26652(07-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26652  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

  Magistrado  ponente   

JAVIER ZAPATA ORTIZ    

Aprobado   acta  No.  14      

Bogotá D.C., siete (7) de febrero de dos mil  siete (2007)   

Decide  la Corte lo conducente a la falta de  competencia  que  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de Guaduas y el Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca, predican para conocer  el  proceso  adelantado  contra MARCO ANDRÉS BEJARANO  acusado por el delito de receptación.   

ANTECEDENTES   

1.-  Mediante informe militar del 1 de abril  de  2003,  fue  puesto  a disposición de la Fiscalía el procesado MARCO  ANDRÉS  BEJARANO  MORENO quien fue  capturado  en  la  vía  que  conduce  a la vereda Cucharal sitio la Ceibita, en  momentos  en  que  conducía  el  vehículo  Volqueta  marca Fargo, color verde,  modelo   1954,  de  placas  URA  241  en  la  que  transportaba  un  tanque  con  aproximadamente  1000  galones  de  gasolina,  sin  que presentara documento que  acreditara su legal adquisición.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.-  La  Fiscalía  Delegada ante el Juzgado  Promiscuo  del Circuito de Guaduas, mediante resolución del 1 de abril de 2003,  dispuso  la  apertura  de  instrucción,  ordenando, entre otras diligencias, la  indagatoria  del  capturado  MARCO  ANDRÉS  BEJARANO  MORENO (fl. 7 c # 1) quien explicó que a petición de  unos  hombres  que  irrumpieron  en  la  vía transportó en el tanque que tiene  adherido  la  volqueta  la  sustancia  y  que  cuando se dirigía por la vía de  Villeta, llegó el Ejército y lo capturó.   

Se  llevó  a  cabo  el  peritaje  sobre las  muestras  de la sustancia líquida, las que al ser examinadas por el Laboratorio  Central   de  Criminalística  de  la  Policía  Judicial,  se  estableció  que  corresponden   a  un  “Hidrocarburo  tipo  Gasolina  Corriente,  no  presenta  el  marcador  empleado  por ECOPETROL utilizado en sus  combustibles.” (fl. 21 c # 1).   

Una   vez  clausurada  la  investigación,  mediante  resolución  del  19 de septiembre de 2005, se calificó el mérito de  la  actuación sumarial, con resolución de acusación en contra de MARCO   ANDRÉS   BEJARANO   MORENO  como  probable  autor  del  delito  de  receptación  previsto en el artículo 447 del  Código  Penal  (fl.  70 c # 1), la que al ser impugnada por la representante de  la  Parte Civil, fue confirmada en su integridad a través de la resolución del  29  de  diciembre de 2005, por la Unidad de Fiscalías Delegada ante el Tribunal  Superior   del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca  (fl.  2  cuaderno  segunda  instancia).   

2.-  El  Juzgado  Promiscuo  del Circuito de  Guaduas,  asumió  el trámite de la causa y cuando se aprestaba a llevar a cabo  la  diligencia  de  audiencia  preparatoria,  manifestó su falta de competencia  para  continuar conociendo de la actuación, para lo cual adujo que al entrar en  vigencia  la  Ley  1028  de 2006, que adicionó el Título X el Capítulo VI del  Código  Penal,  atinente  al  apoderamiento  de  hidrocarburos,  sus  derivados  biocombustibles  o  mezclas que lo contengan y otras disposiciones, entre ellas,  el  artículo  327 C referente a la receptación; la competencia quedó asignada  a los Juzgados Penales del Circuito Especializados.   

Por  lo  anterior, remitió la actuación al  Reparto  de los Juzgados Penales del Circuito Especializados de Cundinamarca, al  que  le  propuso  colisión de competencias negativa, en el evento de no aceptar  sus planteamientos.   

3.- Mediante auto del 6 de diciembre de 2006,  el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca, rechazó  la  competencia  que  se  le  atribuye con fundamento en que los hechos tuvieron  ocurrencia  el  1  de  abril  de  2003,  cuando  le  fue decomisado al procesado  BEJARANO    MORENO   en  jurisdicción  del  circuito  judicial de Guaduas, aproximadamente 1.000 galones  de  combustible,  acusándolo  por  el  delito  de  receptación,  el  cual  fue  modificado  por la Ley 1028 de 2006; sin embargo,  tal precepto no se puede  aplicar  al presente caso, porque, entre otros aspectos, es inadmisible a la luz  del  principio  de  favorabilidad, pues la referida ley entró en vigencia el 13  de junio de 2006.   

Por consiguiente, la competencia para seguir  conociendo  del  presente asunto, radica en el Juzgado Promiscuo del Circuito de  Guaduas,  dado  que,  desde  ningún  punto  de  vista la Ley 1028 de 2006 puede  aplicarse  al  presente  caso, sin vulnerar la garantía del debido proceso y el  principio de favorabilidad.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.-  Suscitado  el  conflicto  negativo  de  competencia  entre  el  Juzgado Promiscuo del  Circuito  de  Guaduas  y   el   Juzgado  Primero  Penal    del    Circuito   Especializado  de Cundinamarca,  ambos  adscritos  al mismo Distrito Judicial, corresponde a esta  Sala  de  la  Corte  dirimirlo  conforme  a  lo  dispuesto  en el inciso 2° del  artículo 18 transitorio del Código de Procedimiento Penal.   

2.-  Debe  precisarse,  inicialmente, que la  colisión  de competencias fue trabada debidamente, habida consideración de que  los  juzgados  colisionantes tuvieron en cuenta las previsiones del artículo 93  del  Código  de  Procedimiento Penal, esto es, manifestaron los motivos por los  cuales  cada  uno  de  ellos  se  niega a continuar con la causa de acuerdo a la  imputación jurídica efectuada en la resolución de acusación.   

Es de utilidad recordar, así mismo, que tal  como  reiteradamente lo ha señalado la Sala, la resolución de acusación es la  pieza   procesal   que   señala   el  marco  jurídico  dentro  del  cual  debe  desenvolverse  el juicio y la sentencia, toda vez que informa las circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar  en  que  sucedieron  los  hechos y la calificación  jurídica  provisional  dada  a  los  mismos,  lo  que  a la postre determina la  competencia  y  tiene  con  relación  al  mismo  fuerza vinculante, no pudiendo  desconocerla,  a  menos  que  se  haya  incurrido  en  error en la denominación  jurídica de la infracción.   

3.- Los hechos que ocupan la atención de la  Sala,  tuvieron  ocurrencia  el  1  de  abril  de  2003,  cuando  fue  capturado  MARCO    ANDRÉS    BEJARANO    MORENO  mientras  conducía  un  vehículo  en  el  que  transportaba 1000  galones  de  gasolina, aproximadamente, sin que acreditara su legal procedencia,  siendo  este  el objeto central de investigación por parte de Fiscalía General  de  la  Nación,  la que culminó el 19 de septiembre de 2005 con resolución en  contra  de  MARCO ANDRÉS BEJARANO MORENO  como  probable  autor  del  delito  de receptación previsto en el  artículo  447  del  Código Penal, la que al ser impugnada por la representante  de  la  Parte Civil, fue confirmada en su integridad a través de la resolución  del  29  de  diciembre  de  2005,  por  la Unidad de Fiscalías Delegada ante el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca,  cuya  redacción  gramatical es del siguiente tenor:   

“Receptación.   (Modificado   por   el  artículo  4°  de  la  Ley  813  de  2003)  El que sin haber tomado parte en la  ejecución  de  la  conducta  punible  adquiera,  posea,  convierta o transfiera  bienes  muebles  o  inmuebles,  que  tenga  su  origen mediato o inmediato en un  delito,  o  realice  cualquier  otro  acto  para  ocultar  o  encubrir su origen  ilícito,  incurrirá  en  prisión de dos (2) a ocho (8) años y multa de cinco  (5)  a  quinientos  (500)  salarios mínimos legales mensuales vigentes, siempre  que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor.   

Si la conducta se realiza sobre un bien cuyo  valor  sea  superior  a mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes  la pena se aumentará de una tercera parte al mitad.   

Ahora bien, a través de la Ley 1028 de junio  12  de  2006,  el  Legislador  pretende  sancionar con mayor drasticidad algunos  comportamientos  ilícitos  relacionados  con  los hidrocarburos, sus derivados,  biocombustibles  o  mezclas  para  lo  cual  creó los siguientes tipos penales,  adicionando  el  Título  X  del  Código  Penal,  al  establecer:  “Artículo   327   A.-   Apoderamiento   de   hidrocarburos,  sus  derivados,  biocombustibles  o  mezclas  que  los contengan”, “Artículo 327  B.-       Apoderamiento      o      alteración      de     sistemas     de  identificación”,            “Artículo   327  C  .-  Receptación”,  “Artículo  327  D.-  Destinación  ilegal  de combustible” “Artículo 327 E.-  Circunstancia  genérica  de  agravación”;  “Artículo 2°.- Destinación de los elementos  incautados.”    “Artículo    3°.-     Competencia.”    “Artículo  4°.-   Derogatoria  y  vigencia.  La  presente  ley entrará en vigencia a  partir  de  su  publicación  en el Diario Oficial y derogará las disposiciones  que le sean contrarias.”   

En  particular, el delito de receptación lo  describió de la siguiente manera:   

“El  que  sin  haber  tomado  parte en la  ejecución  de  las conductas punibles descritas en los artículos 327 A y 327 B  adquiera,  transporte,  almacene,  conserve,  tenga en su poder, venda, ofrezca,  financie,  suministre  o  comercialice  a  cualquier  título hidrocarburos, sus  derivados,   biocombustibles,   o   mezclas   que   los   contengan  debidamente  reglamentadas  o  sistemas  de  identificación  legalmente  autorizados, cuando  tales  bienes provengan de la ejecución de algunos de estos delitos, incurrirá  en  prisión  de  seis  (6)  a doce (12) años y multa de mil (1.000) a seis mil  (6.000)   salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.  En  la  misma  pena  incurrirá  el  que  destine  mueble o inmueble o autorice o tolere en ellos tal  destinación  o  realice  cualquier  actividad  que facilite la comisión de las  conductas   mencionadas  en el inciso anterior.”   

Obsérvese,  entonces,  que  la  Ley 1028 de  junio  12  de  2006,  en el artículo 3° introdujo modificaciones en el ámbito  funcional   de   los   Jueces   Penales  del  Circuito  Especializados  para  el  conocimiento   de   estos   delitos,   como   que,   ordenó   que  “La  competencia  de  los  delitos  previstos  en  este capítulo  corresponde  a  los  Jueces  Penales  de Circuito Especializados.”  y,  en el artículo 4° condicionó su vigencia en el ordenamiento  jurídico  interno  a  partir de su publicación, la que aconteció en el Diario  Oficial No. 46.298 del 12 de junio de 2006.   

De  este  modo,  se tiene establecido que a  partir  de  la  vigencia  de  la  Ley 1028   de   2006  (12   de   junio  de  2002), el conocimiento de los  delitos   de   apoderamiento  de  hidrocarburos,  sus  derivados,   biocombustibles   o   mezclas   que   los  contengan,  receptación  y   los   demás   señalados   en  la  referida  ley  corresponde  a los jueces  penales  del  circuito especializados, sin importar la época de la comisión de  los  hechos,  bien  a partir de su vigencia ora producto de actuaciones en curso  para  dicho  momento,  por  cuanto  la  competencia  es  un  imperativo de orden  público,  parte  integral  de  la estructura básica del procedimiento y de las  formas  propias  de  cada  juicio,  dispuesta  por  el  legislador  encargado de  establecerla  y  de  señalar  su  vigencia; así mismo, vale destacar que en el  precitada  ley,  no se señalaron condicionamientos ni excepciones, tan sólo se  asignó  el  conocimiento del listado de delitos allí mencionados, entre otros,  el    de   receptación  a los jueces penales del circuito especializados, sin  perjuicio,  obviamente,  de  la  competencia  establecida  en  el  artículo 5°  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal, la cual se mantiene de modo  inalterable.   

Así  las  cosas,  el conflicto negativo de  competencia  se  definirá  asignando  el  conocimiento  del  proceso al Juzgado  Primero  Penal del Circuito  Especializado      de     Cundinamarca,   que   conocerá  del  delito  imputado  en  la  resolución  de  acusación   al  procesado  MARCO    ANDRÉS    BEJARANO    MORENO,  para lo cual es de rigorosa observancia la garantía fundamental  del principio de favorabilidad.   

De    este  modo  por  la Secretaría de la Sala, se remitirá el  expediente   al   Despacho   Judicial  mencionado,  haciéndosele  conocer  esta  determinación     al     juzgado     colisionante  enviándole copia de este proveído.   

Esta  decisión  es  proferida de plano y no  admite recurso alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

PRIMERO:  DECLARAR  que  la  competencia para conocer de este proceso corresponde al Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca, al que se le remitirá el  expediente para lo de su cargo.   

SEGUNDO:  Copia de  esta    decisión    envíese    al    Juzgado   Promiscuo   del   Circuito   de  Guaduas.   

Cópiese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZON   

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN                                                                    JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ    

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

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