  discusión,  considera   la  Corte  nuevamente  repetir  que  “el  presupuesto  de  la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, será  objeto  de  análisis  al  momento  que  la Corte emita concepto, con base en la  documentación  remitida por el Estado requirente, y la Corporación ha indicado  que  este aspecto es objeto del concepto, en cuanto se refiere a la coincidencia  entre  la  persona  procesada  en  el  extranjero y la reclamada o capturada con  fines   de   extradición”.   (Concepto  del  23  de  septiembre de 2003. Radicado 20588).   

Ahora bien, en torno al tema que se pretende  discutir,  recuérdese  que  en  el cuaderno del trámite obran, entre otras, la  Nota  Verbal  número  3193 del 13 de diciembre de 2006 en la que se suministran  los  datos  que  permiten  cumplir  con el presupuesto de la plena identidad del  solicitado      en      extradición”.   Igualmente,  obra  la  cartilla  decadactilar  donde, entre  otros  datos, aparece su fotografía, el número de cédula, la fecha y el lugar  de nacimiento.    

También  obra la resolución proferida por  el  señor  Fiscal  General de la Nación del 18 de diciembre de 2006, por medio  de  la  cual  decretó  “la  captura  con  fines  de  extradición  de  Edilma Morales Loaiza, identificada con cédula de ciudadanía  40.356.505”.    

Finalmente, la solicitud de prueba contenida  en  el  numeral  20,  donde  se  pide que se libre misión al Cuerpo Técnico de  Investigación  para  que  verifique  las citas hechas por la requerida y por su  progenitora  en  las  diligencias  de indagatorias rendidas ante la Fiscalía 20  Especializada  de  UNAIM, tampoco resultan admisibles, en la medida en que tales  aspectos  no deben ser objeto de actividad probatoria en este trámite, en tanto  que    no   constituye   tema  sobre  el  cual  la  Corte  deba  emitir  el  concepto.   

En  esas  condiciones, los medios de prueba  solicitados no se decretarán.   

Por  último,  como  la Corte no observa la  necesidad  de  ordenar  pruebas  de oficio, dispondrá que se dé traslado a los  intervinientes  por  el término de cinco días, para que presenten alegatos, de  conformidad   con   el   inciso   final  del  artículo  500  de  la  Ley  906de  2004.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

1.          NEGAR    la    práctica   de    las   pruebas   pedidas  por  los  defensores  de  la   solicitada     en     extradición,     ciudadana     colombiana    EDILMA MORALES LOAIZA.   

2.    Ejecutoriada   la   presente  providencia,  conforme  lo dispone el artículo 500 del Código de Procedimiento  Penal  aplicable,  córrase  traslado  por  el término de 5 días, para que las  partes,     si    lo    estiman    a    bien,    presenten    las    alegaciones  respectivas.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                          ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                             

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA           

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria     

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