26781(27-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26781  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta N° 45   

Bogotá, D.C., veintisiete de marzo de dos mil  siete.   

V    I    S   T   O  S   

La Corte se pronuncia sobre la renuncia que el  capturado  presenta  a  los  términos  establecidos  para  el  ejercicio de sus  derechos.   

A  N  T  E  C E D E N T E  S   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de  su embajada en Colombia, mediante nota verbal 2492  del  29  de septiembre de 2006, solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores  la  detención  provisional,  con  fines  de extradición, del colombiano CARLOS  ANTONIO  GIL  GÓMEZ,  pues  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de Nueva York lo requiere para comparecer en juicio, toda vez que  allí  se  emitió  en  su  contra  la  resolución  de acusación S2-05-Cr.999,  dictada  el  6  de  septiembre  de  2006,  en la cual se le formula un cargo por  lavado de dinero.   

El  señor Fiscal General de la Nación, con  resolución  del  17  de  octubre de 2006, ordenó la captura de GIL GÓMEZ para  los  fines  mencionados,  y  en  cumplimiento  de  tal  orden, al día siguiente  (octubre 18 de 2006), fue aprehendido CARLOS ANTONIO GIL GÓMEZ.   

La  mencionada  representación diplomática  formalizó  la petición de extradición de GIL GÓMEZ, lo que hizo a través de  la nota verbal 3209 del 15 de diciembre de 2006.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  anotando  que  “por no existir Convenio aplicable al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento procesal penal  colombiano”,  remitió  la  mencionada  nota verbal y los documentos anexos al del  Interior  y  de  Justicia, entidad que a su vez envió tal documentación a esta  Corte,  donde  luego  de  proveerse  porque  el  requerido  contara  con defensa  adecuada,  se ordenó correr el traslado para solicitar pruebas, término dentro  del  cual  ninguno de los intervinientes hizo requerimiento sobre el particular,  pero  el  capturado  CARLOS ANTONIO GIL GÓMEZ remitió escrito mediante el cual  indica  que  renuncia  “a  los términos consagrados  para  el ejercicio de los Derechos previstos dentro del trámite que se surte en  la  Corte  Suprema  de  Justicia  con  el  objeto   de     rendir    concepto   –favorable o desfavorable- acerca de mi extradición.”   

C O N S I D E R A C I O N E S  

Como  lo estimó el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  este  trámite  de  extradición  se rige por las disposiciones del  Código  de  Procedimiento  Penal.   Lo  anterior  implica que aún en esta  actuación  especial,  todos  los  intervinientes gozan de los mismos derechos e  idénticas  garantías  y  facultades  concebidas  por  el  legislador  para los  sujetos procesales al interior del proceso.   

Por  eso  es  viable  que  cualquier  sujeto  procesal  renuncie  a  los  términos  consagrados  por  la ley en su favor para  ejercer  algún  derecho,  ya  que así lo admite el artículo 167 del compendio  procesal penal de 2000.   

Pero  tal  renuncia  no  puede  afectar  el  eventual  interés  abrigado  por otros sujetos procesales o intervinientes para  hacer  uso,  de  acuerdo  con  sus particulares perspectivas, de los ámbitos de  intervención  procesal  que  la ley estatuye, como son los que, en el escenario  del  trámite  de  extradición,  señala  para solicitar o presentar pruebas, o  aportar alegatos.   

Además del solicitado, tiene la facultad de  intervenir  ante esta Corte dentro del trámite de extradición el defensor y el  agente  del Ministerio Público, este último según lo dispone el artículo 87,  literal  d) de la Ley 201 de 1995 y el artículo 29 del Decreto 262 de 2000, por  manera  que la aceptación de la renuncia que presenta CARLOS ANTONIO GIL GÓMEZ  a  los  términos  que en su favor prevé el artículo 500, incisos 1 y 3, de la  Ley  906  de  2004,  no  afectará la prosecución normal de esta actuación, ni  alterará  la  posibilidad  de  que  su  representante  legal  y  el  Agente del  Ministerio    Público   intervengan   en   la   fase   pendiente   –presentación            de  alegatos-.   

De  otro  lado,  comoquiera  que vencido el  término  de  traslado  para  que  los  intervinientes  dentro  de este trámite  solicitaran  pruebas,  ninguno hizo petición alguna, y en vista de que la Corte  no   observa   la  necesidad  de  incorporar  ningún  elemento  probatorio,  de  conformidad  con  el  inciso tercero del artículo 500 de la Ley 906 de 2004, se  dispone  correrles  traslado  por  el  término  de  cinco  (5)  días, para que  presenten alegatos.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

1º   Aceptar la renuncia que el  capturado  hace  a  los  términos  previstos  en  la  ley  dentro  del presente  trámite.   

2º   Por el  término  de  cinco  (5)  días,  córrase traslado a los demás intervinientes,  para  que  presenten alegatos de conclusión, de acuerdo con lo consagrado en el  inciso tercero del artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                               ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                              JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                              JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                               JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria     

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